{"id":155114,"date":"2025-09-29T14:48:24","date_gmt":"2025-09-29T13:48:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/?p=155114"},"modified":"2025-09-29T14:48:24","modified_gmt":"2025-09-29T13:48:24","slug":"alfred-russel-wallace-la-erosion-del-suelo-y-el-antropoceno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2025\/09\/29\/155114","title":{"rendered":"Alfred Russel Wallace La erosi\u00f3n del Suelo y el Antropoceno"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-left\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-content\/blogs.dir\/42\/files\/147\/Alfred-R-Wallace-erosion.jpg\" alt=\"Alfred-R-Wallace-erosion\"><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #0000ff\">Fuente: Colaje im\u00e1genes Google<\/span><\/p>\n<p>Los m\u00e1s asiduos a nuestra bit\u00e1cora ya conocen de sobra que Darwin no es precisamente uno de mis h\u00e9roes cient\u00edficos, considerando que se encuentra muy sobrevalorado. Ya os explicamos las razones, como pod\u00e9is constatar en la relaci\u00f3n de post anteriores que os dejo abajo. La entradilla de hoy muestra con tibieza el papel desempe\u00f1ado en la<span style=\"color: #3366ff\"><strong> propuesta en la defensa de la Teor\u00eda de la Evoluci\u00f3n por<\/strong> <\/span>\u201c<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Alfred_Russel_Wallace\">Alfred Russel Wallace<\/a>\u201d, que de hecho termin\u00f3 siendo m\u00e1s Darwinista que el propio Darwin. Eso s\u00ed uno era capitalista (Carlos) y el otro activista contra el capitalismo (Alfredo). Nadie duda que tuvo un papel esencial en el desarrollo de la <a href=\"https:\/\/sesbe.org\/evosite\/history\/biogeography.shtml.html\">biogeograf\u00eda<\/a>. Posiblemente si el rigor y la objetividad cient\u00edfica se impusieran anta\u00f1o y hoy, Don Alfredo deber\u00eda encontrarse en el mismo pelda\u00f1o que Don Carlos, aunque ninguno llevara toda la raz\u00f3n, como os he explicado en los posts cuyos enlaces os proporciono al final de este. Sin embargo, hoy no vamos a abordar tal tema, sino que comenzaremos tan solo con <span style=\"color: #3366ff\"><strong>un fragmento de texto que extraigo de la siguiente noticia que os reproduzco abajo y que lleva por t\u00edtulo<\/strong><\/span>: <strong>\u201c<\/strong><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/notiweb\/noticias\/alfred-russel-wallace-naturalista-que-llevo-darwin-acelerar-publicacion-origen-las-especies?utm_campaign=notiweb-29112023-hotmail&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=mail-marketing#utm_source=notiweb_newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=noti4_22nov2023\"><em>Alfred Russel Wallace, el naturalista que llev\u00f3 a Darwin a acelerar la publicaci\u00f3n de \u2018El origen de las especies<\/em><\/a>\u201d. M\u00e1s concretamente, en la nota de prensa se \u201cexplicita\u201d: \u201c<span style=\"color: #3366ff\"><strong><em>Wallace denunci\u00f3 ya entonces que en Ceil\u00e1n (hoy Sri Lanka) los suelos estaban sufriendo una erosi\u00f3n irreparable a causa de la deforestaci\u00f3n y los cultivos de caf\u00e9. El poder de nuestra especie para intervenir sobre el medio se ha multiplicado exponencialmente en los \u00faltimos 150 a\u00f1os<\/em><\/strong><\/span>\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, buscando en suajili, es decir la lengua del imperio, <span style=\"color: #3366ff\"><strong>existe bastante m\u00e1s material en Internet<\/strong>. <strong>Abajo os reproduzco pues con m\u00e1s detalle sus atinadas observaciones acerca de la insustentabilidad de nuestra civilizaci\u00f3n y la erosi\u00f3n del suelo<\/strong><\/span>.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, <strong><span style=\"color: #3366ff\">Don Alfredo repar\u00f3 el da\u00f1o sobre la edafosfera y el ambiente que acaec\u00eda en el siglo XIX tras siglos de degradaci\u00f3n. \u00c9l se lamentaba, \u00bfy nosotros? Todo ello viene a cuento que desde aquella \u00e9poca el impacto humano era ya devastador, cambiando la faz de la Tierra y degradando los suelos sin piedad, antes incluso de que fuera aceptada la Teor\u00eda de la Evoluci\u00f3n<\/span><\/strong>. Y volvemos pues al tema del <a href=\"https:\/\/es.unesco.org\/courier\/2018-2\/antropoceno-problematica-vital-debate-cientifico\">Antropoceno<\/a>, cuya fecha de nacimiento sigue sin estar clara, generando espurias pol\u00e9micas que no llevan a ning\u00fan lado. Ya os he contado los tambi\u00e9n mis cr\u00edticos puntos de vista en varios posts, <em>que relaciono abajo, <\/em><span style=\"color: #3366ff\"><strong><em>decir que desde que el Homo sapiens emergi\u00f3 en el Planeta arranco tal supuesto periodo geol\u00f3gico<\/em><\/strong><\/span>.<\/p>\n<p>En cualquier caso, estas facetas debemos tenerlas muy en cuenta todos los <span style=\"color: #3366ff\"><strong>expertos en ciencias del suelo<\/strong><\/span>, ya que raramente son conocidas, pero se me antojan <span style=\"color: #3366ff\"><strong>importantes en la historia de la edafolog\u00eda y m\u00e1s concretamente en lo relacionado con la percepci\u00f3n de la erosi\u00f3n<\/strong><\/span>.<\/p>\n<p>&nbsp;Os dejo pues con el material aludido.<\/p>\n<p><span style=\"color: #339966\"><strong>Juan Jos\u00e9 Ib\u00e1\u00f1ez<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #800000\"><em>Contin\u00faa\u2026\u2026\u2026<\/em><\/span><!--more--><\/p>\n<h4><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/notiweb\/noticias\/alfred-russel-wallace-naturalista-que-llevo-darwin-acelerar-publicacion-origen-las-especies?utm_campaign=notiweb-29112023-hotmail&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=mail-marketing#utm_source=notiweb_newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=noti4_22nov2023\"><strong>Alfred Russel Wallace, el naturalista que llev\u00f3 a Darwin a acelerar la publicaci\u00f3n de \u2018El origen de las especies<\/strong><strong>\u2019<\/strong><\/a><\/h4>\n<p>La historia suele situar a Wallace en un lugar secundario en la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, aunque suele concederle m\u00e1s protagonismo en el nacimiento de la biogeograf\u00eda, la distribuci\u00f3n espacial de la vida<\/p>\n<p>Los antiguos griegos y romanos pensaban que en las latitudes ecuatoriales, las llamadas zonas t\u00f3rridas o tropicales, era dif\u00edcil la vida, si no imposible. Sus referentes eran los veranos c\u00e1lidos y secos del Mediterr\u00e1neo y los desiertos africanos. Para su sorpresa, tras la emergencia del Nuevo Mundo y la penetraci\u00f3n en las Indias Orientales, los europeos comprobaron que en los tr\u00f3picos la vida no s\u00f3lo era posible, sino que all\u00ed se desplegaba en toda su energ\u00eda, variedad y riqueza.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda la mayor\u00eda de los&nbsp;<em>hotspots<\/em>&nbsp;de la biodiversidad se encuentran en esas regiones que los sabios de la antig\u00fcedad consideraban inhabitables.<\/p>\n<p>Equivocarse es cuesti\u00f3n de tiempo. Y tener raz\u00f3n guarda relaci\u00f3n con el lugar desde donde se enuncia una teor\u00eda o el sitio que ocupa quien la enuncia. De manera que el tiempo y el espacio importan para la vida y tambi\u00e9n para la ciencia.<\/p>\n<p>De todo ello dan cuenta los trabajos y los d\u00edas de Alfred Russel Wallace (1823-1913), uno de esos cient\u00edficos portentosos e injustamente postergados al que el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Espa\u00f1a le dedica una maravillosa exposici\u00f3n que podr\u00e1 visitarse hasta el 1 de septiembre de 2024.<\/p>\n<p><strong>Una carta a Darwin aceler\u00f3 la publicaci\u00f3n de&nbsp;<em>El origen de las especies<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Cuando en la primavera de 1858 Charles Darwin recibi\u00f3 en su mansi\u00f3n de Down House una carta (con un peque\u00f1o ensayo manuscrito) desde las islas Molucas describiendo la selecci\u00f3n natural, aceler\u00f3 la publicaci\u00f3n de&nbsp;<em>El origen de las especies<\/em>&nbsp;(1859).<\/p>\n<p>Su teor\u00eda coincid\u00eda en lo sustantivo con la de aquel lejano corresponsal, un naturalista viajero que hab\u00eda estado anteriormente en el Amazonas recogiendo insectos y estudiando las especies de primates y que ahora estaba explorando esa regi\u00f3n del mundo llena de islas, volcanes, especias y especies que inmortaliz\u00f3 en&nbsp;<em>El archipi\u00e9lago malayo<\/em>&nbsp;(1869), uno de los mejores libros de viajes de todos los tiempos.<\/p>\n<p><strong>La l\u00ednea de Wallace y las Gal\u00e1pago<\/strong><\/p>\n<p>Alfred Russel Wallace dibuj\u00f3 all\u00ed la hoy llamada l\u00ednea de Wallace, la frontera entre la fauna euroasi\u00e1tica y la oce\u00e1nica. Las especies evolucionaban y se distingu\u00edan unas de otras adapt\u00e1ndose al medio, el mismo fen\u00f3meno que Darwin hab\u00eda observado en las islas Gal\u00e1pagos con sus distintos pinzones.<\/p>\n<p><strong>Wallace era un agrimensor reconvertido<\/strong> en entom\u00f3logo de campo, un <strong>autodidacta con inquietudes sociales, ajeno a los c\u00edrculos eruditos<\/strong>. En varios sentidos, un exc\u00e9ntrico.<\/p>\n<p><strong>Darwin, por el contrario, era un desahogado&nbsp;<em>gent<\/em>, formado en Cambridge y que viv\u00eda&nbsp;<em>apartado<\/em>&nbsp;en su mansi\u00f3n en el condado de Kent<\/strong>, un naturalista con gran prestigio, medios y contactos entre las \u00e9lites victorianas y acad\u00e9micas. Su correspondencia, que supera las 14&nbsp;000 cartas, le situaba en el centro de operaciones de una red global. No en vano, Janet Browne titul\u00f3 el segundo volumen de su gran biograf\u00eda del padre del evolucionismo&nbsp;<em>The power of place<\/em>.<\/p>\n<p><strong>El papel de Wallace en la biogeograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Esta disciplina tambi\u00e9n result\u00f3 del esfuerzo colectivo y las observaciones de muchos otros protagonistas, como el prusiano Alexander von Humboldt o el neogranadino Francisco Jos\u00e9 de Caldas, pioneros de la fitogeograf\u00eda.<\/p>\n<p>Las pol\u00e9micas sobre la prioridad de los descubrimientos son tan frecuentes en la historia de la ciencia como la distribuci\u00f3n social y geogr\u00e1fica del m\u00e9rito y la capacidad. La latitud tambi\u00e9n ha sido un factor determinante a la hora de asignar reconocimiento y originalidad.<\/p>\n<p>Pero Wallace no s\u00f3lo estudi\u00f3 c\u00f3mo el medio modifica a los seres vivos. Tambi\u00e9n observ\u00f3 c\u00f3mo los seres vivos alteran el medio, el efecto de las especies invasoras y singularmente la actividad humana sobre el territorio.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000\"><strong>La acci\u00f3n del ser humano<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>Wallace denunci\u00f3 ya entonces que en Ceil\u00e1n (hoy Sri Lanka) los suelos estaban sufriendo una erosi\u00f3n irreparable a causa de la deforestaci\u00f3n y los cultivos de caf\u00e9.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El poder de nuestra especie para intervenir sobre el medio se ha multiplicado exponencialmente en los \u00faltimos 150 a\u00f1os<\/strong>.<\/p>\n<p>En honor de aquel explorador intr\u00e9pido hoy se llama Wallacea a esa regi\u00f3n formada por un laberinto de islas que se derrama entre Borneo y Nueva Guinea. Es todo un s\u00edntoma que hasta all\u00ed hubieran viajado a\u00f1os atr\u00e1s los argonautas de la primera circunnavegaci\u00f3n, los buscadores de las especias, el tesoro de las Molucas.<\/p>\n<p><strong>Resulta que el verdadero tesoro era la biodiversidad<\/strong>.<\/p>\n<p>Los archipi\u00e9lagos que explor\u00f3 Wallace poseen una riqueza faun\u00edstica \u00fanica en el planeta, los vestigios de especies que no pudieron cruzar las aguas tras la subida del nivel del mar. Aislados por fosas marinas infranqueables, se conservan all\u00ed especies end\u00e9micas de aspecto prehist\u00f3rico, como los dragones de Komodo y esos peque\u00f1os primates de ojos enormes llamados tarseros. En nuestros d\u00edas, las plantaciones de palma de aceite y coco est\u00e1n arruinando estas reservas naturales, tal y como ocurre en otros bosques tropicales.<\/p>\n<p>En el espacio leemos el tiempo, un hecho que ha marcado la biolog\u00eda evolutiva, la geolog\u00eda, la paleontolog\u00eda y la paleogeograf\u00eda, entre otras disciplinas cient\u00edficas.<\/p>\n<p>De alguna manera, en esos tristes tr\u00f3picos residen el pasado y el futuro de la vida en este planeta.<\/p>\n<p><strong>Referencia bibliogr\u00e1fica:<\/strong><br \/>\nJuan Pimentel, Investigador del Departamento de Historia de la Ciencia,&nbsp;<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/centro-de-ciencias-humanas-y-sociales-cchs-csic-3675\"><em>Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS &#8211; CSIC)<\/em><\/a><\/p>\n<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en&nbsp;<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/\">The Conversation<\/a>. Lea el&nbsp;<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/alfred-russel-wallace-el-naturalista-que-llevo-a-darwin-a-acelerar-la-publicacion-de-el-origen-de-las-especies-217981\">original<\/a>.<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000\"><strong>Algunos Post Previos<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2009\/12\/27\/130483\">Darvinistas, No Darvinistas y Antidarvinistas: \u00bfY si Darwin No Hubiera Nacido?<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2007\/02\/14\/59275\">Teor\u00eda de la Evoluci\u00f3n y Sociedad: Neodarvinismo vs Teor\u00eda Simbiog\u00e9nica de la Evoluci\u00f3n; Microsoft vs \u201cCreative Commons\u201d<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2007\/08\/15\/71836\">El Antropoceno: \u00bfUn Nuevo Periodo Geol\u00f3gico?<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2010\/05\/06\/135893\">El Antropoceno y la Sexta Extinci\u00f3n<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2021\/03\/22\/150730\">Holoceno: Erosi\u00f3n y Actividad Antr\u00f3pica (A vueltas con el Supuesto Antropoceno)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2021\/02\/08\/150703\">Antropoceno y Analfabetismo (\u00c9poca geol\u00f3gica afortunadamente cuestionada)<\/a><\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000\"><strong>Wallace Degradaci\u00f3n ambiental y destrucci\u00f3n en la p\u00e1gina Web<\/strong><\/span>: <a href=\"https:\/\/elysiumepic.underwaterartists.com\/the-alfred-wallace-legend\/\">La leyenda de Alfred Wallace<\/a><\/h3>\n<p>Aparte del trabajo cient\u00edfico, fue un activista social cr\u00edtico de lo que consideraba un sistema social y econ\u00f3mico injusto (el capitalismo) en la Gran Breta\u00f1a del siglo XIX. Su inter\u00e9s por la historia natural lo llev\u00f3 a <strong>ser uno de los primeros cient\u00edficos prominentes en plantear preocupaciones sobre el impacto ambiental de la actividad humana<\/strong>.<\/p>\n<p><em>Wallace: \u201cEstas consideraciones deben llevarnos a considerar todas las obras de la naturaleza, animadas o inanimadas, como investidas de cierta santidad, para ser usadas por nosotros, pero no abusadas, y nunca para ser destruidas o desfiguradas imprudentemente. <strong>Contaminar un manantial o un r\u00edo, exterminar un p\u00e1jaro o una bestia, deben ser tratados como delitos morales y como delitos sociales; &#8230; Sin embargo, durante el siglo pasado, que ha visto esos grandes avances en el conocimiento de la Naturaleza de los que estamos tan orgullosos, no ha habido un desarrollo correspondiente de amor o reverencia por sus obras; de modo que nunca antes ha habido un estragos tan generalizados de la superficie de la tierra por la destrucci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n nativa y con ella de mucha vida animal, y una desfiguraci\u00f3n tan masiva de la tierra por el trabajo de los minerales y por el vertido en nuestros arroyos y r\u00edos de los desperdicios de las f\u00e1bricas y de las ciudades<\/strong>; Y esto lo han hecho todas las grandes naciones que reclaman el primer lugar para la civilizaci\u00f3n y la religi\u00f3n \u201d.<\/em><\/p>\n<p><strong>Cuestiones medioambientales<\/strong><\/p>\n<p><strong>El extenso trabajo de Wallace en biogeograf\u00eda lo hizo consciente del impacto de las actividades humanas en el mundo natural. En&nbsp;<em>Naturaleza tropical y otros ensayos<\/em>&nbsp;(1878), advirti\u00f3 <\/strong>sobre <strong>los peligros de la deforestaci\u00f3n y la erosi\u00f3n del suelo, especialmente en climas tropicales propensos<\/strong> a&nbsp;<a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20191025143323\/https:\/en.wikipedia.org\/wiki\/Rainfall\">fuertes lluvias<\/a>. Se\u00f1alando las complejas interacciones entre la vegetaci\u00f3n y el clima, <strong>advirti\u00f3 que la extensa tala de<\/strong>&nbsp;<a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20191025143323\/https:\/en.wikipedia.org\/wiki\/Rainforest\">bosques tropicales<\/a>&nbsp;<strong>para el cultivo de caf\u00e9 en Ceil\u00e1n<\/strong> (<a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20191025143323\/https:\/en.wikipedia.org\/wiki\/Sri_Lanka\">Sri Lanka<\/a>) y la India <strong>tendr\u00eda <\/strong><strong>un impacto negativo en el clima de esos pa\u00edses y conducir\u00eda a su eventual empobrecimiento debido a la erosi\u00f3n del suelo<\/strong>. En Island Life, Wallace <strong>volvi\u00f3 a mencionar la deforestaci\u00f3n y tambi\u00e9n el impacto de las<\/strong>&nbsp;<a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20191025143323\/https:\/en.wikipedia.org\/wiki\/Invasive_species\">especies invasoras<\/a>. <strong>Sobre el impacto de la colonizaci\u00f3n europea en la isla de<\/strong>&nbsp;<a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20191025143323\/https:\/en.wikipedia.org\/wiki\/Saint_Helena\">Santa Elena<\/a>, escribi\u00f3:<\/p>\n<p><em>&#8230; <strong>Sin embargo, el aspecto general de la isla es ahora tan est\u00e9ril e imponente que a algunas personas les resulta dif\u00edcil creer que alguna vez fue toda verde y f\u00e9rtil. Sin embargo, la causa de este cambio se explica muy f\u00e1cilmente. El rico suelo formado por roca volc\u00e1nica descompuesta y dep\u00f3sitos vegetales s\u00f3lo pod\u00eda conservarse en las laderas empinadas mientras estuviera protegido por la vegetaci\u00f3n a la que deb\u00eda en gran parte su origen<\/strong><\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p><strong>Cuando \u00e9sta fue destruida, las fuertes lluvias tropicales pronto arrastraron el suelo, y han dejado una vasta extensi\u00f3n de roca desnuda o arcilla est\u00e9ril. Esta destrucci\u00f3n irreparable fue causada<\/strong>, en primer lugar, <strong>por las cabras<\/strong>, que fueron introducidas por los portugueses en 1513, y aumentaron tan r\u00e1pidamente que en 1588 exist\u00edan por miles. <strong>Estos animales son los mayores enemigos de todos los \u00e1rboles, porque se comen las pl\u00e1ntulas j\u00f3venes y, por lo tanto, impiden la restauraci\u00f3n natural del bosque. Sin embargo, fueron ayudados por el despilfarro imprudente del hombre. La Compa\u00f1\u00eda de las Indias Orientales tom\u00f3 posesi\u00f3n de la isla en 1651, y alrededor del a\u00f1o 1700 comenz\u00f3 a verse que los bosques estaban disminuyendo r\u00e1pidamente y requer\u00edan cierta protecci\u00f3n<\/strong>. Dos de los \u00e1rboles nativos, la secuoya y el \u00e9bano, eran buenos para el curtido y, para evitar problemas, la corteza se despojaba in\u00fatilmente de los troncos solamente, dej\u00e1ndose pudrir el resto; mientras que en 1709 una gran cantidad del \u00e9bano, que desaparec\u00eda r\u00e1pidamente, se utiliz\u00f3 para quemar cal para la construcci\u00f3n de fortificaciones.&nbsp;<a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20191025143323\/https:\/en.wikipedia.org\/wiki\/Alfred_Russel_Wallace#cite_note-125\">[125]<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Colaje im\u00e1genes Google Los m\u00e1s asiduos a nuestra bit\u00e1cora ya conocen de sobra que Darwin no es precisamente uno de mis h\u00e9roes cient\u00edficos, considerando que se encuentra muy sobrevalorado. Ya os explicamos las razones, como pod\u00e9is constatar en la relaci\u00f3n de post anteriores que os dejo abajo. La entradilla de hoy muestra con tibieza el papel desempe\u00f1ado en la propuesta en la defensa de la Teor\u00eda de la Evoluci\u00f3n por \u201cAlfred Russel Wallace\u201d, que de hecho termin\u00f3 siendo m\u00e1s Darwinista que el propio Darwin. Eso s\u00ed uno era capitalista (Carlos) y el otro activista contra el capitalismo (Alfredo). Nadie\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[609,618,597,607,617],"tags":[55432,46763,55433],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155114"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=155114"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155114\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":156542,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155114\/revisions\/156542"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=155114"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=155114"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=155114"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}