{"id":89019,"date":"2008-04-13T10:12:00","date_gmt":"2008-04-13T10:12:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/microbiologia\/archive\/2008\/04\/13\/89019.aspx"},"modified":"2010-01-27T00:55:35","modified_gmt":"2010-01-26T23:55:35","slug":"victoria-jugosa-comer-las-armas-del-enemigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2008\/04\/13\/89019","title":{"rendered":"Victoria jugosa: comer las armas del enemigo"},"content":{"rendered":"<p>autor: <a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cienciaysociedad\/entrevistas\/quien-es-quien\/detalleGrupo.asp?id=103\">Miguel Vicente<\/a><\/p>\n<hr size=\"2\" \/>\n<div style=\"text-align: justify;\"><strong>Los antibi\u00f3ticos siempre han estado en el mundo de los microbios. Son armas usadas por unos para frenar la proliferaci\u00f3n de los otros y as\u00ed acceder con ventaja a los siempre escasos nutrientes. Ahora se demuestra que a su vez muchos microbios han sabido no solo resistir al ataque de los antibi\u00f3ticos, sino tambi\u00e9n convertirlos en comida.<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/910\/o_roderickrusselllive.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">Fotograf\u00eda y radiograf\u00eda de <\/span><\/strong><strong><span style=\"color: #008000;\">Roderick Russell, <\/span><\/strong><strong><span style=\"color: #008000;\">un <a href=\"http:\/\/www.swordswallow.com\/index.php\">tragasables<\/a>. Tragar sables es una actividad muy peligrosa para quienes la practican y necesita de un riguroso aprendizaje, lo mismo les debi\u00f3 ocurrir a las bacterias con los antibi\u00f3ticos hasta que inventaron medios para resistirlos, inactivarlos o com\u00e9rselos. Foto por Ellison Badger.<br \/>\n<\/span><\/strong><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><strong>Inventiva para la defensa<\/strong><br \/>\nMuchos seres vivos, y especialmente hongos y bacterias, producen compuestos capaces de frenar el crecimiento o incluso matar a algunas bacterias, son los antibi\u00f3ticos. Pero a su vez las bacterias han desarrollado variadas formas de resistencia para neutralizarlos. En unos casos el antibi\u00f3tico es expulsado inmediatamente tras penetrar al interior de la bacteria, en otros la resistencia se consigue inactivando o destruyendo el antibi\u00f3tico. Pero las bacterias no ser\u00edan los seres vivos m\u00e1s ingeniosos del planeta si no hubieran inventado el m\u00e9todo de sacar ventaja de la desgracia. Lo \u00faltimo es que existe un n\u00famero muy grande de bacterias, presentes en el suelo, que se pueden comer los antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>Los resultados indican que cualquiera de los 18 antibi\u00f3ticos de varias clases (naturales, semisint\u00e9ticos e incluso sint\u00e9ticos) que se han probado pueden alimentar a alguna bacteria de entre las presentes en 11 diferentes muestras de suelo de diversa procedencia estudiadas, sin que se necesite otra fuente de carbono adicional. Entre esas bacterias abundan las <em>Burkholderiales<\/em> y <em>Pseudomonadales<\/em>, que re\u00fanen las caracter\u00edsticas de tener genomas relativamente grandes, ser metab\u00f3licamente muy vers\u00e1tiles y resistentes a los antibi\u00f3ticos, son los carro\u00f1eros del mundo bacteriano.<\/p>\n<hr size=\"2\" \/><strong><img decoding=\"async\" src=\"\/blogs\/microbiologia\/wp-content\/blogs.dir\/110\/files\/910\/o_antibi%C3%B3tico_comido.jpg\" alt=\"\" width=\"477\" height=\"324\" \/><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #008000;\">En los cultivos donde hay una bacteria que los usa como alimento (izquierda) <\/span><\/strong><strong><span style=\"color: #008000;\">la penicilina y la carbenicilina (que se detectan como picos en las gr\u00e1ficas) desaparecen en un par de d\u00edas, mientras que donde no hay bacterias (derecha) permanecen durante muchos d\u00edas.<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><strong><span style=\"color: #008000;\"> <\/span><\/strong><strong>Prehistoria bacteriana<\/strong><br \/>\nPodemos imaginar una historia que ha transformado el mundo de las bacterias desde de sus inicios cuando las bacterias utilizaban los escasos alimentos a su alcance sin ninguna restricci\u00f3n hasta la actualidad en la que la competici\u00f3n de unas con otras y los ataques que las amenazan desde el mundo de los humanos han favorecido la proliferaci\u00f3n de mecanismos para producir antibi\u00f3ticos, neutralizarlos e incluso com\u00e9rselos. Tres sucesos clave pueden delimitar varias eras en esta historia, la prehistoria pudo ser cuando apareci\u00f3 la capacidad de algunos microbios para producir antibi\u00f3ticos y frenar a las bacterias competidoras, y debi\u00f3 suceder mientras las bacterias se limitaban a colonizar los ambientes naturales siendo organismos de vida libre en aguas y suelos. A su vez los microbios que producen antibi\u00f3ticos han de ser resistentes al ataque de su propia arma, por lo que producir un antibi\u00f3tico necesita la capacidad de ser resistente al mismo. Producci\u00f3n y resistencia son pues mecanismos simult\u00e1neos. Muchas bacterias adquirir\u00edan esos genes de resistencia como medio de protecci\u00f3n. Eso les restar\u00eda eficacia para otras cosas, ya que replicar esos genes no sale gratis, pero al menos les permitir\u00eda sobrevivir.<\/p>\n<p><strong>Renacimiento y humanismo<\/strong><br \/>\nEn otra era hubo bacterias que debieron escapar a la competencia entre los microbios del ambiente y consiguieron colonizar como comensales o par\u00e1sitos a otros seres vivos, entre ellas se encuentran las que nos producen enfermedades infecciosas. As\u00ed encontraron un hogar, nuestro cuerpo, el de los animales y las plantas, en donde la comida es diferente y donde la competici\u00f3n se establece con otras reglas. Los antibi\u00f3ticos de los microbios del suelo ya no estaban y era por ello superfluo seguir manteniendo genes para resistirlos.<\/p>\n<p><strong>La edad contempor\u00e1nea<\/strong><br \/>\nPero a partir de la segunda mitad del siglo XX el uso masivo de antibi\u00f3ticos para tratar las infecciones los ha devuelto al mundo de las bacterias pat\u00f3genas y esto ha supuesto una recuperaci\u00f3n, por muy diversos mecanismos, de los genes de resistencia que ahora les son otra vez preciosos. No hay que decir que las bacterias que se alimentan de antibi\u00f3ticos son perfectamente resistentes a ellos y que no es impensable, pero s\u00ed ser\u00eda alarmante, que transfirieran a sus parientes pat\u00f3genas la informaci\u00f3n que les permite hacerlo. Por ahora no se han encontrado pat\u00f3genos que se coman los antibi\u00f3ticos, posiblemente porque en los lugares que habitan hay suficiente alimento, pero el que haya bacterias que subsisten con una dieta compuesta solo por antibi\u00f3ticos es otra se\u00f1al de alarma que no podemos ignorar, porque si algo hay cierto es que en la guerra contra las infecciones la batalla de las resistencias ya est\u00e1 perdida.<\/p>\n<hr size=\"2\" \/><span style=\"color: #a52a2a;\"><strong>REFERENCIA<\/strong><\/span><br \/>\nG. Dantas, M.O.A. Sommer, R.D. Oluwasegun, and G.M. Church. 2008. Bacteria subsisting on antibiotics. <a href=\"http:\/\/www.sciencemag.org\/cgi\/content\/abstract\/320\/5872\/100\"><em>Science,<\/em> <strong>320<\/strong>: 100-103.<\/a><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>autor: Miguel Vicente Los antibi\u00f3ticos siempre han estado en el mundo de los microbios. Son armas usadas por unos para frenar la proliferaci\u00f3n de los otros y as\u00ed acceder con ventaja a los siempre escasos nutrientes. Ahora se demuestra que a su vez muchos microbios han sabido no solo resistir al ataque de los antibi\u00f3ticos, sino tambi\u00e9n convertirlos en comida. Fotograf\u00eda y radiograf\u00eda de Roderick Russell, un tragasables. Tragar sables es una actividad muy peligrosa para quienes la practican y necesita de un riguroso aprendizaje, lo mismo les debi\u00f3 ocurrir a las bacterias con los antibi\u00f3ticos hasta que inventaron medios\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[250,247],"tags":[795,451,791,806,809],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89019"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89019"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89019\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":130618,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89019\/revisions\/130618"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89019"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89019"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89019"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}