{"id":133043,"date":"2020-06-29T23:33:35","date_gmt":"2020-06-29T22:33:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/?p=133043"},"modified":"2021-06-03T21:31:24","modified_gmt":"2021-06-03T20:31:24","slug":"racismo-institucional-y-protestas-civicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/2020\/06\/29\/133043","title":{"rendered":"Racismo institucional y protestas c\u00edvicas"},"content":{"rendered":"<p>El\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Muerte_de_George_Floyd\">asesinato de\u00a0George Floyd<\/a>\u00a0&#8211; el pasado 25 de mayo en Minnesota &#8211; por manos de un agente de polic\u00eda ha soliviantado a grandes sectores de la sociedad estadounidense, pero no s\u00f3lo: las acciones de repulsan han prendido en las calles de numerosas sociedades democr\u00e1ticas de todo el planeta. Las calles han vuelto a recuperar as\u00ed su papel como foro alternativo para canalizar la frustraci\u00f3n con una pol\u00edtica demasiado institucionalizada y aparentemente indiferente ante una arbitrariedad y una discriminaci\u00f3n que siempre perjudica a los mismos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2020\/06\/Racism-is-the-pandemic-copia3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-133054\" title=\"Racism is the pandemic copia\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2020\/06\/Racism-is-the-pandemic-copia3-300x197.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"197\" \/><\/a><!--more-->A la sensibilidad democr\u00e1tica le repelen las escenas de ensa\u00f1amiento y brutalidad gratuita protagonizadas por la polic\u00eda. Le repugna tambi\u00e9n la <em>discriminaci\u00f3n sistem\u00e1tica<\/em> contra los ciudadanos negros, que ante los ojos de los cuerpos policiales son considerados habitualmente como sospechosos. Ni el <em>racismo sist\u00e9mico<\/em>, que ser\u00eda otro nombre para designar el fen\u00f3meno, pues contamina la vida pol\u00edtica entera del pa\u00eds, incluidas sus instituciones democr\u00e1ticas. Que sean objetos de reiteradas detenciones de perfil racial, adem\u00e1s de padecer unas tasas de encarcelamiento absolutamente desproporcionadas, son actos revelan lo poco que a ciertos sectores de la sociedad norteamericana \u2013 y tambi\u00e9n de otros muchos lares \u2013 les importa la vida de los negros y evidencian una marginaci\u00f3n social y econ\u00f3mica cronificada desde la abolici\u00f3n legal de la esclavitud, una herida que a\u00fan supera tras m\u00e1s de ciento cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2020\/06\/George_Floyd_neck_knelt_on_by_police_officer5.png\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-133055\" title=\"George_Floyd_neck_knelt_on_by_police_officer\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2020\/06\/George_Floyd_neck_knelt_on_by_police_officer5-196x300.png\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cuando un agente de polic\u00eda act\u00faa con violencia desproporcionada \u2013 como es el caso del agente Derek Chauvin que arrest\u00f3 a George Floyd, lo espos\u00f3, lo puso boca abajo y \u00a0lo presion\u00f3 contra el pavimento con su rodilla apoyada sobre el cuello para impedirle que pudiera respirar, mientras otros tres guardianes del orden p\u00fablico observaban la escena \u2013 y como consecuencia sobreviene la muerte de una persona, y esa acci\u00f3n no es perseguida ni sancionada, sino excusada y protegida, no estamos ante una violencia coyuntural. Si el acto adem\u00e1s no es puntual ni la respuesta una reacci\u00f3n aislada sino sistem\u00e1tica, entramos en el terreno de lo intolerable para cualquier sociedad comprometida con los derechos humanos: estamos ante una violencia institucionalizada, una injusticia estructural.\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/opinion\/2020-06-16\/tantas-formas-de-racismo.html#?sma=newsletter_opinion20200619m\">Y nadie se enga\u00f1e, \u00e9ste no es un pecado privativo de los Estados Unidos<\/a>. En Europa, se asume como normal \u2013 o como una excepcionalidad esgrimida a modo de autoexculpaci\u00f3n \u2013 que <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/2016\/05\/31\/132532\">a las playas arriben cad\u00e1veres de ni\u00f1os<\/a> o las <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/2014\/03\/27\/132348\">balas de goma ahoguen en las costas de las ciudades espa\u00f1olas norteafricanas<\/a> a quienes vienen impelidos por la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Miles, cientos de miles de norteamericanos desafiaron durante las primeras semanas de junio el toque de queda para reclamar pac\u00edficamente en las calles un cambio radical en los m\u00e9todos usados por la polic\u00eda con los miembros de la minor\u00eda negra. Violar el toque de queda es obviamente una transgresi\u00f3n de una norma legal. Se dan ah\u00ed juntos todos los rasgos para calificar estas acciones masivas de protesta como\u00a0<a href=\"https:\/\/www.alianzaeditorial.es\/libro\/ciencias-sociales\/desobediencia-civil-william-e-scheuerman-9788491815488\/\">actos de desobediencia civil<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2020\/06\/file-20200613-153827-yiggy1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-133056\" title=\"file-20200613-153827-yiggy1\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2020\/06\/file-20200613-153827-yiggy1-300x180.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2020\/06\/file-20200613-153827-yiggy1-300x180.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2020\/06\/file-20200613-153827-yiggy1-1024x616.jpg 1024w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/files\/2020\/06\/file-20200613-153827-yiggy1.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha producido un espectacular aumento de la desobediencia abierta a la ley, y no precisamente por parte de delincuentes ego\u00edstas, sino de personas inspiradas por ideales tan dignos como la equidad social, la igualdad de g\u00e9neros y etnias o la protecci\u00f3n del medio ambiente. La desobediencia civil ha sido asumida como forma leg\u00edtima de participaci\u00f3n pol\u00edtica y forma parte ya de hecho del vocabulario de cualquier sociedad democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>La protesta de una conciencia disidente, organizada en movimiento social, que deliberadamente infringe una disposici\u00f3n legal, es un importante factor de agitaci\u00f3n que puede culminar en la reforma de una norma jur\u00eddica o en la implementaci\u00f3n de nuevas pol\u00edticas. Desde esta perspectiva es posible comprender el tipo de reacci\u00f3n de los diferentes poderes estatales ante tales actos como\u00a0<a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/39655750_Tomarse_en_serio_la_desobediencia_civil_Un_criterio_de_legitimidad_democratica\">un test para calibrar la legitimidad del propio sistema<\/a>.<\/p>\n<p>La desobediencia civil ha alcanzado un notable prestigio del que carecen otras modalidades de contestaci\u00f3n y resistencia. No es, como reprochan ciertos nost\u00e1lgicos de sue\u00f1os revolucionarios, una forma de protesta domesticada que se queda en lo meramente simb\u00f3lico. Tampoco se trata, como denuncian algunos defensores de \u00abla ley y el orden\u00bb, de una ruptura unilateral del ordenamiento jur\u00eddico que no puede ser tolerada por un sistema democr\u00e1tico. Va m\u00e1s all\u00e1 de la oposici\u00f3n legal convencional, pero no llega a ser resistencia revolucionaria. Sin embargo, no cualquier ruptura de la legalidad llevada a cabo con intencionalidad pol\u00edtica puede ser considerada un acto de desobediencia civil.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 150px;\"><em>Una sociedad abierta siempre tendr\u00e1 que agradecer a quienes ejercen la desobediencia civil y ponen en evidencia el sistem\u00e1tico incumplimiento de la promesa de igualdad inherente al ideario democr\u00e1tico<\/em><\/p>\n<p>Una cosa es reconocer\u00a0<a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/313407965_Revitalizing_democracy_through_civil_disobedience\">la relevante contribuci\u00f3n de la desobediencia civil en una democracia representativa<\/a>\u00a0y esperar, que no exigir, que quienes protagonizan esta forma de disidencia pol\u00edtica reciban\u00a0<em>una respuesta jur\u00eddica atenuada<\/em>\u00a0y otra cosa bien distinta es abogar por su completa despenalizaci\u00f3n. Este paso les desposeer\u00eda de su aura de heroicidad y les privar\u00eda de la fuerza moral para reconvenir a las autoridades y espolear al conjunto de la ciudadan\u00eda. Nadie puede pretender razonablemente una exenci\u00f3n\u00a0<em>a priori<\/em>\u00a0de las sanciones que conlleva una infracci\u00f3n de la legalidad.<\/p>\n<p>Del car\u00e1cter c\u00edvico de esta forma de desobediencia se deriva la aceptaci\u00f3n de las posibles repercusiones administrativas y penales. Una respuesta atenuada\u00a0<em>a posteriori<\/em>\u00a0s\u00f3lo es pensable si el quebrantamiento de la legalidad por motivos pol\u00edticos resulta claramente distinguible de la criminalidad ordinaria. De ah\u00ed la insistencia en no relajar la obligatoriedad de satisfacer una serie de exigencias: car\u00e1cter c\u00edvico (lo que conlleva que sus protagonistas sean ciudadanos de a pie, no cargos institucionales), p\u00fablico y no-violento, as\u00ed como la aceptaci\u00f3n del posible castigo.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas en Estados Unidos se han registrado algunas reacciones violentas, con ataques directos a la polic\u00eda, incendios de autom\u00f3viles y comercios, pero la respuesta que est\u00e1 recibiendo un seguimiento mayoritario es la manifestaci\u00f3n pac\u00edfica con gestos de gran calado simb\u00f3lico, como hincar la rodilla en la v\u00eda p\u00fablica. Estas reacciones, emprendidas en nombre de\u00a0 valores constitucionales como el de \u201cque todos los hombres son iguales\u201d conectan con el movimiento de los derechos civiles y las figuras ic\u00f3nicas de Rosa Parks y Martin Luther King. Ahora, como en los a\u00f1os cincuenta y sesenta de la pasada centuria, es el momento de la desobediencia civil.<\/p>\n<p>&#8211;<br \/>\n<strong>Una versi\u00f3n levemente modificada de este art\u00edculo fue publicada en el\u00a0diario\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/opinion\/20200626\/481954193891\/desobediencia-civil-racismo-institucional.html\"><em>La Vanguardia<\/em>\u00a0(26 junio 2020)<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El\u00a0asesinato de\u00a0George Floyd\u00a0&#8211; el pasado 25 de mayo en Minnesota &#8211; por manos de un agente de polic\u00eda ha soliviantado a grandes sectores de la sociedad estadounidense, pero no s\u00f3lo: las acciones de repulsan han prendido en las calles de numerosas sociedades democr\u00e1ticas de todo el planeta. Las calles han vuelto a recuperar as\u00ed su papel como foro alternativo para canalizar la frustraci\u00f3n con una pol\u00edtica demasiado institucionalizada y aparentemente indiferente ante una arbitrariedad y una discriminaci\u00f3n que siempre perjudica a los mismos.<\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133043"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=133043"}],"version-history":[{"count":28,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133043\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":133070,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133043\/revisions\/133070"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=133043"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=133043"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/migraciones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=133043"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}