{"id":131396,"date":"2013-07-30T19:20:45","date_gmt":"2013-07-30T18:20:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2013\/07\/30\/131396"},"modified":"2013-07-30T19:20:45","modified_gmt":"2013-07-30T18:20:45","slug":"los-microbios-cavernicolas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2013\/07\/30\/131396","title":{"rendered":"Los microbios cavern\u00edcolas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a1Mira, pap\u00e1, bueyes!,&#160;exclam\u00f3 la ni\u00f1a al ver las <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cueva_de_Altamira\" target=\"_blank\">pinturas<\/a>. As\u00ed empezaba en 1879 la saga moderna de las pinturas de Altamira, a la vez que se aceleraba el proceso de su deterioro.<\/strong> Porque si hay algo seguro para una obra de arte es que tarde o temprano acabar\u00e1 destruida. Desde el momento en que Mar\u00eda Sanz de Sautuola, abuela del <a href=\"http:\/\/genealogiasigloxxi.blogspot.com.es\/2010\/02\/familia-botin-sanz-de-sautuola.html\" target=\"_blank\">actual presidente del banco<\/a> de Santander, descubri\u00f3 en la cueva de Altamira la sala de las pinturas pol\u00edcromas, la de los bisontes, ciervos y caballos, el recinto que hab\u00eda permanecido casi despoblado desde que los seres humanos del Paleol\u00edtico ejecutaron las pinturas, comenz\u00f3 a recibir curiosos, visitantes y despu\u00e9s turistas. Y con ellos se colaron numerosos elementos indeseables, gases y nutrientes que junto con el aumento de temperatura que provocaban los visitantes, cambiaron el ambiente de la cueva favoreciendo el desarrollo de microbios y la degradaci\u00f3n de las pinturas. Pasado el tiempo la soluci\u00f3n que se adopt\u00f3 para alargar la vida de lo que muchos consideran la capilla Sixtina del arte paleol\u00edtico fue la de cerrarla al p\u00fablico. \u00bfPero se garantiza con eso su permanencia? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#160;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #a94a76\"><strong><br \/>\n<a class=\"asset-img-link\" href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0191047c71f0970c-pi\"><img decoding=\"async\" alt=\"Altamira-1880\" class=\"asset  asset-image at-xid-6a00d8341bfb1653ef0191047c71f0970c\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0191047c71f0970c-550wi\" style=\"width: 530px\" \/><\/a><br \/><span style=\"font-size: 8pt\">Reproducci\u00f3n de la sala de las pinturas pol\u00edcromas realizada por Marcelino Sanz de Sautuola.<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 8pt\"> La cueva hab\u00eda sido redescubierta en 1868 por Ernesto Cubillas, un cazador, pero no hab\u00eda sido explorada hasta que en 1879 Mar\u00eda Sanz de Sautuola advirti\u00f3 la presencia de pinturas de bisontes que ella pens\u00f3 eran bueyes. Dibujo publicado en 1880. Fuente: <\/span><\/span><span style=\"font-size: 8pt\"><a href=\"http:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Altamira-1880.jpg?uselang=es\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #a94a76\">Wikimedia Commons<\/span><\/a><span style=\"color: #a94a76\">.<\/span><\/span>\n<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para conocer mejor el ambiente de la cueva en un reciente estudio se han medido varios gases- CO<sub>2<\/sub>, CH<sub>4<\/sub> &#8211; en los diferentes recintos de Altamira. Los resultados han deparado m\u00e1s de una sorpresa, ya que la concentraci\u00f3n de los gases no sigue lo que la l\u00f3gica hubiera predicho, que cuanto mas dentro de la cueva m\u00e1s CO<sub>2<\/sub> habr\u00eda. Por el contrario, la concentraci\u00f3n de este gas disminuye en las zonas m\u00e1s rec\u00f3nditas. La cantidad de metano (CH<sub>4<\/sub>), por otra parte, debiera disminuir al adentrarse en el recinto, cosa que tampoco ocurre sino que al pasar de un punto empieza a aumentar. De estos datos han deducido los investigadores que Altamira debe tener otra v\u00eda de comunicaci\u00f3n con el exterior diferente a la entrada. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#160;<br \/>\n<a class=\"asset-img-link\" href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0192ac45bd9c970d-pi\"><img decoding=\"async\" alt=\"CO2\" class=\"asset  asset-image at-xid-6a00d8341bfb1653ef0192ac45bd9c970d\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0192ac45bd9c970d-320wi\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-size: 8pt\"><span style=\"color: #a94a76\"><strong>La concentraci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>) en la Cueva de Altamira.<\/strong> Cuanto m\u00e1s oscuro es el color (en el centro de la cueva) mayor concentraci\u00f3n. Se deduce que el centro de la cueva es el recinto m\u00e1s aislado del exterior. Fuente: <\/span><a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs11356-013-1915-3\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #a94a76\">REFERENCIA<\/span><\/a><span style=\"color: #a94a76\">.<\/span><\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nEn paralelo han estudiado la cantidad de microbios que hay en el aire de la cueva. Tambi\u00e9n la cantidad de hongos y bacterias hallados en Altamira a diferentes profundidades concuerdan con la existencia de dos v\u00edas de comunicaci\u00f3n con el exterior.  Entre los hongos el m\u00e1s abundante es <em><a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Cladosporium\" target=\"_blank\">Cladosporium<\/a><\/em>&#160;y <em>Epicoccum<\/em> que son los g\u00e9neros m\u00e1s frecuentes en el ambiente. Tambi\u00e9n en menor cantidad hay <em>Acremonium<\/em>, <em>Aspergillus<\/em> y <em>Penicillium<\/em>, otros g\u00e9neros menos abundantes pero comunes en el ambiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#160;<br \/>\n<a class=\"asset-img-link\" href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0192ac45beff970d-pi\"><img decoding=\"async\" alt=\"Bacteria\" class=\"asset  asset-image at-xid-6a00d8341bfb1653ef0192ac45beff970d\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0192ac45beff970d-320wi\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-size: 8pt\"><span style=\"color: #a94a76\"><strong>Concentraci\u00f3n de bacterias en la Cueva de Altamira.<\/strong> La mayor concentraci\u00f3n (color m\u00e1s oscuro) se presenta en la entrada y en la zona m\u00e1s profunda. Se concluye que estas dos zonas son las que m\u00e1s comunicaci\u00f3n tienen con el exterior. Fuente: <\/span><a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs11356-013-1915-3\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #a94a76\">REFERENCIA<\/span><\/a><span style=\"color: #a94a76\">.<\/span><\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las especies de bacterias que habitan Altamira, en su mayor parte de los g\u00e9neros <em>Micrococcus<\/em>, <em>Pseudomonas<\/em> y <em>Bacillus<\/em> son tambi\u00e9n residentes habituales del ambiente. Es interesante, pero nada sorprendente, que en Altamira<em>&#160;Escherichia coli<\/em>, bacteria ligada al intestino de los vertebrados, solo aparece en el recinto m\u00e1s pr\u00f3ximo a la entrada. Aunque la mayor\u00eda de las bacterias de Altamira son m\u00e1s peligrosas para la salud de la propia cueva que para las personas sanas, hay alguna, como <em>Stenotrophomonas maltophilia<\/em> que es un pat\u00f3geno oportunista, es decir que puede infectar a personas con bajas defensas, cosa m\u00e1s frecuente en los ambientes hospitalarios y tambi\u00e9n en pacientes aquejados de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fibrosis_qu%C3%ADstica\" target=\"_blank\">fibrosis qu\u00edstica<\/a>, una enfermedad hereditaria que provoca defectos en la funci\u00f3n de las membranas de las c\u00e9lulas, especialmente en el tracto respiratorio. Hay tambi\u00e9n una bacteria,&#160;<em>Aureimonas altamirensis<\/em> que, como indica su nombre, fue identificada por vez primera en muestras de Altamira, y puede ser pat\u00f3gena en casos parecidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nAunque hoy en d\u00eda la cueva de Altamira ya no se pueda visitar, su clausura tan solo asegura que el deterioro puede ser m\u00e1s lento. La existencia, como prueban estos estudios, de otras comunicaciones entre la cueva y el exterior diferentes a la entrada conocida complicar\u00e1 las tareas de conservaci\u00f3n. Los microbios son grandes enemigos del arte. literalmente se lo pueden comer. Pero a mi entender, para una obra de arte siempre ser\u00e1 m\u00e1s digno acabar destruida por la Naturaleza que a consecuencia de la ignorancia o el fanatismo de las personas. Hay muchos casos en los que el arte ha sido deliberadamente destruido, y uno de los ejemplos m\u00e1s recientes ha sido la incineraci\u00f3n de unos cuadros de Matisse, Picasso y Monet que hab\u00edan sido robados del Centro de Arte de Rotterdam. Se sospecha que la madre del ladr\u00f3n <a href=\"http:\/\/cultura.elpais.com\/cultura\/2013\/07\/19\/actualidad\/1374222989_475243.html\" target=\"_blank\">los quem\u00f3<\/a> para eliminar las pruebas y evitar que la polic\u00eda le detuviese.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#160;<br \/>\n<a class=\"asset-img-link\" href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef01901e865293970b-pi\"><img decoding=\"async\" alt=\"Rotterdam-art-heist---emp-010\" class=\"asset  asset-image at-xid-6a00d8341bfb1653ef01901e865293970b\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef01901e865293970b-550wi\" style=\"width: 530px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-size: 8pt\"><strong><span style=\"color: #a94a76\">Hueco dejado en 2012 tras el robo del cuadro de Matisse <\/span><em><span style=\"color: #a94a76\"><a href=\"http:\/\/www.abc.net.au\/news\/2012-10-17\/matisse-painting-stolen-from-kunsthal-museum\/4317616\" target=\"_blank\">La lectora en blanco y amarillo<\/a>,&#160;<\/span><\/em><\/strong><span style=\"color: #a94a76\"><strong>en el Centro de Arte de Rotterdam.<\/strong>&#160;Fotograf\u00eda de&#160;Peter Dejong\/AP v\u00eda&#160;<\/span><a href=\"http:\/\/www.theguardian.com\/artanddesign\/2012\/oct\/16\/rotterdam-art-thieves-valuable-paintings\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #a94a76\">TheGuardian<\/span><\/a><span style=\"color: #a94a76\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#160;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #a94a76\"><strong><span style=\"color: #a94a76\">REFERENCIA:<\/span>&#160;<\/strong><\/span><span style=\"color: #a94a76\">E Garcia-Anton, S Cuezva, V Jurado, E Porca, A Z Miller, A Fernandez-Cortes, C Saiz-Jimenez, S Sanchez-Moral. Combining stable isotope (\u03b4(13)C) of trace gases and aerobiological data to monitor the entry and dispersion of microorganisms in caves. Environmental Science and Pollution Research. 06\/2013; <\/span><a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs11356-013-1915-3\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #a94a76\">doi:10.1007\/s11356-013-1915-3<\/span><\/a><span style=\"color: #a94a76\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #0080ff\"><strong>ACTUALIZACI\u00d3N:&#160;<\/strong><span>La madre del ladr\u00f3n se ha retractado de las declaraciones seg\u00fan las cuales hab\u00eda quemado los cuadros. Queda pues la esperanza de que no est\u00e9n destru\u00eddos y puedan ser recuperados. Noticia en <a href=\"http:\/\/cultura.elpais.com\/cultura\/2013\/08\/13\/actualidad\/1376409248_276338.html\" target=\"_blank\">EL PA\u00cdS el 13 de agosto de 2013<\/a>.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #c00000\"><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Mira, pap\u00e1, bueyes!,&#160;exclam\u00f3 la ni\u00f1a al ver las pinturas. As\u00ed empezaba en 1879 la saga moderna de las pinturas de Altamira, a la vez que se aceleraba el proceso de su deterioro. Porque si hay algo seguro para una obra de arte es que tarde o temprano acabar\u00e1 destruida. Desde el momento en que Mar\u00eda Sanz de Sautuola, abuela del actual presidente del banco de Santander, descubri\u00f3 en la cueva de Altamira la sala de las pinturas pol\u00edcromas, la de los bisontes, ciervos y caballos, el recinto que hab\u00eda permanecido casi despoblado desde que los seres humanos del Paleol\u00edtico ejecutaron\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[9125,4807,11243,35307],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131396"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=131396"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131396\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=131396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=131396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=131396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}