Número 19, octubre - noviembre 2003
ESTRATEGIAS, CONOCIMIENTOS E INNOVACIÓN>> Con otro aire
 
  ¿Los mitos una herramienta para la transmisión de conocimiento tácito?      
Carlos Fernandez Isoird
Director de investigación. MIK
fernadez@mik.es
 
 

El termino griego mizos, del que deriva el castellano mito, en principio significaba simplemente, "palabra", "dicho" o "cuento". Solo tras las obras de Herodoto se introdujo el concepto de hecho histórico en el pensamiento Griego. Entonces mizos adquirió el significado de ficción.

A casi todo el mundo le gusta un buen cuento, los cuentos nos permiten "seguir tocando", Por así decirlo, son ventanas, cada una de las cuales enmarca una panorámica concreta de un paisaje que de otro modo, quizá no hubiéramos conocido jamás y, paradójicamente, por única que sea la perspectiva, por extraña que resulte la vista, podemos aprender algo sobre nosotros mismos, John Campbell lo expresa de la siguiente manera:

Volver a contar antiguos cuentos por el puro placer del "erase una vez" es un arte que se practica muy poco en nuestros días, al menos en el mundo occidental; sin embargo, cuando... se nos presenta una muestra colorista de este arte, el sortilegio funciona y viajamos con la imaginación a una tierra de nunca jamás que en cierto modo conocemos desde hace tiempo... Su fascinación radica en unas formas de vida distintas a la nuestra que, no obstante, se comunican con una parte de nuestro será que quizá no hayamos prestado atención: la parte de la fantasía y el sueño, que puede desembocar en la visión, y la visión en un cierto tipo de revelación.

Por que en el pasado, y hoy en día en el mundo primitivo que esta desapareciendo con enorme rapidez, incluso en los rincones más remotos de la tierra, las gentes vivían en gran medida de las historias y leyendas, que comunican subliminalmente con nuestras con nuestra propias posibilidades para la visión, que hablan de las cualidades de la existencia perdidas o la la espera de ser llevadas a la practica.

En el comentario de Campbell se aprecia una distinción implícita: casi cualquier cuento bueno nos encantara y podrá enseñarnos algo, pero solo con ciertas visiones seductoras, historias con el poder de conformar, podrán servirnos de inspiración.

Al igual que los sueños, los cuentos son productos de la imaginación humana, en consecuencia, sus imágenes, aunque derivadas del mundo material y de su supuesta historia, son, como los sueños, revelaciones de las esperanzas, los deseos y los temores, de las potencialidades y los conflictos de la voluntad humana, que se mueve gracias a la energía de nuestro pensamiento. Es decir, que todo cuento, intencionada o inintencionadamente, es psicológicamente simbólico. Por tanto hay que interpretar su narrativa y sus imágenes como metáforas, no de un modo literal.

La gran ventaja de los mitos o cuentos populares es que "viajan" con facilidad de un grupo de personas a otro. Naturalmente pueden cambiar en el camino, e incluso transformarse en el seno del mismo grupo al ser contados una y otra vez.

De hecho, según el antropólogo francés Claude Leví Strauss un cuento trata de resolver las contradicciones observadas en la experiencia humana, que pueden tener un carácter inmediato y sensorial o sumamente abstracto. El antropólogo sostiene que los creadores de cuentos procuran resolver contradicciones de todas clases estableciendo una relación, o intentando establecerla, entre un aspecto de la vida y su opuesto en una cadena de oposiciones binarias; por ejemplo juventud y vejez, cultura y naturaleza, humano y animal.... Un cuento plantea tantas preguntas como respuestas proporciona.

Por otro lado, nos encontramos con la estructura narrativa de los cuentos, el ruso Vladimir Proppha descubiertos en sus estudios la existencia de ciertas funciones que constituyen los elementos básicos de todos los cuentos populares rusos. Entre ellos se encuentran la prohibición, la maldad, el abandono, el dialogo, el villano, la huida la persecución, de hecho Propp ha constatado que los episodios que aparecen en cualquier cuento concreto siempre siguen el mismo orden, otros estudios realizados por Alan Dundes, Lee Haring, en USA y África confirman también la existencia de unas estructuras fijas.

Un cuento popular es un producto comunal, en el sentido de que no hay unos autores identificados, y presentan múltiples versiones, y surgen y crecen del intento de explicitar y explicar vivencias tenidas por esos gropos sociales, y normalmente encierran un mensaje social.

En cierto sentido, cada vez que se cuenta un cuento, se produce una nueva creación, de hecho los cuentos no surgen de la nada, se extraen de un almacén de ideas e imágenes originadas en incontables, actuaciones anteriores, que existen en la memoria del narrador, pero no solo en la suya, sino en la todos aquellos que escuchan y participan en la narración, ya que la producción del cuento en el transcurso de la narración no es solo tarea de un individuo , sino de todo un grupo.

El "público" suele participar en la creación de los relatos mediante preguntas y comentarios que estimulan la memoria y la imaginación del narrador.

Un campo fértil para la creación de mitos es el tipo de sociedad de pequeña escala en la que las personas son más o menos de iguales y en la que existe una especialización ocupacional o una estructura de clases escasa. Lo más cercano al especialista en estas sociedades viene representado por el científico creativo, el experto en explorar mundos invisibles situados por encima y por debajo de los dominios convencionales y en ofrecer a todos la sabiduría y el conocimiento que adquiere en tales lugares, la tarea del científico se basa en la acumulación de experiencia que obtiene directamente de la observación y de la experimentación a la que hay que añadir la libertad creativa que no caracteriza habitualmente a los científicos modernos, sino que más bien pertenece al artista. El mundo del mito tiene su origen en el arte científico y su aspecto más destacado es el del juego.

Los cambios de forma como los relatos en los que las personas se transforman en animales ejemplifican este espíritu lúdico. El juego creativo constituye la esencia misma de la creación de mitos. Aunque este cambia y se desarrolla sin cesar, nunca pierde le contacto con sus raíces, que se adentran en la experiencia del científico creativo. Como esta experiencia se centra en las interconexiones entre todos los aspectos de la vida el mito solo puede tener un carácter global y por consiguiente registra y transmite el significado en el sentido más profundo. Pero tal significado juega con el oyente o el lector en lugar de imponerse. Y en ello radica el secreto de su atracción, universal e imperecedera.