{"id":1959,"date":"2013-05-22T23:16:08","date_gmt":"2013-05-22T22:16:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/?p=1959"},"modified":"2013-05-23T11:41:12","modified_gmt":"2013-05-23T10:41:12","slug":"la-gripe-y-sus-virus-y-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/2013\/05\/22\/1959\/","title":{"rendered":"La gripe y sus virus (y II)"},"content":{"rendered":"<p>Tal y como anunci\u00e9 la semana pasada,\u00a0aqu\u00ed\u00a0les dejo la segunda parte del post \u00abLa gripe y sus virus\u00bb.<\/p>\n<p>(Para leer la primera parte, pinche <a title=\"La gripe y sus virus (I)\" href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/2013\/05\/la-gripe-y-sus-virus-i\/\" target=\"_blank\">aqui<\/a>).<span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">La barrera de especie<\/span><\/h4>\n<p><strong><\/strong>Imaginemos por un momento que somos virus de la gripe. Hemos salido (junto con unos miles de \u201chermanos\u201d parecidos, pero no iguales a nosotros) de la c\u00e9lula del epitelio pulmonar del \u201cindividuo A\u201d y buscamos desesperadamente nuevas c\u00e9lulas a las que infectar. Estamos en la luz del tracto respiratorio, y somos \u201cestornudados\u201d al exterior. M\u00e1s nos vale encontrar r\u00e1pido un hospedador. Por suerte, hemos topado con el \u201cindividuo B\u201d accediendo a sus v\u00edas respiratorias. Si el individuo B es de la misma especie que el individuo A, entonces la mayor\u00eda encontraremos f\u00e1cilmente la forma de infectar eficazmente a sus c\u00e9lulas del tracto respiratorio (hemos sido \u201cseleccionados\u201d para ello). Pero si el individuo B es de una especie animal distinta a la del que hemos salido, entonces nos encontraremos en un medio diferente, con unas c\u00e9lulas distintas en el epitelio pulmonar, con distintos receptores, etc. Estas diferencias representan la \u201c<strong>barrera de especie<\/strong>\u201d y es m\u00e1s infranqueable en general cuanto m\u00e1s alejadas entre s\u00ed est\u00e1n las especies de origen y destino. Es posible que ninguno de nosotros sea capaz de sortearla, o lo haga de forma ineficaz. Tambi\u00e9n es posible que alguno llegue a infectar eficazmente al individuo B, pero que \u00e9ste sea incapaz de transmitir los virus a otro individuo de la misma especie, con lo cual la infecci\u00f3n no progresa en la poblaci\u00f3n (esto es lo que ha ocurrido hasta ahora con las infecciones de virus de gripe aviar H5N1 en humanos). Finalmente es posible que tras varias intentonas, algunos de los virus que fuimos estornudados por el individuo B consigamos infectar de forma eficaz a otros individuos de esa misma especie, distinta de la del individuo A, con lo que se completa el \u201c<strong>salto entre especies<\/strong>\u201d y tenemos una <strong>emergencia<\/strong> de un nuevo virus de gripe. Cuanto m\u00e1s eficaz sea la trasmisi\u00f3n entre individuos de esa especie, m\u00e1s f\u00e1cil es que este proceso nos conduzca a una <strong>pandemia<\/strong> (por ejemplo, la <strong>pandemia de virus de la gripe A\/H1N1 de 2009<\/strong>).<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>Los \u201ctrayectos ecol\u00f3gicos\u201d de los virus influenza tipo A<\/strong><\/span><\/h4>\n<figure id=\"attachment_1968\" aria-describedby=\"caption-attachment-1968\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/gallinas-flu.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1968\" title=\"Trayetos ecol\u00f3gicos de los virus de la gripe A\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/gallinas-flu-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/gallinas-flu-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/gallinas-flu.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1968\" class=\"wp-caption-text\">Figura 3. Las aves silvestres, representadas por la silueta de un pato salvaje en el centro de la figura, son el reservorio de todos los tipos de virus influenza A. De vez en cuando algunos de estos virus infectan a otras especies, y terminan por adaptarse a \u00e9stas, dando lugar a los diferentes tipos de virus gripales humanos, porcinos, equinos, etc. En la figura tambi\u00e9n se recoge el hecho de que existen virus gripales adaptados a mam\u00edferos marinos, cuyo origen igualmente se remonta a los virus aviares (Fuente: elaboraci\u00f3n propia).<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #333333;\">El reservorio \u201cancestral\u201d de\u00a0<em>todos<\/em>\u00a0los virus influenza tipo A son las aves acu\u00e1ticas, en particular las de los \u00f3rdenes\u00a0<em>Anseriformes<\/em>\u00a0(gansos, patos, etc) y\u00a0<em>Charadriiformes<\/em>(gaviotas, charranes, fumareles, etc). Esto significa que todos los virus de la gripe tipo A que existen en la actualidad, y que incluyen virus aviares, humanos, porcinos, equinos, etc, han derivado en \u00faltimo t\u00e9rmino de los que com\u00fanmente infectan a estas aves (Figura 3).\u00a0Ello es consecuencia de un proceso de adaptaciones sucesivas como el descrito en el ejemplo anterior, y que a menudo involucra especies intermedias entre el hospedador ancestral y la adaptaci\u00f3n final. Este proceso a veces se denomina \u201c<strong>trayecto ecol\u00f3gico<\/strong>\u201d de los virus de la gripe (o influenza) tipo A, y puede necesitar a\u00f1os, incluso d\u00e9cadas, hasta completarse.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<p>No todos los subtipos de virus gripales tienen la misma capacidad de \u201c<strong>atravesar la barrera de especie<\/strong>\u201d sino que m\u00e1s bien algunos subtipos atraviesan mejor determinadas barreras de especie que otros. Por ejemplo, de los 16 subtipos \u201cH\u201d, s\u00f3lo 6 se encuentran en la especie humana, de los que 3 (H1-3) han conseguido adaptarse completamente a \u00e9sta, y otros 3 (H5, H7 y H9) producen casos espor\u00e1dicos sin transmisi\u00f3n entre humanos. Igualmente, de los 9 subtipos \u201cN\u201d que se conocen en aves, solamente 2 (N1 y N2) se encuentran en los virus gripales que afectan com\u00fanmente al hombre, y otros dos lo hacen en virus causantes de brotes espor\u00e1dicos, como son el N7 (por ejemplo, brote de H7N7 en Holanda en 2003) y, muy recientemente el N9 (virus H7N9 de 2013 en China). En la figura 4 se resume este concepto.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1989\" aria-describedby=\"caption-attachment-1989\" style=\"width: 518px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/Subtipos-gripe-y-hosped.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-1989 \" title=\"Subtipos gripe y hospedadores\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/Subtipos-gripe-y-hosped.jpg\" alt=\"\" width=\"518\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/Subtipos-gripe-y-hosped.jpg 960w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/Subtipos-gripe-y-hosped-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 518px) 100vw, 518px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1989\" class=\"wp-caption-text\">Figura 4. Subtipos antig\u00e9nicos de virus de la gripe tipo A encontrados hasta ahora en las diferentes especies de vertebrados que act\u00faan como hospedadores (aves, humanos, cerdos y caballos) representados por su silueta en la parte superior de las columnas correspondientes. A la izquierda, los subtipos de hemaglutinina (HA) y a la derecha, los de neuraminidasa (NA). S: hospedador susceptible; T: hospedador competente para la transmisi\u00f3n (Fuente: elaboraci\u00f3n propia).<\/figcaption><\/figure>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 es lo que determina la adaptaci\u00f3n de un virus de gripe tipo A a una especie de hospedador determinada?<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><strong><\/strong> Se conocen <strong>mutaciones<\/strong> en determinadas posiciones de las cadenas polipept\u00eddicas de algunas de las prote\u00ednas de los virus de la gripe que est\u00e1n relacionadas con una mejor adaptaci\u00f3n a determinadas especies de hospedadores. Por ejemplo, en los virus aviares la hemaglutinina (HA) se une mejor al receptor propio de aves (<strong>\u03b12,3 sialil glicano<\/strong>), y esta uni\u00f3n HA-receptor parece tener bastante importancia la posici\u00f3n n\u00ba 223 de la cadena polipept\u00eddica de la HA, que est\u00e1 ocupada por el amino\u00e1cido glutamina en estos virus. Pero se sabe que si esa posici\u00f3n muta de modo que el amino\u00e1cido glutamina es sustituido por leucina (mutaci\u00f3n Q223L en el gen de la HA) la HA cambia su afinidad y se une mejor al receptor presente en el tracto respiratorio de los mam\u00edferos (<strong>\u03b12,6 sialil glicano<\/strong>). Se han descrito varias posiciones clave en el genoma de los virus influenza tipo A que determinan la <strong>adaptaci\u00f3n a mam\u00edferos.<\/strong> De igual modo, existen posiciones clave que determinan una mejor <strong>transmisibilidad<\/strong> entre mam\u00edferos \u2013lo cual se asume que se correlaciona con el potencial pand\u00e9mico-, y a su identificaci\u00f3n se han aplicado diferentes grupos de investigaci\u00f3n, en estudios que en su d\u00eda (hace m\u00e1s o menos un a\u00f1o) fueron sometidos a una moratoria antes de su publicaci\u00f3n con el fin de evaluar mejor el \u201cdoble uso\u201d que podr\u00eda tener esta informaci\u00f3n (ver <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/2012\/04\/el-debate-sobre-la-investigacion-de-doble-uso-se-levanta-la-censura-sobre-las-publicaciones-acerca-de-la-transmision-de-virus-h5n1-entre-mamiferos\/\" target=\"_blank\">post anterior<\/a>).<strong style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 es lo que hace que una cepa de virus de la gripe tipo A sea m\u00e1s virulenta?<\/strong> <\/span><\/h4>\n<p>De igual modo que la secuencia gen\u00e9tica de los virus influenza tipo A determina caracter\u00edsticas como la capacidad de adaptaci\u00f3n a una nueva especie, tambi\u00e9n determina su <strong>patogenicidad<\/strong>, es decir, la capacidad de causar enfermedad en el hospedador. Estos determinantes gen\u00e9ticos de la patogenicidad de las cepas de virus gripales pueden variar de una especie a otra. Un ejemplo bien estudiado de <strong>determinantes de patogenicidad en virus gripale<\/strong>s es el siguiente: en t\u00e9rminos de sanidad animal (avicultura) existen <strong>cepas de baja patogenicidad (IABP<\/strong>) y <strong>cepas de alta patogenicidad (IAAP)<\/strong>. Todas ellas son capaces de infectar y por tanto multiplicarse en aves, pero mientras que las de baja patogenicidad apenas las afectan cl\u00ednicamente, las de alta patogenicidad producen una enfermedad letal en un porcentaje muy alto de las aves infectadas. No todos los subtipos de virus influenza tipo A son capaces de dar lugar a cepas altamente pat\u00f3genas. Cuando se han aislado y estudiado las cepas altamente pat\u00f3genas para aves, se ha encontrado que hasta el momento todas pertenecen a los subtipos <strong>H5 \u00f3 H7<\/strong> (algunos de estos subtipos han resultado ser extremadamente patog\u00e9nicos para el hombre y otros mam\u00edferos). En la actualidad todos los aislados de subtipo H5 y H7 hallados en aves deben ser notificados a las autoridades veterinarias competentes y se debe obtener informaci\u00f3n acerca de su patogenicidad. Por ejemplo, las <strong>autoridades veterinarias espa\u00f1olas<\/strong> notificaron ayer mismo un <strong>brote de virus de la gripe aviar H7N1<\/strong>, que tras las correspondientes pruebas en el laboratorio nacional de referencia (<strong>LCV-Algete, MAGRAMA<\/strong>) ha resultado ser de <strong>baja patogenicidad (IABP)<\/strong> y como tal se ha comunicado. De modo similar, la semana pasada <strong>Alemania notific\u00f3 otro brote de influenza aviar<\/strong> similar, tambi\u00e9n de <strong>baja patogenicidad<\/strong>, causado por otro subtipo antig\u00e9nico del virus, el <strong>H7N7<\/strong>. La notificaci\u00f3n obligatoria de estas cepas est\u00e1 motivada por la facilidad de las mismas para devenir en cepas altamente pat\u00f3genas, lo cual supone un riesgo sanitario que es necesario vigilar.<\/p>\n<p>Entre las especies de aves, se consideran m\u00e1s susceptibles las aves de granja, en particular pavos y gallinas. De hecho, las <strong>cepas de IAAP derivan de cepas de baja patogenicidad (IABP)<\/strong>, com\u00fanmente presentes en las aves silvestres \u00a0que act\u00faan como reservorio. Las cepas IABP, al infectar aves de corral van ganando patogenicidad a medida que se van adaptando a estos nuevos hospedadores aviares. Se han documentado casos en los que, tras una simple mutaci\u00f3n puntual, uno de estos virus ha dado lugar a una cepa de alta patogenicidad. Este proceso, que puede ocurrir muy r\u00e1pidamente (unas semanas, desde que el virus entra en contacto con las aves susceptibles), tiene lugar porque los virus de los subtipos H5 \u00f3 H7 presentan cierta tendencia a mutar en una regi\u00f3n del gen HA en la que es codificado el <strong>sitio de procesamiento proteol\u00edtico de la hemaglutinina<\/strong>, denominado <strong>HA0<\/strong>. Este sitio es fundamental en el ciclo biol\u00f3gico del virus ya que determina el lugar donde la HA es reconocida y procesada por una <strong>proteasa espec\u00edfica<\/strong> que se expresa a nivel de las <strong>mucosas respiratoria y digestiva<\/strong> del hu\u00e9sped, paso necesario en el ciclo de la infecci\u00f3n. Esta caracter\u00edstica permite explicar el comportamiento menos invasivo de las cepas de baja patogenicidad. En principio, en el hospedador \u201csilvestre\u201d que act\u00faa como reservorio, el virus permanece estable y no necesita cambiar, puesto que est\u00e1 perfectamente adaptado. Cuando el virus, en particular de los subtipos H5 \u00f3 H7, infecta a pollos o pavos, sufre un proceso de adaptaci\u00f3n al nuevo hu\u00e9sped a consecuencia del cual muta en el sitio de procesamiento proteol\u00edtico HA0, a\u00f1adiendo nuevos sitios de procesamiento m\u00e1s inespec\u00edficos, mediante sustituciones o adiciones que incrementan el n\u00famero de <strong>amino\u00e1cidos b\u00e1sicos<\/strong> en esa regi\u00f3n de la prote\u00edna. Ello se traduce en que el virus puede ser procesado por un rango m\u00e1s amplio de proteasas menos espec\u00edficas y m\u00e1s ubicuas, lo que incrementa el acceso del virus a distintos tejidos del hu\u00e9sped, potenciando su patogenicidad. Adem\u00e1s de estas mutaciones en el sitio HA0 de los virus gripales, se han identificado otras mutaciones que confieren patogenicidad elevada a los virus que las exhiben.<\/p>\n<p>Los brotes de gripe aviar de alta patogenicidad son un grave problema para la avicultura en todo el mundo, produciendo enormes p\u00e9rdidas econ\u00f3micas. De ah\u00ed que sea necesario realizar vigilancia de las cepas de baja patogenicidad de los subtipos H5 y H7, con mayor tendencia a ganar patogenicidad, ya que una vez que alcanzan esa alta patogenicidad es muy dif\u00edcil erradicarlas.<strong style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>Reordenamientos gen\u00e9ticos y generaci\u00f3n r\u00e1pida de variantes de virus de la gripe tipo A<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><strong><\/strong>Como ya hemos se\u00f1alado, adem\u00e1s de la mutaci\u00f3n, existe un proceso de generaci\u00f3n extra de variaci\u00f3n gen\u00e9tica en los virus gripales, que es la \u201c<strong>redistribuci\u00f3n de genes<\/strong>\u201d, o <strong>\u201creordenamientos gen\u00e9ticos<\/strong>\u201d (en ingl\u00e9s: \u201c<em>genetic reassortments<\/em>\u201d). En virtud de este proceso, dos variantes que se encuentran infectando el mismo hospedador pueden intercambiar segmentos gen\u00e9ticos y generar nuevas combinaciones de \u00e9stos, algunas de las cuales pueden ser viables y conferir nuevas caracter\u00edsticas a los virus que emergen de las mismas (Figura 5).<\/p>\n<p>Para que ocurra la redistribuci\u00f3n de genes entre virus influenza tipo A, esos virus han de estar circulando en la misma poblaci\u00f3n en el mismo momento y deben infectar a la vez al mismo individuo. Esto solo puede ocurrir cuando dos cepas de virus gripales son muy prevalentes en una poblaci\u00f3n, y aun as\u00ed probablemente ocurre con una baja frecuencia. Es m\u00e1s, deben co-infectar la misma c\u00e9lula de ese indiv\u00edduo (Figura 5). Adem\u00e1s, no todas las combinaciones de genes posibles entre los dos virus dar\u00e1n lugar a virus \u201ch\u00edbridos\u201d viables y eficaces. Es presumible que la mayor\u00eda de esas combinaciones generen <strong>virus no viables<\/strong>, y solo una minor\u00eda muy escasa origine <strong>virus capaces de infectar y transmitirse eficientement<\/strong>e en la poblaci\u00f3n. No obstante, la prueba de que el fen\u00f3meno ocurre se ha encontrado al estudiar las <strong>secuencias nucleot\u00eddicas completas<\/strong> de todos los segmentos de ARN de diferentes cepas de virus de gripe, como veremos en seguida. Y no solo ocurre, sino que es un mecanismo muy importante para generar <strong>nuevas variantes de virus de la gripe tipo A<\/strong>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1998\" aria-describedby=\"caption-attachment-1998\" style=\"width: 478px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/reasortment-escan.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-1998  \" title=\"Coinfecci\u00f3n y redistribuci\u00f3n gen\u00e9tica\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/reasortment-escan-1024x744.jpg\" alt=\"\" width=\"478\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/reasortment-escan-1024x744.jpg 1024w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/reasortment-escan-300x218.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 478px) 100vw, 478px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1998\" class=\"wp-caption-text\">Figura 5: La redistribuci\u00f3n de genes entre virus distintos de la influenza tipo A, que tiene lugar cuando estos dos virus coinciden en infectar a una misma c\u00e9lula, da lugar a nuevas combinaciones de segmentos gen\u00e9ticos que originan ocasionalmente nuevos virus gripales con caracter\u00edsticas diferenciadas (Fuente: elaboraci\u00f3n propia).<\/figcaption><\/figure>\n<p>Adem\u00e1s, como poco a poco se van conociendo los determinantes gen\u00e9ticos de la adaptaci\u00f3n a diferentes especies, mediante este tipo de <strong>an\u00e1lisis de genoma v\u00edrico completo<\/strong> se pueden distinguir aquellos segmentos que forman parte de virus de origen aviar, \u00a0porcino o humano. Incluso se pueden trazar relaciones geogr\u00e1ficas y temporales. Por este tipo de an\u00e1lisis se ha podido determinar, por ejemplo, que el <strong>virus pand\u00e9mico H1N1 de 2009<\/strong> result\u00f3 de un \u201c<strong>triple reordenamiento<\/strong>\u201d que involucr\u00f3 a virus aviares, humanos, porcinos \u201ccl\u00e1sicos\u201d H1N1 y porcinos euroasi\u00e1ticos. Los eventos que dieron origen a esta cepa pand\u00e9mica tuvieron lugar en un periodo de tiempo prolongado, probablemente entre 1990 y 2009 (Figura 6).<\/p>\n<figure id=\"attachment_2006\" aria-describedby=\"caption-attachment-2006\" style=\"width: 486px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/www.nejm.org\/doi\/full\/10.1056\/NEJMp0904572\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-2006   \" title=\"redistriuci\u00f3n genetica gripe\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/redistriuci\u00f3n-genetica-gripe.jpg\" alt=\"\" width=\"486\" height=\"366\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/redistriuci\u00f3n-genetica-gripe.jpg 960w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/redistriuci\u00f3n-genetica-gripe-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 486px) 100vw, 486px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2006\" class=\"wp-caption-text\">Figura 6: Posible origen de la cepa pand\u00e9mica de la gripe A H1N1 de 2009, seg\u00fan estudios de secuenciaci\u00f3n gen\u00e9tica completa del virus y su comparaci\u00f3n con otras cepas. En la flecha de abajo se indica una l\u00ednea de tiempo hipot\u00e9tica basada en los datos de aislamiento de las diferentes cepas estudiadas (Fuente: modificado de Trifonov, V., et al. (2009). N Engl J Med DOI: 10.1056\/NEJMp0904572<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La\u00a0<strong>especie porcina<\/strong>\u00a0constituye una especie de \u201c<strong>coctelera<\/strong>\u201d que facilita el fen\u00f3meno de \u201c<strong>redistribuci\u00f3n de genes<\/strong>\u201d entre distintos tipos de virus gripales. Concretamente, posee una caracter\u00edstica \u00fanica que consiste en que sus c\u00e9lulas del epitelio pulmonar re\u00fanen en su superficie\u00a0<strong>dos tipos de receptores<\/strong>: el\u00a0<strong>\u03b12,3 sialil glicano<\/strong>, propio del\u00a0<strong>tracto respiratorio de las aves<\/strong>, y por lo tanto, la \u201cllave\u201d de la infecci\u00f3n por virus de la\u00a0<strong>gripe aviar<\/strong>, y el\u00a0<strong>\u03b12,6 sialil glicano<\/strong>, presente en epitelio respiratorio de los\u00a0<strong>mam\u00edferos<\/strong>, y que es la mol\u00e9cula que abre la puerta de la infecci\u00f3n a los\u00a0<strong>virus de las gripes humana y porcina<\/strong>. De esta forma, el cerdo puede ser infectado por un amplio rango de virus de la gripe A tanto aviares como humanos y porcinos, incrementando las posibilidades de\u00a0<strong>coinfecci\u00f3n<\/strong>\u00a0y con ello la frecuencia, de por s\u00ed escasa, del fen\u00f3meno del reordenamiento gen\u00e9tico entre virus de la gripe.<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">Pandemias de gripe<\/span><\/h4>\n<p>Una <strong>pandemia<\/strong> no es m\u00e1s (ni menos) que una expansi\u00f3n de una enfermedad infecciosa a lo largo de un \u00e1rea geogr\u00e1fica muy extensa, pudiendo llegar a extenderse por todo el mundo. La pandemias de gripe en los seres humanos son temidas y con raz\u00f3n, pues pueden llegar a causar enormes mortalidades. No obstante, estrictamente hablando una pandemia no necesariamente acarrea esa alta virulencia. El ejemplo m\u00e1s claro lo ofrece la \u00faltima <strong>pandemia de gripe A H1N1<\/strong> que debut\u00f3 en marzo de <strong>2009<\/strong> y que se estima que caus\u00f3 una mortalidad comparable, o incluso inferior, a la que causa la <strong>gripe estacional<\/strong> (la que peri\u00f3dicamente nos visita todos los inviernos), es decir, entre 200.000 y 500.000 personas al a\u00f1o en todo el mundo, seg\u00fan la OMS. Esto puede parecer una barbaridad, pero comparados con las decenas de millones de personas que se llev\u00f3 por delante la <strong>pandemia de 1918<\/strong>, conocida como \u201c<strong>gripe espa\u00f1ola<\/strong>\u201d, pues no es para tanto. A lo largo del siglo XX hubo dos pandemias m\u00e1s, la \u201c<strong>Asi\u00e1tica\u201d de 1957<\/strong> y la de <strong>\u201cHong Kong\u201d de 1968<\/strong>, ambas con mortalidades muy inferiores a la de la 1918. Las razones por las que aquella pandemia de 1918 alcanz\u00f3 semejante virulencia no se conocen con exactitud. Se sabe que el virus de la gripe de 1918 (H1N1), que es de origen aviar, es extremadamente patog\u00e9nico para los seres humanos, pero adem\u00e1s debieron jugar otros factores que contribuyeron a expandir la enfermedad y a exacerbar sus estragos, principalmente el hecho de que debut\u00f3 en medio de la <strong>Primera Guerra Mundial<\/strong> (1914-18), afectando a una poblaci\u00f3n ya de por s\u00ed depauperada, lo cual, junto con tropas movi\u00e9ndose de ac\u00e1 para all\u00e1, pudo multiplicar sus devastadores efectos.<\/p>\n<p>Se han estudiado los virus causantes de las pandemias de gripe citadas y sus genomas completos han sido secuenciados. Para ello, en el caso del virus de la pandemia de 1918 hubo que \u201cresucitar\u201d el virus a partir de tejidos de cad\u00e1veres de personas fallecidas por aquella gripe, algunas enterradas en el <strong>permafrost de Alaska<\/strong>. Se han identificado <strong>episodios de reordenamiento gen\u00e9tico<\/strong> involucrados en el origen de la mayor\u00eda de estos virus. \u00a0La figura 7 resume esquem\u00e1ticamente estos episodios. Se aprecia c\u00f3mo el reordenamiento gen\u00e9tico juega un papel importante en la <strong>generaci\u00f3n de virus<\/strong> capaces de atravesar la <strong>barrera de especie<\/strong>\u00a0y, eventualmente, llegar a producir <strong>virus pand\u00e9micos<\/strong>. No obstante, conviene recordar que aunque el\u00a0 reordenamiento es un paso necesario para la generaci\u00f3n de nuevos virus gripales, otros tipos de <strong>mutaciones<\/strong> gen\u00e9ticas contribuyen igualmente a adaptar los nuevos virus a sus nuevos hospedadores.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2019\" aria-describedby=\"caption-attachment-2019\" style=\"width: 518px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/RESSORTMENT-GRIPES-PAND.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-2019  \" title=\"Redistribuci\u00f3n gen\u00e9tica en virus de gripes pand\u00e9micas\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/RESSORTMENT-GRIPES-PAND.jpg\" alt=\"\" width=\"518\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/RESSORTMENT-GRIPES-PAND.jpg 960w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/files\/2013\/05\/RESSORTMENT-GRIPES-PAND-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 518px) 100vw, 518px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2019\" class=\"wp-caption-text\">Figura 7: Esquema de los episodios de \u201creordenamiento gen\u00e9tico\u201d que pudieron originar las diferentes pandemias de gripe desde la gripe espa\u00f1ola de 1918 hasta la gripe A\/H1N1 de 2009 (Fuente: Basado en Tang JW, et al. Infect Dis Clin North Am 2010;24:603-617, modificado).<\/figcaption><\/figure>\n<h4><\/h4>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>Nota final<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><strong><\/strong>Enhorabuena. Si han llegado hasta aqu\u00ed y no tienen muchas dudas ya pueden interpretar mejor las noticias sobre gripe situ\u00e1ndolas en el contexto adecuado. \u00a1Y si tienen dudas, env\u00eden sus preguntas a trav\u00e9s de los comentarios abiertos para este <em>post<\/em>!<strong><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Glosario<\/strong><\/span><\/p>\n<p><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Cadena polipept\u00eddica:<\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">\u00a0sin\u00f3nimo de \u201cpolip\u00e9ptido\u201d, estructura molecular constituida por una serie de amino\u00e1cidos unidos entre s\u00ed en cadena mediante enlace pept\u00eddico. Las cadenas polipept\u00eddicas son los constituyentes b\u00e1sicos de las prote\u00ednas.<\/span><\/p>\n<p><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Proteasa:<\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">\u00a0enzima capaz de romper enlaces polipept\u00eddicos, es decir, que escinde las cadenas de prote\u00ednas en unidades m\u00e1s peque\u00f1as (p\u00e9ptidos).<\/span><\/p>\n<p><em>Receptores celulares:<\/em>\u00a0sustancias presentes en la superficie de las c\u00e9lulas, que se unen de forma espec\u00edfica a otras sustancias, conocidas gen\u00e9ricamente como ligandos, para ejercer funciones espec\u00edficas. Por ejemplo, en las sinapsis nerviosas el receptor de acetilcolina transmite la se\u00f1al nerviosa al unirse espec\u00edficamente a su ligando, el neurotransmisor acetilcolina. En el caso de los virus, \u00e9stos se unen a mol\u00e9culas receptoras espec\u00edficas de la superficie de las c\u00e9lulas a las que infectan, lo que constituye el paso inicial necesario para la infecci\u00f3n de una c\u00e9lula por un virus.<\/p>\n<p><em>Reservorio:\u00a0<\/em>Especie (o especies) en la(s) cual(es) el agente infeccioso completa su ciclo natural y le posibilita su persistencia en la naturaleza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal y como anunci\u00e9 la semana pasada,\u00a0aqu\u00ed\u00a0les dejo la segunda parte del post \u00abLa gripe y sus virus\u00bb. (Para leer la primera parte, pinche aqui).\u00a0 La barrera de especie Imaginemos por un momento que somos virus de la gripe. Hemos salido (junto con unos miles de \u201chermanos\u201d parecidos, pero no iguales a nosotros) de la c\u00e9lula del epitelio pulmonar del \u201cindividuo A\u201d y buscamos desesperadamente nuevas c\u00e9lulas a las que infectar. Estamos en la luz del tracto respiratorio, y somos \u201cestornudados\u201d al exterior. M\u00e1s nos vale encontrar r\u00e1pido un hospedador. Por suerte, hemos topado con el \u201cindividuo B\u201d accediendo a\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":186,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[14179],"tags":[20979,535,20981,20985,14165,20986,14255,20984,20982,20965,14243,14245,20980,20983,14252],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1959"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/186"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1959"}],"version-history":[{"count":88,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1959\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2052,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1959\/revisions\/2052"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1959"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1959"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1959"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}