{"id":113252,"date":"2009-02-21T12:34:00","date_gmt":"2009-02-21T12:34:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/microbiologia\/archive\/2009\/02\/21\/113252.aspx"},"modified":"2010-03-07T22:44:17","modified_gmt":"2010-03-07T21:44:17","slug":"%c2%bfse-contagia-el-cancer-helicobacter-pylori-un-asesino-al-acecho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2009\/02\/21\/113252","title":{"rendered":"\u00bfSe contagia el c\u00e1ncer? <i>Helicobacter pylori<\/i>, un asesino al acecho"},"content":{"rendered":"<p>autor: Marcin Krupka<br \/>\nBecado por la <a href=\"http:\/\/obrasocial.lacaixa.es\/home\/obrasocial2_es.html\">Fundaci\u00f3n \u201cLa Caixa\u201d<\/a> en el <a href=\"http:\/\/www.cnb.uam.es\/\">Centro Nacional de Biotecnolog\u00ed<\/a>a<\/p>\n<div><strong>Una de cada dos personas alberga en su est\u00f3mago a un asesino en potencia que en el mejor de los casos le causar\u00e1 gastritis, pero que si no se trata adecuadamente puede incluso provocarle un c\u00e1ncer. Es la bacteria <em>Helicobacter pylori<\/em> descubierta como habitante del est\u00f3mago humano por un m\u00e9dico polaco a finales del siglo XIX y que sin embargo pas\u00f3 luego inadvertida durante un siglo.<\/strong><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/1431\/o_helicobacter.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" \/><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\"><strong><em>Helicobacter pylori<\/em>.<\/strong> La bacteria que habita en el est\u00f3mago y que es la causante de la mayor parte de las \u00falceras g\u00e1stricas y de <a href=\"http:\/\/med.unne.edu.ar\/revista\/revista119\/linfoma_malt.html\">algunos c\u00e1nceres<\/a>. Las bacterias se han coloreado en verde y la mucosa g\u00e1strica en ocre para obtener una imagen con mayor atractivo visual.<\/span><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<div><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>ADVERTENCIA DEL MODERADOR: El contenido de este foro es estrictamente cient\u00edfico y docente, no es un consultorio de salud. Por ello ni estamos capacitados ni autorizados para responder a consultas de car\u00e1cter m\u00e9dico-sanitario que expongan casos personales. En caso de necesitar consejo m\u00e9dico recomendamos consultar al m\u00e9dico de cabecera o especialista habitual.<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #ff1493;\"><strong>Visto que estas advertencias se han ignorado, el moderador ha cerrado los comentarios de este art\u00edculo.<\/strong><\/span><\/p>\n<hr size=\"2\" \/>Se pensaba que ning\u00fan organismo pod\u00eda sobrevivir en un ambiente tan extremadamente \u00e1cido como el est\u00f3mago. Por eso y porque su descubrimiento en 1899 por Walery Jaworski <a href=\"http:\/\/www.jpp.krakow.pl\/journal\/archive\/1203_s3\/articles\/03_article.html\">se public\u00f3<\/a> en un libro escrito en polaco no se le dio importancia, pese a que ya su descubridor sugiri\u00f3 que esta bacteria de forma espiral que\u00a0 hab\u00eda encontrado produc\u00eda enfermedades g\u00e1stricas como la \u00falcera. Por otra parte, la dificultad para propagarla en el laboratorio no permiti\u00f3 en aqu\u00e9l tiempo someterla a la prueba de los <a href=\"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/microbiologia\/archive\/2008\/04\/27\/90212.aspx\">postulados de Koch<\/a> para cerciorarse de que realmente era el agente pat\u00f3geno ligado a muchas enfermedades g\u00e1stricas. Jaworski llam\u00f3 a esta bacteria <em>Vibrio rugula<\/em>, y todo se qued\u00f3 as\u00ed por un tiempo.<\/p>\n<hr size=\"2\" \/><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/1431\/o_kr17.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\"><strong>Walery Jaworski.<\/strong> El gastroenter\u00f3logo de Cracovia propuso en 1899 que la \u00falcera y la gastritis pod\u00eda ser producida por <em>Vibrio rugula<\/em>.<\/span><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><strong>La creencia popular,<\/strong> y con ella la profesi\u00f3n m\u00e9dica, siempre hab\u00eda sostenido que las gastritis y las \u00falceras estaban provocadas por el estr\u00e9s o por la comida especiada, por lo que hubo muchas reticencias a la hora de aceptar que en muchas ocasiones estas enfermedades las causa una bacteria. Fue a principios de los a\u00f1os ochenta del siglo XX cuando <em>V. rugula<\/em> fue redescubierta por los cient\u00edficos australianos <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/6145023?ordinalpos=2&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_DefaultReportPanel.Pubmed_RVDocSum\">Robin Warren y Barry Marshall<\/a> que observaron de nuevo la existencia de bacterias en el est\u00f3mago de los pacientes con trastornos g\u00e1stricos. Sin embargo no hab\u00edan conseguido cultivarla en el laboratorio hasta 1982 cuando, sin propon\u00e9rselo, dejaron crecer los cultivos durante 5 d\u00edas en el largo fin de semana de la Pascua Florida. Una vez m\u00e1s la casualidad acompa\u00f1\u00f3 a una s\u00f3lida base cient\u00edfica para realizar un importante descubrimiento. A continuaci\u00f3n visualizaron al microscopio las bacterias que hab\u00edan crecido y comenzaron su estudio. La clasificaci\u00f3n de la bacteria llev\u00f3 a que su nombre cambiase un par de veces hasta que finalmente pas\u00f3 a llamarse, por su parentesco con otras bacterias y por el lugar en el que habita, <em>Helicobacter pylori<\/em>.<\/p>\n<p>Warren y Marshall sospechaban que muchas gastritis y \u00falceras estomacales no est\u00e1n causadas por el tipo de comida o por el estr\u00e9s, sino por <em>H. pylori<\/em>. Al principio la comunidad cient\u00edfica pon\u00eda en duda las hip\u00f3tesis de los australianos ya que, para empezar, se pensaba que las bacterias no pod\u00edan sobrevivir en un ambiente tan \u00e1cido como es el est\u00f3mago. Para demostrar que <em>H. pylori<\/em> provoca enfermedades g\u00e1stricas, Marshall se us\u00f3 a s\u00ed mismo como cobaya para probar los postulados de Koch: se bebi\u00f3 un cultivo de bacteria pura, desarroll\u00f3 al cabo de unos d\u00edas una gastritis y a continuaci\u00f3n aisl\u00f3 la bacteria de su est\u00f3mago. Su enfermedad se cur\u00f3 luego sin ning\u00fan tratamiento. A continuaci\u00f3n Warren y Marshall demostraron que algunos antibi\u00f3ticos son eficaces para paliar la gastritis. En 2005 fueron galardonados con el <a href=\"3.%09http:\/\/nobelprize.org\/nobel_prizes\/medicine\/laureates\/2005\/index.html\">Premio Nobel de Medicina<\/a>.<\/p>\n<hr size=\"2\" \/><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/1431\/o_post-14-1128360730.gif\" alt=\"\" width=\"450\" \/><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #008000;\">Robin Warren (izquierda) y Barry Marshall en su laboratorio de Perth, Australia a mediados de los a\u00f1os 80.<\/span><\/strong><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><em>H. pylori <\/em>es una bacteria Gram negativa de forma espiral que tiene una media docena de flagelos. Se estima que dos tercios de la poblaci\u00f3n mundial est\u00e1 infectada por ella. En los pa\u00edses desarrollados, debido a las mejores condiciones sanitarias y al uso de antibi\u00f3ticos para su eliminaci\u00f3n, la proporci\u00f3n de personas infectadas es s\u00f3lo una cuarta parte. La v\u00eda de transmisi\u00f3n es fecal-oral (falta de higiene) u oral-oral (bebiendo, por ejemplo, de la misma botella). Parece sin embargo que el contacto con poca cantidad de saliva, durante un beso, no es suficiente para provocar el contagio. Se ha visto que en los ni\u00f1os y los ancianos <a href=\"http:\/\/www.who.int\/vaccine_research\/diseases\/soa_bacterial\/en\/index1.html\">la infecci\u00f3n <\/a>puede a veces desaparecer ella sola.<\/p>\n<p><strong>La vida de <em>H. pylori <\/em><\/strong>en el est\u00f3mago ser\u00eda imposible si no tuviera mecanismos para contrarrestar el medio \u00e1cido. Entre ellos, tiene detectores de la acidez que funcionan indic\u00e1ndole si ha logrado penetrar en la mucosa g\u00e1strica, gracias a la capacidad de perforar como si fuese un sacacorchos y ayudada por sus flagelos, hasta una profundidad en la que la acidez ya es tolerable. Adem\u00e1s a esa profundidad evita ser arrastrada por el flujo de los alimentos. Por si no fuera suficiente, <em>H. pylori <\/em>produce grandes cantidades de una enzima llamada ureasa que metaboliza la urea produciendo di\u00f3xido de carbono y amoniaco. Ese amoniaco ayuda as\u00ed a neutralizar la acidez del est\u00f3mago.<\/p>\n<hr size=\"2\" \/><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/1431\/o_helicobacter-pylori.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" \/><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\"><strong>Impulsado por sus flagelos, a la izquierda de la imagen, <em>Helicobacter pylori<\/em> se traslada con un movimiento giratorio describiendo una h\u00e9lice.<\/strong> As\u00ed consigue penetrar en la mucosa g\u00e1strica como si fuese un sacacorchos.<\/span><\/p>\n<hr size=\"2\" \/>La ureasa de <em>H. pylori<\/em> es en s\u00ed misma otro milagro de la ingenier\u00eda desplegada por la bacteria. Cada mol\u00e9cula necesita 24 \u00e1tomos de n\u00edquel para funcionar, un i\u00f3n met\u00e1lico muy escaso en el cuerpo humano, por lo que la bacteria ha adquirido unos mecanismos, especialmente dedicados a su captura en los que se integran al menos prote\u00ednas de cuatro tipos. De hecho a las cepas de <em>H. pylori <\/em>a las que <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/17238922?ordinalpos=2&amp;itool=EntrezSystem2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_DefaultReportPanel.Pubmed_RVDocSum\">artificialmente<\/a> se priva de tener esas prote\u00ednas no consiguen acumular suficiente n\u00edquel para que su ureasa funcione y no sobreviven en el medio \u00e1cido.<\/p>\n<p><strong>Por lo que llevamos contado<\/strong> la infecci\u00f3n por <em>H. pylori <\/em>no pasar\u00eda de ser una molestia m\u00e1s, de hecho solo un tercio de los infectados muestra alg\u00fan s\u00edntoma, aunque\u00a0 si no se hace un tratamiento con antibi\u00f3ticos, las bacterias, aunque no se perciban por el afectado, suelen persistir en el est\u00f3mago durante toda la vida. Se ha visto que las bacterias aisladas de individuos que no presentan s\u00edntomas de infecci\u00f3n son cepas especiales de <em>H. pylori <\/em>a las que les falta una regi\u00f3n compuesta por cerca de cuarenta genes llamada <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Helicobacter_pylori\">isla de patogenicidad Cag<\/a>, por lo que se cree que esta regi\u00f3n juega un papel importante en la infecci\u00f3n. Pero ocurre que a los s\u00edntomas m\u00e1s comunes de la infecci\u00f3n, las \u00falceras y algunos tipos de gastritis (en el 10% de los infectados) se une que <em>H. pylori <\/em>es por el momento la \u00fanica bacteria capaz de provocar c\u00e1nceres que se conoce: algo m\u00e1s del 1 % de los infectados pueden desarrollar c\u00e1ncer de est\u00f3mago y un 0.3% acaban sufriendo de <a href=\"http:\/\/www.helicobacterspain.com\/clinica\/linfoma.htm\">linfoma de MALT<\/a> (un linfoma de la mucosa asociada al tejido linfoide). Hasta ahora no se ha explicado con total certeza el mecanismo por el que se producen estos c\u00e1nceres asociados a la infecci\u00f3n con <em>H. pylori<\/em>.<\/p>\n<p>Por ahora a los pacientes en los que, buscando otras cosas, se detecta una infecci\u00f3n asintom\u00e1tica no se les prescribe ning\u00fan tratamiento. En individuos enfermos se suele aplicar la triple terapia con amoxicilina, tetraciclina y claritromicina. Por desgracia en los \u00faltimos a\u00f1os ha aumentado el n\u00famero de cepas de <em>H. pylori <\/em>resistentes a estos antibi\u00f3ticos por lo cual la investigaci\u00f3n de nuevos f\u00e1rmacos deber\u00eda ser una de las prioridades de la investigaci\u00f3n actual. <em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><span style=\"color: #a52a2a;\"><strong>TAMBIEN PUEDE INTERESAR:<\/strong><\/span><br \/>\n<a href=\"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/microbiologia\/archive\/2009\/05\/31\/119243.aspx\"><strong><span style=\"color: #a52a2a;\">Las pistas del asesino: <em>Helicobacter pylori<\/em> y la muerte del emperador<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/910\/t_blogdia.jpg\" alt=\"\" \/><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000080;\">Foro del d\u00eda 23 de febrero de 2009 en <a href=\"http:\/\/www.madridiario.es\/ciencia-tecnologia\/portadilla.html\">madridiario<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>autor: Marcin Krupka Becado por la Fundaci\u00f3n \u201cLa Caixa\u201d en el Centro Nacional de Biotecnolog\u00eda Una de cada dos personas alberga en su est\u00f3mago a un asesino en potencia que en el mejor de los casos le causar\u00e1 gastritis, pero que si no se trata adecuadamente puede incluso provocarle un c\u00e1ncer. 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