{"id":150455,"date":"2020-07-20T12:09:14","date_gmt":"2020-07-20T11:09:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/?p=150455"},"modified":"2020-07-20T12:09:14","modified_gmt":"2020-07-20T11:09:14","slug":"biodiversidad-del-suelo-micorrizas-bacterias-obviedades-novedades-y-contradicciones-bases-de-datos-y-grandes-redes-de-investigacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2020\/07\/20\/150455","title":{"rendered":"Biodiversidad del Suelo, Micorrizas, Bacterias: Obviedades, Novedades y Contradicciones (bases de datos y grandes redes de investigaci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-content\/blogs.dir\/42\/files\/163\/biodiversidad-del-suelo-micorrizas-bacterias.jpg\" alt=\"biodiversidad-del-suelo-micorrizas-bacterias\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #0000ff;\">Colaje Im\u00e1genes Google<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">En un principio, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>cabr\u00eda suponer que el uso de<\/strong> <strong>redes de investigaci\u00f3n compuestas por numerosos cient\u00edficos y bases de datos con miles de muestras, debieran dar lugar a obtener resultados m\u00e1s s\u00f3lidos y fiables que los defendidos por grupos peque\u00f1os o equipos individuales. Permitirme que os comente que no siempre es as\u00ed. M\u00e1s aun, con harta frecuencia, ocurre lo contrario<\/strong><\/span>. Llevo casi tres d\u00e9cadas en tales menesteres y se lo que me digo. Posiblemente sea un tema para ser abordado en otro post dada un importancia, aunque resulta ser un tanto complejo. \u00a0<span style=\"color: #3366ff;\"><strong>\u00daltimamente veo publicar en revistas de mucho prestigio art\u00edculos elaborados bajo estas premisas y francamente, detecto obviedades de principiantes, extrapolaciones temerarias, y tan solo alguna que otra sorpresa<\/strong><\/span>. Ahora bien, las novedades pueden encontrarse bien fundadas o no. \u00a0En las dos noticias que os ofrecemos hoy, y que dan cuenta de sendos \u201c<em>papers<\/em>\u201d, podr\u00e9is observar que una se encuentra firmada por diecis\u00e9is autores y la otra por ocho. Existen otras que incluso superan con creces tales cifras. Hace un par de d\u00e9cadas, los documentos firmados por tantos autores sol\u00edan ser rechazados por las mentadas editoriales, ya que los propios editores alegaban que no era de rigor. \u00bfQui\u00e9nes de ellos realmente hab\u00edan hecho el trabajo?, \u00bfqui\u00e9nes figuraban sin haber hecho nada, o al menos nada al menos relevante?. De hecho, se gener\u00f3 una gran pol\u00e9mica, m\u00e1s aun por cuanto el n\u00famero de autores que firmaban una publicaci\u00f3n concreta, aumentaba en paralelo, al crecimiento anual de \u00ab<em>papers<\/em>\u00bb que bate r\u00e9cords sin cesar anualmente. \u00a0<span style=\"color: #3366ff;\"><strong>\u00a1Muchos no es sin\u00f3nimo de mayor calidad o fiabilidad que pocos!<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">Empero <strong><span style=\"color: #3366ff;\">l<\/span><span style=\"color: #3366ff;\">as bases de datos, como he comentado, no se encuentran exentas de problemas<\/span><\/strong>. No es infrecuente que en diversos laboratorios usando los mismos protocolos se obtengan resultados excesivamente dispares, incluso en el proceso de calibraci\u00f3n, es decir usando las mismas muestras de suelo. Otras veces los instrumentales no son equiparables, mientras que en ocasiones son los criterios de los investigadores y la destreza de los t\u00e9cnicos de los diferentes laboratorios, los que pueden ser cuestionados. Obviamente un problema no excluye al otro. A veces, tan solo resulta necesario que un par de laboratorios entre veinte de una red ofrezcan resultados deficientes para que las estad\u00edsticas, y como corolario las conclusiones que pueden desprenderse de ellas, den lugar a genuinos disparates. Ni cr\u00edtico, ni denost\u00f3, sino que explico mi propia experiencia en el seno de Europa, en iniciativas que afectaban a todos sus pa\u00edses. Empero tampoco se puede negar que con vistas a llevar a cabo evaluaciones y estudios de extensos territorios se requiera la acci\u00f3n concertada de diversas instituciones y una pl\u00e9tora de investigadores. No lo niego. Por lo tanto se trata tanto de un serio problema cient\u00edfico, como de una advertencia al lector. \u00a1Ser prudentes!, y no os dej\u00e9is impresionar por las cifras. \u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><span style=\"color: #3366ff;\"><strong>En uno de los art\u00edculos, se menciona la vital importancia de la simbiosis entre \u00e1rboles y micorrizas, como si fuera un descubrimiento novedoso.<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"color: #3366ff;\"> <strong>No lo es, se trata de una mera trivialidad<\/strong><\/span>, a la que los autores embadurnan con apelaciones al cambio clim\u00e1tico, secuestro de carbono etc. \u00a0De hecho, en nuestra categor\u00eda \u201c<\/span><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/category\/biologia-y-ecologia-del-suelo\"><span style=\"color: #0000ff;\">biolog\u00eda y ecolog\u00eda del suelo<\/span><\/a><span style=\"color: #000000;\">\u201d, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>pod\u00e9is encontrar decenas de post que abordan estudios previos que defienden lo mismo una y otra vez, ya que sin tal simbiosis la biosfera emergida ser\u00eda muy distinta<\/strong><\/span>. Tan solo el siguiente comentario se me antoja digno de ser tenido en cuenta (al margen de los mapas que muestran los autores en la publicaci\u00f3n original): \u201c(\u2026.) <\/span><span><span><span style=\"color: #0b0125;\">.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">Por su parte, <\/span><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-019-10373-z\"><span style=\"color: #0000ff;\">la segunda noticia sorprende<\/span><\/a><span style=\"color: #000000;\">, al defender que<span style=\"color: #3366ff;\"> <strong>las comunidades f\u00fangicas del suelo ser\u00edan menos diversas de lo que se dec\u00eda demostrar hasta la fecha<\/strong><\/span>. Resulta llamativo que cuando los expertos engrosan la lista de nuevas especies de organismos que habitan en el medio ed\u00e1fico incesantemente, esta investigaci\u00f3n sugiera todo lo contrario. Podr\u00eda ser, no lo niego, si bien mantengo serias reservas. No obstante, tomo algunas de las sentencias y las pego con vistas a que <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>observ\u00e9is detenidamente tantos palabros condicionales<\/strong><\/span>: \u201capuntan\u201d, \u201csugiere\u201d, \u201csuponemos\u201d, \u201cpuede permitir\u201d, \u201ctambi\u00e9n puede\u201d. Demasiadas conjeturas, y varias de ellas\u00a0 con escasa solidez cient\u00edfica. Por cierto, es bien conocido, y ya expusimos en este blog\u201d que muchos hongos depredan invertebrados como son los nematodos. \u00a0 Ninguna novedad en el horizonte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\"><em>Una nueva investigaci\u00f3n muestra que las comunidades microbianas en los suelos de todo el mundo son menos diversas de lo que se sugiri\u00f3 anteriormente. (\u2026.) las muestras de suelo albergan grandes poblaciones microbianas, ya que la mayor\u00eda de <strong><span style=\"color: #3366ff;\">los hongos se encuentran en muestras de todo el mundo que pertenecen a algunas especies comunes<\/span><\/strong><span style=\"color: #3366ff;\"> (\u2026.) <\/span><\/em><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><em>con hongos generalistas menos dominantes<\/em><\/strong><\/span><em><span style=\"color: #3366ff;\"> <strong>apuntan <\/strong><\/span>a un n\u00famero significativamente mayor de genes relacionados con la tolerancia al estr\u00e9s y la captaci\u00f3n de recursos en los hongos dominantes, lo que <strong><span style=\"color: #3366ff;\">sugiere que<\/span><\/strong> podr\u00edan ser mejores para colonizar una amplia gama de entornos\u00bb. Dada la notable versatilidad de las interacciones mostradas por estos linajes de hongos, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>suponemos que<\/strong><\/span> poseer capacidades tr\u00f3ficas flexibles <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>puede permitir<\/strong><\/span> que algunos taxones dominantes ocupen m\u00faltiples nichos ambientales\u00bb, (\u2026) Los cient\u00edficos determinaron que las especies de hongos carn\u00edvoros eran sorprendentemente comunes. Las especies de hongos son capaces de colonizar y comer las canales de insectos muertos. Pero la misma especie<span style=\"color: #3366ff;\"> <strong>tambi\u00e9n puede<\/strong><\/span> colonizar las ra\u00edces de las plantas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">Finalmente cabe se\u00f1alar como actualmente sabemos que <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>una buena parte de las especies de microrganismos que habitan en el suelo no pueden aislarse en el laboratorio<\/strong><\/span>. Del mismo modo, <strong><span style=\"color: #3366ff;\">no se especifica, en estos estudios la profundidad del muestreo<\/span><\/strong> (\u00bfhasta que profundidad desde la superficie se obtuvieron las muestras<\/span><span style=\"color: #000000;\">?)<\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"color: #000000;\">,<\/span><strong><span style=\"color: #3366ff;\">ya que, a menudo cada horizonte del suelo atesora sus propios ensamblajes pluriespec\u00edficos<\/span><\/strong><span style=\"color: #3366ff;\">. <\/span><strong><span style=\"color: #3366ff;\">Por \u00faltimo dejar constancia de que<\/span> <\/strong>al ir a\u00f1adiendo nuevas t\u00e9cnicas y procesamiento de datos a la hora de determinar especies, <span style=\"color: #3366ff;\"><strong>suele ser usual que no se puedan comparar los resultados de diferentes investigaciones directamente<\/strong><\/span>. Y me call\u00f3 ya que al revisar uno de los art\u00edculos he detectado demasiadas lagunas y ambig\u00fcedades, \u00a1demasiadas!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">Os dejo puyes con el material, que no deja de aportar observaciones interesantes entre un mar de brumas. \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Juan Jos\u00e9 Ib\u00e1\u00f1ez<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\">\u00a0<em>Contin\u00faa\u2026\u2026.<\/em><\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #000000;\"><!--more--><\/span><\/em><\/p>\n<h3><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><span style=\"color: #0000ff;\"><a href=\"http:\/\/www.terradaily.com\/reports\/Fungi_communities_mostly_comprise_a_few_common_species_999.html\"><strong>Fungi communities mostly comprise a few common species<\/strong><\/a><strong><br \/>\n<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">by Brooks Hays; Washington (UPI) May 31, 2019<br \/>\n<strong>New research shows microbial communities in soils around the globe are less diverse than previously suggested<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">In recent years, scientists have become <strong>increasingly interested in the role microbial communities in soil play in the ecological health of fields and forests. The unique microbial signatures of soil samples, researchers contend, can offer insights into the dynamics of different ecosystems<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>But new research suggests soil samples host vast microbial populations, with the majority of fungi found in samples all over the globe belonging to a few common species<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<strong>Scientists know that different fungi in soils are responsible for the way that forests and farmlands<\/strong> work,\u00bb Eleonora Egidi, a postdoctoral fellow in the field of soil microbiology at the Hawkesbury Institute for the Environment, said in a news release. \u00ab<strong>The wide distribution of a few major fungal types could have been driven by agriculture as these fungi are often associated with crops<\/strong>.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong><em>Las comunidades de hongos en su mayor\u00eda comprenden algunas especies comunes<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>por Brooks Hays; Washington (UPI) 31 de mayo de 2019<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><strong><em>Una nueva investigaci\u00f3n muestra que las comunidades microbianas en los suelos de todo el mundo son menos diversas de lo que se sugiri\u00f3 anteriormente<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><strong><em>En los \u00faltimos a\u00f1os, los cient\u00edficos se han interesado cada vez m\u00e1s en el papel de las comunidades microbianas en el juego del suelo en la salud ecol\u00f3gica de los campos y bosques<\/em><\/strong><em>. Las firmas microbianas \u00fanicas de las muestras de suelo, afirman los investigadores, pueden ofrecer informaci\u00f3n sobre la din\u00e1mica de los diferentes ecosistemas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><strong><em>Pero una nueva investigaci\u00f3n sugiere que las muestras de suelo albergan grandes poblaciones microbianas, ya que la mayor\u00eda de los hongos se encuentran en muestras de todo el mundo que pertenecen a algunas especies comunes<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><em>\u00abLos cient\u00edficos saben que los diferentes hongos en los suelos son responsables de la forma en que funcionan los bosques y las tierras de cultivo\u00bb, dijo en un comunicado de prensa Eleonora Egidi, becaria postdoctoral en el campo de la microbiolog\u00eda del suelo en el Instituto Hawkesbury para el Medio Ambiente. \u00ab<strong>La amplia distribuci\u00f3n de algunos de los principales tipos de hongos podr\u00eda haber sido impulsada por la agricultura, ya que estos hongos a menudo se asocian con los cultivos\u00bb<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>E<span style=\"color: #008080;\">gidi y sus colegas <strong>secuenciaron el ADN de los microbios en 235 muestras de suelo recolectadas de todo el planeta<\/strong>. Durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, <strong>la base de datos de perfiles de ADN f\u00fangico ha crecido significativamente, lo que permite a los cient\u00edficos identificar de forma r\u00e1pida y bastante f\u00e1cil los microbios en muestras de suelo<\/strong>.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><em>Los resultados del estudio, publicados esta semana en la revista <strong>Nature Communications, mostraron que las comunidades microbianas en el suelo en todo el mundo est\u00e1n dominadas por las mismas pocas especies<\/strong>.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><em>\u00abLas comparaciones de genoma completo <strong>con hongos generalistas menos dominantes apuntan a un n\u00famero significativamente mayor de genes relacionados con la tolerancia al estr\u00e9s y la captaci\u00f3n de recursos en los hongos dominantes, lo que sugiere que podr\u00edan ser mejores para colonizar una amplia gama de entornos<\/strong>\u00ab, escribieron los cient\u00edficos en su papel<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><strong><em>Los investigadores sugieren que una mejor comprensi\u00f3n de la distribuci\u00f3n microbiana en los suelos y ecosistemas globales puede ayudar a los esfuerzos de conservaci\u00f3n<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><em>\u00abTener una comprensi\u00f3n b\u00e1sica de qu\u00e9 hongos existen en nuestros bosques, pastizales, granjas y desiertos puede ayudarnos a preservar estos entornos y encontrar nuevos usos innovadores para muchos de los habitantes naturales de esos lugares\u00bb, dijo Egidi.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>L<span style=\"color: #008080;\">os cient\u00edficos determinaron que las especies de hongos carn\u00edvoros eran sorprendentemente comunes. Las especies de hongos son capaces de colonizar y comer las canales de insectos muertos. Pero la misma especie tambi\u00e9n puede colonizar las ra\u00edces de las plantas<\/span><\/em><\/strong><span style=\"color: #008080;\"><em>.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><em>\u00ab<strong>Dada la notable versatilidad de las interacciones mostradas por estos linajes de hongos, suponemos que poseer capacidades tr\u00f3ficas flexibles puede permitir que algunos taxones dominantes ocupen m\u00faltiples nichos ambientales<\/strong>\u00ab, escribieron los cient\u00edficos.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Egidi and her colleagues <strong>sequenced the DNA of microbes in 235 soil samples collected from across the planet<\/strong>. Over the last two decades, the database of fungal DNA profiles has grown significantly, allowing scientists to quickly and fairly easily identify microbes in soil samples.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">The study results, published this week in the <strong>journal Nature Communications<\/strong>, showed <strong>microbial communities in soil across the globe are dominated by the same few species<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<strong>Whole-genome comparisons with less dominant, generalist fungi point at a significantly higher number of genes related to stress-tolerance and resource uptake in the dominant fungi, suggesting that they might be better in colonizing a wide range of environments<\/strong>,\u00bb scientists wrote in their paper.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Researchers suggests <strong>an improved understanding of microbial distribution across global soils and ecosystems can aid conservation efforts<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHaving a baseline understanding of which fungi are out there in our forests, grasslands, farms and deserts can help us preserve these environments and find innovative new uses for many of the natural inhabitants of those places,\u00bb Egidi said.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Scientists determined <strong>carnivorous fungal species were surprisingly common<\/strong>. The fungal species are able to colonize and eat the carcasses of dead insects. <strong>But the same species can also colonize plant roots<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abGiven the remarkable versatility of interactions exhibited by these fungal lineages, we hypothesize that <strong>possessing flexible trophic capabilities may allow some dominant taxa to occupy multiple environmental niches<\/strong>,\u00bb scientists wrote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Juan%20Jos\u00e9%20Iba\u00f1ez\/Dropbox\/CAM%20Blog\/Articulos%20preparados%20para%20publicar\/FECHA%20%7C%2017.05.2019\"><span style=\"color: #0000ff;\">La simbiosis entre \u00e1rboles y hongos, clave para entender el ciclo del carbono y la evoluci\u00f3n del clima<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #008080;\"><strong>Han recopilado datos de m\u00e1s de un mill\u00f3n de bosques con un total de 28.000 especies de \u00e1rboles<\/strong><strong>.Los datos estar\u00e1n disponibles y permitir\u00e1n incorporar las simbiosis arb\u00f3reas en los estudios sobre cambio clim\u00e1tico <\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #008080;\"><strong>Un equipo de m\u00e1s de 200 investigadores liderado por la<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.stanford.edu\/\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #008080;\">universidad de Stanford<\/span><\/a> publica hoy en <strong>Nature un mapa que refleja las relaciones simbi\u00f3ticas entre los hongos y bacterias del suelo y los \u00e1rboles en todos los continentes<\/strong>. La recopilaci\u00f3n <strong>les ha permitido establecer la Regla de Read, un nuevo principio biol\u00f3gico que determina la influencia de variables como <\/strong><strong>la temperatura, la humedad, la qu\u00edmica del suelo, el tipo de vegetaci\u00f3n o la topograf\u00eda en el tipo de simbiosis que predomina en cada ecosistema<\/strong>. El <strong>trabajo predice que, para 2070, si las emisiones de carbono permanecen inalteradas, se reducir\u00e1 la biomasa de \u00e1rboles con las simbiosis m\u00e1s beneficiosas<\/strong> en un diez por ciento en las zonas templadas, lo cual se traducir\u00eda en un aumento de las emisiones de carbono al disminuir su almacenamiento en el suelo de estas regiones.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #008080;\">\u201c<strong>Las simbiosis ayudan a los \u00e1rboles a acceder a diferentes nutrientes e influyen en la capacidad del suelo y del sistema suelo-\u00e1rbol para retener carbono<\/strong>, de ah\u00ed que saber c\u00f3mo funcionan esas relaciones y cu\u00e1l es su distribuci\u00f3n en el planeta es vital para conocer c\u00f3mo esos cambios afectar\u00e1n al ciclo del carbono y por lo tanto al clima del futuro\u201d, explica Fernando Valladares, el investigador del <a href=\"http:\/\/www.mncn.csic.es\/\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #008080;\">Museo Nacional de Ciencias Naturales<\/span><\/a> (MNCNCSIC) que ha participado en el estudio. <strong>Para este art\u00edculo han trabajado con tres tipos de simbiosis que engloban a miles de hongos y bacterias que se asocian con diferentes especies de \u00e1rboles: hongos micorr\u00edzicos arbusculares; hongos ectomicorr\u00edzicos y bacterias fijadoras de nitr\u00f3geno<\/strong>.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #008080;\">Seg\u00fan la <strong>Regla de Read<\/strong> (nombrada as\u00ed por el experto en simbiosis David Read) <strong>las bacterias que fijan nitr\u00f3geno est\u00e1n limitadas por la temperatura y el pH del terreno mientras que los dos tipos de simbiosis con hongos (micorrizas y ectomicorrizas) est\u00e1n influenciadas por variables que afectan a las tasas de descomposici\u00f3n como la temperatura y la humedad<\/strong>. \u201cAunque los datos apoyan la hip\u00f3tesis que en su d\u00eda manej\u00f3 Read de que <strong>las simbiosis micorr\u00edzicas se dan en las zonas m\u00e1s c\u00e1lidas y las ectomicorrizicas en las m\u00e1s frescas, con esta investigaci\u00f3n tambi\u00e9n hemos visto que las transiciones de un tipo de simbiosis a otro seg\u00fan analizamos diferentes biomas, es m\u00e1s abrupta de lo que esper\u00e1bamos<\/strong>\u201d, apunta Valladares. \u201cEsto se traduce en que el aumento de las temperaturas podr\u00eda llevar a los hongos que interact\u00faan en simbiosis ectomicorr\u00edzicas a un punto cr\u00edtico que reduzca las interacciones con los \u00e1rboles y, por tanto, aumenten las emisiones de carbono\u201d, continua.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><em><strong>Compartir datos <\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><em><strong>El trabajo recopila informaci\u00f3n de m\u00e1s de 200 laboratorios del mundo cuyos datos proceden de m\u00e1s de 1.1 millones de parcelas forestales distribuidas por todo el planeta, as\u00ed como del an\u00e1lisis de las interacciones de hongos y bacterias con m\u00e1s de 28.000 especies diferentes de \u00e1rboles<\/strong>. <strong>Pero este complejo estudio va mucho m\u00e1s all\u00e1 del posible aumento de las emisiones de carbono, ya que pone a disposici\u00f3n de la comunidad investigadora un completo an\u00e1lisis de las simbiosis de los \u00e1rboles con hongos y bacterias as\u00ed como datos poco conocidos sobre el complejo sistema de interacciones que se producen en el suelo<\/strong>. Las <strong>relaciones simbi\u00f3ticas entre microorganismos del suelo y los \u00e1rboles no solo influyen en el ciclo de carbono, sino que est\u00e1n tambi\u00e9n directamente relacionadas con aspectos tan importantes como la fertilidad de los suelos, su hidrolog\u00eda y la producci\u00f3n futura de biomasa<\/strong>.<\/em><\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><a href=\"http:\/\/www.terradaily.com\/reports\/Mapping_microbial_symbioses_in_forests_999.html\"><strong>Mapping microbial symbioses in forests<\/strong><\/a><strong><br \/>\n<\/strong><\/span>by Staff Writers<br \/>\nStanford CA (SPX) May 20, 2019<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">In and around the tangled roots of the forest floor, fungi and bacteria grow with trees, exchanging nutrients for carbon in a vast, global marketplace. A new effort to map the most abundant of these symbiotic relationships &#8211; involving more than 1.1 million forest sites and 28,000 tree species &#8211; has revealed factors that determine where different types of symbionts will flourish. The work could help scientists understand how symbiotic partnerships structure the world&#8217;s forests and how they could be affected by a warming climate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Stanford University researchers worked alongside a team of over 200 scientists to generate these maps, published May 16 in Nature. From the work, they revealed a new biological rule, which the team named Read&#8217;s Rule after pioneer in symbiosis research Sir David Read.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">In one example of how they could apply this research, the group used their map to predict how symbioses might change by 2070 if carbon emissions continue unabated. This scenario resulted in a 10 percent reduction in the biomass of tree species that associate with a type of fungi found primarily in cooler regions. The researchers cautioned that such a loss could lead to more carbon in the atmosphere because these fungi tend to increase the amount of carbon stored in soil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abThere&#8217;s only so many different symbiotic types and we&#8217;re showing that they obey clear rules,\u00bb said Brian Steidinger, a postdoctoral researcher at Stanford and lead author of the paper. \u00abOur models predict massive changes to the symbiotic state of the world&#8217;s forests &#8211; changes that could affect the kind of climate your grandchildren are going to live in.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Three symbioses<br \/>\n<\/strong>Hidden to most observers, these inter-kingdom collaborations between microbes and trees are highly diverse. The researchers focused on mapping three of the most common types of symbioses: arbuscular mycorrhizal fungi, ectomycorrhizal fungi and nitrogen-fixing bacteria. Each of these types encompasses thousands of species of fungi or bacteria that form unique partnerships with different tree species.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Thirty years ago, Read drew maps by hand of where he thought different symbiotic fungi might reside, based on the nutrients they provide. Ectomycorrhizal fungi feed trees nitrogen directly from organic matter &#8211; like decaying leaves &#8211; so, he proposed, they would be more successful in cooler places where decomposition is slow and leaf litter is abundant. In contrast, he thought arbuscular mycorrhizal fungi would dominate in the tropics where tree growth is limited by soil phosphorous. Research by others has added that nitrogen-fixing bacteria seem to grow poorly in cool temperatures.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Testing Read&#8217;s ideas had to wait, however, because proof required gathering data from large numbers of trees in diverse parts of the globe. That information became available with <strong>the Global Forest Biodiversity Initiative <\/strong>(GFBI), which surveyed forests, woodlands and savannas from every continent (except Antarctica) and ecosystem on Earth.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">The team fed the location of 31 million trees from that database along with information about what symbiotic fungi or bacteria most often associates with those species into a learning algorithm that determined how different variables such as climate, soil chemistry, vegetation and topography seem to influence the prevalence of each symbiosis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">From this, they found that nitrogen-fixing bacteria are probably limited by temperature and soil acidity, whereas the two types of fungal symbioses are heavily influenced by variables that affect decomposition rates &#8211; the rate at which organic matter breaks down in the environment &#8211; such as temperature and moisture.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<strong>These are incredibly strong global patterns, as striking as other fundamental global biodiversity patterns out there<\/strong>,\u00bb said Kabir Peay, assistant professor of biology in the School of Humanities and Sciences and senior author of the study.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abBut before this hard data, knowledge of these patterns was limited to experts in mycorrhizal or nitrogen-fixer ecology, even though it is important to a wide range of ecologists, evolutionary biologists and earth scientists.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Although the research supported Read&#8217;s hypothesis &#8211; <strong>finding arbuscular mycorrhizal fungi in warmer forests and ectomycorrhizal fungi in colder forests &#8211; the transitions across biomes from one symbiotic type to another were much more abrupt than expected,<\/strong> based on the gradual changes in variables that affect decomposition. This supports another hypothesis, the researchers thought: that <strong>ectomycorrhizal fungi change their local environment to further reduce decomposition rates<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">This feedback loop may help explain why the researchers saw the 10 percent reduction in ectomycorrhizal fungi when they simulated what would happen if carbon emissions continued unabated to 2070. Warming temperatures could force ectomycorrhizal fungi over a climatic tipping point, beyond the range of environments they can alter to their liking.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mapping collaboration<br \/>\n<\/strong>The data behind this map represents real trees from more than 70 countries and collaboration, led by Jingjing Liang of Purdue University and Tom Crowther of ETH Zurich, between hundreds of researchers who speak different languages, study different ecosystems and confront different challenges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abThere are more than 1.1 million forest plots in the dataset and every one of those was measured by a person on the ground. In many cases, as part of these measurements, they essentially gave the tree a hug,\u00bb said Steidinger. \u00abSo much effort &#8211; hikes, sweat, ticks, long days &#8211; is in that map.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">The maps from this study will be made freely available, in hopes of helping other scientists include tree symbionts in their work. In the future, the researchers intend to expand their work beyond forests and to continue trying to understand how climate change affects ecosystems.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Colaje Im\u00e1genes Google \u00a0En un principio, cabr\u00eda suponer que el uso de redes de investigaci\u00f3n compuestas por numerosos cient\u00edficos y bases de datos con miles de muestras, debieran dar lugar a obtener resultados m\u00e1s s\u00f3lidos y fiables que los defendidos por grupos peque\u00f1os o equipos individuales. Permitirme que os comente que no siempre es as\u00ed. M\u00e1s aun, con harta frecuencia, ocurre lo contrario. Llevo casi tres d\u00e9cadas en tales menesteres y se lo que me digo. Posiblemente sea un tema para ser abordado en otro post dada un importancia, aunque resulta ser un tanto complejo. \u00a0\u00daltimamente veo publicar en revistas\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[596,608,590,586,618,597,604],"tags":[48275,48274,46908,46833,48276,40141],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150455"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=150455"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":151249,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150455\/revisions\/151249"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=150455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=150455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=150455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}