{"id":140009,"date":"2012-01-31T14:59:23","date_gmt":"2012-01-31T13:59:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/?p=140009"},"modified":"2012-01-31T14:59:23","modified_gmt":"2012-01-31T13:59:23","slug":"concepto-y-clasificacion-de-suelos-endemicos-y-suelos-minoritarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2012\/01\/31\/140009","title":{"rendered":"Concepto y Clasificaci\u00f3n de Suelos End\u00e9micos y Suelos Minoritarios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Existen tipos de<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> suelos que suelen cubrir muy escasas extensiones<\/strong> <\/span>en el contexto de un espacio geogr\u00e1fico determinado, ya sea un continente, regi\u00f3n biogeogr\u00e1fica bioma, etc.\u00a0 Dif\u00edcilmente\u00a0ocurre lo mismo a nivel global. La raz\u00f3n estriba en que <strong><span style=\"color: #3366ff;\">las taxonom\u00edas de suelos, al contrario de las biol\u00f3gicas, desempe\u00f1an el papel de clasificar los edafotaxa con fines utilitaristas, prestando escasa atenci\u00f3n a las rarezas<\/span><\/strong>, aunque atesoren un gran inter\u00e9s. Tal<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> sesgo utilitarista<\/strong> <\/span>deviene en<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> obst\u00e1culo con vistas a<\/strong><\/span> identificar y catalogar las <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>singularidades de la edafosfera<\/strong><\/span>. A pesar de todo, cuando se analiza, por ejemplo, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>un continente<\/strong><\/span> suelen detectarse bastantes <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>suelos que cubren extensiones muy exiguas y, a menudo, geogr\u00e1ficamente bien delimitadas<\/strong>.<\/span> No obstante, a la hora llevar a cabo tales valoraciones-cuantificaciones, suele resultar\u00a0inevitable\u00a0tomar decisiones con un cierto grado de arbitrariedad. <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>\u00bfQue se entiende por suelos minoritarios?<\/strong><\/span> Como cabe inferir por los vocablos empleados, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>se trata de<\/strong> <\/span>aquellos edafotaxa cuya extensi\u00f3n en el \u00e1rea de estudio <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>no supera un cierto umbral. Ahora bien, \u00bfCu\u00e1l?<\/strong><\/span>. Y aqu\u00ed surge el primer problema; tal l\u00edmite, con vistas a ser considerado como minoritario, viene condicionado por la extensi\u00f3n de la unidad geogr\u00e1fica estudiada. Del mismo modo, podemos hablar de<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> suelos end\u00e9micos para aquellos edafotaxa que<\/strong> <\/span>tan solo aparecen en espacios geogr\u00e1ficos singulares, por las razones que sean. Sin embargo, estas \u00faltimas determinan cuales lo ser\u00e1n y cuales no. Como ya os he mentado en otro post, junto con Alfred Zinck estoy realizando un an\u00e1lisis de<span style=\"color: #3366ff;\"> <strong>geograf\u00eda cuantitativa de los suelos de Europa<\/strong><\/span>. Para ello,\u00a0 utilizamos como soporte geom\u00e9trico las <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>regiones biogeogr\u00e1ficas de Europa<\/strong>. <strong>Desde esta perspectiva s\u00ed es permisible y viable estudiar cuales son los suelos minoritarios, as\u00ed como los que resultan\u00a0end\u00e9micos de alguna de tales unidades ambientales. \u00bfY que decir entonces de los suelos minoritarios?<\/strong><\/span>. Simplemente adoptamos la decisi\u00f3n (siempre cuestionable) de que lo fueran aquellos que ocuparan <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>una extensi\u00f3n menor de 25.000 Km<sup>2<\/sup><\/strong><\/span>, lo cual, a nivel continental s\u00ed puede considerarse<span style=\"color: #3366ff;\"><strong>una cobertura\u00a0exigua<\/strong><\/span>. \u00bfCu\u00e1les est\u00e1n siendo los resultados de estos an\u00e1lisis?.<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> A nivel Europeo<\/strong><\/span>, utilizando el segundo nivel de la clasificaci\u00f3n <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>WRB-FAO de 1998<\/strong><\/span>, se presentan 142 pedotaxa, de los cuales<span style=\"color: #3366ff;\"> <strong>45<\/strong> <\/span>no sobrepasaban el umbral de corte de los 45.000 Km<sup>2<\/sup>. Ahora bien,<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> \u00bfcomo clasificarlos en funci\u00f3n de sus tipos de distribuci\u00f3n?<\/strong><\/span>. Pues bien, detectamos <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>cuatro tipos diferentes de suelos minoritarios, 20 de los cuales resultaron ser end\u00e9micos de alguna de sus regiones biogeogr\u00e1ficas<\/strong> <\/span>(exactamente nueve). Hoy os hablaremos de todo esto. Tan solo adelantar que<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> la Regi\u00f3n Biogeogr\u00e1fica Mediterr\u00e1nea era la m\u00e1s rica en endemismos, ubic\u00e1ndose la gran mayor\u00eda de ellos en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/strong><\/span>. La siguiente \u00e1rea biogeogr\u00e1fica, (que no regi\u00f3n) en atesorar\u00a0un mayor n\u00famero de endemismos se localiza <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>en los alrededores de los montes Urales <\/strong><\/span>(cerca de la frontera con el continente asi\u00e1tico, que junto con Europa forma parte del megacontinente al que denominamos <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Eurasia<\/strong><\/span>). Veamos de qu\u00e9 hablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-content\/blogs.dir\/42\/files\/818\/urales.jpg\" alt=\"urales\" width=\"483\" height=\"320\" \/>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/strebeigh.com\/RussianNature2010StrebeighENGL.aspx\">Montes Urales. Frontera entre Europa y Asia. Fuente: Fred Strebeigh<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->\u00a0Intentando ser lo m\u00e1s conciso posibles, digamos que detectamos<span style=\"color: #3366ff;\"> <strong>cuatro tipos de suelos minoritarios<\/strong><\/span>, a saber:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong><em>Suelos end\u00e9micos (de una determinada regi\u00f3n biogeogr\u00e1fica)<\/em><\/strong><\/span>, en total 20, de los cuales ocho acaecen en la Regi\u00f3n Mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong><em>Suelos end\u00e9micos de un espacio geogr\u00e1fico muy concreto<\/em><\/strong> <\/span>y que se esparcen por extensiones muy exiguas, aunque que transgrediendo las fronteras de una regi\u00f3n biogeogr\u00e1fica, pudiendo localizarse en dos, sin que ello se deba inferir que cubran mayores espacios, o se encuentren espacialmente m\u00e1s dispersos que los del tipo anterior. En Europa aparecen 10 edafotaxa de tales caracter\u00edsticas. Parte considerable de los detectados lo son en la frontera de los Urales o entre el Ca\u00facaso y los Urales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong><em>Suelos minoritarios disjuntos<\/em><\/strong><\/span>, resultan ser los que se encuentran concentrados en dos o tres espacios geogr\u00e1ficos de escasas dimensiones, pero muy distanciados entre s\u00ed a nivel continental. 4 edafotaxa cumplen tales requisitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong><em>Suelos minoritarios muy dispersos<\/em><\/strong><\/span>, son aquellos que dan cuenta de edafotaxa que, aun cubriendo una escasa superficie a nivel continental, se esparcen en el espacio en peque\u00f1os aunque muy diversos enclaves. En total Europa atesora 11 edafotaxa que pueden ser considerados como tales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Las razones que subyacen a que unos edafotaxa sean minoritarios y algunos de ellos end\u00e9micos son complejas, debiendo analizarse caso por caso. Tal hecho an\u00e1lisis resulta ser no trivial, si tenemos en cuenta que<\/strong> <\/span>sabemos muy poco de la cobertura edafol\u00f3gica de ciertas regiones del este de Europa, justamente como la que bordea la cadena monta\u00f1osa de los Urales. En cualquier caso, los comentarios que realizaremos a rengl\u00f3n seguido sobre los suelos de los ambientes mediterr\u00e1neos mostrar\u00e1n tal complejidad.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #3366ff;\">La Regi\u00f3n Biogeogr\u00e1fica Mediterr\u00e1nea atesora el mayor n\u00famero de Suelos End\u00e9micos, un total de ocho de los veinte que acaecen en Europa, lo cual es mucho, teniendo en cuenta en cuenta que<\/span>,<\/strong> de acuerdo a la Agencia Europea de Medio Ambiente<strong> <\/strong>ha <strong><span style=\"color: #3366ff;\">fragmentado el continente en 9 unidades de esta naturaleza<\/span>,<\/strong> dos de las cuales no atesoran endemismo alguno. Ahora bien, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la Peninsula Ib\u00e9rica concentra el mayor n\u00famero de endemismos?<\/strong> <\/span>Cierto es que, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>\u201cen cierta medida\u201d, el clima determina\u00a0 la presencia de<\/strong> <\/span>tales singularidades. <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Sin embargo, en ning\u00fan caso da cuenta de ellas, por s\u00ed sola<\/strong><\/span>. La raz\u00f3n principal estriba en los<span style=\"color: #3366ff;\"> <strong>paleoambientes del pasado y la historia paleogeogr\u00e1fica<\/strong> <\/span>de esta Pen\u00ednsula (Espa\u00f1a y Portugal).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pueden discernir claramente<span style=\"color: #3366ff;\"> <strong>dos tipos distintos de endemismos en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/strong><\/span>. Por una parte, en su <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>mitad occidental<\/strong><\/span>, persisten edafotaxa muy antiguos y evolucionados que no fueron erosionados o degradados por las glaciaciones cuaternarias. Se trata pues de <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>suelos muy antiguos, lavados (\u00e1cidos) y evolucionados m\u00e1s propios de los ambientes subtropicales en los que se formaron<\/strong> <\/span>que del clima actual. Por el contrario,<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> en la mitad oriental<\/strong><\/span>, aparecen otra serie de <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>endemismos t\u00edpicos de loa ambientes \u00e1ridos<\/strong>. <strong>Sin embargo<\/strong><\/span>, antes de sopesar la influencia de tales \u00e1reas de extrema aridez en la Espa\u00f1a oriental, cabe se\u00f1alar que <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>caracter\u00edsticas clim\u00e1ticas similares acaecen en otras regiones de la Cuenca Mediterr\u00e1nea, as\u00ed como en las estepas \u00e1ridas y salinas del sureste del continente<\/strong><\/span>. Aqu\u00ed <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>tambi\u00e9n el factor paleogeogr\u00e1fico resulta determinante<\/strong>, como por ejemplo la afloraci\u00f3n de <strong>grandes dep\u00f3sitos de yeso<\/strong> <\/span>y margas yes\u00edferas en el este de la Pen\u00ednsula, as\u00ed como por unas condiciones fisiogr\u00e1ficas que propician la g\u00e9nesis de pedotaxa<strong> <\/strong>salinos. Por tanto, se trata de <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>edafotaxa de naturaleza diametralmente opuestas a las del Oeste previamente mentadas: suelos no lavados, ricos en bases, saturados por sales o sobre rocas madres frecuentemente yes\u00edferas<\/strong>.<\/span>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos estudios han sido realizados mediante an\u00e1lisis num\u00e9ricos. Ahora bien, estos \u00faltimos no dan cuenta de las razones de la presencia\/ausencia de la mayor parte de los suelos minoritarios. Como comprender\u00e9is, nos resulta enormemente dif\u00edcil detallar causas-efectos concretas, sin conocer previamente el terreno en el que se localizan los suelos minoritarios cercanos a<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> esa frontera entre Europa y Asia que constituyen los Montes Urales, h\u00e1bitat, por ejemplo de los \u00faltimos leopardos (s\u00ed leopardos, entre otros grandes mam\u00edferos) que atesora el Continente Europeo<\/strong><\/span>. Obviamente la resoluci\u00f3n y contenidos de la base de datos georeferenciada de los suelos de Europa de la UE, padece de serias limitaciones, por lo que estos resultados deben considerase como meras aproximaciones. Sin embargo, es todo lo que hay. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong>\u00a0Juan Jos\u00e9 Ib\u00e1\u00f1ez<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existen tipos de suelos que suelen cubrir muy escasas extensiones en el contexto de un espacio geogr\u00e1fico determinado, ya sea un continente, regi\u00f3n biogeogr\u00e1fica bioma, etc.\u00a0 Dif\u00edcilmente\u00a0ocurre lo mismo a nivel global. La raz\u00f3n estriba en que las taxonom\u00edas de suelos, al contrario de las biol\u00f3gicas, desempe\u00f1an el papel de clasificar los edafotaxa con fines utilitaristas, prestando escasa atenci\u00f3n a las rarezas, aunque atesoren un gran inter\u00e9s. Tal sesgo utilitarista deviene en obst\u00e1culo con vistas a identificar y catalogar las singularidades de la edafosfera. 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