{"id":131727,"date":"2016-09-11T17:18:56","date_gmt":"2016-09-11T16:18:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/?p=131727"},"modified":"2016-09-13T16:40:12","modified_gmt":"2016-09-13T15:40:12","slug":"todo-esta-en-todas-partes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2016\/09\/11\/131727","title":{"rendered":"Todo est\u00e1 en todas partes"},"content":{"rendered":"<p><strong>He comentado en anteriores ocasiones la propagaci\u00f3n mundial de algunas resistencias a antibi\u00f3ticos como <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2010\/09\/08\/130979\">NDM-1<\/a> o <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2016\/06\/02\/131471\">mcr-1<\/a>. No son las \u00fanicas, en lo que llevamos de siglo han surgido y alcanzado distribuci\u00f3n mundial otras resistencias, con nombres tan cr\u00edpticos como los anteriores: KPC, VIM u OXA-48 son algunas de las m\u00e1s importantes. \u00bfC\u00f3mo pueden propagarse tan r\u00e1pidamente? \u00bfAcaso viajan en avi\u00f3n?<\/strong> Pues s\u00ed, viajan en cualquier medio de transporte, y tambi\u00e9n en avi\u00f3n. En realidad viajan como polizones, formando parte de nuestro equipaje m\u00e1s \u00edntimo y personal: <strong>nuestro microbioma<\/strong>. Para monitorizar el tr\u00e1fico a\u00e9reo de pat\u00f3genos y genes de resistencia a antibi\u00f3ticos un grupo de investigadores de la <a href=\"http:\/\/www.dtu.dk\/\">Universidad Polit\u00e9cnica de Dinamarca<\/a> ha dise\u00f1ado \u00a0un m\u00e9todo basado en metagen\u00f3mica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_131728\" aria-describedby=\"caption-attachment-131728\" style=\"width: 462px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/files\/2016\/09\/srep11444-f1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-131728  \" title=\"srep11444-f1\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/files\/2016\/09\/srep11444-f1-660x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"462\" height=\"717\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/files\/2016\/09\/srep11444-f1-660x1024.jpg 660w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/files\/2016\/09\/srep11444-f1-193x300.jpg 193w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/files\/2016\/09\/srep11444-f1.jpg 926w\" sizes=\"(max-width: 462px) 100vw, 462px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-131728\" class=\"wp-caption-text\">Origen de los 18 vuelos internacionales con destino en el aeropuerto internacional de Copenhague, Dinamarca, y esquema del procedimiento anal\u00edtico llevado a cabo. http:\/\/www.nature.com\/articles\/srep11444\/figures\/1<\/figcaption><\/figure>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La idea es sencilla, analizar el microbioma, m\u00e1s concretamente el microbioma intestinal, de los viajeros que llegan en avi\u00f3n a un punto determinado. Pero el objetivo no es identificar a los portadores individuales de pat\u00f3genos o genes de resistencia, sino detectar todo lo que llega, cuantificarlo e identificar su origen. Para ello los investigadores decidieron utilizar los residuos de los ba\u00f1os de los aviones (&#8230;s\u00ed, esos residuos&#8230;). Los residuos que se generan durante el vuelo van a un dep\u00f3sito donde son tratados qu\u00edmicamente. Al llegar al aeropuerto el equipo de gesti\u00f3n de residuos los extrae utilizando un sistema de alta presi\u00f3n que produce una mezcla l\u00edquida y homog\u00e9nea. Esta mezcla contiene una muestra del microbioma intestinal de los pasajeros que han utilizado los ba\u00f1os. Los autores del estudio recogieron muestras de los dep\u00f3sitos de dieciocho vuelos internacionales llegados al aeropuerto de Copenhague desde nueve ciudades de Norteam\u00e9rica y Asia. Extrajeron ADN de las muestras y lo secuenciaron, obteniendo una media de 18,6 Gb de datos por vuelo. A continuaci\u00f3n, compararon las secuencias obtenidas con diversas bases de datos de referencia. Como era de esperar encontraron representadas las especies m\u00e1s comunes del microbioma intestinal humano, algunos pat\u00f3genos como <em>Clostridium difficile<\/em>, y <strong>un 0,06% de las secuencias (del orden de 100.000 por vuelo) correspond\u00edan a genes de resistencia a diversos antibi\u00f3ticos.<\/strong> <strong>Aunque las resistencias que encontraron no son las m\u00e1s preocupantes, abarcan pr\u00e1cticamente a todas las familias de antibi\u00f3ticos.<\/strong><\/p>\n<p>En conjunto los resultados son los que cab\u00eda esperar y lo m\u00e1s interesante del trabajo es la demostraci\u00f3n de que se puede monitorizar y cuantificar el tr\u00e1fico a\u00e9reo de pat\u00f3genos y genes de resistencia. \u00bfPodr\u00eda esto ser de utilidad para controlar su propagaci\u00f3n? Seg\u00fan los datos de la \u00a0Asociaci\u00f3n Internacional de Transporte A\u00e9reo, <a href=\"http:\/\/www.iata.org\/\">IATA<\/a>, en 2015 el tr\u00e1fico a\u00e9reo mundial alcanz\u00f3 los<strong> 3.600 millones de viajeros<\/strong>, un 40% de ellos en vuelos internacionales. Es decir, el equivalente a la mitad de la poblaci\u00f3n mundial viaj\u00f3 utilizando transporte a\u00e9reo. A la luz de estas cifras cabe pensar que cualquier pat\u00f3geno o cualquier gen que no produzcan efectos claramente visibles en los portadores puede llegar en poco tiempo a cualquier lugar, y es poco probable que podamos hacer algo para evitarlo.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay que recordar que la epidemiolog\u00eda de las resistencias a los antibi\u00f3ticos es diferente en diferentes pa\u00edses \u00bfacaso no llega lo mismo a todos los aeropuertos? Probablemente s\u00ed, pero aqu\u00ed entra en juego <strong>el principio de Beijerinck-Baas Becking<\/strong>, un cl\u00e1sico de la microbiolog\u00eda ambiental para explicar la diversidad de las comunidades microbianas: <strong>\u00abtodo est\u00e1 en todas partes, pero el medio ambiente selecciona\u00bb<\/strong>. Los genes de resistencia a antibi\u00f3ticos pueden viajar, y pueden llegar a todas partes, pero los seleccionamos localmente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #993366;\"><strong>REFERENCIA:<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Petersen et al., 2015. Meta-genomic analysis of toilet waste from long distance flights; a step towards global surveillance of infectious diseases and antimicrobial resistance.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.nature.com\/articles\/srep11444\">Sci Rep.\u00a05:11444. doi: 10.1038\/srep11444<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He comentado en anteriores ocasiones la propagaci\u00f3n mundial de algunas resistencias a antibi\u00f3ticos como NDM-1 o mcr-1. No son las \u00fanicas, en lo que llevamos de siglo han surgido y alcanzado distribuci\u00f3n mundial otras resistencias, con nombres tan cr\u00edpticos como los anteriores: KPC, VIM u OXA-48 son algunas de las m\u00e1s importantes. \u00bfC\u00f3mo pueden propagarse tan r\u00e1pidamente? \u00bfAcaso viajan en avi\u00f3n? Pues s\u00ed, viajan en cualquier medio de transporte, y tambi\u00e9n en avi\u00f3n. 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