{"id":155216,"date":"2025-11-03T13:29:11","date_gmt":"2025-11-03T12:29:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/?p=155216"},"modified":"2025-11-03T13:29:11","modified_gmt":"2025-11-03T12:29:11","slug":"los-sistemas-sanitarios-para-la-atencion-primaria-de-las-hormigas-en-tiempos-de-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2025\/11\/03\/155216","title":{"rendered":"Los sistemas sanitarios para la atenci\u00f3n primaria de las hormigas en tiempos de guerra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-none\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-content\/blogs.dir\/42\/files\/163\/Guerra-hormigas-termitas.jpg\" alt=\"Guerra-hormigas-termitas\"><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #0000ff\">Fuente: Colaje im\u00e1genes Google<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;Las investigaciones sobre la estructura y comportamiento de esos <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/tag\/ingenieros-del-suelo\">ingenieros del suelo<\/a>&nbsp; a los que enominamos insectos sociales (<span style=\"color: #3366ff\"><strong>hormigas y termitas<\/strong><\/span>) <span style=\"color: #3366ff\"><strong>no dejan de deparar sorprendentes sorpresas<\/strong><\/span>. Todos los posts precedentes, que son muchos, se encuentran incluidos en la categor\u00eda \u201c<a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/category\/biologia-y-ecologia-del-suelo\">Biolog\u00eda y ecolog\u00eda del suelo<\/a>\u201d. Se me ha pasado por la cabeza que, si una sola especie atesorara todo lo descubierto en las restantes, se habr\u00eda convertido en una sociedad semejante a la humana, aunque los individuos son en s\u00ed mismos pr\u00e1cticamente aut\u00f3matas. Sin embargo, el colectivo no. Se pueda hablar pues, con prudencia, de <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/2022\/08\/08\/151716\">inteligencia distributiva<\/a>. Tambi\u00e9n es cierto que lo que se descubre en una especie no excluye que sea su \u00fanica propiedad singular, ya que los estudios son a\u00fan muy escasos, pudiendo tener sorpresas ya descritas en otras y, por su puesto rasgos sociales por descubrir.&nbsp; Las notas de prensa que mostramos hoy versan sobre &nbsp;<span style=\"color: #3366ff\">&nbsp;<strong><em>Megaponera analis<\/em><\/strong><strong>, una especie que partiendo de su aparente estructura social y la arquitectura de sus colonias no podr\u00edamos imaginar el sorpres\u00f3n que ocultaban<\/strong><\/span>. Ellas habitan &nbsp;en colonias de pocos individuos, sin nidos complejos (es decir solo rudimentarios), que habitan en el \u00c1frica subsahariana y cuyos moradores <span style=\"color: #3366ff\"><strong>se dedican a atacar justamente a las termitas, como \u00fanico sustento alimentario<\/strong><\/span>.<\/p>\n<p>Posiblemente por ser una especie social cuyas <span style=\"color: #3366ff\"><strong>hordas beligerantes<\/strong><\/span> son de escasos individuos, deben valorar m\u00e1s a cada uno de ellos individualmente. Ser\u00edan <strong><span style=\"color: #3366ff\">como comunidades sociales de tipo vikingo que atacan a otra especie, intentando aniquilarla y \u201cvuelta a empezar<\/span><\/strong><span style=\"color: #3366ff\">\u201d<\/span>. Pues bien, resulta que <strong><span style=\"color: #3366ff\">todos los individuos que caen heridos aunque no mortalmente, en su contienda contra las termitas, son auxiliados por unos \u201cDoctores\u201d que los reponen cuidando y curando sus heridas haciendo uso de una bater\u00eda de sustancias microbianas, algunas antibi\u00f3ticas, que eviten posibles infecciones<\/span><\/strong>. &nbsp;Estos <span style=\"color: #3366ff\"><strong>compuestos son producidos por ellas mismas<\/strong><\/span>, evitando el enorme lastre de la farmaindustria. Y como podr\u00e9is leer, resultan ser <span style=\"color: #3366ff\"><strong>enormemente efectivas<\/strong><\/span>. La investigaci\u00f3n dice demostrar que la principal bacteria infectante no es otra que \u201c<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pseudomonas_aeruginosa\">Pseudomonas aeruginosa<\/a>\u201d bien conocida por la medicina humana. <strong><span style=\"color: #3366ff\">Tales pseudomonas act\u00faan contra los humanos como especies oportunistas, empero han adquirido una gran resistencia a los antibi\u00f3ticos, por lo cual la terapia de <em>Megaponera analis<\/em> podr\u00eda dar lugar a ser utilizada, o servir de base, con vistas a que las investigaciones den lugar a nuevas drogas que alivien a los seres&nbsp; humanos para hacer frente a la mentada<\/span> <a href=\"https:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2444-054X2021000400426#:~:text=En%20sentido%20estricto%2C%20se%20considera,MDR%20puede%20estratificarse%20en%20niveles.\"><span style=\"color: #3366ff\">multiresistencia<\/span><\/a><\/strong><span style=\"color: #3366ff\"> <strong>adquirida por pseudomonas<\/strong><\/span>. &nbsp;Las dos notas son apasionantes y nos ofrecen un nuevo ejemplo de las incre\u00edbles potencialidades y remedios que se esconden bajo el suelo<strong>. <span style=\"color: #3366ff\">Os recomiendo su lectura<\/span><\/strong> a sabiendas que es mejor leer los originales enlazados.<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><span style=\"color: #008000\"><strong>Juan Jos\u00e9 Ib\u00e1\u00f1ez<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #800000\"><em>Contin\u00faa\u2026\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff\"><strong>PD<\/strong><\/span> se han realizado varios videos\/documentales sobre ellas y en una de las notas destaca el de Netflix, producido por <span style=\"color: #3366ff\"><strong>Steven Spielberg<\/strong><\/span> y cuya versi\u00f3n en ingl\u00e9s es narrada por el actor <strong><span style=\"color: #3366ff\">Morgan Freeman<\/span>.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h4><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Megaponera_analis\">Megaponera analis (Wikipedia)<\/a><\/h4>\n<p><strong>Megaponera analis<\/strong> es la \u00fanica especie del g\u00e9nero de hormigas, Megaponera.Es una especie de hormiga de la subfamilia Ponerinae, caracterizada por estar <strong>especializada en la depredaci\u00f3n de termitas, especialmente las de la subfamilia Macrotermitinae<\/strong>.&nbsp; Las hormigas Megaponera habitan diversas \u00e1reas del \u00c1frica subsahariana. Se ha reportado su existencia en los pa\u00edses de Senegal, Sierra Leona, Ghana, Togo, Nigeria, Etiop\u00eda y Camer\u00fan. <strong>Las colonias se componen de varias castas o ejemplares de varios tama\u00f1os<\/strong>. Los tama\u00f1os de los individuos pueden oscilar entre los 5 y los 18 mm.\u200b Son hormigas de color negro brillante, con fuertes mand\u00edbulas triangulares, como las pertenecientes al g\u00e9nero Pachycondyla.<\/p>\n<p><strong>Comportamiento<\/strong><\/p>\n<p>Establece <strong>su h\u00e1bitat bajo tierra \u2014a veces alcanzando los 70 cm de profundidad\u2014, o bien utiliza termiteros aba<\/strong>ndonados.\u200b <strong>Sus hormigueros son de geometr\u00eda simple, con galer\u00edas amplias y carentes de \u00abc\u00e1maras<\/strong>\u00ab.\u200b En ocasiones <strong>se han hallado termitas vivas en los hormigueros de Megaponera<\/strong>; se ha sugerido que esta aparente incongruencia se debe a que <strong>las hormigas podr\u00edan utilizarlas como reserva de emergencia en caso de escasez<\/strong>.\u200b<\/p>\n<p><strong>Las colonias se componen de relativamente pocos individuos, en n\u00famero no inferior a 450<\/strong>. El n\u00famero m\u00e1ximo de miembros difiere notablemente seg\u00fan las fuentes, relat\u00e1ndose desde 600 adultos\u200b hasta 1400. Cuentan con una \u00fanica reina, cuyas cris\u00e1lidas suelen permanecer al sol en las inmediaciones de la entrada del hormiguero. Se trata de <strong>una especie venenosa que ataca con su aguij\u00f3n antes que sus mand\u00edbulas, las cuales son capaces de perforar la piel humana<\/strong>. \u200b<\/p>\n<p><strong>Saqueos<\/strong><\/p>\n<p>Las Megaponera <strong>se alimentan exclusivamente de termitas, cuyos termiteros saquean en breves pero intensos ataques. En ellos, las hormigas inoculan su veneno neurot\u00f3xico, neutralizando a sus rivales. Un mismo termitero puede ser atacado de forma continuada hasta ser destruido<\/strong>, en ocasiones hasta dos veces en un mismo d\u00eda. Los ataques suelen producirse <strong>al amanecer o al atardecer<\/strong>.\u200b<\/p>\n<p>Se han descrito <strong>dos tipos de ataques: los masivos<\/strong>, que penetran en el interior del termitero<strong>, y los individuales<\/strong>, que se limitan a la captura de ejemplares en la superficie.<\/p>\n<p>Las Megaponera <strong>utilizan exploradoras para localizar sus objetivos. Una vez localizado un termitero, la exploradora deja una se\u00f1al qu\u00edmica y regresa en busca de refuerzos para efectuar el ataque<\/strong>. <strong>La defensa de las termitas consiste en bloquear a tiempo las entradas del termitero, por lo que algunas especies de Macrotermes han desarrollado un sistema de defensa, disponiendo un per\u00edmetro de seguridad con varios puestos de avanzadilla<\/strong>. La misi\u00f3n de estos puestos, situados a varios metros del termitero, es <strong>\u00fanicamente ofrecer resistencia para retrasar el asalto a la entrada principal, dando as\u00ed tiempo para efectuar el sellado de los t\u00faneles<\/strong>.\u200b<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Si el asalto ha tenido \u00e9xito, los ejemplares m\u00e1s grandes recogen las capturas con sus mand\u00edbulas de vuelta a la base. Una sola hormiga puede llegar a acarrear hasta 8 y 10 presas a la vez<\/strong>.<\/p>\n<h3><a href=\"https:\/\/phys.org\/news\/2024-01-matabele-ants-infected-wounds-antibiotics.html?utm_source=nwletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=daily-nwletter\"><strong>Las hormigas matabele reconocen las heridas infectadas y las tratan con antibi\u00f3ticos<\/strong><\/a><\/h3>\n<p>por Robert Emmerich,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.uni-wuerzburg.de\/en\/home\/\">Julius-Maximilians-Universit\u00e4t W\u00fcrzburg<\/a><\/p>\n<p><strong>Las hormigas africanas Matabele a menudo se lesionan en peleas con termitas. Sus cong\u00e9neres reconocen cuando las heridas se infectan e inician el tratamiento con antibi\u00f3ticos<\/strong>.<\/p>\n<p>Las hormigas matabele (Megaponera analis), que est\u00e1n <strong>muy extendidas al sur del Sahara, tienen una dieta limitada: solo comen termitas<\/strong>. Sus expediciones de caza son peligrosas porque <strong>los soldados termiteros defienden a sus cong\u00e9neres y usan sus poderosas mand\u00edbulas<\/strong> para hacerlo. Por lo tanto<strong>, es com\u00fan que las hormigas se lastimen mientras cazan<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Si las heridas se infectan, existe un riesgo significativo de supervivencia. Sin embargo, las hormigas Matabele han desarrollado un sofisticado sistema de atenci\u00f3n m\u00e9dica<\/strong>: <strong>pueden distinguir entre heridas no infectadas e infectadas y tratar estas \u00faltimas de manera eficiente con antibi\u00f3ticos que ellas mismas producen<\/strong>. As\u00ed lo&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-023-43885-w\">informa<\/a>&nbsp;un equipo dirigido por el Dr. Erik Frank de la Julius-Maximilians-Universit\u00e4t (JMU) W\u00fcrzburg y el profesor Laurent Keller de la Universidad de Lausana en la revista&nbsp;<em>Nature Communications<\/em>.<\/p>\n<p><strong>El tratamiento reduce dr\u00e1sticamente la mortalidad<\/strong><\/p>\n<p>\u00abLos an\u00e1lisis qu\u00edmicos realizados en colaboraci\u00f3n con el profesor Thomas Schmitt de la JMU han demostrado que <strong>el perfil de hidrocarburos de la cut\u00edcula de la hormiga cambia como resultado de una infecci\u00f3n de la herida<\/strong>\u00ab, dice Erik Frank. Es precisamente <strong>este cambio el que las hormigas son capaces de reconocer y, por lo tanto, diagnosticar el estado de infecci\u00f3n<\/strong> de los compa\u00f1eros de nido heridos.<\/p>\n<p>Para el tratamiento<strong>, aplican compuestos antimicrobianos y prote\u00ednas a las heridas infectadas. Toman estos antibi\u00f3ticos de la gl\u00e1ndula metapleural, que se encuentra en el costado del t\u00f3rax. <\/strong><strong>Su secreci\u00f3n contiene 112 componentes, la mitad de los cuales tienen un efecto antimicrobiano o cicatrizante<\/strong>. Y <strong>la terapia es altamente efectiva: la tasa de mortalidad de los individuos infectados se reduce en un 90%,<\/strong> como descubri\u00f3 el grupo de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Est\u00e1 previsto el an\u00e1lisis de antibi\u00f3ticos hormigas<\/strong><\/p>\n<p>\u00abCon la excepci\u00f3n de los humanos, <strong>no conozco a ning\u00fan otro ser vivo que pueda llevar a cabo tratamientos m\u00e9dicos de heridas tan sofisticados\u00bb, dice<\/strong> Erik Frank. Laurent Keller tambi\u00e9n a\u00f1ade que estos hallazgos \u00ab<strong>tienen implicaciones m\u00e9dicas porque el pat\u00f3geno principal en las&nbsp;<\/strong><a href=\"https:\/\/phys.org\/tags\/wounds\/\"><strong>heridas<\/strong><\/a><strong>&nbsp;de las hormigas, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pseudomonas_aeruginosa\">Pseudomonas aeruginosa<\/a><\/strong>, <strong>tambi\u00e9n es una de las principales causas de infecci\u00f3n en humanos<\/strong>, con varias cepas resistentes a los antibi\u00f3ticos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bf<strong>Son las hormigas Matabele realmente \u00fanicas en este sentido?<\/strong> El investigador de W\u00fcrzburg ahora quiere explorar los comportamientos de cuidado de heridas en otras especies de hormigas y otros animales sociales. Tambi\u00e9n <strong>quiere identificar y analizar los antibi\u00f3ticos utilizados por las hormigas<\/strong> Matabele en cooperaci\u00f3n con grupos de investigaci\u00f3n qu\u00edmica. <strong>Esto puede conducir al descubrimiento de nuevos antibi\u00f3ticos que tambi\u00e9n podr\u00edan usarse en humanos<\/strong>.<\/p>\n<p><em>Ejemplo de cuidado de heridas realizado con secreciones de la gl\u00e1ndula metapleural recogidas de la gl\u00e1ndula del individuo lesionado. La hormiga infectada est\u00e1 marcada en blanco y rojo. Primero observamos el cuidado de la herida por parte de la hormiga lactante, seguido de la recolecci\u00f3n de las secreciones de la gl\u00e1ndula metapleural del individuo lesionado utilizando sus piezas bucales para llegar a la gl\u00e1ndula y finalmente la aplicaci\u00f3n de secreciones de la gl\u00e1ndula metapleural sobre la herida. Cr\u00e9dito:&nbsp;Nature Communications&nbsp;(2023). DOI: 10.1038\/s41467-023-43885-w<\/em><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hormigas matabele en un documental de Netflix<\/strong><\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, la investigaci\u00f3n de Erik Frank sobre las hormigas africanas que cuidan a sus compa\u00f1eras de nido heridas despert\u00f3 el inter\u00e9s de una productora de cine. <strong>Netflix encarg\u00f3 a la compa\u00f1\u00eda que encontrara historias emocionantes para el documental de naturaleza de ocho partes \u00abLife on Our Planet\u00bb,<\/strong> que se centra en la evoluci\u00f3n de la vida en los \u00faltimos 500 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de seis a\u00f1os de trabajo, la serie ya se puede ver en Netflix. Fue producida por <strong>Steven Spielberg y la versi\u00f3n en ingl\u00e9s est\u00e1 narrada por el actor Morgan Freeman<\/strong>. La serie ha sido traducida al alem\u00e1n y a muchos otros idiomas. Las hormigas Matabele aparecen <strong>en el quinto episodio, que se llama \u00abA la sombra de los gigantes\u00bb y dura 51 minutos<\/strong>.<\/p>\n<p>La secuencia sobre las hormigas de Erik Frank se rod\u00f3 en abril de 2021 en la estaci\u00f3n de investigaci\u00f3n de Como\u00e9 de la Universidad de W\u00fcrzburg en Costa de Marfil. \u00abFueron tres semanas, el esfuerzo fue enorme\u00bb, dice el investigador de la JMU. La pel\u00edcula se rod\u00f3 en el h\u00e1bitat natural de las hormigas, pero tambi\u00e9n en nidos artificiales en el laboratorio de la estaci\u00f3n de investigaci\u00f3n, y la experiencia de Erik Frank fue una demanda constante durante este tiempo.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s informaci\u00f3n:<\/strong>&nbsp;Erik. T. Frank et al, Tratamiento dirigido de compa\u00f1eros de nido heridos con compuestos antimicrobianos en una sociedad de hormigas,&nbsp;<em>Nature Communications<\/em>&nbsp;(2023).&nbsp;<a href=\"https:\/\/dx.doi.org\/10.1038\/s41467-023-43885-w\">DOI: 10.1038\/s41467-023-43885-w<\/a><\/p>\n<p><strong>Informaci\u00f3n de la revista:<\/strong>&nbsp;<a href=\"https:\/\/phys.org\/journals\/nature-communications\/\">Nature Communications<\/a>&nbsp;<\/p>\n<p>Proporcionado por&nbsp;<a href=\"https:\/\/phys.org\/partners\/julius-maximilians-universit--t-w--rzburg\/\">Julius-Maximilians-Universit\u00e4t W\u00fcrzburg<\/a>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>&nbsp;<\/strong><a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/animales\/2018\/02\/estas-hormigas-paramedicas-socorren-y-curan-a-sus-camaradas-heridas-en-batalla\"><strong>Estas hormigas \u00abparam\u00e9dicas\u00bb socorren y curan a sus camaradas heridas en batalla<\/strong><\/a><\/h3>\n<p>Un nuevo estudio determina que las hormigas matabele cuidan las unas de las otras con una tasa de \u00e9xito muy alta.<\/p>\n<p>POR&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/autor\/christie-wilcox\">CHRISTIE WILCOX;&nbsp;<\/a>PUBLICADO&nbsp;14 FEB 2018, 15:28 CET<\/p>\n<p>Los ping\u00fcinos emperador y la supervivencia en los confines de la Tierra<\/p>\n<p>Un nuevo estudio revela que, tras atacar un nido de termitas, las hormigas sanas cuidan de sus camaradas heridas.<\/p>\n<p>Las hormigas matabele o&nbsp;<em>Pachycondyla analis<\/em>, originarias del \u00c1frica subsahariana, asedian las colonias de termitas y devoran a cientos de ellas, soportando los mordiscos potencialmente mortales de las termitas soldado, m\u00e1s grandes que ellas. Pero lo que llam\u00f3 la atenci\u00f3n del mirmec\u00f3logo Erik T. Frank sobre ellas era que llevaban de vuelta al nido a las hormigas heridas durante un ataque, un descubrimiento que hizo en 2017.<\/p>\n<p><strong>Resulta que los rescates en el campo de batalla son solo parte de la historia. Al regresar al nido, las hormigas se turnan para cuidar de sus camaradas heridas&nbsp;sosteniendo<\/strong> la extremidad herida en su lugar con sus mand\u00edbulas y sus patas delanteras mientras \u00ablamen\u00bb&nbsp;la herida durante hasta cuatro minutos cada vez.<\/p>\n<p><strong>El descubrimiento es el primer caso en que se observa a un animal no humano cuidando&nbsp;de sus heridos de forma sistem\u00e1tica<\/strong>. Frank y sus colegas han descrito esta conducta en un estudio publicado ayer en&nbsp;<a href=\"http:\/\/rspb.royalsocietypublishing.org\/lookup\/doi\/10.1098\/rspb.2017.2457\"><em>Proceedings of the Royal Society B<\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>\u00abNo pensaba que las hormigas tuvieran un tratamiento tan sofisticado de los heridos, o que fuera necesario\u00bb, cont\u00f3 Frank a National Geographic.<\/p>\n<p>Frank, que en el momento de la investigaci\u00f3n era estudiante de doctorado en la Universidad de Wurzburgo, Alemania, se preguntaba qu\u00e9 les ocurr\u00eda a las hormigas una vez sus camaradas las llevaban bajo tierra. Frank y sus colegas en la estaci\u00f3n de investigaci\u00f3n del <strong>parque nacional de Como\u00e9, al noreste de Costa de Marfil<\/strong>, crearon colonias artificiales con una cubierta transparente para que una c\u00e1mara infrarroja pudiera grabar lo que ocurr\u00eda en el interior.<\/p>\n<p><strong>Observaron que, una vez en el nido, las hormigas examinaban con cuidado a sus compa\u00f1eras heridas, explor\u00e1ndolas con sus antenas con m\u00e1s frecuencia que a sus compa\u00f1eras sanas<\/strong>.<\/p>\n<p>Esta conducta result\u00f3 ser vital: el&nbsp;<strong>80 por ciento<\/strong>&nbsp;<strong>de las hormigas heridas de forma experimental mor\u00edan tras 24 horas si se quedaban solas. Pero si sus compa\u00f1eras las cuidaban durante una hora, solo mor\u00eda&nbsp;una d\u00e9cima parte<\/strong>. <strong>Curiosamente, el 80 por ciento sobreviv\u00eda sin tratamiento si las colocaban en un entorno est\u00e9ril<\/strong>, as\u00ed que Frank cree que <strong>las infecciones son la causa principal de muerte y esta conducta de \u00ablamer las heridas\u00bb podr\u00eda evitarlas<\/strong>.<\/p>\n<p>Aunque se ha observado con frecuencia a animales trat\u00e1ndose sus propias heridas, existen pocas an\u00e9cdotas de animales que se curen entre ellos antes de este descubrimiento, incluido un ejemplo de un mono capuchino cautivo&nbsp;<a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/ajp.1350160407\/full\">que trat\u00f3 una herida en la cabeza de su beb\u00e9<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Selecci\u00f3n en el campo de batalla<\/strong><\/p>\n<p>En investigaciones previas, Frank descubri\u00f3 que <strong>las hormigas heridas liberan una feromona que act\u00faa como una se\u00f1al de bengala, lo que alerta a las dem\u00e1s invasoras de que hay una hormiga ca\u00edda<\/strong>. Pero esta vez se dio cuenta de otra estrategia:&nbsp;<strong>exageraban sus heridas. Cuando no hab\u00eda ayuda a la vista, las hormigas heridas iban derechitas al nido. Pero cuando sus compa\u00f1eras estaban cerca, tropezaban y ca\u00edan, aparentando estar \u00abm\u00e1s heridas\u00bb<\/strong> como forma de atraer a otra hormiga que las ayudara.<\/p>\n<p><strong>Las hormigas solo lo hac\u00edan si sus heridas no eran mortales. Las hormigas atacantes abandonaban a la mayor\u00eda de las hormigas heridas de muerte<\/strong> \u2014a las que Frank quitaba&nbsp;cinco patas en lugar de dos\u2014 tanto en experimentos sobre el terreno como en el laboratorio. Dicha selecci\u00f3n tiene sentido, ya que <strong>garantiza que las hormigas no malgastan recursos cuidando de causas perdidas.&nbsp;Las hormigas heridas que se recuperaban segu\u00edan atacando pese a haber perdido extremidades<\/strong>. Frank descubri\u00f3 que representaban m\u00e1s de una quinta parte del grupo de atacantes, aunque eran solo un cinco por ciento de la colonia en total.<\/p>\n<p><strong>Pese a que Frank roci\u00f3 a las hormigas heridas con la feromona de rescate, sus compa\u00f1eras las dejaron atr\u00e1s. Un detenido an\u00e1lisis de v\u00eddeos revel\u00f3 el porqu\u00e9:&nbsp;las hormigas sanas no se negaban a rescatar a las hormigas heridas de gravedad, sino que las hormigas heridas de muerte&nbsp;rechazaban cooperar, agitando las patas cuando las examinaban o las cog\u00edan y obligando a sus auxiliadoras a abandonarlas. Esto fue toda una sorpresa<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00ab<strong>En humanos, en casos en los que es necesario un sistema de selecci\u00f3n<\/strong>, la decisi\u00f3n de qui\u00e9n recibir\u00e1 ayuda la toma el doctor: <strong>un sistema regulado desde arriba<\/strong>\u00bb, explic\u00f3 Frank. \u00ab<strong>En hormigas es todo lo contrario<\/strong>\u00bb.<\/p>\n<p>Para Helen McCreery, investigadora posdoctoral en la Universidad Estatal de Michigan que estudia la conducta social de las hormigas, el estudio es emocionante, aunque <strong>el comportamiento obedece a la l\u00f3gica evolutiva. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ibas a rescatar a tu compa\u00f1era si no va a sobrevivir<\/strong>?\u00bb, pregunt\u00f3. \u00abCuando le\u00ed que llevaban a casa a las hormigas heridas, no imaginaba que trataran las heridas\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan McCreery, <strong>todav\u00eda queda mucho por aprender sobre c\u00f3mo, cuando y por qu\u00e9&nbsp;intentan rescatarse los insectos sociales. \u00abEs bastante probable que haya otras especies de hormigas u otros insectos sociales que atiendan a sus heridos<\/strong>\u00bb.<\/p>\n<p>Esto es algo que Frank, ahora investigador posdoctoral en la Universidad de Lausana,&nbsp;Suiza, est\u00e1 investigando. <strong>Quiere saber si otras hormigas tienen conductas de rescate similares<\/strong>. Tambi\u00e9n pretende estudiar m\u00e1s a estas hormigas para comprobar si los tratamientos evitan las infecciones o si en realidad las tratan, ya que <strong>las hormigas podr\u00edan ser una nueva fuente de antibi\u00f3ticos<\/strong>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/phys.org\/news\/2024-01-ant-behavior-autonomous-material.html?utm_source=nwletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=daily-nwletter\"><strong>El comportamiento de las hormigas inspira la investigaci\u00f3n aut\u00f3noma del ensamblaje de materiales<\/strong><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/animales\/2018\/02\/estas-hormigas-paramedicas-socorren-y-curan-a-sus-camaradas-heridas-en-batalla\"><strong>Estas hormigas \u00abparam\u00e9dicas\u00bb socorren y curan a sus camaradas heridas en batalla<\/strong><\/a><\/p>\n<h4><strong>&nbsp;<\/strong><strong>Videos relacionados con el tema<\/strong><\/h4>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><a href=\"https:\/\/www.google.es\/search?sca_esv=596379158&amp;q=Megaponera+analis&amp;tbm=vid&amp;source=lnms&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwiNmuuf1suDAxVTRKQEHZFSCVcQ0pQJegQIDBAB&amp;biw=1912&amp;bih=966&amp;dpr=1\"><strong>https:\/\/www.google.es\/search?sca_esv=596379158&amp;q=Megaponera+analis&amp;tbm=vid&amp;source=lnms&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwiNmuuf1suDAxVTRKQEHZFSCVcQ0pQJegQIDBAB&amp;biw=1912&amp;bih=966&amp;dpr=1<\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<u><a href=\"https:\/\/www.google.es\/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwj84oe748uDAxU-TaQEHVVgCFAQFnoECCsQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.europapress.es%2Fciencia%2Fcambio-climatico%2Fnoticia-hormigas-africanas-tratan-heridas-guerra-soldados-20180214102243.html&amp;usg=AOvVaw1uWiTG5TQiw4-np9BMoU1-&amp;opi=89978449\">V\u00cdDEO Hormigas tratan las heridas de guerra de sus&nbsp;<\/a><\/u><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Colaje im\u00e1genes Google &nbsp;Las investigaciones sobre la estructura y comportamiento de esos ingenieros del suelo&nbsp; a los que enominamos insectos sociales (hormigas y termitas) no dejan de deparar sorprendentes sorpresas. Todos los posts precedentes, que son muchos, se encuentran incluidos en la categor\u00eda \u201cBiolog\u00eda y ecolog\u00eda del suelo\u201d. Se me ha pasado por la cabeza que, si una sola especie atesorara todo lo descubierto en las restantes, se habr\u00eda convertido en una sociedad semejante a la humana, aunque los individuos son en s\u00ed mismos pr\u00e1cticamente aut\u00f3matas. Sin embargo, el colectivo no. Se pueda hablar pues, con prudencia, de inteligencia\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[596,590,618,589,592,598],"tags":[46655,55561,55562,55564,46902,55563,55566,55565],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155216"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=155216"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155216\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":156627,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/155216\/revisions\/156627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=155216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=155216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/universo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=155216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}