La Ley de la Ciencia y la internacionalización de la investigación

Mucho se ha hecho, mucho falta por hacer y ha de ser más rápido que el entorno. Así se podría resumir la evolución en estos 20 años, pero en un entorno cambiante y además velozmente, hay que reaccionar más rápido que nuestros países competidores aunque en esta temática se haga colaborando. Este artículo pretende dar algunas pistas, recordar algunos hitos y lanzar sugerencias.

     
Serafín de la Concha
Jefe del Dpto. de Programas de I+D de la Unión Europea
CDTI
 

La Ley de la Ciencia al tratar los temas internacionales marcaba tres aspectos de interés: a) preocupación por los retornos "adecuados", b) tanto científicos como tecnológicos e industriales y c) con la colaboración principal de un centro gestor.[1]

Se ha tardado más de lo previsto en acercarnos a una participación "adecuada" a pesar de los grandes esfuerzos por unirnos a la Europa del conocimiento y como consecuencia recientemente se ha lanzado un Plan de Activación de la Participación Española. Y con respecto a los dos últimos apartados, se han tenido que superar muchas dificultades para integrar de manera sistemática las actuaciones conjuntas investigadores-empresas a favor de la participación que no se logró hasta el VI Programa Marco (PM) con el CDTI como organismo gestor de referencia.[2]

Pero volviendo a los orígenes: ¿tan importante es ser competitivo en la investigación internacional? En un mundo global hay que buscar la excelencia y estar entre los mejores por lo menos en determinados sectores, tecnologías o nichos del conocimiento y para poder competir a ese nivel, salvo excepciones, se exige el colaborar con las entidades y grupos de investigación destacados de otros países.

¿Qué sucede cuando además la salida al exterior se produce aisladamente científicos de empresarios?

Hay dos casos notorios:

  1. En el CERN la participación científica española ha sido siempre excelente lo que no se corresponde con la cuota de nuestro país, superior a la contribución de española a la ONU, ni a la entonces participación industrial en los contratos; de ahí las fuertes tensiones que se produjeron a principios de los años 90 en los que se temió que España abandonara el CERN por segunda vez en la historia.

    Después de difíciles negociaciones, cambios en la normativa de contratos, alianzas con otros países y con la colaboración de los investigadores se superó la situación. Desde hace varios años los retornos son equilibrados.

  2. En el PM la colaboración entre universidades u OPI con empresas españolas ha aumentado en 9 puntos en los últimos años participando juntos en el 30% de los proyectos, mientras que con respecto a las empresas extranjeras ha crecido 28 puntos superando el 50%. Se pueden extraer dos conclusiones: las empresas europeas valoran el conocimiento que aportan los investigadores españoles para posteriormente ganar mercado en buena parte en nuestro país (gráfica 1).


El Programa Marco de I+D de la Unión Europea (PM) tiene como objetivo prioritario fortalecer la competitividad industrial contribuyendo a la creación de una sociedad basada en el conocimiento. A tal fin, promueve la excelencia en la investigación científica y tecnológica a través de consorcios internacionales en los que participan empresas, grupos de investigación y usuarios. Los proyectos persiguen el desarrollo de nuevas tecnologías, procesos, servicios y aplicaciones así como la absorción, desarrollo y difusión del conocimiento a los diversos sectores, todo ello trabajando en un entorno multidisciplinar.

Merece la pena que nos centremos en el Programa Marco Comunitario dado que resulta esencial para el Sistema Nacional de I+D+i de nuestro país, no sólo por el volumen de financiación comunitaria que aporta[3] sino por las oportunidades que representa de mejora del conocimiento, aumento de la competitividad empresarial, la posibilidad de contrastar nuestro nivel de desarrollo científico y tecnológico, así como por el acceso que supone a los conocimientos y tecnologías más excelentes a nivel europeo para los participantes españoles. (Ver evolución de los retornos, gráfica 2).

Durante estos años, merece la pena recordar algunos hitos importantes en el andar internacional en el ámbito de la gestión:

  • El descubrir que hay una correlación muy estrecha entre la participación en los grupos de expertos, especialmente evaluaciones, y los resultados obtenidos (II PM).

  • La acción especial en microelectrónica (GAME-III PM) demostró la efectividad de las negociaciones a alto nivel y que las tecnologías avanzadas se pueden utilizar en todos los ámbitos. Abrió camino a otras actuaciones e incluso, a pesar de la pre-competividad de los proyectos, se financió la pre-comercialización de software avanzado (ECLAIR-IV PM).

  • En el VPM, nuestro país fue la avanzadilla para que en la UE se pudieran aplicar tarifas fijas para los costes indirectos equivalentes al 80% del coste de personal, simplificando radicalmente la justificación de costes.

  • España fue de los impulsores en el VI PM de fijar como objetivo que el 15% de la financiación fuera para las PYME y encabeza el mantenerlo para el VII PM. La iniciativa de proyectos integrados para PYME y la importancia de los proyectos buenos independientemente de su tamaño, siguió los mismos pasos. La formación de redes como PYMERA ha sido caso de estudio de países avanzados.

  • Y recientemente, la obtención del fondo tecnológico para acortar distancias con los países de cabeza.

Bajo el punto de vista científico y tecnológico, todavía sólo destacan casos aislados como el liderazgo en la Plataforma Europea de la Construcción pero todavía cuesta el preparar los proyectos con más de seis meses de antelación y el proponer iniciativas precursoras. En el VII PM han tenido que ser los nórdicos los que lancen una acción en ciencias marinas, y por ser los primeros, limitada al Báltico ¿A qué esperamos los del Mediterráneo?

Veamos cuál ha sido la evolución tanto de los organismos gestores como de los participantes, así como las tendencias que se vislumbran:

Antes

Ahora

Tendencias

Esperar hasta que salgan las convocatorias Anticipación. Participación en grupo. Actuaciones en red con entidades locales: centros tecnológicos, PYMERA, RedFUE OTRI-CRUE Visión Inter-nacional. Participación combinada en programas regionales, nacionales y de la UE. Priorización de los temas internacionales por parte de los gestores y entidades
Gestión y participación aislada por proyectos Gestión del programa y estrategias de convocatorias. Los gestores “venden” sus productos (programas) Alianzas estratégicas de investigadores y empresas. Creación de oficinas de proyectos. Incorporación de más organismos a la oficina SOST en Bruselas. Los gestores en red ofrecen “soluciones”
Objetivos de retorno sólo para el organismo gestor Seguimiento de las iniciativas europeas replicándolas en España. Planes de internacionalización Promover iniciativas europeas estratégicas. Objetivos de participación extendidos a todos los colectivos e incentivos por resultados

La evolución en estos últimos años ha sido muy positiva. Hace dos años nadie podría pensar que nuestro país sería de los que más plataformas tecnológicas nacionales tienen funcionando (más de 20) cuando todavía no ha empezado el VII PM. El promedio de retorno anual en el VI PM (2003-06) ha aumentado un 33% con respecto al V PM (1999-2002).

Examinemos algunas peculiaridades y contrastes sorprendentes del Sistema Español en el contexto de la UE:

  • Al analizar los índices más significativos de ciencia (gasto, publicaciones, investigadores, etc) y tecnologías (patentes, exportaciones, empleo, etc), salvo excepciones, nuestro país está entre los puestos 10 y 13 y sin embargo en el PM ocupa el sexto lugar.

  • El ratio retornos obtenidos del Programa Marco por España (6.0%) frente a aportación española al gasto total en I+D de la UE-25 (GERD Esp/UE 4,3%) es un 35% mayor.

No hay que olvidar que nuestro país tiene un Sistema de Ciencia-Tecnología-Empresa bastante limitado, constituido por grupos generalmente pequeños, aislados y con todavía escasa cohesión investigación-empresa así como presencia sistemática en la I+D internacional. Afortunadamente cada vez es mayor el número de excepciones a lo anterior. Analicemos algunos datos:

  • Entre las 300 empresas que más invierten en I+D en el mundo, la UE tiene 81 y España ninguna. Ninguna región española está entre las 15 mejores de la UE en Gasto en I+D/PIB y todas están por debajo de la media UE.

  • En cuanto a la participación en el VI PM (ver gráfica de la evolución desde el III PM): la universidad de Lovaina iguala en retornos a las cuatro primeras universidades españolas. De las 25 empresas que más invierten en España en I+D casi la mitad de ellas está ausente, perteneciendo a sectores de automoción o farmacia, sin embargo a pesar de las dificultades, más de la mitad del retorno empresarial lo obtienen las empresas de menos de 250 empleados. Una empresa española de 20 empleados lidera un proyecto en aeronáutico que es el sector más cerrado. Tanto el CSIC como Telefónica están entre los cinco primeros homólogos europeos. El número de las empresas que participan es sólo diez veces menor que las que hacen I+D según el INE.



A la vista de lo anterior, seguimos manteniendo que el sistema español tiene un tamaño limitado, que el éxito en los proyectos no es cuestión del tamaño de la entidad sino de las ideas avanzadas que tenga, el interés que ponga y una estrategia adecuada con las correspondientes alianzas.

Si del IV al V PM los centros tecnológicos agrupados entorno a FEDIT pudieron aumentar su participación en tres puntos porcentuales superando el 10% e igualándose al CSIC a pesar de tener un número mucho menos de investigadores, no sería descabellado marcarse unos objetivos de retornos ambiciosos, siempre y cuando se pusieran los medios adecuados, las entidades españolas estuvieran suficientemente motivadas y entendiesen su acceso a los programas europeos como nuevas oportunidades en conocimientos, tecnologías y acceso a otros mercados.

En un horizonte de reequilibrar[4] o al menos avanzar posiciones con respecto a la participación española y teniendo en cuenta el considerable aumento de presupuesto del V PM al VI PM y del 60% para la VII edición, quizás habría que:

  • Buscar el compromiso de nuevas entidades, especialmente aquellas con potencial y capacidad reconocida y promover su posicionamientos (calidad y liderazgo) mediante la financiación por resultados, facilitar las oficinas de proyectos, reforzar el apoyo local in-situ a los participantes. “Invitar” a asumir objetivos de participación a las entidades relacionadas con las ayudas públicas. Nuestras grandes empresas han dado grandes pasos en los mercados internacionales pero ¿Qué se podría hacer para que sintieran como suyo el Programa Marco y lo integraran en su I+D+I?

  • Profesionalizar la gestión de programas y proyectos, avanzar en el modelo de gestión integral e independiente que incorpora a universidades, centros de investigación e innovación, empresas y usuarios. Si los proyectos se realizan en consorcios internacionales y para aprovechar al máximo el conocimiento científico y tecnológico que se desarrolla en Europa, no tiene sentido separar en España lo que se intenta unir en la UE mediante el Programa Marco.

  • Con un sistema de Ciencia-Tecnología-Empresa “limitado”, probablemente sería oportuno: reorientarlo hacia la internacionalización y colaboración de investigadores y empresas, priorizar la Inter(nacionalización) de las ayudas evitando el efecto sustitución, alinear los grandes programas estatales (CENIT, CIBER, proyectos estratégicos, singulares y tractores, consolider, etc.) y autonómicos con las iniciativas europeas[5].
VI PM: Entidades Españolas más Destacadas
Entidad Nº Actividades Lideradas Subv MEuros
CSIC 292 34  
TELEFONICA G. 105 12  
U. POLITECNICA DE CATALUÑA 114 15 > 20
U. POLITECNICA DE MADRID 122 7  
U. AUTONOMA DE BARCELONA 93 2  
U. AUTONOMA DE MADRID 93 2  
ATOS ORIGIN 52 18  
U. DE BARCELONA 79 5  
U. POMPEU FABRA 46 6 > 10
U. POLITECNICA DE VALENCIA 66 8  
I.SALUD CARLOS III 42 2  
U. DE VALENCIA 44 4  
I. DE PROSPECTIVA TECNOLOGICA 21 3  
U. DE ZARAGOZA 36 2  
U. ROVIRA I VIRGILI 32 5  
FUNDACION LABEIN 44 7  

© CDTI 04-09-2006



[1] La Ley de la Ciencia atribuye a la CICYT la coordinación y seguimiento de los programas y organismos internacionales asegurando los adecuados retornos científicos, tecnológicos e industriales en colaboración con el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (art. 8.2, Ley 13/1986).

[2] Asimismo, según la ley de la Ciencia: “El CDTI debe asumir un papel protagonista en la obtención de los adecuados retornos científicos, tecnológicos e industriales como indica la Ley 13/86 (art. 10.2)”. En este sentido se considera que su estructura de gestión basada en una acción integral que combina la representación, la promoción y la ayuda a la participación, es un modelo adecuado”

[3] Según datos provisionales, España ha captado 932 M€ en subvenciones durante el período del actual VI PM (2003-06), de los cuales 68 M€ corresponden a becas.

[4] La Comisión Plenaria de la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología del pasado 11/7/06, aprobó el lanzamiento de un Plan de Activación de la Participación española para el VII PM. Su objetivo es aumentar los retornos hasta alcanzar en el 2010 el 8% acorde con el peso económico en la UE. Para más información: www.ingenio2010.es/anyo.html

[5] Un ejemplo de esto último son las actuaciones en I+D+I del País Vasco.