{"id":145208,"date":"2014-10-09T13:23:32","date_gmt":"2014-10-09T12:23:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/?p=145208"},"modified":"2014-10-10T18:21:42","modified_gmt":"2014-10-10T17:21:42","slug":"inventario-de-recursos-naturales-un-modelo-a-seguir-del-siglo-xviii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2014\/10\/09\/145208","title":{"rendered":"Inventario de Recursos Naturales: Un Modelo a seguir Del Siglo XVIII"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-content\/blogs.dir\/42\/files\/147\/ario-forestal-almeria-1975.jpg\" alt=\"ario-forestal-almeria-1975\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #000000;\">\u201c<\/span><a href=\"http:\/\/www.ual.es\/Congresos\/reunionsecs\/Almeria.pdf\"><span style=\"color: #0000ff;\">Fuente: Almer\u00eda: Factores Formadores y Suelos<\/span><\/a><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u201d<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En dos post anteriores y m\u00e1s concretamente <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2014\/09\/08\/145151\"><span style=\"color: #0000ff;\">en este<\/span><\/a><span style=\"color: #000000;\"> y <\/span><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2014\/09\/16\/145158\"><span style=\"color: #0000ff;\">en este otro<\/span><\/a><\/span><span style=\"color: #000000;\">, intentamos responder a la pregunta de si los paisajes suelos del SE de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica eran representativos de los ambientes des\u00e9rticos, dando finalmente una respuesta afirmativa. En la monograf\u00eda de Mariano Sim\u00f3n y colaboradores. \u201c<\/span><a href=\"http:\/\/www.ual.es\/Congresos\/reunionsecs\/Almeria.pdf\"><span style=\"color: #0000ff;\">Almer\u00eda: Factores Formadores y Suelos<\/span><\/a><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u201d<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">, encontramos una valiosa informaci\u00f3n hist\u00f3rica cerca del el impacto ambiental acaecido en la Provincia de Almer\u00eda. Adelantemos que <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>desde mediados del Siglo XVIII hasta bien entrado el Siglo XIX, una seria de avatares que se esbozan en el libro mentado terminaron por deforestar pr\u00e1cticamente casi todas las sierras almerienses induciendo devastadores procesos erosivos<\/strong>. <strong>Si se desea monitorizan lo ocurrido, antes y despu\u00e9s de aquellos eventos, uno necesita documentarse en los archivos hist\u00f3ricos<\/strong><\/span>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A mediados del <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Siglo XVIII<\/strong> <\/span>el Reino de Espa\u00f1a realiz\u00f3 <\/span><a href=\"http:\/\/www.magrama.gob.es\/es\/parques-nacionales-oapn\/publicaciones\/ecologia_17_22_tcm7-46261.pdf\"><span style=\"color: #0000ff;\">una serie de inventarios con vistas a conocer los recursos madereros<\/span><\/a><span style=\"color: #000000;\"> que pod\u00edan ser utilizados para la <\/span><a href=\"http:\/\/www.armada.mde.es\/ArmadaPortal\/ShowBinaryServlet?nodePath=\/BEA+Repository\/Desktops\/Portal\/ArmadaEspannola\/Pages\/mardigital_revistas\/03_revistaHistoriaNaval\/01_catalogoRevista\/2003\/2003_n81_1_es\/\/archivo\"><span style=\"color: #0000ff;\">construcci\u00f3n de nuevos nav\u00edos<\/span><\/a><span style=\"color: #000000;\">. Pues bien, Mariano Sim\u00f3n y colaboradores recogen un resumen de la <strong><span style=\"color: #3366ff;\">provincia de Almer\u00eda, que<\/span> <span style=\"color: #3366ff;\">m\u00e1s quisi\u00e9ramos muchos de nosotros atesorar sobre nuestros objetos de estudio<\/span><\/strong>. Eso s\u00ed, desconocemos si existe un documentaci\u00f3n similar previo a que las <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>actividades mineras en las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX terminaran hasta con las cepas de los \u00e1rboles<\/strong><\/span>, ya que se puede hablar de varias causas que se sucedieron\u00a0rapidamente. Pero ese es otro asunto. <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Rescato dos p\u00e1rrafos del reiterado libro con vistas a que entend\u00edas la enorme exactitud del contenido de la foto que aqu\u00ed os mostramos<\/strong><\/span>.\u00a0 La <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>precisi\u00f3n <\/strong><\/span>es<span style=\"color: #3366ff;\"><strong> formidable<\/strong><\/span>. <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Actualmente, dado que los inventarios no venden<\/strong> <\/span>(nuestros gestores parecen considerarlos actividades irrelevantes) y los productos obtenidos por <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>nuestras poderosas tecnolog\u00edas<\/strong> <\/span>(sistemas de informaci\u00f3n geogr\u00e1fica, fotograf\u00edas a\u00e9reas, imaginer\u00eda satelital, etc.), <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>debieran siempre ser cotejados\/verificados por estudios de campo que raramente son llevados a cabo, resulta que generalmente disponemos de informaci\u00f3n menos precisa<\/strong><\/span>. Todo ello se me antoja sorprendente, por desgracia. En la d\u00e9cada 90 del siglo pasado y primeros a\u00f1os del XXI, Espa\u00f1a y la Uni\u00f3n Europea invirtieron cuantiosas sumas de dinero en diversos proyectos de investigaci\u00f3n y otras iniciativas para analizar los <strong><span style=\"color: #3366ff;\">procesos de desertificaci\u00f3n en el sur de Europa<\/span><\/strong>. Mediante estas \u00faltimas se han p\u00fablicado muchos <em>papers<\/em>, y editado varios libros. Sin embargo, la pol\u00e9mica sobre\u00a0 las causas de tal desertificaci\u00f3n basadas en la dicotom\u00eda natural\/antr\u00f3pica, han no ha sido resuelta definitivamente. No cabe duda que <strong><span style=\"color: #3366ff;\">de disponer de varios inventarios temporalmente secuenciados, como el arriba mostrado, muchos de los interrogantes que a\u00fan siguen sin ser contestados, habr\u00edan sido ya resueltos sin mayores problemas<\/span><\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Recordemos que si <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>el palmario desinter\u00e9s de nuestras autoridades<\/strong> <\/span>(que repercuten negativamente en la actividad que desarrollan cient\u00edficos y t\u00e9cnicos) <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>por los inventarios<\/strong> <\/span>en la mayor parte de los pa\u00edses desarrollados, <strong><span style=\"color: #3366ff;\">contrasta con el entusiasmo que despierta la monitorizaci\u00f3n<\/span><\/strong>, para la cual si se otorga mucha \u201cpasta\u201d. <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Empero como cualquier monitorizaci\u00f3n de calidad debe partir de buenos inventarios (\u2026) topamos una vez m\u00e1s con<\/strong> <\/span>la estulticia que invade la ciencia actual. <strong><span style=\"color: #3366ff;\">A<\/span> <span style=\"color: #3366ff;\">falta de inventarios adecuados se recurre a la inferencia geoestad\u00edstica y modelos de simulaci\u00f3n, ninguno de los cuales puede corregir la carencia de buenos datos de campo<\/span><\/strong>. Lo simulado (posibles escenarios), no corresponden con nunca a la realidad, acerc\u00e1ndose mejor o peor, en funci\u00f3n de los factores arriba mentados. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Los inventarios temporalmente secuenciados, resultan ser la mejor forma de monitorizar un proceso, ya sea de los recursos naturales o de cualquier otra actividad cient\u00edfica<\/strong><\/span>. Pero existe mucho zopenco suelto, pocas ganas de trabajar duro y (\u2026) mejor me callo. (&#8230;)\u00a0De poco sirve la tecnolog\u00eda si no se utiliza la cabeza y se afrontan los retos de cara, ensalzando sus virtudes, pero denunciando tambi\u00e9n sus limitaciones. <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Os ruego que le\u00e1is abajo los dos p\u00e1rrafos mentados que explican hasta qu\u00e9 punto de detalle se alcanz\u00f3 en un inventario del siglo XVIII y despu\u00e9s reflexionemos<\/strong><\/span>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong>Juan Jos\u00e9 Ib\u00e1\u00f1ez<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Mariano Sim\u00f3n y Colaboradores<\/strong><\/span>, extra\u00eddo de la monograf\u00eda \u201c<\/span><a href=\"http:\/\/www.ual.es\/Congresos\/reunionsecs\/Almeria.pdf\"><span style=\"color: #0000ff;\">Almer\u00eda: Factores Formadores y Suelos<\/span><\/a><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u201d:<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(\u2026) <em>Con el objetivo de mantener una de las flotas m\u00e1s importantes de Europa, el 7 de diciembre de <span style=\"color: #800000;\"><strong>1748<\/strong><\/span>, Fernando VI promulg\u00f3 La Real Ordenanza de Montes para la Cr\u00eda, Conservaci\u00f3n, Plant\u00edos y Corta. En dicha ordenanza, la marina se adscrib\u00eda todos los montes que se encontraban a menos de 25 leguas de las costas (138 km), superficie que en <span style=\"color: #800000;\"><strong>1808<\/strong><\/span> se ampli\u00f3 a los montes que contasen con maderas de inter\u00e9s para la Marina o que estuviesen en la cabecera de r\u00edos c\u00f3modos para el transporte de madera. La actual provincia de Almer\u00eda se dividi\u00f3 entre el Departamento de Marina de C\u00e1diz, que abarcaba casi todo el territorio andaluz, y el Departamento de Marina de Cartagena que, partiendo del Cabo de Gata, abarcaba el levante espa\u00f1ol<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #000000;\">Desde ese momento, la Marina era el \u00fanico organismo capacitado para contar, marcar y cortar los \u00e1rboles en su jurisdicci\u00f3n, quedando los particulares obligados a pedir permisos para cualquier corta o aprovechamiento de la madera. <strong><span style=\"color: #800000;\">Se contaron casi 11 millones de \u00e1rboles, clasific\u00e1ndolos por especie (encinas, \u00e1lamos, nogales, fresnos, almeces, sauces, olmos, carrascas, robles, pinares, quejigos, madro\u00f1os, alisos, acebuches y serbales) y edad (nuevos, crecidos y viejos)<\/span><\/strong> (\u2026)<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sobre el Valor de los Inventarios un ejemplo m\u00e1s:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/informacionidi\/noticias\/noticia.asp?id=59437&amp;origen=notiweb&amp;dia_suplemento=martes\"><strong><span style=\"color: #0000ff;\">La biomasa de peces en el oc\u00e9ano es 10 veces superior a lo estimado<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cFuente: Almer\u00eda: Factores Formadores y Suelos\u201d En dos post anteriores y m\u00e1s concretamente en este y en este otro, intentamos responder a la pregunta de si los paisajes suelos del SE de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica eran representativos de los ambientes des\u00e9rticos, dando finalmente una respuesta afirmativa. En la monograf\u00eda de Mariano Sim\u00f3n y colaboradores. \u201cAlmer\u00eda: Factores Formadores y Suelos\u201d, encontramos una valiosa informaci\u00f3n hist\u00f3rica cerca del el impacto ambiental acaecido en la Provincia de Almer\u00eda. Adelantemos que desde mediados del Siglo XVIII hasta bien entrado el Siglo XIX, una seria de avatares que se esbozan en el libro mentado terminaron\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[13638,609,618,585,598],"tags":[47544,46739,27795,7647],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/145208"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=145208"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/145208\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":146192,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/145208\/revisions\/146192"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=145208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=145208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=145208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}