{"id":133708,"date":"2018-10-10T15:49:25","date_gmt":"2018-10-10T14:49:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/?p=133708"},"modified":"2018-10-10T15:49:25","modified_gmt":"2018-10-10T14:49:25","slug":"las-implicaciones-de-las-aguas-verdes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/2018\/10\/10\/133708","title":{"rendered":"Las implicaciones de las aguas verdes"},"content":{"rendered":"<p>El cambio clim\u00e1tico es un fen\u00f3meno arraigado en la sociedad del siglo XXI. Cuando pensamos en c\u00f3mo nos afecta, todos imaginamos las altas temperaturas derritiendo los casquetes polares y provocando la desaparici\u00f3n del oso polar. Sin embargo, solemos obviar que los efectos del cambio clim\u00e1tico, y en definitiva, de la acci\u00f3n humana, van m\u00e1s all\u00e1 del desastre a miles de kil\u00f3metros de distancia. Una consecuencia evidente y cercana es la p\u00e9rdida de calidad de agua de los embalses, lagos y r\u00edos donde nos ba\u00f1amos, pescamos o incluso de los que nos abastecemos. Los cada vez m\u00e1s frecuentes afloramientos de algas y cianobacterias son una prueba inequ\u00edvoca de este efecto en los ecosistemas acu\u00e1ticos. Es por ello que organismos e instituciones alrededor del mundo est\u00e1n en alerta para abordar este problema (Chorus, 2012; World Health Organization (WHO), 2011).<\/p>\n<p><em>Jes\u00fas Mor\u00f3n L\u00f3pez y Alberto Blanco Gonz\u00e1lez. Instituto IMDEA Agua<\/em><\/p>\n<p><!--more-->Las cianobacterias, tambi\u00e9n conocidas como algas verde-azuladas, son bacterias que aparecieron en la Tierra hace unos 2.700 millones de a\u00f1os\u00a0 (Fig. 1) (Brasier et al., 2002). Desde entonces, su papel en la evoluci\u00f3n de la vida ha sido esencial gracias a su capacidad de realizar la fotos\u00edntesis. Este proceso, en el cual el di\u00f3xido de carbono y el agua se convierten en compuestos org\u00e1nicos y ox\u00edgeno mediante la captaci\u00f3n de luz, ha ayudado a la creaci\u00f3n de la atm\u00f3sfera aerobia que ahora respiramos. Millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n les han permitido desarrollar m\u00faltiples estrategias de supervivencia y a colonizar una alta variedad de ecosistemas, tanto terrestres como acu\u00e1ticos (Meriluoto et al., 2016). Son habitantes comunes de agua dulce, salobre y salada, y su proliferaci\u00f3n puede ocurrir incluso en aguas pr\u00edstinas, sin impacto antropog\u00e9nico.<\/p>\n<p>La proliferaci\u00f3n masiva de algas y cianobacterias en nuestras aguas se ve beneficiada por varios factores. En primer lugar, el desarrollo urbano, de la industria y la agricultura generan aguas eutr\u00f3ficas e hipertr\u00f3ficas debido al aporte desmesurado de nutrientes. Adem\u00e1s, cambios en los patrones del ciclo hidrol\u00f3gico generan eventos de intensa precipitaci\u00f3n seguidos de periodos de sequ\u00eda, lo que tambi\u00e9n provoca la liberaci\u00f3n masiva de los nutrientes acumulados en el suelo. Esto, junto con las barreras artificiales (por ejemplo, presas), construidas para incrementar el tiempo de residencia del agua, genera altas concentraciones de nutrientes que, al ser consumidos, favorecen el crecimiento de estos y otros microorganismos (Paerl and Huisman, 2008). Por otro lado, el incremento de la temperatura tambi\u00e9n causa un efecto directo en los organismos fotosint\u00e9ticos. El calentamiento del agua superficial causa largos e intensos periodos de estratificaci\u00f3n. Este fen\u00f3meno es provocado por un cambio en las densidades del agua, de manera que las aguas m\u00e1s calientes y menos densas se sit\u00faan en capas m\u00e1s superficiales, mientras que las m\u00e1s fr\u00edas y densas permanecen sin mezclarse en profundidad. Las cianobacterias y el fitoplancton en general consiguen colocarse en las capas m\u00e1s superficiales donde encuentran luz, calor y nutrientes (Carey et al., 2012). Entonces se genera el caldo de cultivo id\u00f3neo para estos organismos, provocando un crecimiento masivo inevitable (Fig. 1).<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/files\/2018\/10\/Figura-1-IMDEA-octubre-18.png\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-133709\" title=\"Figura 1 IMDEA\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/files\/2018\/10\/Figura-1-IMDEA-octubre-18.png\" alt=\"\" width=\"564\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/files\/2018\/10\/Figura-1-IMDEA-octubre-18.png 564w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/files\/2018\/10\/Figura-1-IMDEA-octubre-18-300x152.png 300w\" sizes=\"(max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Fig. 1.<\/strong> <strong>(a y b)<\/strong> Afloramiento de cianobacterias t\u00f3xicas en el embalse de San Juan, Madrid. <strong>(c) <\/strong>Incluye captura de microscopio \u00f3ptico de una colonia del genero <em>Microcystis<\/em>, cianobacterias productoras de toxina microcistina<\/p>\n<p>Los afloramientos o <em>blooms<\/em> masivos de cianobacterias son eventos de r\u00e1pida aparici\u00f3n y que est\u00e1n dominados por una o pocas especies (Fig. 1) (Chorus and Bartram, 1999). La mucosidad verde que se genera, adem\u00e1s del impacto visual,\u00a0 provoca numerosos efectos nocivos en los ecosistemas que empobrecen la calidad de las aguas. La proliferaci\u00f3n masiva de estos organismos en la superficie del agua aumenta la turbidez, impidiendo el paso de la luz a las capas m\u00e1s profundas y el crecimiento de los organismos fotosint\u00e9ticos del bentos. Este desajuste en la cadena tr\u00f3fica se ve exacerbado cuando el afloramiento cesa y muere. Aunque las cianobacterias generan oxigeno durante su crecimiento, su r\u00e1pida descomposici\u00f3n desencadena un excesivo consumo del ox\u00edgeno disuelto, generando situaciones de hipoxia. Esto provoca la muerte de animales acu\u00e1ticos y otros organismos por asfixia (Paerl and Paul, 2012). No obstante, esta p\u00e9rdida de biodiversidad no es el \u00fanico riesgo de los afloramientos de cianobacterias. Algunas especies tienen capacidad de generar compuestos t\u00f3xicos que pueden provocar irritaciones, v\u00f3mitos, enfermedades, fallos org\u00e1nicos e incluso la muerte de animales, entre los que se incluye el ser humano.\u00a0 Hasta la fecha, cientos de casos de intoxicaci\u00f3n de animales han sido constatados alrededor del mundo, entre los que destaca la muerte de unos 50 pacientes de di\u00e1lisis en Brasil en 1996, tras la contaminaci\u00f3n del agua utilizada para dializar con una toxina denominada microcistina (Roegner et al., 2013).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/files\/2018\/10\/Figura-2-IMDEA-octubre-181.png\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-133711\" title=\"Figura 2 IMDEA \" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/files\/2018\/10\/Figura-2-IMDEA-octubre-181-1024x723.png\" alt=\"\" width=\"527\" height=\"372\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/files\/2018\/10\/Figura-2-IMDEA-octubre-181-1024x723.png 1024w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/remtavares\/files\/2018\/10\/Figura-2-IMDEA-octubre-181-300x212.png 300w\" sizes=\"(max-width: 527px) 100vw, 527px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fig. 2.<\/strong> Mapa mundial de presencia cianobacterias productoras de toxinas microcistinas. Adaptado de Harke <em>et al<\/em>.,(2016) y Meriluoto <em>et al<\/em>., (2016).<\/p>\n<p>Investigaciones al respecto han demostrado la presencia de cianobacterias productoras de toxinas microcistinas en m\u00e1s de 100 pa\u00edses alrededor del mundo. Como consecuencia, estas toxinas se han encontrado en 79 pa\u00edses, entre los que se incluye Espa\u00f1a (Fig. 2) (Harke et al., 2016; Lezcano et al., 2018). No obstante, debido a que en muchos pa\u00edses en desarrollo las informaciones son escasas o inexistentes, se espera que este n\u00famero sea incluso mayor. El impacto socio-econ\u00f3mico de las floraciones de cianobacterias nocivas en estos pa\u00edses tampoco es despreciable. En pa\u00edses de Norte am\u00e9rica, Europa y Australia se han calculado costes econ\u00f3micos en t\u00e9rminos de salud p\u00fablica, pesca, turismo, aguas recreativas, monitorizaci\u00f3n y gesti\u00f3n con un valor estimado de miles a miles de millones de d\u00f3lares (Hamilton et al., 2013; Hudnell, 2008; Sanseverino and Conduto, 2016).\u00a0 Esta preocupaci\u00f3n global tambi\u00e9n se ve reflejada en el incremento del n\u00famero de publicaciones cient\u00edficas relacionadas (Merel et al., 2013), las cuales han contribuido enormemente al establecimiento de umbrales de salubridad, as\u00ed como a proponer pautas y recomendaciones ya aplicadas en muchos de los pa\u00edses afectados.<\/p>\n<p>En el Instituto IMDEA Agua tambi\u00e9n intentamos contribuir a la generaci\u00f3n de conocimiento que ayude a amortiguar los efectos da\u00f1inos de la aparici\u00f3n de cianobacterias en aguas continentales. En el grupo de Cianobacterias y Cianotoxinas trabajamos para generar sistemas de monitorizaci\u00f3n en tiempo real de los afloramientos de cianobacterias en los embalses nacionales (proyecto CIANOALERT, con referencia RTC-2016-5087-2 &#8211; MINECO). Adem\u00e1s, debido a que muchos de estos embalses abastecen a plantas potabilizadoras de agua,\u00a0 tambi\u00e9n desarrollamos m\u00e9todos alternativos de tratamiento de agua potable, en los que eliminamos las toxinas producidas por las cianobacterias mediante procesos biol\u00f3gicos de bajo coste y respetuosos con el medio ambiente (proyecto INREMEM, con referencia CTM2015-65348-C2-1-R &#8211; MINECO\/FEDER, UE)(Mor\u00f3n-L\u00f3pez et al., 2019, 2017). A pesar de todo, la herramienta m\u00e1s potente contra las floraciones nocivas de cianobacterias y el cambio clim\u00e1tico es la concienciaci\u00f3n y el uso responsable de los recursos. No debemos olvidar que, aunque organismos e instituciones intentan protegernos, sus consecuencias ya est\u00e1n cerca.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Brasier, M.D., Green, O.R., Jephcoat, A.P., Kleppe, A.K., Kranendonk, M.J. Van, Lindsay, J.F., Steele, A., Grassineau, N. V, 2002. Questioning the evidence for Earth \u2019 s oldest fossils. Nature 416, 76\u201381.<\/li>\n<li>Carey, C.C., Ibelings, B.W., Hoffmann, E.P., Hamilton, D.P., Brookes, J.D., 2012. Eco-physiological adaptations that favour freshwater cyanobacteria in a changing climate. Water Res. 46, 1394\u20131407. doi:10.1016\/j.watres.2011.12.016<\/li>\n<li>Chorus, I., 2012. Current approaches to Cyanotoxin risk assess- ment, risk management and regulations in different countries.<\/li>\n<li>Chorus, I., Bartram, J., 1999. Toxic Cyanobacteria in Water\u202f: A guide to their public health consequences , monitoring and management.<\/li>\n<li>Hamilton, D.P., Wood, S.A., Dietrich, D.R., Puddick, J., 2013. Costs of harmful blooms of freshwater cyanobacteria. Cyanobacteria An Econ. Perspect. 245\u2013256. doi:10.1002\/9781118402238.ch15<\/li>\n<li>Harke, M.J., Steffen, M.M., Gobler, C.J., Otten, T.G., Wilhelm, S.W., Wood, S. a., Paerl, H.W., 2016. A review of the global ecology, genomics, and biogeography of the toxic cyanobacterium, Microcystis spp. Harmful Algae 54, 4\u201320. doi:10.1016\/j.hal.2015.12.007<\/li>\n<li>Hudnell, H., 2008. Cyanobacterial Harmful Algal Blooms: State of the Science and Research Needs.<\/li>\n<li>Lezcano, M.\u00c1., Quesada, A., El-Shehawy, R., 2018. Seasonal dynamics of microcystin-degrading bacteria and toxic cyanobacterial blooms: Interaction and influence of abiotic factors. Harmful Algae 71, 19\u201328. doi:10.1016\/j.hal.2017.11.002<\/li>\n<li>Merel, S., Walker, D., Chicana, R., Snyder, S., Baur\u00e8s, E., Thomas, O., 2013. State of knowledge and concerns on cyanobacterial blooms and cyanotoxins. Environ. Int. 59, 303\u2013327. doi:10.1016\/j.envint.2013.06.013<\/li>\n<li>Meriluoto, J., Spoof, L., Codd, G.A. (Geoffrey A.., European Cooperation in the Field of Scientific and Technical Research (Organization), 2016. Handbook of Cyanobacterial Monitoring and Cyanotoxin Analysis. doi:10.1002\/9781119068761<\/li>\n<li>Mor\u00f3n-L\u00f3pez, J., Nieto-Reyes, L., El-Shehawy, R., 2017. Assessment of the influence of key abiotic factors on the alternative microcystin degradation pathway(s) ( mlr \u2212 ): A detailed comparison with the mlr route ( mlr + ). Sci. Total Environ. 599\u2013600, 1945\u20131953. doi:10.1016\/j.scitotenv.2017.04.042<\/li>\n<li>Mor\u00f3n-L\u00f3pez, J., Nieto-Reyes, L., Sen\u00e1n-Salinas, J., Molina, S., El-Shehawy, R., 2019. Recycled desalination membranes as a support material for biofilm development: A new approach for microcystin removal during water treatment. Sci. Total Environ. 647, 785\u2013793. doi:10.1016\/j.scitotenv.2018.07.435<\/li>\n<li>Paerl, H.W., Huisman, J., 2008. Blooms like it hot. Science 320, 57\u201358. doi:10.1126\/science.1155398<\/li>\n<li>Paerl, H.W., Paul, V.J., 2012. Climate change: Links to global expansion of harmful cyanobacteria. Water Res. 46, 1349\u20131363. doi:10.1016\/j.watres.2011.08.002<\/li>\n<li>Roegner, A.F., Brena, B., Gonz\u00e1lez-sapienza, G., Puschner, B., 2013. Microcystins in potable surface waters\u202f: toxic effects and removal strategies. doi:10.1002\/jat.2920<\/li>\n<li>Sanseverino, I., Conduto, D., 2016. Algal bloom and its economic impact. doi:doi:10.2788\/660478<\/li>\n<li>World Health Organization (WHO), 2011. MANAGEMENT OF CYANOBACTERIA IN DRINKING-WATER SUPPLIES\u202f: Information for regulators and water suppliers. Geneva, Switz. 1\u201312.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cambio clim\u00e1tico es un fen\u00f3meno arraigado en la sociedad del siglo XXI. 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