{"id":127202,"date":"2009-10-19T15:20:00","date_gmt":"2009-10-19T15:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/migraciones\/archive\/2009\/10\/19\/127202.aspx"},"modified":"2010-01-23T22:22:58","modified_gmt":"2010-01-23T21:22:58","slug":"la-inmigracion-espanola-en-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/2009\/10\/19\/127202","title":{"rendered":"La inmigraci\u00f3n espa\u00f1ola en Argentina"},"content":{"rendered":"<div><span style=\"font-size: 10pt; font-family: &quot;Times New Roman&quot;; font-weight: normal;\" lang=\"ES-TRAD\">Por Mar\u00eda Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Achaval<\/span><\/div>\n<p><span style=\"font-size: 10pt; font-family: &quot;Times New Roman&quot;; font-weight: normal;\" lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p>Los argentinos claramente estamos marcados por la inmigraci\u00f3n espa\u00f1ola. Basta tomar una gu\u00eda telef\u00f3nica para darnos cuenta del peso de los descendientes de espa\u00f1oles en nuestro pa\u00eds. Entre los a\u00f1os 1869 y la I Guerra Mundial y luego en la \u00e9poca de la Guerra Civil Espa\u00f1ola, y en los a\u00f1os posteriores a este dram\u00e1tico enfrentamiento \u2013 por mencionar s\u00f3lo las etapas m\u00e1s recientes- llegaron a nuestras costas cientos de miles de espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>En la Buenos Aires de principio del siglo XX hab\u00eda casi tantos inmigrantes como nativos argentinos y el fen\u00f3meno se repet\u00eda en las ciudades del interior en menor escala. Estos inmigrantes, fueron nuestros abuelos, a quienes veneramos por su lucha y coraje, al mismo tiempo que agradecemos a esta tierra el haberles dado las posibilidades de crecimiento y de futuro.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"background: white none repeat scroll 0% 0%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;\"><span style=\"font-family: &quot;Bell MT&quot;; color: #222222;\" lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p><!--more-->Deber\u00edamos recordar que entre aquellos abuelos nuestros llegaron escasos cient\u00edficos, profesionales u hombres ilustrados, la mayor\u00eda de ellos fueron simples trabajadores campesinos, jornaleros, de escasa preparaci\u00f3n, pero con voluntad de encontrar aqu\u00ed un futuro. No sufrieron la marginalidad por su condici\u00f3n humilde.<\/p>\n<p>Los aqu\u00ed llamados \u201cgallegos\u201d, a\u00fan cuando proven\u00edan de distintas regiones de Espa\u00f1a, instalaron peque\u00f1os comercios o almacenes, prosperaron y fueron aceptados con simpat\u00eda por los argentinos nativos. Tantos espa\u00f1oles poblaban con sus negocios o peque\u00f1os hoteles la Av. de Mayo, que \u00e9sta se termin\u00f3 conociendo vulgarmente como la Avenida de los espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Aunque en mucha menor medida fueron muy reconocidos los contados pero importantes hombres de letras o del teatro o los dedicados a la actividad editorial o librera, ellos generaron significativos y persistentes proyectos culturales que adem\u00e1s posibilitaron el constante intercambio con la cultura de Espa\u00f1a. Se destacaron en el mundo de la cultura, los catalanes.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, los espa\u00f1oles de toda condici\u00f3n, formaron familias mixtas, educaron a sus hijos y tuvieron la posibilidad de darles estudios superiores. Nuestros padres, -hijos de inmigrantes- llegaron a ser profesionales.<\/p>\n<p>Prontamente se les concedi\u00f3 la ciudadan\u00eda y con ella la posibilidad de la participaci\u00f3n pol\u00edtica a trav\u00e9s de los nuevos partidos que incorporaban nuevos sectores sociales para ampliar las posibilidades de reconocimiento y bienestar que antes s\u00f3lo gozaban los miembros de la elite tradicional.<\/p>\n<p>Algunos hijos de inmigrantes, espa\u00f1oles y de otros or\u00edgenes, pronto llegaron a cargos de poder y responsabilidad. Fueron ellos los gestores de los grandes cambios sociales que el pa\u00eds necesitaba, pues portaban ideas nuevas y perspectivas m\u00e1s amplias.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, algunos de sus nietos o bisnietos vuelven a la madre patria, buscando las posibilidades de desarrollo que la tierra de adopci\u00f3n de sus abuelos no pod\u00eda ya brindarles. Y partieron y dejaron con dolor su tierra y sus costumbres, sus afectos y gustos porque confiaban en que, en aquellas tierras de antiguas promesas pudieran obtener el respeto, la estabilidad, el trabajo o la posibilidad de formaci\u00f3n que no encontraron en la Argentina.. Pero, muchos de ellos se encuentran en condiciones de marginalidad, y sufren por la sospecha constante con que algunos observan al que viene de lejos como para llevarse algo que no les pertenece.<\/p>\n<p>Los argentinos, que crecimos en tierra de inmigraci\u00f3n, rodeados de apellidos que suenan familiares y extra\u00f1os al mismo tiempo, que nos acostumbramos a mezclar en nuestra dieta variados alimentos de todos los or\u00edgenes, que nos alegramos con la m\u00fasica y la danza de todos los pa\u00edses del mundo; ecl\u00e9cticos en todas las formas posibles, nos solazamos en nuestra diversidad y riqueza pero continuamos pregunt\u00e1ndonos qui\u00e9nes somos realmente luego de tama\u00f1a mixtura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mar\u00eda Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Achaval Los argentinos claramente estamos marcados por la inmigraci\u00f3n espa\u00f1ola. 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