De izquierda a derecha, Dolores Ruiz Berdún y Ana M. Bajo Chueca. / UAH

De izquierda a derecha, Dolores Ruiz Berdún y Ana M. Bajo Chueca. / UAH


Mujeres en la Ciencia, ¿dónde están los obstáculos?

El 11 de febrero es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Un día dedicado a reflexionar sobre el papel de la mujer investigadora en el ámbito académico y empresarial y los obstáculos adicionales que tienen que sobrepasar para dedicarse a su vocación.

La brecha de género entre hombres y mujeres en la carrera investigadora, sobre todo en el ámbito de las denominadas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) es tan grande que para justificarlo o argumentarlo han aparecido síndromes y efectos. Está, como explica la profesora Dolores Ruiz Berdún, del grupo de investigación Centro de Estudios e Investigación Para la Igualdad de Género, el "efecto Matilda", para definir el prejuicio en contra de reconocer los logros de las mujeres científicas. Hasta tal punto, que en ocasiones se atribuyen a hombres los avances y estudios realizados por mujeres; o el "síndrome Marie Curie", que hace referencia al nivel de dedicación que se les exige a las mujeres que quieran dedicarse a la investigación. Pero sea por unos motivos u otros, lo cierto es que en la mayoría de los ámbitos científicos todavía existe techo de cristal y no se ha producido la igualdad. La pregunta es ¿por qué? Y, como siempre, para una sola pregunta hay muchas respuestas.

En el ámbito de la investigación, como señala la profesora Ana María Bajo Chueca, del grupo de investigación Unidad de Neuroendocrinología Molecular, el camino es tortuoso para hombres y mujeres, pero es un camino que se inicia temprano, en la Secundaria, momento en el que niños y niñas, aún sin la madurez suficiente, tienen que empezar a tomar decisiones sobre su futuro formativo y, muchas veces, se decantan por la vía que, en teoría, tiene menos dificultades. Dolores Ruiz Berdún añade que los modelos televisivos están influyendo muchísimo en la elección de los estudios y en el rechazo de según qué modelos: "Si preguntamos a los estudiantes de Medicina, por ejemplo, muchos responden que su vocación médica comenzó viendo una serie de televisión: Anatomía de Gray, House... Y también se produce lo opuesto, hay modelos televisivos que identifican a las científicas con mujeres raritas. Ocurre, por ejemplo, con la Amy Farrah de The Big Bang Theory, que es una especie de científica loca con un aspecto que, tal vez, no muchas chicas quieran emular".

Pero, ¿ocurre en todos los ámbitos de la ciencia? La respuesta es no. Las carreras relacionadas con las ciencias humanas, jurídicas, sociales o sanitarias tienen un alto porcentaje de mujeres. La brecha surge en las STEM, un sector que, precisamente, promete la gran mayoría de los trabajos en el futuro. "Según los estudios realizados, las chicas tienden a rechazar las STEM, pero no solo porque sean más difíciles. A veces se dejan influir por los padres, que piensan que este tipo de carreras se alargan en el tiempo, y también por los profesores, que les orientan hacia uno u otro lado según una personalidad que aún no está completa. El problema de la educación en España es que lo tenemos todo muy compartimentado, o eres de ciencias o eres de letras, y encaminamos a nuestros estudiantes demasiado pronto hacia una u otra rama, muchas veces sin vuelta posible".

ESTEREOTIPOS

También influyen los estereotipos. "Parece que solo se hace ciencia si se publica en Nature, o Science, en revistas de gran impacto. Pero los jóvenes tienen que saber que en las universidades, en los centros de investigación, en muchas empresas también se hace ciencia. Tal vez con pocos recursos, tal vez no en las mejores condiciones, pero se produce conocimiento que ayuda a avanzar a la sociedad en todos los ámbitos y ese papel es muy bonito y muy gratificante. Con mucho sacrificio, pero se consigue", dice la profesora Bajo.


La cuestión es que la falta de vocaciones científicas entre las mujeres puede provocar una brecha de género importante en unos años, "porque las mujeres no se decantan por este tipo de estudios y, por tanto, aumentará la pobreza entre las mujeres, como se produce siempre", añade Ruiz

La cuestión es que la falta de vocaciones científicas entre las mujeres puede provocar una brecha de género importante en unos años, "porque las mujeres no se decantan por este tipo de estudios y, por tanto, aumentará la pobreza entre las mujeres, como se produce siempre", añade Ruiz.

¿Cómo se combate esta brecha? Las dos profesoras de la UAH consideran que iniciativas como 4º de ESO + Empresa, la Semana de la Ciencia, la Noche de los Investigadores y otro tipo de programas centrados en las mujeres, como los que desarrollan instituciones como el CSIC, pueden servir para que, poco a poco, las mujeres eliminen esas barreras, muchas veces ficticias, que les impide acceder a sus sueños. Porque sí, se puede.

DOLORES RUIZ BERDÚN: "ME QUEDÉ EMBARAZADA Y ME DIJO QUE YA NO INTERESABA PARA EL PUESTO"

Es profesora del área de Historia de la Ciencia en la Universidad de Alcalá y pertenece al Centro de Estudios e Investigación para la Igualdad de Género de la UAH. Coordina la asignatura transversal "Ciudadanía, Género e Igualdad" y también tiene temas específicos sobre mujeres en Ciencias en la asignatura "Ciencia, Historia y Sociedad". Ha participado en diversos proyectos de investigación nacionales e internacionales y tiene numerosas publicaciones sobre el papel de las mujeres en la Historia de las Ciencias de la Salud. En 2017 recibió el premio "Mª Isidra de Guzmán" –para investigaciones relacionadas con los estudios de género desde las distintas disciplinas académicas– y en 2019 el premio de investigación "Cátedra Antonio Chamorro – Alejandro Otero" de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Andalucía Oriental. En la última edición de la Semana de la Ciencia organizó y coordinó la actividad "Mujeres y Ciencias: un camino lleno de obstáculos".

"En el tercer año de mi primer contrato como personal docente e investigador me quedé embarazada de mi segunda hija y la persona de la que dependía me dijo que en esas condiciones "yo no le interesaba para el puesto". Después de pensarlo mucho decidí renunciar a la plaza y esto supuso un retraso muy importante en mi carrera investigadora. De esto hace quince años, probablemente hoy en día, en que las cosas van mejorando, aunque muy lentamente, no hubiera dudado en denunciar la situación. Por aquel entonces no lo hice porque estaba convencida, y aún lo estoy, de que la denuncia no habría llegado a ninguna parte. En la actualidad, los proyectos de investigación nacionales e internacionales que incluyen un porcentaje paritario de mujeres y hombres en sus equipos de investigación tienen más probabilidades de éxito. Esta medida favorece que las mujeres participen en proyectos, pero no quiere decir que tengan la misma consideración que ellos durante su desarrollo. Afortunadamente, cada vez más mujeres lideran sus propios equipos y proyectos de investigación, pero todavía son una minoría y queda mucho camino por recorrer".

ANA MARÍA BAJO CHUECA: "EN MI TRAYECTORIA, NO HE SIDO CONSCIENTE DE QUE HUBIERA LIMITACIONES POR CUESTIÓN DE GÉNERO"

Es profesora titular de Bioquímica y Biología Molecular, con una dilatada experiencia investigadora realizada en la Universidad de Alcalá y con una estancia postdoctoral de tres años en la Universidad de Tulane (EE.UU.) con el grupo del Dr. Andrew V. Schally (Premio Nobel de Medicina) y posterior reincorporación bajo el programa "Ramón y Cajal". Coordina el grupo de investigación de Unidad de Neuroendocrinología Molecular y su actividad investigadora se ha centrado en la evaluación de los mecanismos de señalización de diferentes neuropéptidos en los procesos de oncogénesis, angiogénesis y metástasis en cánceres de próstata, de mama y renales.

En la última edición de la Semana de la Ciencia organizó y coordinó la actividad "De profesión: científic@".

"¿Obstáculos en mi carrera investigadora? Quizá haya tenido mucha suerte en contar con una familia que me ha apoyado siempre y no ha coartado mi ilusión ni mis ganas por seguir en la ciencia. En una trayectoria de casi 30 años no he sido consciente de que hubiera limitaciones por cuestión de género. ¿Dificultades? Muchas. Pero supongo que han sido iguales tanto para hombres como para mujeres, principalmente en nuestro campo, la falta de financiación para desarrollar proyectos de investigación".

Comentarios

Bajo mi punto de vista, uno de los mayores obstáculos son las propias mujeres con puestos de liderazgo. En el ambiente al que acceden, con mayoría masculina, muchas de ellas, tratan de afianzar su poder reproduciendo las mismas desviaciones de género. Si lograran sacudirse sus inseguridades, los tribunales, comités, equipos de dirección, etc., irían alcanzando la paridad de forma natural y sin tener que establecer cuotas impopulares. Mientras haya que seguir reivindicando cuotas, las niñas percibirán el duro camino que les espera.

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