{"id":115608,"date":"2009-03-31T17:06:00","date_gmt":"2009-03-31T17:06:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/microbiologia\/archive\/2009\/03\/31\/115608.aspx"},"modified":"2010-01-26T23:20:15","modified_gmt":"2010-01-26T22:20:15","slug":"expulsados-del-paraiso-otra-reinterpretacion-de-los-virus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2009\/03\/31\/115608","title":{"rendered":"Expulsados del para\u00edso: otra reinterpretaci\u00f3n de los virus"},"content":{"rendered":"<div>autor: <a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cienciaysociedad\/mediateca\/default.asp?mostrar=VIDEO&amp;ciclo=investigadores&amp;videoid=1315&amp;reproducir=si\">Miguel Vicente<\/a><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Si algo caracteriza a los virus es que son, en n\u00famero de individuos, los seres m\u00e1s numerosos del planeta. Habitamos los seres vivos, bacterias, arqueas y eucariotas en un oc\u00e9ano de virus que nos utilizan a su antojo para propagarse. A diferencia de las c\u00e9lulas, los virus no pueden realizar ninguna funci\u00f3n vital de manera aut\u00f3noma, para todas ellas necesitan esclavizar a una c\u00e9lula, a la que, cuando han culminado su multiplicaci\u00f3n, acaban por abandonar, y a veces por matar. La verdad es que no sabemos muy bien d\u00f3nde clasificar a estos molestos entes. Algunos de ellos, como el virus mosaico del tabaco, incluso se pueden cristalizar como si fuesen sal. En este art\u00edculo se comenta una reciente publicaci\u00f3n en la que sus autores opinan que los virus deben ser definitivamente expulsados del \u00e1rbol de la vida.<\/strong><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><span style=\"color: #008000;\"><strong><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/1431\/o_Blake.jpg\" alt=\"\" width=\"458\" height=\"666\" \/><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\"><strong>Ad\u00e1n y Eva expulsados del para\u00edso terrenal. <\/strong>Ilustraci\u00f3n de William Blake<\/span><span style=\"color: #008000;\"> <\/span><span style=\"color: #008000;\">para \u00ab<a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_para%C3%ADso_perdido\">El para\u00edso perdido<\/a>\u00bb de John Milton,<\/span><span style=\"color: #008000;\"> fechada en <\/span><span style=\"color: #008000;\">1808<\/span><span style=\"color: #008000;\"> <\/span><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<div><strong>1. Los virus no est\u00e1n vivos.<\/strong> Basan su casi b\u00edblica opini\u00f3n David Moreira y Purificaci\u00f3n L\u00f3pez-Garc\u00eda en diez argumentos, un n\u00famero asimismo b\u00edblico. Empezando por el m\u00e1s contundente, que los virus no est\u00e1n vivos. Puede decirse, que si bien los virus, ellos solos, no manifiestan signos de vida, no ocurre as\u00ed cuando se introducen en otro organismo. Pero los autores opinan que en esas circunstancias los virus ni viven ni evolucionan sino que son vividos y evolucionados por las c\u00e9lulas a las que infectan. Seg\u00fan ellos, los virus son fragmentos celulares que se especializan en viajar de una otra c\u00e9lula, y por ello no se les puede considerar como seres vivos aut\u00e9nticos, al igual que una cremallera de una cazadora cuando est\u00e1 ella sola no es un vestido.<\/p>\n<p><strong>2, 3 y 4. Los virus tienen muy diversos or\u00edgenes, no tienen linajes ancestrales y sus linajes carecen de continuidad.<\/strong> Los virus se parecen m\u00e1s a los elementos gen\u00e9ticos como los pl\u00e1smidos y transposones, especializados en transferirse de una a otra c\u00e9lula, que a las c\u00e9lulas y como ellos no tienen un origen com\u00fan, sino que han surgido en diversas ocasiones. Por el contrario las c\u00e9lulas se piensa que tienen todas un origen com\u00fan. Adem\u00e1s los virus no parece que contengan elementos ancestrales comunes. Si bien algunas de las prote\u00ednas de los virus comparten algunas estructuras, muy posiblemente esto sea simplemente porque para realizar una funci\u00f3n determinada hay solo un n\u00famero limitado de estructuras que pueden hacerlo. Por otra parte los virus adquieren genes de otros organismos con gran facilidad, por lo que cualquier linaje se diluye r\u00e1pidamente al incorporase numerosos genes de diversas procedencias. Ocurrir\u00eda lo mismo que si trat\u00e1semos de trazar nuestro \u00e1rbol geneal\u00f3gico bas\u00e1ndonos en la ropa que hay en nuestro armario.<br \/>\nCada c\u00e9lula recibe de su madre, por regla general, la mitad de los componentes que \u00e9sta posee en el momento de la divisi\u00f3n, que adem\u00e1s est\u00e1n contenidos en una membrana, que tambi\u00e9n se reparte entre las dos c\u00e9lulas hijas: es lo que se llama la herencia de la membrana. Los virus no funcionan as\u00ed, sino que en cada infecci\u00f3n viral se multiplican los componentes virales de tal manera que los componentes iniciales quedan por completo diluidos en la descendencia, y lo que es m\u00e1s, aqu\u00e9llos virus que tienen membrana, no la sintetizan, sino que la toman prestada de la c\u00e9lula que han invadido. La carencia de una membrana heredada es, seg\u00fan los autores, una prueba contundente de que los linajes virales no tienen continuidad. De manera similar nadie ser\u00eda capaz de trazar nuestro \u00e1rbol geneal\u00f3gico a partir de nuestra camisa.<br \/>\n<strong><br \/>\n5. Compartir hospedantes distantes no significa antig\u00fcedad.<\/strong> Este argumento se basa en que los virus tienen la habilidad de cambiar de un hospedante a otro con cierta facilidad, por ejemplo, el virus VIH, que se cree procede de los simios, ha adquirido recientemente la capacidad de infectar al hombre, y el virus de la gripe aviar ha podido pasar de las aves al hombre en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. Esta propiedad hace que sea muy dudoso el que los virus hayan coevolucionado con sus hopedantes y que los virus que infectan organismos muy poco emparentados se hayan originado antes de la divergencia de sus hospedantes. En otras palabras, ser\u00eda dif\u00edcil averiguar\u00a0 quienes fueron nuestros tatarabuelos rastreando el \u00e1rbol geneal\u00f3gico de nuestro sastre.<\/p>\n<p><strong>6, 7, 8 y 9. Los genes metab\u00f3licos y los de traducci\u00f3n que tienen los virus proceden de las c\u00e9lulas, los virus se los han robado y adem\u00e1s es dif\u00edcil que los conserven. <\/strong>Los virus, como dijimos, no pueden hacer nada fuera de una c\u00e9lula, pero algunos contienen genes que sabemos intervienen en procesos metab\u00f3licos, incluso algunos que sirven para sintetizar prote\u00ednas, por lo que podr\u00edan ser parte de un metabolismo viral esquem\u00e1tico. Pero cuando estos genes se analizan en detalle se comprueba que son todos de origen celular, los virus los han adquirido de las c\u00e9lulas que parasitan y los transportan de una a otra seg\u00fan la van infectando. Pese a ello, los virus frecuentemente adquieren genes de las c\u00e9lulas que infectan y los intercambian con gran facilidad. Una vez m\u00e1s nos equivocar\u00edamos de cabo a rabo si crey\u00e9semos que, porque compramos la ropa en una de sus tiendas,\u00a0 el due\u00f1o de Zara  es nuestro padre. Es m\u00e1s la ropa que ahora tenemos dif\u00edcilmente se la pondr\u00e1n nuestros tataranietos.<\/p>\n<p><strong>10. La sencillez no es sin\u00f3nimo de antig\u00fcedad. <\/strong>Como \u00faltimo razonamiento, los autores nos proponen reflexionar sobre que la aparente sencillez de los virus no es un rasgo de que sean primitivos, sino de que por su vida de par\u00e1sitos han descartado todo lo que les resulta un impedimento para multiplicarse con rapidez. El que un nadador se quede solo con el traje de ba\u00f1o no es porque sea un ser primitivo, sino porque se quita todo lo que le frena la velocidad de su brazada.<\/p>\n<p>La propuesta de que expulsemos a los virus del para\u00edso, es de todas maneras un tanto radical y en gran medida es un reflejo de la simplicidad de nuestro raciocinio y no es culpa de la complejidad del mundo animado. Como ya apuntaba en el pre\u00e1mbulo de este comentario, los virus viven cuando infectan una c\u00e9lula, y por lo tanto no podemos decir que sean como las piedras, no siempre son seres inanimados, pero nuestra l\u00f3gica no solo no comprende muy bien, sino que se siente muy inquieta, ante estas situaciones intermedias tan abundantes en el mundo: que la tela no sea blanca ni negra, sino gris natural.<\/p>\n<hr size=\"2\" \/><span style=\"color: #a52a2a;\"><strong>REFERENCIA<br \/>\n<\/strong><\/span>D. Moreira and P. L\u00f3pez-Garc\u00eda. 2009. Ten reasons to exclude viruses from the tree of life. <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nrmicro\/journal\/v7\/n4\/abs\/nrmicro2108.html\"><em>Nature Rev. Microbiol<\/em>. <strong>7<\/strong>: 306-311.<\/a><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>autor: Miguel Vicente Si algo caracteriza a los virus es que son, en n\u00famero de individuos, los seres m\u00e1s numerosos del planeta. Habitamos los seres vivos, bacterias, arqueas y eucariotas en un oc\u00e9ano de virus que nos utilizan a su antojo para propagarse. A diferencia de las c\u00e9lulas, los virus no pueden realizar ninguna funci\u00f3n vital de manera aut\u00f3noma, para todas ellas necesitan esclavizar a una c\u00e9lula, a la que, cuando han culminado su multiplicaci\u00f3n, acaban por abandonar, y a veces por matar. La verdad es que no sabemos muy bien d\u00f3nde clasificar a estos molestos entes. Algunos de ellos,\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[250,252],"tags":[451,855],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115608"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=115608"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115608\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":130537,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115608\/revisions\/130537"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=115608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=115608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=115608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}