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Una investigación analiza la transformación del cine europeo de Studiocanal

El trabajo analiza las dinámicas artísticas y comerciales de la industria cinematográfica internacional

La industria cinematográfica europea está adoptando progresivamente modos de representación hollywoodenses. Esta es una de las principales conclusiones de una investigación de Christopher Meir, investigador CONEX de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), que ha analizado en su último libro la evolución de la mayor compañía europea que ha propiciado esta transformación de la industria cinematográfica en el continente: StudioCanal.

Studiocanal es la empresa de adquisición, distribución y producción de películas y programas de televisión del grupo francés Canal+. “Ha cambiado la industria cinematográfica y televisiva, situándose como la más importante a escala continental, y convirtiéndose en el mayor rival de la industria de Hollywood”, comenta Christopher Meir, que realiza esta investigación en el seno del departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual, en el marco del programa CONEX (CONnecting EXcellence) de la UC3M. Este programa de atracción de talento ha recibido financiación del Programa People (acciones Marie Curie) del 7PM de la Unión Europea (GA-600371), del Ministerio de Economía y Competitividad, del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte así como el Banco Santander. 

Algunos de los resultados de esta línea de investigación se pueden encontrar en su libro, “Mass Producing European Cinema: Studiocanal and Its Works” (Bloomsbury Academic, 2019). Con películas como Lucy, Lo Imposible o Paddington, los estudios europeos están produciendo éxitos sin precedentes en términos de repercusión global, señala.

Este estudio, además de examinar y documentar algunas de las películas y series más importantes realizadas por esta compañía en los últimos treinta años, analiza las dinámicas artísticas y comerciales de la industria cinematográfica internacional. “Esto nos permite reflexionar sobre la idea misma del cine europeo, que a menudo se ha teorizado como una industria artesanal que valora el arte por encima de las preocupaciones comerciales”, comenta Meir.

Una de las principales conclusiones a las que ha llegado este investigador es que el cine europeo cada vez se está asemejando más al que produce la industria de Hollywood. De hecho, “repite las formas americanas y tiene muchas semejanzas, como la utilización progresiva del idioma inglés y personal que proviene de Estados Unidos, lo cual hace que las producciones puedan confundirse con americanas incluso aunque estén dirigidas por españoles u otros directores europeos”, explica.

En opinión de Meir, esta transformación de la industria cinematográfica europea podría contribuir a que “en Europa surjan más oportunidades laborales en el mundo del cine, así como a incrementar la producción propia de otras películas y series que den a conocer otras culturas locales”.


Referencia bibliográfica:

Meir, C. (2019). Mass Producing European Cinema: Studiocanal and Its Works. Bloomsbury Academic. ISBN-13: 978-1501327124


Logran la detección rápida de mutaciones genéticas con nanopuntos de carbono

El trabajo está basado en la variación de la fluorescencia de los nanopuntos de carbono (CNDs) al interaccionar con ADN de cadena sencilla o doble

Los nanopuntos de carbono (CNDs) son un material fluorescente no tóxico con una variedad de potenciales aplicaciones en bioanálisis. En un trabajo desarrollado por el grupo de Sensores y Biosensores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en el que se estudió su interacción con ADN de cadena sencilla y doble, los investigadores encontraron que la interacción se produce en mayor extensión con el ADN de cadena doble, causando un aumento de su fluorescencia.

En base a estos resultados, publicados en Microchimica Acta, el equipo diseñó un método para la detección de mutaciones en los genes BRCA1, CFTR y MRP3, asociadas a importantes enfermedades como el cáncer de mama, la fibrosis quística y la hepatitis autoinmune.

Los métodos de diagnóstico de las enfermedades genéticas humanas se basan generalmente en la detección de mutaciones en los genes relacionados con ellas. La forma habitual de detectar estas mutaciones es la secuenciación del ADN, que con frecuencia es una tarea laboriosa que depende tanto del tamaño del gen como de las numerosas mutaciones posibles.

“El desarrollo de ensayos rápidos para la detección de secuencias de ADN específicas o la presencia de mutaciones de ADN, basados en el principio del emparejamiento de bases complementarias, reducirá en gran medida el tiempo de ensayo y simplificará los protocolos analíticos”, afirman los autores.

“La idea —agregan— es proporcionar ensayos que puedan realizar exploraciones moleculares potentes, capaces de identificar y analizar cambios en la expresión génica”.

En el método desarrollado, la fluorescencia de los nanopuntos de carbono (preparados a partir de ácido cítrico y etilendiamina) apenas se altera al interaccionar con el oligonucleótido o sonda de un fragmento de ADN de los genes estudiados, para formar el correspondiente bioconjugado.

Sin embargo, los investigadores observaron un aumento drástico de la fluorescencia al hibridar la sonda sobre el bioconjugado con su secuencia de ADN totalmente complementaria. “Este aumento permite reconocer dicha secuencia de ADN, así como alteraciones en la misma, por la menor señal fluorescente originada al hibridar la sonda del bioconjugado con la secuencia portadora de la alteración”, aseguran.

Este método fue probado para la detección de alteraciones consistentes en un polimorfismo de un solo nucleótido en los genes BRCA1 y MRP3, y en la deleción (tipo de mutación genética en la cual se pierde material genético) de tres bases en el gen CFRT. De acuerdo con los resultados, el método es sensible al grado de no complementaridad de la secuencia diana, dando un menor aumento de la señal fluorescente en el caso de la deleción.


Referencia bibliográfica:

Tania García-Mendiola, Cristina Garcia Elosegui, Iría Bravo, Félix Pariente, Alejandra Jacobo-Martin, Cristina Navio, Reinhold Wannemacher and Encarnación Lorenzo. Fluorescent C-NanoDots for rapid detection of BRCA1, CFTR and MRP3 gene mutations. Microchimica Acta (2019) 186:293; DOI: https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs00604-019-3386-9


Hacia una mejor comprensión del ciclo de carbono dentro de la Tierra

Junto con los ciclos del nitrógeno y del agua, el ciclo del carbono es un proceso extraordinariamente importante para el desarrollo de la vida

Un equipo internacional liderado por la Universitat de València ha descubierto una fase desconocida de la tilleyita, un mineral del interior de la Tierra cuyas características inusuales hacen que se presente como candidato para dar cuenta de composiciones químicas complejas del manto terrestre. El trabajo aparece publicado en Scientific Reports, el open access de Nature.

Junto con los ciclos del nitrógeno y del agua, el ciclo del carbono es un proceso extraordinariamente importante para el desarrollo de la vida. Comprende una secuencia de eventos sin los cuales la Tierra sería incapaz de mantener vida en ella; no en vano, el carbono es el componente principal de los compuestos biológicos y uno de los fundamentales en muchos minerales.

A lo largo de los dos últimos siglos, el ciclo biológico del carbono se ha visto alterado en todo su proceso y, de manera más significativa, en la atmósfera. Las emisiones humanas de dióxido de carbono a la atmósfera superan ya las fluctuaciones naturales, y el aumento de CO2 atmosférico está alterando los patrones meteorológicos e influyendo en la química oceánica. Otra circulación menos conocida del carbono es su ciclo geológico, que está integrado en la propia estructura del planeta. El balance entre ambos ciclos –biológico y geológico­ controla la concentración de CO2 en la atmósfera. De aquí la importancia que tiene comprender mejor tanto su funcionamiento como sus efectos sobre el clima global.

El trabajo que acaba de publicar el equipo liderado por el investigador David Santamaría, del Instituto de Ciencia de los Materiales de la Universitat de València (ICMUV), en el Parc Científic, reporta el descubrimiento de una nueva fase densa de un mineral compuesto por carbono oxidado. Esta fase, denominada post-tilleyita, posee características inusuales en condiciones de alta presión similares a las del manto superior terrestre. Entre otras características, presenta un cierto grado de substitución química y una gran variedad de entornos atómicos, por lo que se erige como una buena candidata para dar cuenta de composiciones químicas complejas del manto terrestre y ofrecer datos valiosos para la investigación geofísica.

El conocimiento de la química del carbono en condiciones extremas de temperatura y presión es importante a la hora de comprender el ciclo de carbono en el interior de la Tierra. A medida que las placas tectónicas se mueven, el carbono y otros elementos entran y salen de la corteza y del manto terrestre, lentamente, en una escala de tiempo geológica –de cientos de miles de años. Este proceso, denominado de subducción, hace que el carbono ingrese en el interior de la Tierra, principalmente en forma de minerales carbonato formados por carbono, oxígeno y átomos metálicos. Durante dicho curso, la losa de subducción se adentra progresivamente en el manto y se calienta; algunos carbonatos se disuelven y finalmente se liberan a la atmósfera, mediante vulcanismo, en forma de dióxido de carbono y otros gases. El resto de los carbonatos pueden sobrevivir en la losa o reducirse para formar diamante a medida que se sumergen hacia lo más profundo del manto terrestre. Estos procesos constituyen el llamado "ciclo profundo del carbono”, del que hoy en día aún quedan numerosas cuestiones por responder.

El carbonato de calcio es un constituyente abundante de la corteza que se transfiere al interior de la Tierra vía el proceso de subducción. En su camino hacia las profundidades, este carbonato interacciona químicamente con minerales silicato (que contienen silicio en vez de carbono) y puede formar minerales mixtos silicato-carbonato, como la post-tilleyita. El proceso de transformación estructural de estos minerales puede además aportar datos importantes de cara a desarrollar posibles estrategias para el secuestro estable de dióxido de carbono. “Como es bien sabido, el CO2 es el principal gas de efecto invernadero antropogénico presente en la atmósfera, y su acumulación se ha relacionado con el cambio climático”, comenta David Santamaría. “Una de las líneas de estudio para tratar de dar respuesta a este desafío global, es la formación de fases de carbonato muy estables a largo plazo, lo que requerirá determinar su estabilidad en entornos y condiciones variables”, afirma.

El estudio se ha llevado a cabo empleando varias técnicas experimentales de vanguardia como la difracción de rayos X con radiación sincrotrón, la espectroscopía Raman de alta resolución y las simulaciones computacionales.


«La Inteligencia Artificial permitirá tomar decisiones más racionales»

Entrevista a la experta en Inteligencia Artificial Alicia Asín, primera mujer española en recibir el Premio Joven Empresario y en 2017 el Premio Rey Jaime I

Alicia Asín, cofundadora y CEO de Libelium y experta en Inteligencia Artificial (IA) explicó ayer en los encuentros «La ciencia y el sector empresarial» cómo puede el «Internet de las Cosas» mejorar la transparencia y la democracia. Las jornadas estaban impulsadas por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Círculo de Empresarios y la Universidad Complutense de Madrid, tenían como objetivo acercar estos dos mundos que, según Asín, están «demasiado separados» en España en comparación con el resto de países. «No he conocido sitio donde universidad e investigación y empresa se miren tan de lejos como sucede aquí», aseguró.

«Se percibe cierto desprecio entre los dos. La universidad tiene la visión de que en las corporaciones no se hace una investigación tan pura y desde la empresa se cree que en la universidad no tienen sentido de urgencia y los plazos son muy largos. Pese a esto, vemos ecosistemas como Standford o Cambridge donde ambos mundos van totalmente de la mano y acompañados de las herramientas financieras adecuadas y los resultados saltan a la vista. Deberíamos aprender bastante de ellos», señaló la tecnóloga. Aun así, considera que España es el Silicon Valley europeo en lo que a ciudades inteligentes se refiere.

«Durante la crisis hubo una serie de factores que generaron lo que se llama una tormenta perfecta. Primero las empresas tenían que buscarse la vida innovando. Luego las personas que acababan de salir al mercado laboral pensaron que emprender era mucho más fácil que encontrar un puesto de trabajo. Esos jóvenes innovaron, están investigando y son los que ahora están desarrollando proyectos, ya que las grandes compañías tuvieron que tirar de las pymes y encontraron en España lo que necesitaban», explicó Asín.

«Datocratización»

Lo que encontraron esas grandes compañías son pequeñas empresas especializadas en tecnología muy innovadora como la IA o la movilidad sostenible. Una de ellas era la suya. Libelium, la empresa que fundó junto a su socio David Gascón, es una de las que ha triunfado en el sector tecnológico. Su labor se centra en crear ciudades inteligentes a base de sensores y justo el tema de su charla en los encuentros del CSIC versó sobre cómo puede el «Internet de las Cosas» mejorar la transparencia y la democracia.

«En un futuro va a haber alcaldes que tomen decisiones basadas en datos capturados. Con la datocratización y la IA se podrán tomar decisiones más racionales y menos ideológicas y yo creo que ese es un gran paso», indicó la experta. Este es, según Asín, uno de los pilares de la política moderna junto con la rendición de cuentas. «El hecho de que nosotros tengamos sensores y podamos cuantificar cualquier cosa hace que, si se puede medir, automáticamente debamos hacerlo», afirmó. «Y esto nos lleva a la "cultura de la datocratización"».

Después de 13 años, Libelium vende a unos 140 países y exporta el 90% de su facturación. Para impulsar estas tecnologías la experta considera imprescindibles este tipo de encuentros que conectan investigadores y universidades con empresas. También «son clave» otro tipo de eventos como los premios. La CEO de Libelium fue la primera mujer española en recibir el Premio Joven Empresario y en 2017 el Premio Rey Jaime I. Ya en 2018 ganó el segundo premio del Women Innovators Award de la Unión Europea. Sobre este tipo de galardones para mujeres, la tecnóloga tiene una opinión muy clara: «Ojalá no tuviéramos que tenerlos, ojalá no hiciera falta dar una distinción».

«La realidad es tan clara y abrupta en este sentido que los adolescentes son incapaces de nombrarte una científica o una empresaria de éxito. Esto hace que necesitemos poner referencias femeninas en la sociedad. No podemos permitirnos esperar 108 años para resolver la brecha de género», advirtió Asín. Además, señala que en un mundo que se está volviendo cada vez más digital, «la matriculación de mujeres en carreras técnicas está cayendo totalmente en picado. Esto podría considerarse como una cuestión de preferencias, pero no lo es», concluyó.


Rusia y España avanzan en el telescopio ultravioleta que sustituirá al Hubble

Una vez desaparezca el Hubble, España y la Complutense tendrán un tiempo garantizado para realizar observaciones en un rango único

Rusia y España avanzan en el diseño y construcción de un telescopio ultravioleta que será lanzado al espacio en 2025 y sustituirá al estadounidense Hubble cuando éste deje de operar tras más de tres décadas de servicio.

"Será el único telescopio ultravioleta después del Hubble. Nos permitirá explorar los exoplanetas (planetas situados más allá del sistema solar), estudiar la atmósfera de las estrellas y los vientos intergalácticos, e investigar las moléculas precursoras de la vida en el espacio interestelar", aseguró a Efe Ana Inés Gómez de Castro, investigadora principal del proyecto.

Se trata del Observatorio Espacial Mundial Ultravioleta (WSO-UV, según sus siglas en inglés) en el que participan los institutos de Astronomía, Ciencias del Espacio, Lébedev y Lávochkin por parte rusa, y la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el grupo de ingeniería y tecnología SENER, por parte española.

Una delegación española viajó a Moscú para cotejar apuntes con sus colegas rusos, visitar las instalaciones de Lávochkin en las afueras de la capital rusa y valorar el estado del proyecto, un hito en la cooperación científica entre Rusia y España.

Gómez de Castro y el resto del especialistas españoles se llevaron una impresión "muy positiva" con los progresos realizados y el compromiso mostrado por una potencia espacial como Rusia, más aún cuando las crisis económicas en ambos países ralentizaron en gran medida el proyecto.

"El 70 % ya está completado. Se puede decir que estamos en la recta final", destacó a Efe el director del Instituto de Astronomía, Mijaíl Sachkov.

Aunque el área es de acceso restringido, el Instituto Lávochkin abrió de par en par sus puertas a la delegación española y a Efe para mostrar, entre otras cosas, la cámara limpia de grandes impresiones creada ex profeso para el ensamblaje y alineamiento del telescopio, y la integración de la instrumentación, trabajos que deberían llevarse a cabo en 2021.

Es una instalación completamente aislada del exterior -tiene sus propios cimientos y su propio sistema de ventilación- para evitar el impacto en el telescopio de la contaminación, del ruido y del temblor provocado por el paso de los coches

"España es un buen socio. Su participación nos permitirá el acceso a la tecnología europea. Además, también nos ayudará en el control terrestre", dijo a Efe Alexandr Moishéev, el veterano constructor jefe en Lávochkin.

El científico ruso pronostica que el telescopio ruso-español será mucho más eficiente que el soviético Astron, que él diseñó y fue retirado en 1989, y también que el Hubble.

"Recibiremos una información de la zona ultravioleta mucho más precisa. Podremos mirar el cielo ultravioleta, límpido", señaló.

El espejo del WSO-UV tendrá sólo 170 centímetros de ancho por los 240 centímetros del telescopio espacial norteamericano, pero tendrá una órbita mucho mejor -geosincrónica-, a lo que se suma que el hispano-ruso será mucho más eficiente en el estudio de otros sistemas planetarios.

"El telescopio se situará a 35.000 kilómetros de la órbita baja del Hubble, por lo que prácticamente no nos afectará la geocorona", destaca Gómez de Castro.

La aportación española, proyecto en el que participan más de 30 personas, consiste en el diseño óptico -filtros y prismas- del canal ultravioleta lejano, y en diseñar y construir el detector de radiación para este canal que obtendrá imágenes únicas del Universo, sin olvidar la parte científica y el control terrestre.

La directora de proyectos del Detector de Ultravioleta Lejano de SENER, Laura Díez, comentó que en un año de trabajo la compañía ya ha avanzado en el diseño estructural, diseño mecánico y análisis térmico del aparato, además de completar las primeras pruebas experimentales.

"Es un gran reto. Nuestro detector de ultravioleta lejano será uno de los pocos instrumentos que aportará datos sobre exoplanetas en un rango de ondas donde hay muy poca información", señaló.

Para ello, la Universidad Complutense y la Academia de Ciencias de Rusia han creado un centro de investigación en un edificio del campus de la Complutense en Madrid (Joint center for Ultraviolet-Astronomy), que se encargará de organizar las observaciones que compondrán el programa del telescopio hispano-ruso.

"Una vez desaparezca el Hubble, durante dos años no habrá un telescopio igual en el mundo. España y la Complutense tendrán un tiempo garantizado para realizar observaciones en un rango único. Es una exclusividad sin precedentes", insiste Juan Carlos Vallejo de la Complutense.

Sachkov explicó a Efe que el telescopio tendrá diez años de vida (2025-35), pero que aún no se ha decidido desde dónde se lanzará -Baikonur o Vostochni-, ya que eso dependerá de los resultados de los ensayos con el cohete portador Angará.

México y Japón han mostrado interés en sumarse al proyecto, estimado en unos 300 millones de euros, pero aún no se han comprometido económicamente.

"La aportación española supone un diez por ciento del total. Tenemos un equipo de lujo. Si vienen otros países, bienvenidos serán, pero si no es así, pues seguiremos adelante Rusia y España", asevera Gómez Castro.


Seleccionadas 11 universidades españolas para los ‘supercampus’ europeos

Los alumnos podrán cursar el grado entre distintos países sin convalidaciones y los centros intercambiarán investigadores y personal de administración

Europa rompe nuevas barreras para que estudiantes, investigadores y personal de administración se muevan por sus universidades sin obstáculos. Un solemne discurso del presidente francés, Emmanuel Macron, en La Sorbona en 2017 culminó ayer con el bautizo de un nuevo concepto: Universidades Europeas. Se trata de 17 alianzas de campus, de las que forman parte 11 universidades españolas, que ofrecerán desde el próximo curso facilidades para moverse por centros de la UE sin burocracia. Es un programa más ambicioso que el clásico Erasmus.

La movilidad podrá ser por varios países y campus, tantos como integren cada una de las alianzas.
Forman parte de consorcios ganadores las universidades españolas, en Madrid, la Carlos III, la Complutense y la Autónoma: la Universidad de Barcelona, la Autónoma de Barcelona, la Pompeu Fabra y la Politécnica de Cataluña, además de las de Granada, Cádiz, Valencia y la Católica de Valencia. De tal forma que un alumno que se matricule en Granada, por ejemplo, podrá continuar en Padua, Gratz, Bergen, Vilna, Lyon y Leizpig. Todas ellas conforman el supercampus Arqus.

El proyecto contempló en un principio seis consorcios este año y 30 millones de presupuesto para crear las plataformas. Más tarde dobló las cantidades y finalmente, suma 17 alianzas y 85 millones (cinco para cada uno). Las becas saldrán de los 30.000 millones que Bruselas va a gastar en Erasmus entre 2020 y 2027, el doble de lo que invierte ahora. Queda en manos de los centros determinar las ayudas que podrán recibir.

Los campus españoles no figuran entre las 300 mejores universidades del mundo, pero en esta criba se codean con Italia (12 universidades), Francia (16) o Alemania (15), pese a ser países con más población y renta. A esta selección se presentaron un total de 54 consorcios europeos en los que participaban 14 campus españoles del total de 50 centros públicos y 35 privados que hay en España. Bruselas no esperaba que la convocatoria fuese tan exitosa. “Las propuestas eran de gran calidad técnica y hemos querido dedicar más recursos”, afirma un funcionario implicado en su diseño. Fuera de la carrera se han quedado tres universidades españolas: Córdoba, Salamanca y la Politécnica de Madrid.

Aunque estará operativo desde otoño, el plan está todavía en una fase muy inicial. Bruselas desconoce cuántos beneficiarios serán en total y es consciente de que habrá que esperar a afianzar las estructuras antes de abrir plazas a la movilidad de estudiantes.

Al ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, no le sorprende la inclusión de los 11 campus: “Habíamos visto que técnicamente eran unos proyectos muy buenos”. Su ministerio distribuyó un millón a los centros para la presentación de las candidaturas y afirma que pretenden dotarlos de más fondos cuando haya nuevos presupuestos. “Tiene que haber dinero para la cofinanciación de los proyectos y para ayudar a las universidades que no han pasado en esta ronda”, asegura a EL PAÍS. “Ya sabemos qué legislación hay que modificar para reconocer estos estudios, pero habrá que pasar los filtros parlamentarios”.

Impulso de Macron

Entre 2014 y 2018 más de dos millones de europeos estudiaron en otro país dentro del Erasmus universitario. “¡En lugar de lamentar la fragmentación de nuestros países, reforcemos los intercambios! En 2024, la mitad de los estudiantes debe haber pasado al menos seis meses en otro país europeo antes de cumplir 25 años”, dijo Macron en su discurso de septiembre de 2017.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, recogió el testigo y llevó el asunto a la cumbre de Gotemburgo (Suecia) de noviembre de 2017. Se acordó abrir una convocatoria. “EE UU y China invierten en apenas 10 universidades para que sean las mejores del mundo y Europa ha optado por su modelo, que es potenciar un centenar”, explica Juan Romo, rector de la Carlos III, que forma consorcio con Amberes, Bremen, Essex, Este de Finlandia, Maastricht y Roma Tor Vergata. “Que un alumno pueda graduarse en Economía con un título firmado por tres rectores no ha pasado en la historia, o que un profesor se pueda ir a un laboratorio de Maastricht en las mismas condiciones. Porque nosotros queremos converger en una única universidad”. Romo aspira a que el ministerio premie económicamente a los consorcios, como va a hacer Macron en Francia: 100 millones de euros que gastará en 10 años.

Tres de las 17 alianzas vencedoras han sido coordinadas por campus españoles (Granada, Cádiz y Barcelona). “Es un éxito de las políticas de internacionalización de las universidades españolas”, cuenta entusiasta Pilar Aranda, rectora en Granada. Ella ha coordinado Arqus, compuesto por ciudades de tamaño medio pero de gran peso en su entorno. Aranda insiste mucho en la necesidad de “especialización y profesionalización” del personal de administración para copiar otros modelos exitosos.

Margarita Arboix, rectora de la Autónoma de Barcelona, también expresa su alegría. “Es un éxito de la Universidad española”, remarca. Arboix cree que los fondos europeos deben ir acompañados de más financiación del Estado español para crear nuevas secretarías y cambiar la legislación para certificar los estudios. Arboix opina que la participación en estos consorcios supondrá un espaldarazo. Su universidad forma parte de una alianza que funciona desde hace una década compartiendo tecnología, investigación y docencia y en la que están, entre otros, los campus de Dublín, Hamburgo, Trento o Aveiro.

A continuación, se puede ver un listado con los 17 consorcios, en negrita las universidades españolas. 

1EUROPE (UNA Europa)

Universidad Complutense de Madrid (España)

Universidad de Bolonia - Alma Mater Studiorum (Italia)

Universidad Libre de Berlín - Freie Universität Berlin (Alemania)

Universidad Católica de Lovaina (Bélgica)

Universidad de Edimburgo (Reino Unido)

Universidad de París 1 Panteón-Sorbona (Francia)

 

4EU+ (The 4EU+ Alliance)

Universidad de Copenhague (Dinamarca)

Universidad Ruprecht-Karls de Heidelberg (Alemania)

Universidad Sorbona (Francia)

Universidad de Milán - Universita degli Studi di Milano (Italia)

Universidad Carolina - Univerzita Karlova (República Checa)

Universidad de Varsovia (Polonia)

 

ARQUS (ARQUS European University Alliance)

Universidad de Granada (España)

Universidad de Lyon (Francia)

Universidad de Padua - Universita degli Studi di Padova (Italia)

Universidad de Graz (Austria)

Universidad de Leipzig (Alemania)

Universidad de Bergen (Noruega)

Universidad de Vilna (Lituania)

 

CHARM EU (CHARM European University - Challengedriven, Accessible, Researchbased, Mobile)

Universidad de Barcelona (España)

Universidad de Budapest - Eötvös Loránd Tudományegyetem (Hungría)

Trinity College de Dublín (Irlanda)

Universidad de Montpellier (Francia)

Universidad de Utrecht (Holanda)

 

CIVICA (CIVICA - The European University in social sciences)

Instituto Universitario Europeo (Italia)

Escuela de Economía de Estocolmo (Suecia)

Hertie School of Governance (Alemania)

Instituto de Estudios Políticos de París (Francia)

Universidad Centroeuropea - Közép-európai Egyetem (Hungría)

Escuela Nacional de Estudios Políticos y Administrativos (Rumanía)

Universidad Comercial Luigi Bocconi (Italia)

 

CIVIS (CIVIS - a European civic university alliance)

Universidad Autónoma de Madrid (España)

Universidad de Tubinga - Eberhard Karls Universität Tübingen (Alemania)

Universidad de Atenas - Ethniko Kai Kapodistriako Panepistimio Athinon (Grecia)

Universidad de Estocolmo (Suecia)

Universidad de Roma La Sapienza (Italia)

Universidad de Bucarest (Rumanía)

Universidad de Aix-Marsella (Francia)

Universidad Libre de Bruselas (Bélgica)

 

CONEX US (European University for Smart Urban Coastal Sustainability)

Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (España)

Universidad de Agricultura de Atenas (Grecia)

Universidad Klaipėda (Lituania)

Universidad de Zadar (Croacia)

Universidad Técnica de Construcción de Bucarest (Rumanía)

Universidad de La Rochelle (Francia)

 

ECIUn (ECIU University)

Universidad Autónoma de Barcelona (España)

Universidad de Aalborg (Dinamarca)

Dublin City University (Irlanda)

Universidad de Tecnología de Kaunas (Lituania)

Universidad de Linköping (Suecia)

Universidad Técnica Hamburgo (Alemania)

Universidad de Aveiro (Portugal)

Universidad de Trento (Italia)

Universidad de Twente (Holanda)

Universidad de Stavanger (Noruega)

 

EDUC (European Digital UniverCity)

Universidad Masaryk (República Checa)

Universidad de Pécs - Pécsi Tudományegyetem (Hungría)

Universidad de Cagliari (Italia)

Universidad de Potsdam (Alemania)

Universidad de Rennes 1 (Francia)

Universidad de París X Nanterre (Francia)

 

EPICUR (European Partnership for an Innovative Campus Unifying Regions)

Universidad Alberto-Ludoviciana de Friburgo (Alemania)

Universidad Aristóteles de Tesalónica (Grecia)

Instituto Tecnológico de Karlsruhe (Alemania)

Universidad Agrónoma de Viena (Austria)

Universidad de Alta Alsacia (Francia)

Universidad de Estrasburgo (Francia)

Universidad de Ámsterdam (Holanda)

Universidad Adam Mickiewicz de Poznan (Polonia)

 

EU4ART (Alliance for common fine arts curriculum)

Academia de Bellas Artes de Roma (Italia)

Escuela Superior de Bellas Artes de Dresde (Alemania)

Academia de Arte de Letonia (Letonia)

Universidad de Bellas Artes de Hungría (Hungría)

 

EUGLOH (European University Alliance for Global Health)

Universidad París-Saclay - Communaute D’Universites et Etablissements Universite Paris-Saclay (Francia)

Universidad de Múnich (Alemania)

Universidad de Lund (Suecia)

Universidad de Szeged (Hungria)

Universidad de Oporto (Portugal)

 

EUTOPIA (European Universities Transforming to an Open, Inclusive Academy for 2050)

Universidad Pompeu Fabra (España)

Universidad de Gotemburgo (Suecia)

Universidad de Warwick (Reino Unido)

Universidad de Cergy-Pontoise (Francia)

Universidad de Liubliana (Eslovenia)

Universidad Libre de Bruselas - Vrije Universiteit Brussel (Bélgica)

 

FORTHEM (Fostering Outreach within European Regions, Transnational Higher Education and Mobility)

Universidad de Valencia (España)

Universidad Johannes Gutenberg (Alemania)

Universidad de Jyväskylä (Finlandia)

Universidad de Letonia (Letonia)

Universidad de estudios de Palermo (Italia)

Universidad de Borgoña (Francia)

Universidad de Opole (Polonia)

 

SEA-EU (The European University of the Seas)

Universidad de Cádiz (España)

Universidad Christian Albrecht de Kiel (Alemania)

Universidad de Split (Croacia)

Universidad de Malta(Malta)

Universidad de Bretaña Occidental (Francia)

Universidad de Gdansk (Polonia)

 

UNITE! (University Network for Innovation, Technology and Engineering)

Universidad Politécnica de Cataluña (España)

Universidad Aalto (Finlandia)

Instituto Politécnico de Grenoble (Francia)

Real Instituto de Tecnología (Suecia)

Politécnico de Turín (Italia)

Universidad Técnica de Darmstadt (Alemania)

Universidad de Lisboa (Portugal)

 

YUFE (Young Universities for the Future of Europe)

Universidad Carlos III de Madrid (España)

Universidad de Finlandia Oriental - Ita-Suomen yliopisto (Finlandia)

Universidad de Roma Tor Vergata (Italia)

Universidad de Bremen (Alemania)

Universidad de Amberes (Bélgica)

Universidad de Maastricht (Países Bajos)

Universidad de Chipre (Chipre)

Universidad de Essex (Reino Unido)


CRE lanza el primer Informe sobre Retorno e Incorporación de Científicos e Investigadores en España (IRICIE)

La movilidad internacional de científicos e investigadores es una inquietud recurrente en los debates sobre el aprovechamiento del talento

La movilidad de científicos españoles hacia el extranjero y su retorno e incorporación a instituciones en España no es un fenómeno nuevo. Ya como consecuencia de la Guerra de la Independencia  Española,  a  principios  del siglo XIX, existen casos de grandes intelectuales españoles que viajan fuera de España, aprenden y desarrollan su trabajo y posteriormente regresan.

Si bien no se trata de un escenario exclusivo de los tiempos que vivimos, sí estamos ante una realidad que se ha agudizado a raíz de la última crisis económica global que ha hecho que miles de jóvenes investigadores se hayan visto obligados a viajar fuera de nuestras fronteras en búsqueda de oportunidades laborales. Así, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre 2010 y 2015 España perdió más de doce mil investigadores.

Aunque se estima que el conjunto de OPIs han perdido unos 1800 contratados entre 2010 y 2018, hasta la fecha ningún informe había analizado los factores concretos que dificultan el retorno y la incorporación de científicos e investigadores a España y que hacen que nuestro país no sea un destino atractivo para los científicos que realizan su labor en el extranjero.

La Sociedad de Científicos Retornados a España (CRE) ha presentado recientemente el Informe sobre el Retorno e Incorporación de Científicos e Investigadores a España (IRICIE), en un intento de recolectar información sobre el colectivo de retornados y su visión sobre la demografía, las barreras y condiciones del retorno a España. Así, el IRICIE recoge más de cuatro años de datos (2014-2018) mediante encuestas y entrevistas anónimas, y ofrece datos demográficos, situación y barreras en diferentes instituciones y convocatorias y, por último, un apartado de recomendaciones.

Con este breve Informe sobre el Retorno e Incorporación de Científicos e Investigadores a España (IRICIE), la Asociación de Científicos Retornados a España-CRE quiere poner de manifiesto los factores y barreras, tanto comunes como específicas, que los investigadores de diferentes disciplinas encuentran para incorporarse a puestos de trabajo en España tras realizar parte de su carrera científico-investigadora fuera de ella.

La Sociedad de Científicos Retornados a España (CRE) es una asociación sin ánimo de lucro, fundada en 2014, y pionera en la representación del retorno de talento. En este tiempo cuenta en su haber con más de 80 actividades y eventos, como organizadores o invitados. Sus objetivos son, el establecimiento de una red profesional de retornados, asesorar a otras instituciones y entidades en materia de I+D+i gracias al bagaje de sus miembros, fomentar la formación continua de científicos e investigadores y potenciar una interacción más estrecha entre ciencia y sociedad.

Lectura y descarga del informe en el siguiente enlace

 


Tendencias científicas: ¿Por qué no pudo finalizar Leonardo da Vinci sus obras?

Un nuevo estudio afirma que el genio italiano no pudo terminar muchos de sus proyectos como resultado de un trastorno por déficit de atención.

Leonardo da Vinci creó algunas de las obras de arte más icónicas de la humanidad, como la «Mona Lisa», posiblemente la pintura más famosa del mundo. Sin embargo, al igual que otras obras maestras, se considera inacabada. Ahora, exactamente quinientos años después del fallecimiento del pintor, arquitecto, ingeniero e innovador italiano, un profesor del King’s College de Londres (KCL) sugiere que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) constituye la mejor explicación de su procrastinación crónica.

Tras la mente maravillosa de da Vinci

En el estudio publicado en la revista «Brain» se examinaron registros históricos de la vida de da Vinci y se concluyó que el TDAH estaba detrás de su incapacidad para terminar sus proyectos. «La historia de da Vinci constituye una paradoja, una mente privilegiada que alcanzó las maravillas de la anatomía, la filosofía natural y el arte, pero que también fue incapaz de completar tantísimos proyectos». El trastorno «podría explicar aspectos de su temperamento y su extraño genio volátil». En el artículo se destaque que «también existen pruebas irrefutables de que Leonardo tenía un espíritu inquieto, manteniéndose ocupado haciendo algo, pero a menudo saltando de tarea en tarea».

«Sin duda, Leonardo logró más de lo que cualquier otro ser humano podría soñar en toda una vida, pero cabe preguntarse cuál habría sido la repercusión de su trabajo en la historia si hubiera logrado consagrarse de forma más consistente a su arte y difundir eficazmente su sabiduría y descubrimientos», se concluye en el estudio.

¿Fue el TDHA un factor?

El autor principal del estudio, el profesor Marco Catani del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia, comentó en una nota de prensa del KCL: «Aunque es imposible hacer un diagnóstico “post mortem” de alguien que vivió hace quinientos años, estoy seguro de que el TDAH es la hipótesis más convincente y científicamente plausible para explicar la dificultad de Leonardo para terminar sus trabajos. Los registros históricos indican que Leonardo dedicó demasiado tiempo a la planificación de proyectos, pero carecía de perseverancia. El TDAH podría explicar aspectos del temperamento de Leonardo y su extraño genio volátil».

El profesor Catani, especializado en autismo y TDAH, añadió: «Es asombroso que Leonardo se considerara a sí mismo como alguien que había fracasado en la vida. Espero que el caso de Leonardo demuestre que el TDAH no está vinculado a un bajo coeficiente intelectual o a la falta de creatividad, sino más bien a la dificultad de sacar provecho de los talentos innatos. Confío en que el legado de da Vinci pueda ayudarnos a cambiar parte del estigma relacionado con el TDAH».

En declaraciones a la CNN, el doctor Graeme Fairchild, del departamento de Psicología de la Universidad de Bath en el Reino Unido, cuestionó la insinuación de que el trabajo de da Vinci se viera frenado por el TDAH: «Tal vez la inquietud, la energía y la creatividad que conllevaba su TDAH explique por qué logró tanto en tantos ámbitos diferentes, incluso si a menudo no finalizaba los proyectos que emprendía».


Descubren una gigantesca reserva de agua dulce oculta bajo las aguas del Atlántico

El acuífero submarino en el noreste de EE.UU. ocupa 40.000 km cuadrados, la mayor formación conocida de este tipo

Geólogos de la Universidad de Columbia han hecho un descubrimiento sorprendente bajo las aguas del Atlántico. En el noreste de EE.UU., desde la costa de Massachusetts hasta Nueva Jersey, se extiende una gigantesca reserva de agua dulce. El acuífero submarino se prolonga alrededor de 80 km hasta el borde de la plataforma continental. Si se encontrara en la superficie, crearía un lago que cubriría cerca de 40.000 km cuadrados (comparable con algunos de los Grandes Lagos de América del Norte). Parece ser la formación de este tipo más grande que se haya encontrado jamás y sugiere que otros similares pueden existir en otras áreas del mundo. Los investigadores, que publican sus resultados en la revista Scientific Reports, creen que estas reservas podrían ser un recurso extraordinario para las zonas áridas que necesitan agua de forma desesperada.

El agua relativamente dulce de este acuífero está atrapada en sedimentos porosos que se encuentran debajo del océano salado. Los investigadores emplearon ondas electromagnéticas para mapear la reserva, hasta entonces invisible a otras tecnologías. «Sabíamos que había agua dulce allí en lugares aislados, pero no sabíamos la extensión ni la geometría», ha dicho la autora principal, Chloe Gustafson, del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty en Columbia.

Los primeros indicios del acuífero aparecieron en la década de 1970, cuando algunas empresas perforaron la costa en busca de petróleo. En vez de combustible, a veces daban con agua dulce. Los agujeros de perforación son solo pinchazos en el lecho marino, y los científicos se preguntaban si los depósitos de agua eran solo bolsas aisladas o algo más grande.

Kerry Key, geofísico de Lamont-Doherty, con experiencia en el desarrollo de imágenes electromagnéticas para buscar petróleo en el subsuelo marino, decidió comprobar si estas tecnologías también podrían usarse para encontrar depósitos de agua dulce. En 2015, Key y su equipo pasaron diez días en el buque de investigación Lamont-Doherty Marcus tomando medidas frente al sur de Nueva Jersey y la isla de Martha's Vineyard, en Massachusetts, donde los barrenos habían golpeado sedimentos ricos en agua dulce.

Los científicos dejaron caer unos receptores al fondo marino para medir los campos electromagnéticos que se encuentran debajo, y el grado en que resuenan las interrupciones naturales, como los vientos solares y los rayos. Un aparato remolcado detrás del barco también emitía pulsos electromagnéticos artificiales y registraba el mismo tipo de reacciones desde el subsuelo. Según explica el equipo en un comunicado, ambos métodos funcionan de manera simple: el agua salada es un mejor conductor de las ondas electromagnéticas que el agua dulce, diferencia que la delata. Los análisis indicaron que los depósitos no están dispersos sino que son más o menos continuos, comenzando en la línea de la costa y extendiéndose hacia afuera dentro de la plataforma continental poco profunda; en algunos casos, hasta 120 km. En su mayor parte, comienzan a unos 182 metros por debajo del fondo del océano, y alcanzan un nivel de 365 metros de profundidad.

Los investigadores creen que los sedimentos de agua dulce se extienden continuamente no solo a Nueva Jersey y gran parte de Massachusetts, sino también a las costas intermedias de Rhode Island, Connecticut y Nueva York. Estiman que la región tiene al menos 2.800 km cúbicos de agua dulce. Si investigaciones futuras muestran que el acuífero se extiende más al norte y al sur, rivalizaría con el gran Acuífero de Ogallala, que suministra aguas subterráneas vitales a ocho estados de las Grandes Llanuras, desde Dakota del Sur hasta Texas.

Escorrentía subterránea

Pero, ¿cómo llegó el agua dulce hasta allí? Una posibilidad es que hace de unos 15.000 a 20.000 años, hacia el final de la última era glacial, gran parte del agua del mundo estaba encerrada en hielo de 1,6 km de profundidad; en América del Norte, se extendió a lo que ahora es el norte de Nueva Jersey, Long Island y la costa de Nueva Inglaterra. Los niveles del mar eran mucho más bajos, exponiendo gran parte de lo que ahora es la plataforma continental submarina de los Estados Unidos. Cuando el hielo se derritió, los sedimentos formaron enormes deltas de río en la parte superior de la plataforma, y el agua dulce quedó atrapada en bolsas dispersas. Más tarde, los niveles del mar subieron. Hasta ahora, la captura de este tipo de agua «fósil» ha sido la explicación común para cualquier agua dulce que se encuentre bajo el océano.

Pero los investigadores dicen que los nuevos hallazgos indican que el acuífero también está siendo alimentado hoy en día por la escorrentía subterránea de la tierra. A medida que el agua de la lluvia y las bolsas de agua se filtran a través de los sedimentos en tierra, es probable que sea bombeada hacia el mar por la presión creciente y decreciente de las mareas, explica Key. Lo compara con una persona que presiona una esponja hacia arriba y hacia abajo para aspirar agua de los costados. Además, el acuífero es generalmente más fresco cerca de la costa, y más salado cuanto más lejos se va, lo que sugiere que se mezcla gradualmente con el agua del océano a lo largo del tiempo. Por lo general, el agua dulce terrestre contiene menos de una parte por mil de sal, y ese es el valor que se encuentra bajo el mar cerca de la tierra. Cuando el acuífero alcanza sus bordes exteriores, se eleva a 15 partes por mil. (El agua de mar típica tiene 35 partes por mil.)

Según Key, si el agua de las partes externas del acuífero fuera a ser retirada, tendría que ser desalinizada para la mayoría de los usos, pero el coste sería mucho menor que el procesamiento del agua de mar. «Probablemente no necesitamos hacer eso en esta región, pero si podemos demostrar que hay grandes acuíferos en otras regiones, eso podría representar un recurso» en lugares como el sur de California, Australia, el Medio Oriente o el África sahariana, ha explicado. Con esto en mente, los investigadores esperan ampliar sus estudios.


Desarrollan “comederos inteligentes” que mejoran la producción cárnica

El Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECyT) de la República Argentina ha presentado una solución innovadora que permite evaluar el mérito genético y el comportamiento del ganado para aumentar su rendimiento.

El organismo que agrupa a todas las autoridades de Ciencia y Tecnología de Argentina, COFECyT, junto a investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA-EEA Anguil) de la provincia de La Pampa han estudiado el comportamiento del ganado ovino y bovino para conocer la relación que existe entre la conducta del animal y la conversión de su masa muscular en carne.

El resultado de la investigación es un sistema de “comederos inteligentes” que hace posible, entre varias aplicaciones, lograr un manejo más preciso y efectivo de cada ejemplar para seleccionar los individuos más eficientes.

En el momento en que el animal comienza a ingerir alimento, un chip instalado en su caravana envía información a una antena instalada dentro del predio, que registra la forma y la cantidad de consumo.

Un sistema de cámaras digitales permite al productor monitorear, en tiempo real, el consumo de alimento per cápita y una serie de sensores instalados en el comedero generan datos que son procesados y almacenados en un software con conectividad a internet.

En función de ello, los “comederos inteligentes” posibilitan generar estadísticas para conocer en detalle la eficiencia de conversión de cada animal; realizar una selección genética de los ejemplares y prevenir enfermedades potenciales.

El Ing. Ricardo Garro de la Estación Experimental Agropecuaria INTA-ANGUIL cuenta que “además de las personas que están conectadas a Internet, también lo están las cosas e incluso los animales. Bajo ese concepto que en el mundo se lo llama Internet de las cosas. Formado por todo aquello que puede estar conectado a Internet y generar información, hemos desarrollado los Comederos Inteligentes”, explicó.

La tecnología empleada representa un gran salto de innovación que cuenta con la posibilidad de poder ser adaptado a otras producciones y mejorar la competitividad de los sectores productivos. A su vez, abre el camino a un nuevo diseño sustentable de comederos que pone la cuestión ambiental en el centro de la escena ya que contempla la reducción de la huella de carbono.

Por su parte, el presidente de INTA, Ing. Juan Balbín, dio su visión acerca de la relevancia del proyecto: “creo que vamos a revolucionar los sistemas de selección en toda la ecuación ganadera en los próximos años en un concepto extremadamente innovador que pasa desde mejorar la conversión, hasta bajar la huella de carbono y bajar el concepto de emisiones”.

Por último, Balbín afirmó que estas innovaciones “son trascendentes en términos de tecnologías de proceso y tienen un impacto hacia el futuro muy interesante para ser desarrollados en varios países del mundo”.

El proyecto “Comederos inteligentes: innovación productiva y mejora de la cadena cárnica” contó con financiamiento de la línea Proyectos Federales de Innovación Productiva -Eslabonamientos Productivos (PFIP-ESPRO) del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECyT). Resultó ganador del premio CiTA de Oro que otorga el Centro Internacional de Innovación en Tecnología Agropecuaria (CiTA).

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