{"id":148320,"date":"2017-06-13T13:46:53","date_gmt":"2017-06-13T12:46:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/?p=148320"},"modified":"2017-06-13T13:47:30","modified_gmt":"2017-06-13T12:47:30","slug":"el-fuego-y-su-ineludible-importancia-en-los-ecosistemas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2017\/06\/13\/148320","title":{"rendered":"El Fuego y su Ineludible Importancia en los Ecosistemas (Incendios Forestales)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-content\/blogs.dir\/42\/files\/1357\/fuego-en-el-mundo.jpg\" alt=\"fuego-en-el-mundo\" width=\"427\" height=\"206\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><a href=\"http:\/\/rstb.royalsocietypublishing.org\/content\/371\/1696\/20150346\">El Fuego en el MIndo; Fuente: Managing the human component of fire regimes: lessons from Africa By Sally Archibald<\/a>; <span style=\"color: #3366ff;\"><a href=\"http:\/\/rstb.royalsocietypublishing.org\/content\/371\/1696\/20150346\"><span style=\"color: #3366ff;\">http:\/\/rstb.royalsocietypublishing.org\/content\/371\/1696\/20150346<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Hoy es un lunes de verano cualquiera. El domingo anterior pase varias horas buscando una tabla que hab\u00eda utilizado en alguna conferencia, hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os, con vistas a demostrar a los asistentes<span style=\"color: #000000;\"> que <\/span><strong><span style=\"color: #3366ff;\">los incendios son recurrentes en<\/span> <span style=\"color: #3366ff;\">todos los biomas del mundo desde hace cientos de millones de a\u00f1os<\/span><\/strong>, si bien las cifras que buscaba tan solo daban cuenta de los <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>periodos de retorno en ecosistemas representativos de los mentados biomas<\/strong> <\/span>(tundra, taiga, bosques templados, mediterr\u00e1neos, subtropicales, tropicales, etc.). Lamentablemente no la encontr\u00e9, ya que era antigua y no deb\u00ed digitalizar la diapositiva. \u00a1Lo lamento!, no obstante los contenidos que os ofrecemos hoy dan cuenta de todo ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #3366ff;\"><strong>La diferencia entre unos ecosistemas y otros no estriba en que unos sean eventualmente pasto de las llamas y otros no, sino en los respectivos periodos medios de recurrencia o retorno<\/strong><\/span>. As\u00ed, en los bosques boreales, o en los templados la frecuencia es obviamente mucho menor que en los mediterr\u00e1neos. Empero cabe se\u00f1alar que si la memoria no me falla,\u00a0 no ning\u00fan caso superaban los cien a\u00f1os. En algunos ambientes, como en los bosques subtropicales secos y en los aludidos mediterr\u00e1neos, los periodos de retorno no superaban m\u00e1s que unos pocos decenios. Por lo tanto, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>la existencia de grandes bosques muy longevos ser\u00eda m\u00e1s cuesti\u00f3n de serendipia<\/strong> <\/span>(acontecimientos afortunados) y\/o condiciones microclim\u00e1ticas muy longevas que de sus propiedades idiosincr\u00e1sicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, el art\u00edculo que ha dado lugar a la noticia de hoy ha sido publicado en la revista <a href=\"http:\/\/fireecologyjournal.org\/\">Fire Ecology<\/a>, con un modesto factor de impacto de 1.4. Sorprende pues que un hecho que deb\u00eda ser archiconocido por los expertos, sea publicado a bombo y platillo como si fuera un descubrimiento relevante. La revista en cuesti\u00f3n es estadounidense, lo cual no deja de ser una paradoja. <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Los investigadores y t\u00e9cnicos forestales yanquis, han sido pioneros en el uso del fuego para el control de la biomasa de los Chaparrales americanos<\/strong><\/span><strong>,<\/strong> parte de cuyas limpiezas eran realizados por reclusos vigilados. Obviamente, en los bosques templados de aqu\u00e9l pa\u00eds los periodos de retorno son m\u00e1s prolongados que en los matorrales y bosques mediterr\u00e1neos de California. <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>El objetivo de un incendio controlado resulta doble (i) <\/strong><\/span>mantener los ciclos naturales del fuego y <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>(ii)<\/strong> <\/span>evitar que una excesiva acumulaci\u00f3n de la biomasa, excedido tal periodo de retorno, diera lugar a incendios devastadores y mucho m\u00e1s peligrosos que los naturales. De hecho, en el\u00a0susodicho art\u00edculo se defiende que <strong><span style=\"color: #3366ff;\">el fuego es necesario para mantener\u00a0la salud de los ecosistemas forestales a largo plazo<\/span><\/strong>, dictamen que ya defendimos aqu\u00ed hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, ya que las evidencias ya eran palmarias en las d\u00e9cadas de los a\u00f1os 80\u00a0 y 90 del siglo pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Obviamente, la acci\u00f3n humana ha alterado los ciclos naturales del fuego en numerosos ecosistemas, generalmente incrementando su frecuencia, aunque a veces induciendo el proceso contrario<\/strong><\/span>, especialmente en parques naturales y espacios protegidos, que nos gustar\u00eda que no fueran pasto de las llamas, hasta que les correspondiera de promedio. En este \u00faltimo caso, tendemos a proteger\/aislar el combustible de la mecha, por lo que a la larga el problema resulta ser m\u00e1s grave. El abandono de tierras, la expansi\u00f3n urbana hasta el l\u00edmite de los bosques, la construcci\u00f3n de residencias y urbanizaciones rodeadas de masas arboladas, turistas sin la debida cultura, etc., \u00a0son algunas de las razones que generan grav\u00edsimos incendios, as\u00ed como la p\u00e9rdida de vidas humanas e infraestructuras, que no el fuego en si mismo<strong>. <span style=\"color: #3366ff;\">Ya escribimos sobre estos temas hace varios a\u00f1os, como pod\u00e9is constatar en esta bit\u00e1cora<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"color: #3366ff;\"><strong>A la vista de lo expuesto, los investigadores, armados con nuevas instrumentaciones no disponles cuando se elabor\u00f3 la tabla aludida, deber\u00edan ir afinando los periodos de recurrencia y actuar en consecuencia cuando llega el momento. Del mismo modo los gestores de urbanismo necesitan inexcusablemente<\/strong> <\/span>impedir que las construcciones humanas sobrepasaran los l\u00edmites a los que anteriormente nos refer\u00edamos.\u00a0 M\u00e1s a\u00fan, tampoco se deb\u00eda dejar que ciertos propietarios o instituciones oficiales reforestaran sin elaborar planes previos acerca de la ecolog\u00eda del paisaje que eviten que las llamas se propaguen a lo largo y ancho de grandes extensiones. Ahora bien<strong>,<span style=\"color: #3366ff;\"> el fuego ha sido compa\u00f1ero, que no enemigo de la naturaleza, cientos de millones de a\u00f1os antes de que el hombre apareciera sobre la faz del Planeta<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Junto con la nota de prensa que ha dado lugar a este post, <strong><span style=\"color: #3366ff;\">os mostramos el enlace a un art\u00edculo que nos informa del papel del fuego en la biosfera desde tiempos remotos<\/span>,<\/strong> as\u00ed como otros datos de inter\u00e9s.\u00a0 Y reflexionemos, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>el fuego no es el problema, sino que casi como siempre los conflictos los generamos nosotros<\/strong><\/span>, mediante nuestras acciones e inacciones.<\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\"><strong>Juan Jos\u00e9 Ib\u00e1\u00f1ez<\/strong><\/span><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.terradaily.com\/reports\/Understanding_forest_fire_history_can_help_keep_forests_healthy_999.html\"><strong>Understanding forest fire history can help keep forests healthy<\/strong><\/a><strong><br \/>\n<\/strong>by Staff Writers; Columbia MO (SPX) Jul 07, 2016<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revista Fire Ecology (Ecolog\u00eda del Suelo) con un factor de Impacto 1.422<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>For nearly a century, forest fires have been viewed by scientists and the public as dangerous and environmentally damaging disasters. However, recent research has shown that forest fires are vital to maintaining healthy forests<\/strong>. While people in the <strong>western portions of the U.S<\/strong>. experience forest fires often and know of their value, <strong>many people on the eastern side of the U.S. do not know of their importance<\/strong>. In a new study, University of Missouri researchers have studied tree rings throughout Oklahoma and Tennessee to determine the history of fires in those areas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Michael Stambaugh, assistant research professor in the MU College of Agriculture, <strong>Food and Natural Resources, says understanding this history is important for managing and improving the ecology of forests in the future<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<strong>Many forest ecosystems are fire-dependent, meaning that in order to maintain their health and vibrancy, they must be subjected to fire on a regular basis<\/strong>,\u00bb said Stambaugh, who is a member of the Missouri Tree-Ring Laboratory at MU. \u00ab<strong>By understanding how fire has maintained forest ecosystems in the past, we can determine the best ways to use fire to maintain those forests in the future<\/strong>.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>To study the history of fire in Oklahoma and Tennessee<\/strong>, Stambaugh examined tree rings from 332 trees in eight different sites throughout both states. <strong>Stambaugh found 843 different fire scars embedded within the tree rings and was able to determine when and how often each site experienced forest fires over the last 300 years<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He found that despite having a wetter, cooler climate, <strong>forests in Tennessee experienced higher fire frequency than Oklahoma. He also found that fires existed in those areas long before Euro-American settlement, showing that fire has been important to those forests for centuries<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<strong>The history of fire in America also is the history of humans on this continent,\u00bb Stambaugh said. \u00abHumans have been here for more than 12,000 years and everywhere we see humans move, we see fires follow or be altered. This has been a constant for so long that forest ecology has become dependent on these fires, if they already weren&#8217;t before humans arrived<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<strong>However, many parts of the U.S., especially in the eastern half of the continent, have not experienced forest fires in more than 150 years because humans have worked hard to prevent those fires<\/strong><strong>. Many of those forests are now suffering because of the lack of fire to help renew the ecology<\/strong>.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">In order to understand the effects of fire around the U.S., Stambaugh and his fellow MU researchers are cataloging the history of fire by studying tree rings from trees throughout the entire country.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">The study, \u00abScale Dependence of Oak Woodland Historical Fire Intervals: Contrasting the Barrens of Tennessee and Cross Timbers of Oklahoma, USA,\u00bb was published in <strong>Fire Ecology<\/strong>. The study was coauthored by MU Associate Professor Richard Guyette along with Joseph Marschall and Daniel Dey of the USDA Forest Service Northern Research Station located at MU.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.fao.org\/docrep\/004\/y3582s\/y3582s08.htm\">Interesante document de la FAO<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/metode.cat\/es\/Revistas\/Monografics\/Cuando-se-quema-el-bosque\/Incendis-necessaris\">Juli G. Pausas Incendios necesarios: El fuego en los ecosistemas terrestres: ahora y siempre<\/a>. (El del CUDE, Valencia)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.google.es\/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwjCqb2JhunNAhXlJMAKHX_1DTMQFggcMAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.uv.es%2Fjgpausas%2Fpapers%2FPausas-Keeley-2009-BioScience_a-burning-story.pdf&amp;usg=AFQjCNFhnjPinyJz6fv8jNhchGCWAtbX4A&amp;sig2=Ud_gEq3lbanTrBTDfdt0sw\">A Burning Story: the role of fire in the hisotry of life<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.google.es\/#q=A+Burning+Story:+The+Role+of+Fire+in+the+History+of+Life\">Burning Story: The Role of Fire in the History of Life<\/a> (Biogeosciences)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JULI G. PAUSAS AND JON E. KEELEY<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ecologists, biogeographers, and paleobotanists have long thought that climate and soils controlled the distribution of ecosystems, with the role of fire getting only limited appreciation. Here we review evidence from different disciplines demonstrating that wildfire appeared concomitant with theorigin of terrestrial plants and played an important role throughout the history of life. The importance of fire has waxed and waned in association with changes in climate and paleoatmospheric conditions. Well before the emergence of humans on Earth, fire played a key role in the origins of plant adaptations as well as in the distribution of ecosystems. Humans initiated a new stage in ecosystem fire, using it to make the Earth more suited to their lifestyle. However, as human populations have expanded their use of fire, their actions have come to dominate some ecosystems and change natural processes in ways that threaten the sustainability of some landscapes.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Keywords: fire regime, fire history, fire ecology, plant evolution, human evolution<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tradicionalmente los incendios forestales se han visto como un proceso de destrucci\u00f3n de nuestros ecosistemas, como un desastre ecol\u00f3gico. Una visi\u00f3n negativa de los incendios que se aprecia tanto en personas de la calle como en muchos profesionales del medio ambiente. La idea b\u00e1sica de esta posici\u00f3n se fundamenta en que los incendios son causados por los humanos y, por tanto, en condiciones \u00abnaturales\u00bb (sin humanos) no deber\u00edan producirse. Tambi\u00e9n se basa en las observaciones del ecosistema justo despu\u00e9s del paso del fuego (\u00abel desastre\u00bb), sin tener una visi\u00f3n din\u00e1mica y a medio o largo plazo. Sin embargo, cada vez tenemos m\u00e1s evidencias de que los incendios de la vegetaci\u00f3n son procesos naturales que han ocurrido en la naturaleza desde hace millones de a\u00f1os, probablemente desde que aparecieron las plantas terrestres. Durante la historia de la vida los fuegos han contribuido a modelar la naturaleza, las caracter\u00edsticas de las plantas, la estructura de las comunidades, la distribuci\u00f3n de los biomas y la diversidad de las flores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, la aparici\u00f3n de los humanos ha generado cambios en los reg\u00edmenes de incendios en muchos ecosistemas, tanto incrementando la frecuencia (con incendios provocados) o intensidad, como disminuy\u00e9ndola (con la extinci\u00f3n de incendios producidos por causas naturales). Estas desviaciones con respecto a los reg\u00edmenes de fuego hist\u00f3ricos pueden tener consecuencias negativas para la biodiversidad. Sin embargo, como veremos a lo largo del art\u00edculo, este hecho no quiere decir, ni mucho menos, que los incendios no sean un proceso natural en nuestros ecosistemas o que sean negativos para la biodiversidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un pasado que quema<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para que haya fuego hacen falta tres componentes: ignici\u00f3n, ox\u00edgeno y combustible. En nuestro planeta siempre ha habido fuentes de ignici\u00f3n (rayos, volcanes, etc.). El combustible apareci\u00f3 en el Sil\u00farico (hace 450 millones de a\u00f1os) con la colonizaci\u00f3n de la vida terrestre por las plantas, que son tambi\u00e9n la fuente de ox\u00edgeno de la biosfera. Se han encontrado carbones f\u00f3siles que indican la existencia de incendios desde los inicios de las plantas terrestres, y existe una gran acumulaci\u00f3n de carbones f\u00f3siles durante el Carbon\u00edfero (hace 359 millones a\u00f1os). De hecho, durante esta \u00e9poca la concentraci\u00f3n de ox\u00edgeno lleg\u00f3 a valores muy elevados (aproximadamente al 31%, comparado con el 21% actual), condici\u00f3n que confer\u00eda inflamabilidad a la vegetaci\u00f3n en condiciones de humedad que actualmente har\u00edan dif\u00edcil que ardiese. Despu\u00e9s, durante toda la historia de la vida, el r\u00e9gimen de incendios ha ido variando, tanto por cambios clim\u00e1ticos como por cambios en la fauna (consumidores de combustible) y, durante el \u00faltimo per\u00edodo de la historia, por cambios relacionados con la humanidad (cambios socioecon\u00f3micos, gesti\u00f3n de los ecosistemas, etc.). Pero de lo que no cabe duda es de que incendios ha habido siempre durante la historia evolutiva de las plantas y, por tanto, se puede esperar que muchas plantas hayan adquirido caracter\u00edsticas y estrategias que les permitan vivir en zonas que se incendian frecuentemente. Es m\u00e1s, actualmente se piensa que la explosi\u00f3n y dominancia de las angiospermas durante el Cret\u00e1ceo (entre 145 y 65 millones de a\u00f1os) fue posible gracias a los fuegos recurrentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fuego se da en casi todos los ecosistemas del mundo, porque hay rayos (que a menudo caen en per\u00edodos secos) y biomasa combustible en casi todas partes. Incluso en zonas \u00e1ridas, como por ejemplo en el centro de Australia, los ecosistemas no se pueden entender sin considerar los fuegos. Esta gran importancia de los fuegos en el mundo hace que los incendios sean uno de los procesos m\u00e1s importantes a la hora de entender los ciclos globales de CO2 y de nutrientes. La diferencia principal es que el r\u00e9gimen de fuegos var\u00eda entre ecosistemas. Por ejemplo, la zona donde los incendios son m\u00e1s frecuentes son las sabanas tropicales, donde los intervalos entre fuegos pueden ser de entre uno y cinco a\u00f1os. Esta elevada recurrencia no permite que se acumule mucha biomasa combustible y hace que los incendios en estos sistemas sean de intensidad baja. En cambio, en las zonas boreales, los incendios son poco frecuentes \u2013con intervalos de decenas o cientos de a\u00f1os\u2013 sin embargo, cuando se dan, alcanzan mucha intensidad. En los ecosistemas mediterr\u00e1neos estamos en una situaci\u00f3n intermedia, con frecuencias de pocas decenas de a\u00f1os. Es cierto que los humanos han incrementado las igniciones de incendios, pero tambi\u00e9n han reducido la extensi\u00f3n a causa de la fragmentaci\u00f3n del territorio (agricultura y urbanismo) y a la extinci\u00f3n. Al gestionar los bosques, los humanos tambi\u00e9n han modificado los tipos de incendios. Por ejemplo, la prevenci\u00f3n y extinci\u00f3n de fuegos en zonas t\u00edpicas de incendios de superficie ha reducido la frecuencia de incendios, pero cuando hay un incendio la intensidad es mucho m\u00e1s elevada debido a la mayor acumulaci\u00f3n de combustible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Fuego en el MIndo; Fuente: Managing the human component of fire regimes: lessons from Africa By Sally Archibald; http:\/\/rstb.royalsocietypublishing.org\/content\/371\/1696\/20150346 \u00a0Hoy es un lunes de verano cualquiera. El domingo anterior pase varias horas buscando una tabla que hab\u00eda utilizado en alguna conferencia, hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os, con vistas a demostrar a los asistentes que los incendios son recurrentes en todos los biomas del mundo desde hace cientos de millones de a\u00f1os, si bien las cifras que buscaba tan solo daban cuenta de los periodos de retorno en ecosistemas representativos de los mentados biomas (tundra, taiga, bosques templados, mediterr\u00e1neos, subtropicales,\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[608,603,590,618,599,607,600,585,595],"tags":[35711,47857,2548,35710,47015,24758],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148320"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=148320"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148320\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":149010,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148320\/revisions\/149010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=148320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=148320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=148320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}