{"id":135411,"date":"2025-09-24T12:39:02","date_gmt":"2025-09-24T11:39:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/?p=135411"},"modified":"2025-09-24T12:39:15","modified_gmt":"2025-09-24T11:39:15","slug":"135411","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/2025\/09\/24\/135411","title":{"rendered":"El 5G est\u00e1 desplegado, pero no siempre ofrece conexiones m\u00e1s r\u00e1pidas que el 4G"},"content":{"rendered":"<p>El 5G lleva a\u00f1os en nuestras vidas y en el mercado, mientras la industria ya pone la vista en su sucesor, el 6G. Sin embargo, \u00bfpodemos decir que est\u00e1 plenamente implantado?<\/p>\n<p>Un equipo internacional liderado por la Northeastern University, con participaci\u00f3n de IMDEA Networks, TU Berlin, University of Porto, University of Oslo, Politecnico di Torino, Technical University of Denmark y Hewlett Packard Labs, ha buscado la respuesta. Durante un a\u00f1o&nbsp;<strong>midieron el rendimiento en varias ciudades de Europa y Norteam\u00e9rica<\/strong>. La conclusi\u00f3n: el 5G est\u00e1 ampliamente desplegado en los grandes n\u00facleos urbanos, pero sus beneficios no siempre se traducen en una experiencia mejor que la del 4G.<\/p>\n<p>\u201cRecopilamos datos controlados y de colaboraci\u00f3n colectiva en ocho ciudades [Berl\u00edn, Tur\u00edn, Oslo, Oporto, Madrid, Vancouver, Boston y Bay Area] y encontramos una sorprendente variaci\u00f3n geogr\u00e1fica y a nivel de operador: algunas redes ofrecen un excelente rendimiento de enlace ascendente 5G, mientras que otras ofrecen poca o ninguna mejora con respecto a LTE\u201d, explica&nbsp;<strong>Imran Khan<\/strong>, investigador predoctoral en Northeastern University y primer autor del trabajo.<\/p>\n<p><strong>Claudio Fiandrino<\/strong>, profesor asistente en IMDEA Networks, lo resume as\u00ed: \u201cla implementaci\u00f3n de 5G en las principales ciudades se ha estabilizado, pero esa estabilidad a\u00fan no se ha traducido en ventajas consistentes de latencia frente a 4G\/LTE: la realidad es m\u00e1s variada de lo que sugiere el marketing\u201d.<\/p>\n<p>El estudio combina mediciones colectivas a gran escala con una campa\u00f1a de ondas milim\u00e9tricas controlada, lo que aporta amplitud y profundidad a los resultados.&nbsp;<strong>Y el panorama que dibuja es desigual: en muchos lugares, 5G no ofrece ventajas claras en latencia sobre LTE<\/strong>. Las diferencias se deben menos a la etiqueta \u201c5G\u201d que, a decisiones del operador, como la banda de espectro, la densidad de despliegue o el uso de la nube y el edge.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los resultados t\u00e9cnicos, el estudio pone el foco en lo que esto significa para usuarios y responsables de pol\u00edticas: \u201c<strong>Para muchos usuarios\/as y aplicaciones reales actuales, cambiar a 5G no garantizar\u00e1 autom\u00e1ticamente un menor retraso ni una mejor capacidad de respuesta<\/strong>. Algunas celdas 5G ofrecen menos latencia, pero en otras el rendimiento puede ser similar o incluso peor al de LTE, seg\u00fan operador y ubicaci\u00f3n. Por eso, las decisiones sobre servicios sensibles a la latencia deben basarse en mediciones reales, no solo en la generaci\u00f3n tecnol\u00f3gica\u201d, explica Fiandrino.<\/p>\n<p>El equipo tambi\u00e9n advierte sobre el&nbsp;<strong>riesgo de dar ya el salto al 6G<\/strong>. \u201cExiste el riesgo de inversi\u00f3n desperdiciada y expectativas p\u00fablicas insatisfechas; asignaci\u00f3n inadecuada de recursos hacia funciones promocionadas en lugar de solucionar problemas operativos (brechas de cobertura, ubicaci\u00f3n de backhaul\/edge, fragmentaci\u00f3n del espectro); y posibles decisiones pol\u00edticas y de mercado basadas en promesas optimistas en lugar de una realidad tangible. Esto tambi\u00e9n podr\u00eda socavar la confianza si se promueven prematuramente las generaciones futuras (6G)\u201d, advierte el investigador de IMDEA Networks.<\/p>\n<p><strong>La soluci\u00f3n, insisten los autores, pasa por medir con anticipaci\u00f3n y a gran escala<\/strong>. Hay que centrarse en la experiencia real de la persona usuaria antes de seguir avanzando y solucionar los problemas operativos y de implementaci\u00f3n antes de pasar a la siguiente generaci\u00f3n. Las pol\u00edticas y las inversiones en 6G deber\u00edan guiarse por resultados transparentes y reproducibles.<\/p>\n<p>En definitiva, el estudio concluye que, si bien el despliegue y la estabilidad del 5G parecen maduros en muchas zonas urbanas, los beneficios en t\u00e9rminos de rendimiento (en particular, la latencia) a\u00fan son desiguales. Como destaca Fiandrino: \u201cEn t\u00e9rminos de cobertura y estabilidad de despliegue,&nbsp;<strong>el 5G parece maduro en las grandes ciudades, pero a\u00fan no ha alcanzado la madurez completa en cuanto a fiabilidad<\/strong>, ventajas claras de rendimiento y experiencia de usuario en comparaci\u00f3n con el 4G, especialmente en latencia. Por lo tanto, la madurez es condicional: implementado, s\u00ed; rendimiento consistentemente superior, todav\u00eda no\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 5G lleva a\u00f1os en nuestras vidas y en el mercado, mientras la industria ya pone la vista en su sucesor, el 6G. Sin embargo, \u00bfpodemos decir que est\u00e1 plenamente implantado? Un equipo internacional liderado por la Northeastern University, con participaci\u00f3n de IMDEA Networks, TU Berlin, University of Porto, University of Oslo, Politecnico di Torino, Technical University of Denmark y Hewlett Packard Labs, ha buscado la respuesta. Durante un a\u00f1o&nbsp;midieron el rendimiento en varias ciudades de Europa y Norteam\u00e9rica. La conclusi\u00f3n: el 5G est\u00e1 ampliamente desplegado en los grandes n\u00facleos urbanos, pero sus beneficios no siempre se traducen en una\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":58,"featured_media":135412,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[48807],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/135411"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/58"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=135411"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/135411\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":135414,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/135411\/revisions\/135414"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/media\/135412"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=135411"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=135411"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/sociedadinformacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=135411"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}