{"id":147654,"date":"2016-09-06T12:52:01","date_gmt":"2016-09-06T11:52:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/?p=147654"},"modified":"2016-09-06T12:52:01","modified_gmt":"2016-09-06T11:52:01","slug":"ecologia-del-suelo-en-zonas-aridas-y-semiaridas-entre-la-obviedad-y-la-incertidumbre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2016\/09\/06\/147654","title":{"rendered":"Ecolog\u00eda del Suelo en zonas \u00c1ridas y Semi\u00e1ridas: Entre la Obviedad y la Incertidumbre"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center\" style=\"width: 418px; height: 343px;\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-content\/blogs.dir\/42\/files\/818\/espartales-cabo-de-gata.jpg\" alt=\"espartales-cabo-de-gata\" width=\"600\" height=\"449\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #0000ff;\">Matorrales con esparto en las proximidades de Cabo de Gata. Foto de Juan Jos\u00e9 Ib\u00e1\u00f1ez en Diciembre de 2014<\/span>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En este post nos remitimos a comentar las <span style=\"color: #800000;\"><strong>notas de prensa<\/strong> <\/span>(y los res\u00famenes en suajili de los trabajos originales), que no un an\u00e1lisis en profundidad de los dos estudios cient\u00edficos mentados. Francamente lo que vais a poder leer <span style=\"color: #800000;\"><strong>raya entre la obviedad y las generalizaciones abusivas<\/strong><\/span>, si bien todos reconocemos que <strong><span style=\"color: #800000;\">queda mucho por esclarecer en materia de ecolog\u00eda del suelo en zonas \u00e1ridas<\/span><\/strong>. <strong><span style=\"color: #800000;\">Durante d\u00e9cadas los ec\u00f3logos terrestres han soslayado el estudio del medio ed\u00e1fico y su rol en la din\u00e1mica de las biocenosis vegetales y animales que habitan sobre los mismos<\/span><\/strong>. Esta fue una de las principales razones que propici\u00f3 la decadencia de la edafolog\u00eda en sentido amplio, como tambi\u00e9n su desaparici\u00f3n de muchos centros de investigaci\u00f3n. <strong><span style=\"color: #800000;\">Recientemente, numerosos ec\u00f3logos han comenzado a interesarse por ese universo invisible que para su casta que ha sido el suelo, lo cual, \u201cen principio\u201d, debiera ser una buena noticia. \u00a0Sin embargo<\/span><\/strong>, <span style=\"color: #800000;\"><strong>tal hecho ha sido enturbiado por la ausencia y\/o escasez en sus equipos de investigaci\u00f3n de verdaderos expertos en suelos que guiaran sus primeros pasos<\/strong><\/span>. Y as\u00ed,\u00a0<strong><span style=\"color: #800000;\">muchas de sus aseveraciones<\/span><\/strong>, no tan solo en estos art\u00edculos, sino en tropecientos mil m\u00e1s, se encuentran repletos de <strong><span style=\"color: #800000;\">obviedades, sesgos y aparentes descubrimientos, que en realidad eran archiconocidos desde hace d\u00e9cadas, y que incluso aparec\u00edan a los manuales b\u00e1sicos de edafolog\u00eda<\/span><\/strong>. Pero al parece,r redescubrir la dinamita deviene en ciencia de excelencia, y los art\u00edculos y libros redactados decenios atr\u00e1s pasar\u00e1n al olvido como pura bazofia. <strong><span style=\"color: #800000;\">As\u00ed se escribe la historia, de forma tendenciosa, por supuesto<\/span><\/strong>. Reitero que no he tenido oportunidad de leer los art\u00edculos originales en este caso concreto, tan solo las notas de prensa y los res\u00famenes, ambos incluidos al final del post. No obstante son <strong><span style=\"color: #800000;\">una muestra palmaria de la cantidad de obviedades y trivialidades que albergan<\/span><\/strong>, pr\u00e1cticamente id\u00e9nticas a las que he podido leer en otros <em>papers<\/em> \u00a0publicados en las revistas consideradas como de sublime excelencia. <strong><span style=\"color: #800000;\">A\u00f1adir a todo este batiburrillo una orientaci\u00f3n hacia el problema del calentamiento clim\u00e1tico convierte, por arte de magia, cualquier material en oro<\/span><\/strong>. Y as\u00ed nos va.\u00a0 Tampoco puede negarse que, a veces, puede detectarse alg\u00fan aspecto concreto interesante, ya que actualmente disponemos de tecnolog\u00eda mucho m\u00e1s potente que 30 o 40 a\u00f1os atr\u00e1s.\u00a0 \u00a0Este es el caso principalmente de la primera nota de prensa, en la cual la instrumentaci\u00f3n de ciertas parcelas resulta ser muy sofisticada y novedosa (me las han mostrado personalmente). Sin embargo, no observamos ninguna informaci\u00f3n relevante en la segunda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Los lectores asiduos a esta bit\u00e1cora inmediatamente reconocer\u00e1n, tras leer las notas de prensa, que nosotros proporcionamos mucha m\u00e1s informaci\u00f3n y detalles, as\u00ed como que hemos dado buena cuanta del 99% de lo escrito en tales noticias desde hace varios a\u00f1os<strong>. <span style=\"color: #800000;\">\u00a1No!, No somos muy listos, sino que se trata de hallazgos que han ido ofreciendo las indagaciones cient\u00edficas precedentes \u00a0durante d\u00e9cadas. Hay que estar al d\u00eda y no vender el vino ya rancio como si fuera u elixir exquisito que solo sabr\u00edan apreciar los en\u00f3logos<\/span><\/strong>. La ciencia ha entrado por unos derroteros lamentables. \u00a0\u00bfQu\u00e9 novedades ofrecen estos estudios?. No, no os lo pregunto a vosotros, me lo pregunto a m\u00ed mismo, \u00a0sin encontrar respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong><span style=\"color: #800000;\">En esta ocasi\u00f3n. comentar\u00e9 bajo las mismas notas de prensa, p\u00e1rrafo a p\u00e1rrafo, <\/span><\/strong>avalado por 35 a\u00f1os investigando en el \u00e1mbito de la edafolog\u00eda. Dudo que los autores puedan decir lo mismo, ya que entonces\u2026\u2026 \u00a1no comment!<\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\"><strong>Juan Jos\u00e9 Ib\u00e1\u00f1ez<\/strong><\/span><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><span style=\"color: #800000;\"><em>Comencemos pues<\/em>\u2026\u2026..<\/span><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/informacionidi\/noticias\/noticia.asp?id=65613&amp;origen=notiweb&amp;dia_suplemento=viernes\"><strong><span style=\"color: #0000ff;\">Las lluvias escasas aumentan la liberaci\u00f3n de CO2 a la atm\u00f3sfera en los ecosistemas semi\u00e1ridos<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los ecosistemas terrestres tienen la capacidad potencial de mitigar el efecto invernadero<\/strong><strong>. En general, las plantas pueden absorber, mediante la fotos\u00edntesis, el CO<sub>2<\/sub>, que es el gas efecto invernadero m\u00e1s abundante en la atm\u00f3sfera. <\/strong><br \/>\nFUENTE | <a href=\"http:\/\/www.csic.es\/\" target=\"_blank\">CSIC<\/a>; 29\/01\/2016<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>En el caso de los ecosistemas \u00e1ridos y semi\u00e1ridos, la ausencia prolongada de agua, sobre todo en verano, provoca que la fotos\u00edntesis quede inactiva y las plantas dejen de absorber el CO2<\/strong>. <strong>Tradicionalmente se ha cre\u00eddo que las plantas de climas \u00e1ridos son capaces de aprovechar cualquier cantidad de agua por peque\u00f1a que sea y reactivar la fotos\u00edntesis.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><em>No tan solo bajo ambientas \u00e1ridos y semi\u00e1ridos, sino tambi\u00e9n en el bioma mediterr\u00e1neo gran parte de las comunidades entran en paro vegetativo durante los secos y calurosos veranos. Se trata de un fen\u00f3meno archiconocido y que nadie pone en duda. Un poco de lluvia veraniega no da lugar a que reverdezca en paisaje<\/em><\/span><em>. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora un nuevo estudio internacional liderado por investigadores del <a title=\"Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas\" href=\"http:\/\/www.csic.es\/\" target=\"_blank\">Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas<\/a> (CSIC) ha mostrado <strong>que en verano las precipitaciones ocasionales deben ser intensas (superiores a los 20 mil\u00edmetros) para que la fotos\u00edntesis se reactive y el ecosistema pueda absorber CO2 de forma significativa. Si estas lluvias son inferiores, \u00fanicamente se reactiva la actividad de los microorganismos del suelo, que, a trav\u00e9s de la degradaci\u00f3n de la materia org\u00e1nica, emiten CO2 a la atm\u00f3sfera<\/strong>. El trabajo se publica en la revista <a title=\"Journal of Geophysical Research Biogeosciences\" href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/2015JG003091\/full\" target=\"_blank\">Journal of Geophysical Research &#8211; Biogeosciences<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><em>No puedo decidir m\u00e1s que apostar por una cifra tan r\u00edgida como los 20 mm se me antoja una generalizaci\u00f3n may\u00fascula. \u00a0Cada tipo de suelo, en funci\u00f3n de su textura, estructura profundidad etc., posee una capacidad de almacenamiento de agua diferente. Por ejemplo, y por usar un ejemplo muy elemental, en un suelo arenoso puede percolar y exportarse del suelo r\u00e1pidamente, mientras que en otro arcilloso no. Tambi\u00e9n topamos con la inclinaci\u00f3n del terreno y la prolongaci\u00f3n temporal del evento pluvial. Si la lluvia es corta e intensa, en las laderas pendientes una buena parte puede perderse por escorrent\u00eda, en zonas llanas no, y si se trata de depresiones del terreno, en funci\u00f3n de otros factores(tipo y profundidad del suelo cuando existe) hasta podr\u00eda acumularse algo, En la provincia de Almer\u00eda, de naturaleza muy monta\u00f1osa, m\u00e1s del 70% de la cobertura ed\u00e1fica brilla por su ausencia, surgiendo afloramientos rocosos o suelos muy someros con escasa capacidad de almacenar agua, sino corre simplemente por su superficie ladera abajo. 20 mm pueden ser, mucho, poco, suficviente e insuficiente seg\u00fan otras variables ambientales de la localidad.<br \/>\n<\/em><\/span><br \/>\n\u00abEn el trabajo, <strong>efectuado en los espartales del Parque Natural del Cabo de Gata-N\u00edjar<\/strong>, se han estudiado todos estos procesos biol\u00f3gicos con el objetivo de ver<strong> c\u00f3mo responden a los llamados pulsos de lluvia, que son eventos aislados de precipitaci\u00f3n tras un periodo de sequ\u00eda relativamente prolongado<\/strong>\u00ab, explica la investigadora del CSIC <strong>Ana L\u00f3pez Ballesteros, de la Estaci\u00f3n Experimental de Zonas \u00c1ridas, de Almer\u00eda<\/strong>, que lidera el estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #800000;\">No conozco ning\u00fan estudio en el que \u201cse han estudiado todos estos procesos biol\u00f3gicos\u201d. \u00bfCu\u00e1ntos son?<\/span><br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong>Ecosistemas como estos espartales son capaces de responder de manera inmediata a eventos de precipitaci\u00f3n aislados, indica la investigadora. \u00abLos resultados de nuestro estudio demuestran que durante la \u00e9poca estival, solo los pulsos de lluvia de gran magnitud son capaces de provocar la absorci\u00f3n neta de CO2<\/strong>. <strong>Sin embargo, la mayor\u00eda de pulsos de lluvia son de peque\u00f1a magnitud, lo que conlleva una emisi\u00f3n neta de CO2 a la atm\u00f3sfera, ya que son los microorganismos del suelo los \u00fanicos seres vivos capaces de reactivarse<\/strong> <strong>tras el per\u00edodo de sequ\u00eda<\/strong>\u00ab, se\u00f1ala L\u00f3pez Ballesteros. \u00abLas conclusiones de este estudio ponen de manifiesto<strong> la vulnerabilidad de este tipo de ecosistemas, cuyo funcionamiento est\u00e1 supeditado a la disponibilidad de agua\u00bb<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #800000;\">Cabr\u00eda comenzar se\u00f1alando que la vulnerabilidad de los ecosistemas \u00e1ridos y semi\u00e1ridos es reconocida por la mayor parte de la comunidad cient\u00edfica, existiendo muchas publicaciones al respecto. Pero lo que me parece desafortunado estriba en comparar la respuesta de la vegetaci\u00f3n y de las comunidades ed\u00e1ficas, como si su din\u00e1mica y capacidad de respuesta obedecieran a los mismos \u201ctempos\u201d. En uno o dos d\u00edas los microorganismos pueden cumplir varios ciclos de vida, es decir varias generaciones, \u00a0\u00a0mientras que las respuesta de le vegetaci\u00f3n resulta ser generalmente estacional. \u00a0Por tanto es l\u00f3gico que tras un e evento pluvial que moje el suelo la actividad biol\u00f3gica se dispare durante un tiempo, lo cual no ocurrir\u00e1 con la vegetaci\u00f3n. Tengamos en cuenta adem\u00e1s que el ciclo biol\u00f3gico de muchas especies tambi\u00e9n se encentra condicionado por otros factores que como el fotoperiodo, no afectan a las comunidades microbianas del suelo. \u00a0Por todo lo dicho la reactivaci\u00f3n de las comunidades vegetales necesita mucho m\u00e1s tiempo y agua que la de los microrganismos del suelo. Tal actividad, devendr\u00e1 en descomponer parte de la escasa materia org\u00e1nica existe y en emitir una porci\u00f3n de la misma a la atm\u00f3sfera. Poner en marcha el sistema fotosint\u00e9tico de los vegetales requiere otros condicionamientos mucho m\u00e1s fuertes, y mayor cantidad de humedad en el suelo. \u00a0Eso si se constata quue gran parte de las emisiones proceden del suelo y no de la vegetaci\u00f3n, algo que era de esperar pero que, como m\u00ednimo, no he visto citado en otros muchos estudios<\/span>. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #800000;\">No obstante cabe destacar el inter\u00e9s de esos pulsos intermitentes de emisiones de CO2 por las comunidades microbianas del suelo, en unos ambientes en donde los paros vegetativos invernales casi nunca pueden deberse a las altas temperaturas. Personalmente, uno de los autores me mostr\u00f3 la sofisticada instrumentaci\u00f3n con la que se monitorizan esas parcelas experimentales, \u00a0y considero que con tiempo suficiente para una monitorizaci\u00f3n m\u00e1s prolongada, tino, \u00a0perseverancia, podr\u00e1n descubrirse procesos mucho m\u00e1s interesantes<\/span>. \u00a0\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencia<\/strong>: Ana L\u00f3pez-Ballesteros, Pen\u00e9lope Serrano-Ortiz, Enrique P. S\u00e1nchez-Ca\u00f1ete, Cecilio Oyonarte, Andrew S. Kowalski, \u00d3scar P\u00e9rez-Priego, Francisco Domingo. <strong>Rain pulses enhance the net CO2 release of a semi-arid grassland in SE Spain<\/strong>. <strong><em>Journal of Geophysical Research &#8211; Biogeosciences<\/em><\/strong>. Doi:10.1002\/2015JG003091<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/2015JG003091\/full\"><span style=\"color: #0000ff;\">Enhancement of the net CO2 release of a semiarid grassland in SE Spain by rain pulses<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Abstract: Occasional rain events occur over the dry season in semiarid ecosystems and cause immediate, large increases in the net CO2 efflux which gradually decrease over a few days following the rain event. In a semiarid grassland located in SE Spain, these precipitation pulses represent only 7% of dry season length but provoked approximately 40% of the carbon emitted during the dry seasons<\/strong> over 2009\u20132013. We performed a manipulation experiment to decompose the net ecosystem pulse response into its biological processes in order to quantify <strong>how much of a role photosynthesis and aboveground respiration play compared to soil respiration. Experimental results showed that while soil respiration was the dominant component of the net CO2 flux <\/strong>(net ecosystem CO2 exchange, NEE) over the irrigation day and the day after (80% of NEE), <strong>plant photosynthesis remained inactive until 2\u2009days after the pulse, when it appeared to become as prevalent as soil respiration (approximately 40% of NEE)<\/strong>. Additionally, <strong>aboveground respiration was generally secondary to soil respiration<\/strong> over the whole experiment. However, statistical results <strong>showed that aboveground carbon exchange was not significantly affected by the rain pulse, with soil respiration being the only component significantly affected by the rain pulse<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/informacionidi\/noticias\/noticia.asp?id=65332&amp;origen=notiweb&amp;dia_suplemento=jueves\"><strong><span style=\"color: #0000ff;\">El aumento de aridez disminuye la abundancia y diversidad de los microbios del suelo en las zonas \u00e1ridas<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La <\/strong><a title=\"Universidad Rey Juan Carlos\" href=\"http:\/\/www.urjc.es\/\" target=\"_blank\"><strong>Universidad Rey Juan Carlos<\/strong><\/a><strong> (URJC) lidera un estudio que ha evaluado las comunidades de microorganismos del suelo en zonas \u00e1ridas de todo el planeta. <\/strong><br \/>\nFUENTE | URJC &#8211; mi+d; 17\/12\/2015<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong><span style=\"color: #000000;\">Los microbios del suelo<\/span><\/strong><span style=\"color: #000000;\">, como las bacterias y los hongos,<strong> nos proporcionan algunos de los servicios m\u00e1s importantes que nos brindan los ecosistemas terrestres<\/strong>, <\/span><strong><span style=\"color: #000000;\">como la fertilidad del suelo o su capacidad para producir alimento y actuar como un sumidero del CO<\/span><sub><span style=\"color: #000000;\">2<\/span><\/sub><\/strong><span style=\"color: #000000;\"> que emitimos a la atm\u00f3sfera con la quema de combustibles f\u00f3siles. Pese a ello, <strong>tenemos un gran desconocimiento sobre c\u00f3mo el cambio clim\u00e1tico afectar\u00e1 a estos organismos, particularmente en zonas \u00e1ridas<\/strong>. <strong>Estos ecosistemas tienen gran importancia a nivel mundial, ya que cubren el 41% de la superficie terrestre y alojan al 38% de la poblaci\u00f3n humana<\/strong>. La importancia de estos ambientes se va a incrementar en el futuro, ya que los estudios m\u00e1s recientes apuntan a que su extensi\u00f3n puede aumentar hasta en un 23% a nivel global como consecuencia del aumento de aridez previsto con el cambio clim\u00e1tico. As\u00ed pues, para comprender mejor las consecuencias ecol\u00f3gicas del cambio clim\u00e1tico y establecer medidas efectivas de adaptaci\u00f3n y mitigaci\u00f3n es fundamental <\/span><span style=\"color: #000000;\"><strong>conocer los efectos que tendr\u00e1 tanto en las bacterias y hongos del suelo como en los procesos ecosist\u00e9micos<\/strong> que dependen de estos organismos<\/span>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #800000;\">La entradilla nos informa de lo que se puede leer en cualquier noticia, art\u00edculo, etc. Tambi\u00e9n se comenta de que \u201ctenemos un gran desconocimiento sobre c\u00f3mo el cambio clim\u00e1tico afectar\u00e1 a estos organismos, <strong>particularmente en<\/strong> zonas \u00e1ridas\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 particularmente en estos ambientes?. Si como vaticinan los modelos de circulaci\u00f3n general aumentan las temperaturas y posiblemente disminuyan las precipitaciones, la aridez aumentar\u00e1 y con ello, la escasez de recursos h\u00eddricos, lo cual menguar\u00e1 la productividad de los ecosistemas. Dado que los microorganismos del suelo viven mayoritariamente de la descomposici\u00f3n de la biomasa, convertida en necromasa, resulta trivial inferir que en el futuro tales territorios atesorar\u00e1n menor abundancia, biomasa y diversidad de microrganismos \u00a0\u00a0ed\u00e1ficos \u00bfAlguien lo duda?. Otra cuesti\u00f3n bien distinta es a la larga el calentamiento clim\u00e1tico no diera lugar a los escenarios actualmente \u00a0predichos por \u00a0los modelos de circulaci\u00f3n actual. Pero el estudio no aborda las consecuencias de tal aparente \u00a1 sorpresa!<\/span> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em>Un equipo internacional de investigadores liderado por la <strong>Universidad Rey Juan Carlos (URJC) concluye en un estudio que el aumento de la aridez disminuye la abundancia y diversidad de las bacterias y hongos del suelo en zonas \u00e1ridas<\/strong>. El trabajo ha sido publicado en la prestigiosa revista <a title=\"Proceedings of the National Academy of Sciences\" href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/early\/2015\/12\/07\/1516684112.full.pdf\" target=\"_blank\">Proceedings of the National Academy of Sciences<\/a> USA <span style=\"color: #000000;\">bajo el t\u00edtulo <\/span><span style=\"color: #000000;\"><em>Increasing aridity reduces soil microbial diversity and abundance in global drylands<\/em>. Este art\u00edculo est\u00e1 liderado por el Dr. Fernando Tom\u00e1s Maestre, Profesor Titular de ecolog\u00eda de la URJC e investigador principal del proyecto <em>BIOCOM<\/em>, financiado por el Consejo Europeo de Investigaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a1<span style=\"color: #800000;\">Lo dicho!. La Novedad realmente estribar\u00eda en que ocurriera todo lo contrario. Eso s\u00ed ser\u00eda un gran notici\u00f3n: a mayor aridez mayor biomasa, abundancia y biodiversidad de los microrganismos del suelo. No obstante las t\u00e9cnicas gen\u00f3micas no pueden, ni deben aplicarse para hablar de especies de las bacterias y arqueas, hongos etc. Una cuesti\u00f3n son las taxonom\u00edas tradicionales y otra bien distinta como \u201carbitrariamente\u201d se pudieran traducir en un n\u00famero concreto de especies apelando al auxilio de estas t\u00e9cnicas gen\u00f3micas. No se trata de lo mismo. Pero de este tema ya os hemos informado en diversos post de esta bit\u00e1cora.<\/span> \u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Factores clim\u00e1ticos como la <strong>aridez son de vital importancia en las zonas \u00e1ridas, debido a que el agua es el principal limitante de la actividad biol\u00f3gica<\/strong> <strong>en estos ecosistemas<\/strong>. Distintos estudios predicen un aumento generalizado de la aridez en las zonas \u00e1ridas de todo el planeta para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. As\u00ed pues, los resultados publicados tienen importantes implicaciones para la comprensi\u00f3n de su respuesta frente al cambio clim\u00e1tico. \u00ab<strong>Nuestros resultados sugieren que el incremento de aridez predicho para finales de siglo XXI disminuir\u00e1 la abundancia y diversidad de las comunidades microbianas del suelo en las zonas \u00e1ridas a nivel global<\/strong>, <strong>lo que puede repercutir negativamente en la capacidad de estos ecosistemas de proporcionar servicios ecosist\u00e9micos que, como el mantenimiento de la fertilidad del suelo<\/strong>, son un soporte b\u00e1sico para nuestro bienestar y desarrollo\u00bb, afirma el Dr. Maestre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #800000;\">\u00bfAlguien lo duda?. \u00a0Se trata de algo archiconocido. \u00bfQu\u00e9 novedad proporciona la nota de prensa? A mayor escasez de agua, menor cantidad y variedad de vida<\/span>.<br \/>\n<\/em><br \/>\nLos investigadores tambi\u00e9n describen en este trabajo <strong>los posibles mecanismos <\/strong>que est\u00e1n detr\u00e1s de las respuestas observadas.<strong> \u00abEl aumento de la aridez provoca una disminuci\u00f3n de la cobertura vegetal y, por tanto, de la entrada de carbono a los ecosistemas. <\/strong>Hemos observado que es precisamente<strong> esta disminuci\u00f3n del contenido de carbono org\u00e1nico del suelo uno de los principales determinante de la disminuci\u00f3n de la abundancia y diversidad de bacterias y hongos observada con el incremento de aridez<\/strong>, ya que estos organismos utilizan este carbono como fuente de energ\u00eda\u00bb apunta el Dr. Maestre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><em>Otro p\u00e1rrafo en el que se abunda en lo que conoce cualquier experto o simplemente interesado por el tema. Si los microorganismos se alimentan de los restos org\u00e1nicos que desprende la biota a\u00e9rea (incluyamos aqu\u00ed las ra\u00edces tambi\u00e9n), cado disminuye esta por falta de agua necesariamente tambi\u00e9n lo har\u00e1n los organismos responsables de su descomposici\u00f3n. Otra frase t\u00edpica de un manual inici\u00e1tico a la edafolog\u00eda o a la biolog\u00eda del suelo. Que la cobertura vegetal disminuye con la aridez lo sab\u00edan hasta nuestros antepasados m\u00e1s remotos. \u00a0En fin\u2026\u2026.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este estudio, que <strong>incluye datos tomados en 80 ecosistemas situados en todos los continentes excepto la Ant\u00e1rtida<\/strong>, \u00abes el primero en evaluar de forma expl\u00edcita c\u00f3mo el aumento de aridez afecta a las comunidades de bacterias y hongos del suelo bajo condiciones naturales a una escala global, y sus resultados nos aportan valiosa informaci\u00f3n tanto sobre los factores que determinan la abundancia y diversidad de los microorganismos del suelo como sobre sus posibles respuestas al cambio clim\u00e1tico\u00bb, afirma el Dr. Maestre. <strong>Los resultados de este trabajo \u00absugieren que un incremento de aridez afectar\u00e1 especialmente a grupos de microorganismos altamente funcionales, lo que podr\u00eda acarrear un impacto negativo en procesos clave para el funcionamiento de los ecosistemas tales como el reciclado de la materia org\u00e1nica y los nutrientes en zonas \u00e1rida<\/strong>s. Este conocimiento es clave para poder predecir como incrementos de aridez a lo largo de siglo alteraran los servicios ecosist\u00e9micos que estos organismos nos proporcionan\u00bb indica el Dr. Manuel Delgado Baquerizo, investigador post-doctoral de la Universidad del Oeste de S\u00eddney (Australia) y coautor del art\u00edculo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><em>En fin sin comentarios, m\u00e1s de lo mismo, obviedades convertidas por arte de magia en novedades.<br \/>\n<\/em><\/span><br \/>\nEn este trabajo han colaborado una treintena de investigadores de diez pa\u00edses distintos, y ha podido ser realizado gracias a la financiaci\u00f3n aportada por numerosos organismos p\u00fablicos y fundaciones privadas en los distintos pa\u00edses, entre los que destaca el proyecto <em>BIOCOM<\/em>. \u00abSin los recursos humanos, t\u00e9cnicos y materiales proporcionados por un proyecto como <em>BIOCOM<\/em> hubiera sido imposible realizar un trabajo a esta escala y envergadura. Asimismo, la fluida colaboraci\u00f3n entre los distintos grupos espa\u00f1oles e internacionales ha sido determinante para llevar a buen puerto este estudio\u00bb, afirma el Dr. Maestre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #800000;\">Y yo me pregunto: \u00bfhacen falta tantos investigadores y \u00a0talento para alcanzar estas conclusiones de parvulario?. En esta bit\u00e1cora y sin\u00a0 pretensi\u00f3n alguna de alegar que se trata de algo novedoso, os hemos informado sobre este tema con mucha mayor cantidad de informaci\u00f3n y detalles. Sinceramente no entiendo nada<\/span>. \u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><em>El resumen de la publicaci\u00f3n original a\u00f1ade algo m\u00e1s al mostrar como unos grupos \u00bftaxon\u00f3micos? Resultan ser m\u00e1s afectados que otros. M\u00e1s concretamente me refiero a la siguiente sentencia: \u201cwith increases in the relative abundance of Chloroflexi and \u03b1-Proteobacteria and decreases in Acidobacteria and Verrucomicrobia\u201d.<\/em> Ahora bien aqu\u00ed si soy muy cr\u00edtico con\u00a0 la mayor\u00eda de los expertos: defender que unos organismos son \u201cfuncionalmente m\u00e1s importantes que otros\u201d, cuando pr\u00e1cticamente desconocemos casi todo de la ecolog\u00eda del suelo, no es m\u00e1s que una temeridad. Empero en estos tiempos tales sentencias sin un reconocimiento sincero de la ignorancia que padecemos sobre este tema, se puede decir cualquier cosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas:<br \/>\n<\/strong><strong>Maestre, F<\/strong>. T., M. Delgado-Baquerizo, M., T. C. Je<strong>ffries<\/strong>, V. Ochoa, B. Gozalo, D. J. <strong>Eldridge, J. L.<\/strong> Quero, M. Garc\u00eda-G\u00f3mez, A. Gallardo, W. <strong>Ulrich,<\/strong> M. A. Bowker, T. Arredondo, C. Barraza, D. Bran, A. Florentino, J. Gait\u00e1n, J. R. Guti\u00e9rrez, E. Huber-Sannwald, M. Jankju, R. L. Mau, M. Miriti, K. Naseri, A. Ospina, I. Stavi, D. Wang, N. N. Woods, X. Yuan, E. Zaady &amp; B. K. Singh. 2015. <em>Increasing aridity reduces soil microbial diversity and abundance in global drylands<\/em>. <strong>Proceedings of the National Academy of Sciences<\/strong> USA, DOI: 10.1073\/pnas.1516684112.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/112\/51\/15684.abstract\"><span style=\"color: #0000ff;\">Increasing aridity reduces soil microbial diversity and abundance in global drylands<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Significance: Climate change is increasing the degree of aridity in drylands, which occupy 41% of Earth\u2019s surface and support 38% of its population. Soil bacteria and fungi are largely responsible for key ecosystem services, including soil fertility and climate regulation, yet their responses to changes in aridity are poorly understood. Using a field survey conducted in drylands worldwide <strong>and DNA-sequencing approaches, we found that increases in aridity reduce the diversity and abundance of soil bacteria and fungi<\/strong>. <strong>This study represents an important advancement in our understanding of soil microbial communities and their likely responses to ongoing climate change<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Abstract<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Soil bacteria and fungi play key roles in the functioning of terrestrial ecosystems, yet our understanding of their responses to climate change lags significantly behind that of other organisms. This gap in our understanding is particularly true for drylands, which occupy \u223c41% of Earth\u00b4s surface, because no global, systematic assessments of the joint diversity of soil bacteria and fungi have been conducted in these environments to date. <strong>Here we present results from a study conducted across 80 dryland sites from all continents, except Antarctica<\/strong>, to assess how changes in aridity affect the composition, abundance, and diversity of soil bacteria and fungi. <strong>The diversity and abundance of soil bacteria and fungi was reduced as aridity increased<\/strong>. These results were largely driven by <strong>the negative impacts of aridity on soil organic carbon content, which positively affected the abundance and diversity of both bacteria and fungi<\/strong>. <strong>Aridity promoted shifts in the composition of soil bacteria, with increases in the relative abundance of Chloroflexi and \u03b1-Proteobacteria and decreases in Acidobacteria and Verrucomicrobia<\/strong>. <strong>Contrary to what has been reported by previous continental and global-scale studies, soil pH was not a major driver of bacterial diversity, and fungal communities were dominated by Ascomycota. Our results fill a critical gap in our understanding of soil microbial communities in terrestrial ecosystems<\/strong>. They suggest <strong>that changes in aridity, such as those predicted by climate-change models, may reduce microbial abundance and diversity<\/strong>, a response that will likely impact the provision of key ecosystem services by global drylands.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Matorrales con esparto en las proximidades de Cabo de Gata. Foto de Juan Jos\u00e9 Ib\u00e1\u00f1ez en Diciembre de 2014. \u00a0En este post nos remitimos a comentar las notas de prensa (y los res\u00famenes en suajili de los trabajos originales), que no un an\u00e1lisis en profundidad de los dos estudios cient\u00edficos mentados. Francamente lo que vais a poder leer raya entre la obviedad y las generalizaciones abusivas, si bien todos reconocemos que queda mucho por esclarecer en materia de ecolog\u00eda del suelo en zonas \u00e1ridas. Durante d\u00e9cadas los ec\u00f3logos terrestres han soslayado el estudio del medio ed\u00e1fico y su rol en\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[596,590,618,591,597,587,600,598,595],"tags":[47516,47511,47731,31526,47786,47019,31525],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147654"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=147654"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147654\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":148523,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147654\/revisions\/148523"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=147654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=147654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=147654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}