{"id":821,"date":"2012-06-11T16:40:23","date_gmt":"2012-06-11T15:40:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/?p=821"},"modified":"2012-06-11T19:18:21","modified_gmt":"2012-06-11T18:18:21","slug":"el-virus-sin-nombre-y-los-nombres-de-los-virus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/2012\/06\/11\/821\/","title":{"rendered":"El virus \u00abSin Nombre\u00bb y  los nombres de los virus"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un comentario a un \u00a0<a title=\"Schmallenber (Alemania): \u00bfOtro nuevo virus?\" href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/virusemergentes\/2012\/02\/schmallenberg-alemania-%c2%bfotro-nuevo-virus\/\" target=\"_blank\">post anterior<\/a> me compromet\u00ed a\u00a0hablar de los <strong>nombres de los virus<\/strong>. Hoy toca cumplir con ese\u00a0compromiso. Este es un blog de virus emergentes, y si hay algo inevitable \u00a0cuando \u00abemerge\u00bb un nuevo virus, es ponerle un nombre, y ello a veces es complicado, como veremos.<\/p>\n<p>Los nombres de los virus suelen estar \u00abinspirados\u00bb en al menos t<strong>res fuentes principales<\/strong>: 1) <strong>la enfermedad que causan<\/strong> (por ejemplo; \u00abvirus de la inmunodeficiencia humana\u00bb o \u00abvirus de la peste equina\u00bb); 2)<strong> el nombre del \u00a0investigador (o los investigadores) que lo describi\u00f3 (o describieron) por primera vez<\/strong> (por ejemplo, \u00abvirus de Epstein-Barr\u00bb), y 3) <strong>el lugar geogr\u00e1fico de donde proced\u00eda el primer caso diagnosticado o el primer aislamiento<\/strong> (por ejemplo, \u00abvirus Newcastle\u00bb, o \u00abvirus Toscana\u00bb). Mientras que las dos primeras fuentes no suelen dar demasiados problemas (quiz\u00e1 alguna disputa entre cient\u00edficos por la autor\u00eda del descubrimiento, o cuando un solo virus causa distintas manifestaciones cl\u00ednicas \u00a0-como en el caso del virus de la varicela\/herpes\u00a0z\u00f3ster-), la tercera genera toda clase de <strong>conflictos<\/strong>. \u00bfPor qu\u00e9?\u00a0Pi\u00e9nsenlo: \u00bfc\u00f3mo se tomar\u00edan ustedes la noticia de que en su entorno se ha descubierto un nuevo virus que causa una grave enfermedad, y se le ha dado el nombre de su ciudad o poblaci\u00f3n? Esto quiz\u00e1 no tendr\u00eda demasiada importancia si el nombre se queda en el <strong>\u00e1mbito cient\u00edfico-sanitario<\/strong>, pero ocurre que hoy dia los <strong>medios de comunicaci\u00f3n<\/strong> prestan mucha atenci\u00f3n a las enfermedades infecciosas, especialmente si tienen repercusiones importantes en la salud. Si ustedes se dedican al negocio turistico, a la hosteler\u00eda, o a cualquier actividad de ocio relacionada con las anteriores, desde luego que no les agradar\u00eda ver c\u00f3mo el nombre de su ciudad, antes conocido quiz\u00e1 por sus gastronom\u00eda, o por sus fiestas, o por su patrimonio hist\u00f3rico (o por nada en especial), de la noche a la ma\u00f1ana aparece en los titulares de los medios informativos como un lugar asociado a una \u00abpeste\u00bb. \u00a0Adem\u00e1s, estos temas suelen persistir un tiempo en las portadas y titulares de los medios, con lo que la poblaci\u00f3n acaba percibiendo la enfermedad como un <strong>estigma <\/strong>de un lugar, a veces una ciudad, una regi\u00f3n, o incluso un pa\u00eds, algo que en general es bastante injusto. Igualmente puede ocurrir que en vez de un lugar se estigmatice a una especie animal (por ejemplo, la \u00abgripe del pollo\u00bb) o vegetal (por ejemplo, la \u00abcrisis del pepino\u00bb) y con ella a un sector productivo. Lo \u00ab<strong>pol\u00edticamente correcto<\/strong>\u00bb ha entrado de lleno en el mundo de las enfermedades infecciosas, y cobra particular importancia a la hora de dar nombre a los nuevos pat\u00f3genos.<\/p>\n<p>Los <strong>virus de la gripe<\/strong> (en plural, porque hay gran variedad de ellos) ofrecen buenos ejemplos de problemas relacionados con las denominaciones de los virus. Comenzando por la doble denominaci\u00f3n de la enfermedad: \u00ab<strong>gripe<\/strong>\u00bb e \u00ab<strong>influenza<\/strong>\u00ab, ambos t\u00e9rminos v\u00e1lidos en espa\u00f1ol, si bien el primero es m\u00e1s utilizado en Espa\u00f1a y el segundo en Latinoam\u00e9rica. Tambi\u00e9n, es m\u00e1s frecuente \u00abgripe\u00bb en el \u00e1mbito m\u00e9dico, mientras que en el veterinario lo\u00a0es\u00a0\u00abinfluenza\u00bb.<\/p>\n<p>En 2009 surgi\u00f3 un <strong>nuevo virus gripal <\/strong>que alcanz\u00f3 el nivel <strong>pand\u00e9mico<\/strong>. Los primeros brotes fueron detectados en <strong>M\u00e9xico <\/strong>y en el estado de <strong>California <\/strong>(EE.UU.). En seguida empez\u00f3 a hablarse de \u00ab<strong>gripe mexicana<\/strong>\u00bb pero ante la estigmatizaci\u00f3n que el nombre de la nueva enfermedad pod\u00eda suponer para aquel pa\u00eds (como sucedi\u00f3 en 1918-19 con la \u00ab<strong>gripe espa\u00f1ola<\/strong>\u00bb como veremos un poco m\u00e1s adelante) el gobierno mexicano reaccion\u00f3, razonando que ese virus pod\u00eda haber tenido origen en cualquier otro sitio, y no precisamente en M\u00e9xico, y que casos de enfermedad hab\u00edan sido declarados al mismo tiempo (si no antes) en EE.UU., \u00a0Al final se evit\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abgripe mexicana\u00bb para pasar a denominarla \u00ab<strong>gripe porcina<\/strong>\u00ab, porque los primeros an\u00e1lsiis gen\u00e9ticos hab\u00edan \u00a0revelado que algunos de los segmentos de ARN del virus eran de origen porcino. Sin meternos en detalles, esa informaci\u00f3n omit\u00eda que en realidad el genoma del <strong>virus H1N1<\/strong> causante de la pandemia pose\u00eda una \u00ab<strong>mezcla de segmentos de origen aviar, humano y porcino<\/strong>\u00bb seg\u00fan aquellos an\u00e1lisis, y que el virus no hab\u00eda sido encontrado (a\u00fan) en cerdos, y si en humanos. Por tanto, la denominaci\u00f3n \u00abgripe porcina\u00bb era igualmente inexacta e injusta, adem\u00e1s de potencialmente da\u00f1ina para la industria porcina, un sector econ\u00f3micamente importante. Lo cierto es que el virus acab\u00f3 denominandose con el as\u00e9ptico nombre de \u00a0\u00ab<strong>gripe A H1N1, cepa pand\u00e9mica<\/strong>\u00bb (y para los medios y p\u00fablico en general, \u00ab<strong>gripe A<\/strong>\u00bb a secas). Hay que decir que \u00abgripe A\u00bb es un nombre que abarca una enorme diversidad de virus de la gripe. Dentro de los virus de la gripe, o influenza, hay 3 grupos: A, B y C. El grupo m\u00e1s importante a nivel sanitario, y tambi\u00e9n m\u00e1s numeroso es el de la gripe A, que abarca virus aviares, porcinos, humanos, equinos y de otros mam\u00edferos. Hay un sinf\u00edn de subtipos dentro de los virus A de la gripe, caracterizados por su composici\u00f3n de ant\u00edgenos de superficie, que son fundamentalmente la <strong>hemaglutinina<\/strong> (<strong>H<\/strong>) y la <strong>neuraminidasa <\/strong>(<strong>N<\/strong>) Hay 16 suptipos de H y 9 de N conocidos por el momento. \u00a0De este modo, los distintos subtipos se denominan H1N1, H1N2&#8230;etc. Te\u00f3ricamente se pueden formar hasta 144 subtipos serol\u00f3gicos de virus influenza (o gripe) A. En concreto, como ya hemos dicho, el causante de la pandemia de 2009 era H1N1. Dentro de cada subtipo serol\u00f3gico se da igualmente una <strong>gran heterogeneidad<\/strong>, pero esto es quiz\u00e1 largo de contar y lo podemos dejar para otro post.<\/p>\n<p>Pero para nombre mal puesto el de la <strong>gripe de 1918-19<\/strong>: \u00a0La peor pandemia de gripe de la que tenemos noci\u00f3n ha pasado a la posteridad y es conocida universalmente como \u00ab<strong>gripe espa\u00f1ola<\/strong>\u00bb (\u00ab<strong>Spanish flu<\/strong>\u00ab). Espa\u00f1a fue un pa\u00eds afectado m\u00e1s en aquella terrible pandemia de gripe, pero ni fue el primero, ni el m\u00e1s afectado. \u00bfPor qu\u00e9 entonces tal denominaci\u00f3n? Parece ser que la <strong>1\u00aa Guerra Mundial<\/strong> (1914-19) tuvo mucho que ver en ello. Entre las diferentes explicaciones, la m\u00e1s veros\u00edmil sostiene que la <strong>censura de la guerra <\/strong>impidi\u00f3 a la prensa de los\u00a0pa\u00edses\u00a0contendientes (que hab\u00edan sido afectados antes que Espa\u00f1a) hablar de la enfermedad (era una informaci\u00f3n considerada \u00absensible\u00bb en manos del enemigo), pero como en <strong>Espa\u00f1a<\/strong>, que fue neutral en aquella guerra, esa censura no existi\u00f3, los\u00a0peri\u00f3dicos\u00a0espa\u00f1oles fueron los primeros en dar cuenta de los estragos de la gripe, lo que llev\u00f3 a atribuir err\u00f3neamente su origen.<\/p>\n<p>El caso m\u00e1s kafkiano que conozco de hasta donde se puede llegar con el nombre de un virus para evitar que tome una denominaci\u00f3n \u00abinconveniente\u00bb \u00a0es el del \u00ab<strong>virus Sin Nombre<\/strong>\u00ab. \u00a0La historia de este virus y de sus sucesivas denominaciones est\u00e1 muy bien contada en un art\u00edculo publicado no hace mucho en la revista Enfermedades Infecciosas y Microbiolog\u00eda Cl\u00ednica por Antonio Tenorio y colaboradores (1). Lo que sigue es un resumen del mismo.<\/p>\n<p>En 1993 hubo en <strong>Nuevo Mexico<\/strong> (EE.UU.), concretamente en un \u00e1rea conocida como \u00ab<strong>Four Corners<\/strong>\u00ab, porque all\u00ed confluyen 4 estados (Nuevo Mexico, Arizona, Colorado y Utah), un brote epid\u00e9mico que afect\u00f3 en poco tiempo a una docena de personas. Un m\u00e9dico rural dio la alerta y en poco tiempo se identific\u00f3 al causante: un nuevo virus de la familia de los <strong>Hantavirus<\/strong>, nunca descrito hasta entonces. Como otros hantavirus, su hospedador natural (desde el que era transmitido al hombre) era un roedor, en este caso el \u00ab<strong>rat\u00f3n ciervo<\/strong>\u00bb (<em>Peromiscus maniculatus<\/em>). Se cree que el desencadenante de esta \u00abemergencia\u00bb fue una explosi\u00f3n demogr\u00e1fica de estos roedores, provocada quiz\u00e1s por cambios ambientales (sequ\u00eda prolongada seguida de per\u00edodos de abundantes lluvias). Lleg\u00f3 el momento en que hab\u00eda que darle un nombre al virus. Se le denomin\u00f3 \u00ab<strong>Four Corners<\/strong> \u00bb por el lugar del primer aislamiento. Pero aqu\u00ed chocaron con diversos intereses: los <strong>Navajos<\/strong>, principales habitantes de esta zona, no aceptaron de buen grado esta denominaci\u00f3n, pero m\u00e1s a\u00fan, los empresarios tur\u00edsticos de la zona (no olvidemos que es una regi\u00f3n muy visitada, no lejos del Gran Ca\u00f1\u00f3n del Colorado) emprendieron una batalla medi\u00e1tica para evitar tal denominaci\u00f3n. Se intent\u00f3 una segunda denominaci\u00f3n: \u00ab<strong>Muerto Canyon<\/strong>\u00ab, por un lugar cercano al sitio de origen del primer aislamiento del virus, pero tampoco fue satisfactorio, esencialmente por lo mismo que el anterior. Hasta que en una tercera intentona, un funcionario perspicaz, no sin cierto sentido del humor, encontr\u00f3 que en aquella regi\u00f3n hab\u00eda un peque\u00f1o poblado que desde los tiempos de la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola era conocido como \u00ab<strong>Sin Nombre<\/strong>\u00bb (as\u00ed como suena, en espa\u00f1ol). El nombre propuesto content\u00f3 a todo el mundo. Desde aquel momento el primer hantavirus americano descubierto causante de un s\u00edndrome pulmonar se llama \u00ab<strong>virus Sin Nombre<\/strong>\u00bb (en ingl\u00e9s:\u00a0\u00abSin Nombre virus\u00bb).<\/p>\n<p>Basten los ejemplos anteriores para subrayar las dificultades que actualmente conlleva la denominaci\u00f3n de los nuevos virus emergentes. La tarea de clasificar taxon\u00f3micamente a los virus y validar sus nombres, adem\u00e1s de resolver errores e inconsistencias en las denominaciones recae en el <strong>Comit\u00e9 Internacional de Taxonom\u00eda V\u00edrica (ICTV<\/strong> son sus iniciales en ingl\u00e9s) que publica\u00a0peri\u00f3dicamente una clasificaci\u00f3n de los virus conocidos (<a title=\"ICTV\" href=\"http:\/\/www.ictv.org\">www.ICTV.org<\/a>).\u00a0\u00a0Nos dejamos quiz\u00e1 para otra ocasi\u00f3n casos igualmente interesantes de problemas en la denominaci\u00f3n de los virus. Dos me parecen destacables: por un lado, los virus \u00absin\u00f3nimos\u00bb (aquellos que han recibido distintos nombres pese a acabar demostr\u00e1ndose que eran el mismo virus), y por otro, las traducciones de los nombres de los virus que toman como denominaci\u00f3n un top\u00f3nimo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1) Tenorio A. y cols (2009) Virus con denominaci\u00f3n de origen: sin nombre, N\u00e1poles, West Nile. Enferm Infecc Microbiol Clin 27(5):308-312<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En un comentario a un \u00a0post anterior me compromet\u00ed a\u00a0hablar de los nombres de los virus. Hoy toca cumplir con ese\u00a0compromiso. Este es un blog de virus emergentes, y si hay algo inevitable \u00a0cuando \u00abemerge\u00bb un nuevo virus, es ponerle un nombre, y ello a veces es complicado, como veremos. 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