{"id":131391,"date":"2013-12-30T18:31:07","date_gmt":"2013-12-30T17:31:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2013\/12\/30\/131391"},"modified":"2013-12-30T18:31:07","modified_gmt":"2013-12-30T17:31:07","slug":"somos-lo-que-nuestras-bacterias-nos-ordenan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2013\/12\/30\/131391","title":{"rendered":"\u00bfSomos lo que nuestras bacterias nos ordenan?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>A veces se dice que somos lo que comemos, pero a la vista de varios descubrimientos publicados a lo largo de 2013 ser\u00eda m\u00e1s acertado decir que somos lo que determinan las bacterias de nuestro aparato digestivo.<\/strong> Y como cada d\u00eda eliminamos con las heces un enorme n\u00famero de ellas, <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC106730\/\" target=\"_blank\">m\u00e1s de un bill\u00f3n<\/a>, casi podemos decir, como contrapunto a nuestra arrogancia como reyes del universo, que m\u00e1s bien somos lo que evacuamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a class=\"asset-img-link\" href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef019b03eca422970d-pi\"><img decoding=\"async\" alt=\"SOMELQUEMENGEM__noticies_web_640x360_CAT.v1386593799\" class=\"asset  asset-image at-xid-6a00d8341bfb1653ef019b03eca422970d\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef019b03eca422970d-550wi\" style=\"width: 530px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #a94a76\"><strong>\u00bfSomos lo que comemos?<\/strong> Llevado a extremos cualquiera podr\u00eda convertirse en un <a href=\"http:\/\/somelquemengemfcb.cat\/es\/\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #a94a76\">famoso futbolista<\/span><\/a>&#160;o, por qu\u00e9 no, en una <a href=\"http:\/\/www.ruscalleda.com\/\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #a94a76\">cocinera<\/span><\/a> con tres estrellas Michelin, simplemente eligiendo la dieta indicada.<\/span><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Empezando por arriba, se hab\u00eda ya descrito que <em>Fusobacterium nucleatum<\/em>, una bacteria comensal de la boca que a veces se asociada a la piorrea (enfermedad periodontal), puede tambi\u00e9n encontrarse en el intestino y su abundancia se relacion\u00f3 con el c\u00e1ncer de colon. En <a href=\"http:\/\/www.cell.com\/cell-host-microbe\/abstract\/S1931-3128(13)00255-2\" target=\"_blank\">estudios m\u00e1s recientes<\/a>, utilizando tanto modelos de rat\u00f3n como c\u00e9lulas humanas, se ha descubierto el proceso por el que la bacteria induce actividades oncog\u00e9nicas e inflamatorias que favorecen el desarrollo de las c\u00e9lulas cancerosas y el crecimiento del tumor. El mecanismo se inicia cuando un componente de la superficie de la bacteria, una adhesina llamada FadA se une a un componente de la superficie de la c\u00e9lula cancerosa, la <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cadherina\" target=\"_blank\">E-cadherina<\/a>, y activa una se\u00f1al que regula la respuesta inmunitaria y la oncog\u00e9nica. Si se bloquea la interacci\u00f3n entre FadA y E-cadherina, por medio de un <a href=\"http:\/\/www.cell.com\/cell-host-microbe\/retrieve\/pii\/S1931312813002606\" target=\"_blank\">p\u00e9ptido sint\u00e9tico<\/a> que reproduce la regi\u00f3n de la E-cadherina por la que se une FadA, no se activa la respuesta patol\u00f3gica. No se ha excluido que adem\u00e1s de la bacteria estudiada no haya varias m\u00e1s que contribuyan a la activaci\u00f3n de las c\u00e9lulas cancerosas y aunque casi todas las personas tienen <em>F. nucleatum<\/em> en la boca no todas desarrollan c\u00e1ncer de colon. Pero al menos los resultados sugieren que podr\u00eda explotarse el p\u00e9ptido de E-cadherina para producir en el futuro medicamentos que frenen la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#160; <a class=\"asset-img-link\" href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef01a5100ffb2e970c-pi\"><img decoding=\"async\" alt=\"Screen-shot-2013-09-12-at-9-00-07-pm\" class=\"asset  asset-image at-xid-6a00d8341bfb1653ef01a5100ffb2e970c\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef01a5100ffb2e970c-550wi\" style=\"width: 530px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #a94a76\"><strong>\u00bfEs el final de las dietas milagro?<\/strong> Los ratones a los que se les transfieren bacterias de un gemelo delgado son delgados, los que reciben las bacterias del obeso son obesos. Est\u00e1 a\u00fan por ver si lo que ha servido para el rat\u00f3n puede funcionar en los seres humanos, y adem\u00e1s, entre otras cosas que a\u00fan ignoramos, nadie sabe todav\u00eda los efectos secundarios que puede producir un cambio completo de la microbiota intestinal. Fuente: Science 341 (6150): 1069-1070.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Otra condici\u00f3n en la que las bacterias de la microbiota intestinal (antes llamada \u201cflora intestinal\u201d) juegan un papel importante es la obesidad. Durante 2013 <a href=\"http:\/\/www.sciencemag.org\/content\/341\/6150\/1241214.abstract\" target=\"_blank\">se ha comprobado<\/a> que si la microbiota de gemelos en los que uno es obeso y el otro no se trasplanta a ratones libres de g\u00e9rmenes los ratones se convierten en delgados u obesos seg\u00fan fuese la procedencia de la microbiota trasplantada. Esto parece producirse como resultado de las diferencias en la capacidad de metabolizar las grasas que tienen las dos microbiotas. Lo m\u00e1s llamativo es que la microbiota \u201cdelgada\u201d puede desplazar a la \u201cobesa\u201d, y el rat\u00f3n estar delgado, cuando se les aliment\u00f3 con una dieta considerada saludable en la que abundaban frutas y verduras y escaseaban las grasas saturadas. Los investigadores concluyen que la dieta rica en grasas no favorece que se desarrollen las bacterias presentes en la microbiota \u201cdelgada\u201d. Se ha publicado tambi\u00e9n <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nature\/journal\/v499\/n7456\/full\/nature12347.html\" target=\"_blank\">un trabajo<\/a>&#160;cuyas conclusiones conectar\u00edan la obesidad con la microbiota intestinal y con el desarrollo del c\u00e1ncer de h\u00edgado en ratones y que estar\u00eda mediado por la producci\u00f3n de \u00e1cido deoxic\u00f3lico por las bacterias de los individuos obesos. De hecho si a los ratones se les eliminaban las bacterias de su intestino por un tratamiento con antibi\u00f3ticos se observaba una disminuci\u00f3n de la aparici\u00f3n de c\u00e1ncer de h\u00edgado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tambi\u00e9n el efecto saludable que se cree tienen las dietas con pocas calor\u00edas podr\u00eda estar mediado por los microbios del intestino. Este mismo a\u00f1o <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/ncomms\/2013\/130716\/ncomms3163\/full\/ncomms3163.html\" target=\"_blank\">se ha comprobado<\/a> que la microbiota del intestino de los ratones sometidos a dietas bajas en calor\u00edas se modifica de forma que proliferan m\u00e1s algunas bacterias que, como los Lactobacilos, producen efectos saludables. En los individuos alimentados con dietas hipocal\u00f3ricas se reducen los niveles de una prote\u00edna sangu\u00ednea que se une a los lipopolisac\u00e1ridos y que es un regulador inmunitario. Otro <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nature\/journal\/vaop\/ncurrent\/full\/nature12820.html\" target=\"_blank\">resultado<\/a> sorprendente que se acaba de publicar indica que los cambios en la dieta modifican con gran rapidez la composici\u00f3n de la microbiota intestinal, por lo que al final los microbios de nuestro cuerpo tambi\u00e9n acabar\u00edan por contribuir a que en alguna medida s\u00ed que seamos lo que comemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podemos pensar que modificar de manera controlada la composici\u00f3n de la microbiota intestinal puede proporcionar terapias muy potentes de manera muy sencilla. De hecho tambi\u00e9n en 2013 <a href=\"http:\/\/www.plosone.org\/article\/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0081330\" target=\"_blank\">se ha publicado<\/a> c\u00f3mo los trasplantes fecales pueden combatir las infecciones recurrentes de <em>Clostridium difficile<\/em>, una bacteria que produce diarreas en personas que tienen poca diversidad en su microbiota intestinal, como puede ocurrir tras un tratamiento con antibi\u00f3ticos. Sin embargo, antes de utilizar los trasplantes fecales como terapia se tendr\u00e1 que evaluar con detalle todos los procesos fisiol\u00f3gicos en los que interviene la microbiota intestinal. No ser\u00eda bueno dar, sin m\u00e1s, albergue permanente en el intestino a una poblaci\u00f3n de bacterias for\u00e1neas, ahora que sabemos todo lo que pueden intervenir en la salud.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces se dice que somos lo que comemos, pero a la vista de varios descubrimientos publicados a lo largo de 2013 ser\u00eda m\u00e1s acertado decir que somos lo que determinan las bacterias de nuestro aparato digestivo. Y como cada d\u00eda eliminamos con las heces un enorme n\u00famero de ellas, m\u00e1s de un bill\u00f3n, casi podemos decir, como contrapunto a nuestra arrogancia como reyes del universo, que m\u00e1s bien somos lo que evacuamos. \u00bfSomos lo que comemos? 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