{"id":85217,"date":"2008-02-23T19:28:00","date_gmt":"2008-02-23T19:28:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/microbiologia\/archive\/2008\/02\/23\/85217.aspx"},"modified":"2010-01-27T01:18:32","modified_gmt":"2010-01-27T00:18:32","slug":"malevolos-perdigones-dorados-el-estafilococo-desenmascarado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2008\/02\/23\/85217","title":{"rendered":"Mal\u00e9volos perdigones dorados: el estafilococo desenmascarado"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\">autor: <a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cienciaysociedad\/entrevistas\/quien-es-quien\/detalleGrupo.asp?id=103\">Miguel Vicente<\/a><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><strong>Que el cuerpo humano es un excelente albergue para muchas bacterias es de sobra conocido, y como muestra de lo buenos que somos como vivienda para ellas se acaba de publicar, con el t\u00edtulo \u00abLa vida en nosotros\u00bb (<em>Life on us<\/em>), una recapitulaci\u00f3n sobre el tema, casi un n\u00famero monogr\u00e1fico, en la revista <a href=\"http:\/\/www.sgm.ac.uk\/pubs\/micro_today\/\"><em>Microbiology today<\/em><\/a>, el bolet\u00edn de la Sociedad Brit\u00e1nica de Microbiolog\u00eda. Entre las bacterias a las que les gustamos para vivir el <a href=\"http:\/\/microbewiki.kenyon.edu\/index.php\/Staphylococcus_aureus\"><em>Staphylococcus aureus<\/em><\/a> es una de las m\u00e1s conocidas. Cerca del 20% de las personas la llevan puesta de forma permanente, y mas o menos el 60% la ha cobijado alguna vez en su vida.<\/strong><\/div>\n<hr size=\"2\" \/><span style=\"color: #008000;\"><em><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/910\/o_34165928_bc3fc63fb7.jpg\" alt=\"\" \/><\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\"><em> <\/em><\/span><\/p>\n<div><span style=\"color: #008000;\">Colonias de <em>Staphylococcus aureus<\/em>, <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/estherase\/34165928\/\">foto<\/a><a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/estherase\/34165928\/\"> <\/a>de Esther Simpson. En el disco blanco abajo hay <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Gentamicina\">gentamicina<\/a>, un antibi\u00f3tico al que\u00a0 <em>S. aureus<\/em> es susceptible, por lo que a su alrededor no han crecido bacterias.<\/span><\/div>\n<hr size=\"2\" \/><!--more--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Un inquilino habitual<\/strong><br \/>\nEl <em>S. aureus<\/em>, como se le llama de forma breve, es una bacteria casi esf\u00e9rica que en determinados medios de cultivo prolifera formando colonias color oro, de ah\u00ed su nombre. La mayor\u00eda de las veces sobrevive sobre la piel o en las fosas nasales sin causar da\u00f1o, resisti\u00e9ndose a los ataques de nuestras defensas inmunitarias y a los de otras bacterias que tambi\u00e9n viven en nuestro cuerpo e intentan expulsarle. Pero en ocasiones, si bajan las defensas (por heridas, cirug\u00eda, o vaya usted a saber),\u00a0 este peque\u00f1o bichito se convierte en una amenaza produciendo molestias que pueden no pasar de ser un fastidio, \u00bfqui\u00e9n no ha padecido alguna vez un for\u00fanculo? pero que otras veces se convierten en enfermedades m\u00e1s graves e incluso mortales, como sucede en algunos casos de endocarditis, enfermedad en la que el <em>S. aureus<\/em> se aloja en las v\u00e1lvulas del coraz\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><span style=\"color: #000000;\">En estos casos los antibi\u00f3ticos han sido hasta el momento las medicinas que nos han salvado, el <em>S. aureus<\/em> necesita una gruesa pared de un compuesto llamado <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Peptidoglicano\">peptidoglicano<\/a> para que la presi\u00f3n a la que se encuentra su interior no lo haga estallar, y los antibi\u00f3ticos como la <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Penicilina\">penicilina<\/a> la debilitan causando la desintegraci\u00f3n de la bacteria. Pero <em>S. aureus<\/em> est\u00e1 aprendiendo r\u00e1pidamente a esquivarlos. En la actualidad son frecuentes las variantes MR (multiresistentes) en las que incluso antibi\u00f3ticos m\u00e1s refinados que la penicilina (la <a href=\"http:\/\/www.salud.com\/medicamentos\/meticilina_por_inyeccion.asp\">meticilina<\/a> por ejemplo) fallan. Como \u00faltima defensa quedaba un antibi\u00f3tico, la <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Vancomicina\">vancomicina<\/a> que tambi\u00e9n debilita la pared de las bacterias actuando a un nivel algo distinto a la penicilina. Pero las bacterias son sibilinas y frente a nuestras nuevas armas r\u00e1pidamente adquieren m\u00e9todos para inutilizarlas. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Historia de la resistencia<\/strong><br \/>\nSe sabe que el <em>S. aureus<\/em> se puede hacer resistente a la vancomicina por v\u00edas diversas, que le restan vigor con respecto a las estirpes susceptibles. Se ha podido <a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/cgi\/content\/abstract\/104\/22\/9451\">documentar<\/a> recientemente un caso en el que un enfermo con una afecci\u00f3n cong\u00e9nita del coraz\u00f3n desarroll\u00f3 adem\u00e1s endocarditis y se ha registrado paso a paso lo que ocurre desde que se manifiesta la infecci\u00f3n hasta que durante el tratamiento con vancomicina aparecen las variantes de la bacteria a las que el antibi\u00f3tico ya no les afecta. En el estudio se analiz\u00f3 la secuencia completa del genoma de bacterias aisladas de la sangre en las distintas fases de la infecci\u00f3n entre julio y octubre de 2000, cuando el infortunado paciente falleci\u00f3 por efecto no de la infecci\u00f3n sino de la enfermedad cardiaca. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><span style=\"color: #000000;\">Como adem\u00e1s hubo de ser sometido a cirug\u00eda para sustituir una de las v\u00e1lvulas del coraz\u00f3n, tambi\u00e9n se analizaron las bacterias pertrechadas en su reducto m\u00e1s profundo. Los resultados indican que desde la estirpe que inicia la infecci\u00f3n, que era susceptible a la vancomicina, hasta las estirpes finales, que eran tolerantes al antibi\u00f3tico, se hab\u00edan acumulado de manera progresiva m\u00e1s de treinta mutaciones. Al parecer las mutaciones se produc\u00edan en la reserva de <em>S. aureus <\/em>localizados en un ac\u00famulo en la v\u00e1lvula del coraz\u00f3n, en donde por cada gramo de tejido hay m\u00e1s de mil millones de bacterias, y de all\u00ed se iban dispersando por la sangre.<\/span><\/span><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/910\/o_1919750964_651942743b.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\">Imagen de <em>Staphylococcus aureus<\/em> tomada con un microscopio de barrido. <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/ajc1\/\">AJC1&#8217;s photo<\/a><a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/cgi\/content\/abstract\/104\/22\/9451\">s<\/a>.<\/span><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><strong>Recuerdos de familia<\/strong><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\"><span style=\"color: #000000;\">Es un paso m\u00e1s para entender c\u00f3mo por ahora vamos perdiendo la guerra contra las bacterias, y podemos explicarlo de manera muy sencilla, es una lucha por conseguir comida en un mundo en el que \u00e9sta no sobra. En esa guerra los microbios pronto aprendieron a utilizar antibi\u00f3ticos para frenar a la competencia, y al mismo tiempo tuvieron que ser ellos mismos resistentes a los antibi\u00f3ticos que produc\u00edan. Los antibi\u00f3ticos que tanto nos han beneficiado los hemos encontrado en ese mundo microsc\u00f3pico y tienen por ello el inconveniente de que junto a la capacidad de producirlos los microbios inventaron ya la forma de resistirlos. Antes de que empezasen a usarse los antibi\u00f3ticos como terapia las bacterias pat\u00f3genas debieron olvidarse en alg\u00fan momento de la necesidad de ser resistentes a ellos para sobrevivir, no lo necesitaban y montar una estrategia para resistir les deb\u00eda ser costoso, pero el uso y el abuso de los antibi\u00f3ticos a partir de mediados del siglo pasado les ha refrescado r\u00e1pidamente la memoria.<\/span><\/span><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><span style=\"color: #a52a2a;\"><strong>REFERENCIA<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">M.M. Mwangi, S.W. Wu, Y. Zhou, K. Sieradzki, H. de Lencastre, P. Richardson, D. Bruce|, E. Rubin|, E. Myers, E. D. Siggia, and A. Tomasz. 2007. Tracking the in vivo evolution of multidrug resistance in <em>Staphylococcus aureus<\/em> by whole-genome sequencing. <a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/cgi\/content\/abstract\/104\/22\/9451\"><em>Proc. Natl. Acad. Sci.<\/em> <strong>104<\/strong>: 9451-9456<\/a>.<\/span><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>autor: Miguel Vicente Que el cuerpo humano es un excelente albergue para muchas bacterias es de sobra conocido, y como muestra de lo buenos que somos como vivienda para ellas se acaba de publicar, con el t\u00edtulo \u00abLa vida en nosotros\u00bb (Life on us), una recapitulaci\u00f3n sobre el tema, casi un n\u00famero monogr\u00e1fico, en la revista Microbiology today, el bolet\u00edn de la Sociedad Brit\u00e1nica de Microbiolog\u00eda. Entre las bacterias a las que les gustamos para vivir el Staphylococcus aureus es una de las m\u00e1s conocidas. 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