{"id":131247,"date":"2011-01-16T21:15:23","date_gmt":"2011-01-16T20:15:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/?p=131247"},"modified":"2011-01-17T11:04:08","modified_gmt":"2011-01-17T10:04:08","slug":"antibioticos-medicinas-que-dejan-huella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2011\/01\/16\/131247","title":{"rendered":"Antibi\u00f3ticos: medicinas que dejan huella"},"content":{"rendered":"<p><iframe src=\"http:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fmicrobiologia%2F2011%2F01%2F16%2F131247&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=21\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:21px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">autor: <a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cienciaysociedad\/mediateca\/default.asp?videoID=1315\">Miguel Vicente<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Al tomar un medicamento esperamos que nos cure y cuando as\u00ed ocurre lo l\u00f3gico es que ya no lo necesitemos, por eso una de las propiedades que se precisan para usar una sustancia como medicina es que, adem\u00e1s de curar, sea f\u00e1cil de eliminar por la orina. Tambi\u00e9n pasa as\u00ed con los antibi\u00f3ticos, por lo que nos sorprender\u00eda que sus efectos pudieran notarse meses o a\u00f1os despu\u00e9s de dejarlos de tomar. Sin embargo hay datos recientes que dicen lo contrario, que tras un corto tratamiento con un antibi\u00f3tico los efectos sobre la flora intestinal persisten incluso a\u00f1os. Se producen as\u00ed desequilibrios que a veces son perniciosos, pero tambi\u00e9n est\u00e1 ya disponible una de las formas que pueden ayudar en el futuro a corregirlos, se trata de los transplantes fecales, que se est\u00e1n utilizando como terapia para vencer algunas infecciones intestinales recalcitrantes.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-131248\" title=\"3216fig1\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/files\/2011\/01\/3216fig1-1024x435.jpg\" alt=\"3216fig1\" width=\"526\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/files\/2011\/01\/3216fig1-1024x435.jpg 1024w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/files\/2011\/01\/3216fig1-300x127.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/files\/2011\/01\/3216fig1.jpeg 1280w\" sizes=\"(max-width: 526px) 100vw, 526px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #339966;\"><strong>Representaci\u00f3n de lo que ocurre en el intestino grueso al administrar un antibi\u00f3tico. <\/strong>Al iniciar el tratamiento (primera flecha roja) aumenta el n\u00famero de bacterias resistentes al mismo (bastones violeta) mientras el resto de las bacterias disminuye. Las bacterias resistentes pueden venir de un peque\u00f1o n\u00famero ya preexistente y aumentar porque las competidoras no resistentes se mueren, y tambi\u00e9n porque los genes de resistencia se pueden transferir (flecha blanca) desde las resistentes a las que no lo son. La diversidad de la flora disminuye. ALgunas bacterias sensibles pueden quedar protegidas por la mucosa (franja amarilla). Al final, pasados a veces varios a\u00f1os, el equilibrio se restablece. Fuente: ver referencia 1.<\/span><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al acabar un tratamiento con antibi\u00f3ticos y superar una infecci\u00f3n no es que el cuerpo retenga los antibi\u00f3ticos, sino que el tratamiento elimina tanto a los microbios pat\u00f3genos como a otros que no lo son y a la vez favorece la persistencia de las bacterias que son resistentes. El intestino del adulto alberga casi un millar de especies de bacterias diferentes, que en su conjunto alcanzan una masa de aproximadamente un kilo. A esa diversidad y abundancia llegamos paulatinamente desde el momento en que nacemos, en el que ning\u00fan microbio habita el intestino. Todas ellas viven en armon\u00eda entre s\u00ed y con nuestro cuerpo, una situaci\u00f3n que es un elemento esencial para la salud. Cualquier antibi\u00f3tico, incluso los m\u00e1s eficaces e inocuos para nosotros, como pueden ser la penicilina y sus an\u00e1logos perturban la composici\u00f3n de la flora intestinal. A finales de 2010 se public\u00f3 una revisi\u00f3n sobre los datos disponibles. En resumen resulta sorprende, porque hay muchos antibi\u00f3ticos que ejercen efectos sobre la composici\u00f3n de la flora de los pacientes que son todav\u00eda perceptibles m\u00e1s de dos a\u00f1os despu\u00e9s de acabar su administraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las observaciones relatadas se obtuvo analizando la abundancia de <em>Bacteroides<\/em>, un g\u00e9nero de bacterias que contribuye a mantener el equilibrio entre los habitantes del intestino y cuyo n\u00famero disminuye tras la administraci\u00f3n de antibi\u00f3ticos como la clindamicina. Cuando los <em>Bacteroides<\/em> disminuyen otras bacterias como <em>Clostridium difficile<\/em> pueden proliferar demasiado y provocar diarreas nada f\u00e1ciles de curar, un efecto que se ha observado en los pacientes tratados con ese antibi\u00f3tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte tambi\u00e9n apareci\u00f3 a fines de a\u00f1o un comentario sobre un posible tratamiento para ayudar a eliminar las infecciones por <em>Clostridium difficile<\/em>. Se trata del transplante fecal, que dicho as\u00ed suena un tanto asqueroso. Consiste en suministrar un conjunto de bacterias obtenidas de las deposiciones de personas sanas para que colonicen el intestino de un enfermo. La l\u00f3gica del procedimiento se basa en que as\u00ed se proporciona al enfermo una poblaci\u00f3n de diversas bacterias que deben estar en las mismas proporciones relativas que las del intestino sano. <em>Clostridium difficile<\/em> es una bacteria que, adem\u00e1s de producir toxinas que alteran el intestino, produce esporas que son muy perdurables por lo que su infecci\u00f3n resulta dif\u00edcil de eliminar. El transplante fecal consigue al parecer acabar con ella en el 90% de los casos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>REFERENCIAS:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.- C. Jernberg, S. L\u00f6fmark, C. Edlund, and Janet K. Jansson. 2010. Long-term impacts of antibiotic exposure on the human intestinal microbiota. <a href=\"http:\/\/mic.sgmjournals.org\/cgi\/content\/short\/156\/11\/3216\"><em>Microbiology<\/em> , <strong>156<\/strong>: 3216\u20133223<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.- C. Luiggi. Same poop, different gut. The Scientist,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.the-scientist.com\/news\/display\/57795\/\"> published 3 November 2010<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>autor: Miguel Vicente Al tomar un medicamento esperamos que nos cure y cuando as\u00ed ocurre lo l\u00f3gico es que ya no lo necesitemos, por eso una de las propiedades que se precisan para usar una sustancia como medicina es que, adem\u00e1s de curar, sea f\u00e1cil de eliminar por la orina. Tambi\u00e9n pasa as\u00ed con los antibi\u00f3ticos, por lo que nos sorprender\u00eda que sus efectos pudieran notarse meses o a\u00f1os despu\u00e9s de dejarlos de tomar. 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