{"id":132779,"date":"2019-05-14T12:11:03","date_gmt":"2019-05-14T11:11:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/?p=132779"},"modified":"2019-05-16T12:46:44","modified_gmt":"2019-05-16T11:46:44","slug":"inmigracion-y-los-valores-de-igualdad-solidaridad-y-justicia-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/2019\/05\/14\/132779","title":{"rendered":"Igualdad, solidaridad y justicia social: valores para las pol\u00edticas migratorias"},"content":{"rendered":"<p>Las migraciones internacionales constituyen, sin duda, uno de los fen\u00f3menos globales que con mayor intensidad polarizan las sociedades contempor\u00e1neas y, en esa misma medida, representan un serio desaf\u00edo para las pol\u00edticas de izquierda. A diferencia de lo que sucede en la derecha, que, con sus propuestas de mano dura y restricciones gen\u00e9ricas, parecen tenerlo bastante claro, desde ese otro lado del espectro ideol\u00f3gico no hay un planteamiento reconocible acerca de c\u00f3mo afrontar el reto con seriedad. Y lo cierto es que sus votantes tambi\u00e9n demandan alg\u00fan tipo de respuesta que resulte consistente con sus caracter\u00edsticos valores de igualdad, solidaridad y justicia social.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2019\/05\/1557936404_519480_1557936964_portadilla_normal1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-132790\" title=\"1557936404_519480_1557936964_portadilla_normal\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2019\/05\/1557936404_519480_1557936964_portadilla_normal1-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2019\/05\/1557936404_519480_1557936964_portadilla_normal1-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2019\/05\/1557936404_519480_1557936964_portadilla_normal1-1024x679.jpg 1024w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2019\/05\/1557936404_519480_1557936964_portadilla_normal1.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Recientemente, la polit\u00f3loga norteamericana <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/01\/16\/opinion\/1547663608_340518.html\">Sheri Berman<\/a>\u00a0aseveraba que las reacciones de la izquierda, en materia migratoria, \u201cen lugar de tener en cuenta las inquietudes de los votantes, las desprecian\u201d. Berman reivindicaba a continuaci\u00f3n la posici\u00f3n de Tony Blair sobre el tema: \u201cDebemos abordar los motivos leg\u00edtimos de queja y darles respuesta\u201d. No les falta raz\u00f3n, pero s\u00ed es as\u00ed, entonces lo primero ser\u00eda identificar cu\u00e1les son esos motivos y dilucidar si poseen una base real.<\/p>\n<p>La agenda pol\u00edtica y medi\u00e1tica hegem\u00f3nica insiste en presentar los inmigrantes como invasores que socavan nuestra identidad y erosionan nuestro bienestar, obviando tanto los innegables beneficios que su presencia comporta para la regeneraci\u00f3n de nuestras envejecidas sociedades como el enorme sufrimiento humano que genera la criminalizaci\u00f3n preventiva de la que son objeto de manera indiscriminada. Se pone el foco en lo conflictivo, en lo problem\u00e1tico, que en ocasiones tambi\u00e9n aflora, pero se deja en la penumbra las enormes oportunidades que se abren con su llegada. La expulsi\u00f3n y\/o un herm\u00e9tico cierre de fronteras se presentan como las<\/p>\n<p>soluciones terminantes a estos males. Este discurso populista tambi\u00e9n tienta a algunos sectores de la izquierda. Pero, \u00bfson estas propuestas compatibles con los valores de la izquierda?<\/p>\n<p>Antes de responder a esa cuesti\u00f3n, ser\u00eda bueno disponer de un diagn\u00f3stico competente del fen\u00f3meno. De entrada, no se puede aceptar sin m\u00e1s que la verdad sea todo lo que circula. No puede dar por buenas y menos a\u00fan hacer suyas las percepciones sociales que supuran prejuicios y xenofobia. Contrastar fuentes es el \u00fanico modo de desmontar mitos y bulos que prescinden de cualquier diferencia entre lo verdadero y lo falso. Ese es precisamente el primer objetivo del\u00a0<a href=\"https:\/\/www.un.org\/es\/conf\/migration\/\"><em>Pacto Mundial para la Migraci\u00f3n Segura, Ordenada y Regular<\/em><\/a>\u00a0 firmado el pasado diciembre en Marrakech: \u201cRecopilar y utilizar datos exactos y desglosados para formular pol\u00edticas con base emp\u00edrica\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-132784\" title=\"1557830089_319961_1557831937_noticia_normal_recorte1\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2019\/05\/1557830089_319961_1557831937_noticia_normal_recorte1-300x171.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"171\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2019\/05\/1557830089_319961_1557831937_noticia_normal_recorte1-300x171.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2019\/05\/1557830089_319961_1557831937_noticia_normal_recorte1-1024x584.jpg 1024w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2019\/05\/1557830089_319961_1557831937_noticia_normal_recorte1.jpg 1960w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Con los datos en la mano, no es admisible afirmar que la migraci\u00f3n representa un peligro o una carga inasumible. En su conjunto, los inmigrantes devuelven al pa\u00eds receptor m\u00e1s de lo que reciben. El gasto que generan es compensado por los impuestos directos e indirectos que pagan y su contribuci\u00f3n al aumento del PIB. Favorecen la actividad econ\u00f3mica y elevan la base de la recaudaci\u00f3n. Las razones para el rechazo no se basan, pues, en la racionalidad econ\u00f3mica, sino electoral.\u00a0 El discurso nacionalpopulista establece un cierto clima social de agresi\u00f3n y demonizaci\u00f3n de los migrantes. Los convierte en el nuevo chivo expiatorio de las frustraciones internas. Su predilecci\u00f3n por este colectivo tiene su raz\u00f3n de ser, pues, al fin y al cabo los migrantes no votan y el coste pol\u00edtico para los partidos que acaban asumiendo estos discursos es relativamente escaso.<\/p>\n<p>Sin quitar un \u00e1pice a lo reci\u00e9n dicho, tambi\u00e9n es verdad que, al haberse agudizado la brecha de desigualdad con la \u00faltima crisis econ\u00f3mica, se ha acentuado la competici\u00f3n entre los m\u00e1s necesitados por unos servicios sociales cada vez m\u00e1s escasos. En este contexto, los inmigrantes son vistos no s\u00f3lo como intrusos, sino como adversarios en la competici\u00f3n social, que quitan a los nacionales los precarios puestos de trabajo disponibles. Desde posiciones nacionalpopulistas, profundamente demag\u00f3gicas, compartidas cada vez m\u00e1s por otras formaciones pol\u00edticas, se proclama que, en consecuencia, las fronteras no pueden mantener su habitual porosidad, sino que deben ser cerradas a cal y canto, o incluso ser bloqueadas herm\u00e9ticamente mediante muros.<\/p>\n<p>Ni el rechazo del inmigrante y, menos a\u00fan, la xenofobia pueden ser consideradas como propuestas de izquierda. La apuesta fundamental de la izquierda ha de ser, como siempre, lograr una sociedad integrada, con menos desigualdades internas, en la que toda la poblaci\u00f3n tenga sus necesidades b\u00e1sicas cubiertas. La integraci\u00f3n social, que no hay que olvidar que es condici\u00f3n necesaria para una convivencia pac\u00edfica, supone, entre otras cosas, un proceso de equiparaci\u00f3n de derechos e igualdad de trato. No puede promoverse la competencia entre los inmigrantes y la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona por unos recursos sociales limitados. Para impedirlo resulta perentorio reforzar los servicios p\u00fablicos m\u00e1s b\u00e1sicos, como son la sanidad y la educaci\u00f3n, de modo que no pierdan calidad para todos. Ello conlleva, obviamente, un incremento de los medios disponibles y de la correspondiente dotaci\u00f3n econ\u00f3mica recabada a trav\u00e9s de impuestos. Si se opta por aceptar inmigrantes, y buenas razones hay para ello, entonces la sociedad anfitriona no puede desentenderse de su suerte y poner su inserci\u00f3n social en manos del mercado laboral o de los lazos familiares.<\/p>\n<p>El cierre de fronteras tampoco puede ser la propuesta de la izquierda. Los muros son in\u00fatiles, menos para quienes se lucran con su construcci\u00f3n y mantenimiento. Si las econom\u00edas de los pa\u00edses desarrollados precisan de un n\u00famero cada vez mayor de mano de obra extranjera, como es el caso para que resulten sostenibles, un m\u00ednimo de pragmatismo exige que la migraci\u00f3n no sea obstaculizada, sino m\u00e1s bien encauzada. Esto coincide con otro de los objetivos del mencionado Pacto Mundial: \u201cAumentar la disponibilidad y flexibilidad de las v\u00edas de migraci\u00f3n regular\u201d. Es m\u00e1s, si los Estados no abren canales seguros y previsibles que permitan a la gente poder migrar, deber\u00edan ser consecuentes y no reprochar a nadie que haya llegado ilegalmente cuando nunca se le dio oportunidad de hacerlo regularmente.<\/p>\n<p>El fomento de una identidad nacional cerrada y autocomplaciente tampoco es compatible con los valores de izquierda. Y menos a\u00fan lo es imponer tradiciones, conductas y pr\u00e1cticas culturales como obligatorias. Eso no significa que haya que ignorar o desde\u00f1ar las preocupaciones sobre la pervivencia de la forma de vida caracter\u00edstica del pa\u00eds, sino que es preciso descifrar cu\u00e1les son las preocupaciones leg\u00edtimas y no caer en un discurso populista y mixtificador. No es de recibo pensar que la identidad colectiva es \u00fanica y compartida por todos los aut\u00f3ctonos en igual medida. La identidad colectiva suele ser m\u00e1s bien plural en sus manifestaciones y mutante a lo largo de la historia. Es preciso distinguir entre lo sustantivo y lo accidental.<\/p>\n<p>Los inmigrantes, como cualquier ciudadano, tienen todo el derecho a mantener la propia forma de vida cultural (por ejemplo, en lo relativo a sus costumbres gastron\u00f3micas, de vestimentas o de festividades), pero tambi\u00e9n tienen la obligaci\u00f3n de respetar las leyes y aceptar el marco institucional de convivencia definido por los principios constitucionales y los derechos humanos que definen las sociedades democr\u00e1ticas. Esto requiere establecer \u2013 como bien se\u00f1ala Habermas \u2013 una distinci\u00f3n lo m\u00e1s n\u00edtida posible entre dos niveles de integraci\u00f3n, a saber: entre los elementos que configuran la <em>cultura pol\u00edtica<\/em> de una sociedad y las diversas <em>formas de vida<\/em> que individuos libremente pueden abrazar.<\/p>\n<p>La izquierda, que parece haber perdido el paso, har\u00eda muy bien en ocuparse con rigor del desaf\u00edo de la inmigraci\u00f3n, pero no en copiarle el discurso a las corrientes nacionalpopulistas emergentes. No ha de reproducir su diagn\u00f3stico y, menos a\u00fan, sus recetas. Las puede y las debe sacar de su propio ideario.<\/p>\n<p>NOTA.- Este art\u00edculo fue publicado el 13\/05\/2019 en la\u00a0<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/la-izquierda-politica-ante-el-desafio-de-la-inmigracion-116697\">plataforma digital\u00a0<em>The Conversation<\/em><\/a>\u00a0(ISSN 2201-5639)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las migraciones internacionales constituyen, sin duda, uno de los fen\u00f3menos globales que con mayor intensidad polarizan las sociedades contempor\u00e1neas y, en esa misma medida, representan un serio desaf\u00edo para las pol\u00edticas de izquierda. A diferencia de lo que sucede en la derecha, que, con sus propuestas de mano dura y restricciones gen\u00e9ricas, parecen tenerlo bastante claro, desde ese otro lado del espectro ideol\u00f3gico no hay un planteamiento reconocible acerca de c\u00f3mo afrontar el reto con seriedad. 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