La Ley de la Ciencia y la investigación militar

     
Concepción Salinas
Dpto. Química Inorgánica. Universidad de Alicante



Miguel Ángel Molina
Fundació per la Pau

 


La ley13/1986, de 14 de abril de 1986, de Fomento y Coordinación General de la Investigación Científica y Técnica,conocida como Ley de la Ciencia, (a partir de ahora la Ley) cumple 20 años. Su objetivo es establecer los necesarios instrumentos para definir las líneas prioritarias de actuación en materia de investigación científica y desarrollo tecnológico, programar los recursos y coordinar las actuaciones entre los sectores productivos, centros de investigación y Universidades. La finalidad es obtener del necesario incremento de recursos para la investigación la rentabilidad científico-cultural, social y económica más adecuada a nuestras exigencias y necesidades.

La Ley encomienda a la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología, la programación de las actividades de investigación de los organismos dependientes de la Administración del Estado, mediante el Plan Nacional de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico. El Plan Nacional, establece los grandes objetivos en investigación científica y tecnológica para períodos plurianuales, y ordena las actividades dirigidas a su consecución en programas nacionales, programas sectoriales, a realizar por los distintos Ministerios con responsabilidades en esta materia y programas de Comunidades Autónomas, que sean financiados en todo o en parte por fondos estatales.

Entre los objetivos del Plan Nacional que se definen en el artículo 2 de la Ley, se encuentra en el apartado g) “El fortalecimiento de la defensa nacional”. Entre las funciones de la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología recogidas en el artículo 7 se encuentra, en el apartado e) “Coordinar con el Plan Nacional las transferencias tecnológicas que se deriven del programa de adquisiciones del Ministerio de Defensa y de cualquier otro Departamento ministerial”. Finalmente, en la disposición adicional octava, se establece que “el Ministro de Defensa podrá adaptar al Plan Nacional y, en su caso, integrar en él, proyectos de investigación científica y desarrollo tecnológico en materias que afecten a la Defensa Nacional, para su financiación, en todo o en parte, con cargo a dicho Plan, así como financiar proyectos integrados en los mismos”. Este es el marco legislativo donde se enmarca la investigación con fines militaresen España y que por tanto es considerada dentro de nuestras exigencias y necesidades. Cabría aquí mencionar que el objetivo de la investigación con fines militares es muy simple y a la vez terrible: crear nuevas armas más "eficaces" que, en el mejor de los casos, no se utilizarán y, en el peor, serán herramientas de destrucción. Los últimos cien años han contemplado una auténtica explosión de nuevos armamentos, producto del crecimiento imparable de la I+D militar; que han dotado a los ejércitos de un poder de devastación sin precedentes en la Historia.

Siguiendo con el articulado de la Ley, en el artículo 3, apartado c),se establece que para la definición de los programas que integran el Plan Nacional de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico, así como en la determinación de los instrumentos necesarios para su aplicación, se tendrá en cuenta los recursos económicos y presupuestarios disponibles, así como la necesidad de una financiación regular para el mantenimiento y la promoción de una investigación científica y técnica de calidad. Evidentemente, los logros de la investigación científica en gran manera se verán determinados por los recursos humanos y económicos que se dediquen a la misma. Es por ello de gran interés conocer los recursos que anualmente dedica el Estado a los distintos Programas de investigación.

En la Tabla 1 se presenta un extracto de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2007, de las partidas destinadas a Programas de Investigación. Las partidas destinadas explícitamente a I+D militar se mantienen en máximos históricos y ascienden a 1586,10 millones de Euros (263.094 millones de pesetas), la segunda mayor cifra de todos los tiempos. Aunque estos fondos se reducen ligeramente respecto al año pasado (en 97 millones de euros), el aumento espectacular en el número de programas de desarrollo de armamentos, que pasan de 9 a 13, hace prever futuros incrementos. En cambio, la suma de presupuestos para investigación científica (que incluye todas las ciencias sociales y naturales), sanitaria, educativa, medioambiental, agraria, geológica, oceanográfica y energética apenas asciende a 1387,17 millones de euros; 200 menos de los que recibe la investigación militar.

Como se puede comprobar en la Tabla 1, la cifra de 1586,10 millones de euros es el resultado de sumar el presupuesto de investigación centralizado desde el Ministerio de Defensa, que asciende a 361,04 millones de euros, con los anticipos que facilita el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo al Programa de apoyo a la innovación tecnológica en el sector de la Defensa, que para el año 2007 están presupuestados en 1225,06 millones de euros.

Tabla 1
Presupuestos de los Programas de Investigación para el 2007

Ministerio Programa Presupuesto (millones de euros) % del total
Educación y Ciencia
Investigación Científica 722,37 9,0
Fomento y coordinación de la inv. científica y técnica 1405,13 17,4
Inv. y evaluación educativa 5,52 0,1
Astronomía y Astrofísica 16,81 0,2
Inv. y desarrollo tecnológico-industrial 648,86 8,1
Inv. y experimentación agraria 17,16 0,9
Inv. oceanográfica y pesquera 52,12 0,7
Inv. geológico-minera y medioambiental 36,76 0,5
Inv. energética, medioambiental y tecnológica 123,87 1,5
Industria, Turismo y Comercio
Apoyo a la innovación tecnológica en el sector de la Defensa* 1225,06 15,2
Inv. y desarrollo tecnológico-industrial 1495,37 18,6
Inv. y desarrollo de la sociedad de la información 625,72 7,8
Innovación tecnológica de las telecomunicaciones 819,07 10,2
Sanidad Investigación sanitaria 328,80 4,1
Medio Ambiente Inv. geológico-minera y medioambiental 29,76 0,4
Defensa
Investigación y estudios de las Fuerzas Armadas 357,14 4,4
Inv. y desarrollo de la sociedad de la información 3,90 0,1
Otros Ministerios Diversos 93,00 1,2
TOTAL 8060,42
(1083 Mill.Pta)

 

Fuente: Presupuestos Generales del Estado, año 2007[1]
*Programa de nueva creación

En otras palabras, los PGE2007, como ya ocurriera en años anteriores, apuestan por el desarrollo de nuevos sistemas de armas en detrimento de la investigación socialmente útil y que colabore en la resolución de los problemas y retos a los que se enfrenta actualmente nuestro país. De hecho, en 2007 el gasto en I+D militar será casi dos veces y media superior al Programa de “Investigación Científica”, 5 veces el de investigación sanitaria, más de 20 veces el de investigación agraria o más de 300 veces el de investigación educativa. Los presupuestos de I+D, así, apuestan claramente por el desarrollo de nuevas armas y dan la espalda a las auténticas necesidades y desafíos a los que se enfrenta la sociedad española: ambientales (desertización y gestión del agua, calentamiento global, incendios,…), educativos (integración de inmigrantes, fracaso escolar), científicos (superación del retraso secular de nuestro país, precariedad laboral del personal investigador), energéticos (desarrollo de nuevas fuentes de energía), etc.

Los programas de I+D del Ministerio de Defensa son gestionados por el Órgano Central de la Defensa (Ministerio y Subsecretaría y Secretaría de Estado de la Defensa) y por dos Organismos Autónomos: el Canal de Experiencias Hidrodinámicas de El Pardo y el Instituto Nacional de Técnica Aerospacial "Esteban Terradas" (INTA). De acuerdo con el proyecto de Presupuestos para 2007, el Órgano Central de la Defensa desarrollará catorce programas de I+D, los más importantes de los cuales se recogen en la siguiente tabla.

Inversiones más importantes para 2007 de los programas de I+D gestionados directamente por el Ministerio de Defensa[2]

  (millones de euros)
Carro de combate Leopardo 20,00
Actividades CIS 21,75
Tecnologías de la Información y Comunicaciones 30,88
Equipamiento y material para activ. de I+D 33,95
Plataformas, propulsión y armas 41,12

Desde hace unos años, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo (antes Ciencia y Tecnología) concede una importante cantidad de anticipos sin intereses, supuestamente reembolsables, para las empresas que desarrollan algunos productos militares. Estas aportaciones se hallan incluidas en el Programa 464.B de los presupuestos y para el año 2007ascienden, como ya se comentó, a 1225,6 millones de euros, de los que 554,8 serían para las empresas públicas y 670,3 millones para las no públicas. El listado de los trece proyectos y empresas beneficiarias de los anticipos a cargo de los Presupuestos se recoge en la Tabla 2.

Tabla 2
Proyectos de desarrollo de nuevos armamentos subvencionados por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, 2007[3]

Proyectos Contratistas
Avión de combate EF-2000 Consorcio CEDIEF AIE (EADS-CASA, ITP)
Desarrollo carros combate Leopardo General Dynamics (Santa Barbara Sistemas S.A.)
Avión de transporte militar A400M Airbus Military(con EADS-CASA e ITP)
Helicópteros de combate Tigre No especificado
Submarino S-80 Navantia
Buque de proyección estratégica Navantia
Carro de combate Pizarro Asociación Pizarro (General Dynamics, Navantia, Indra, SAPA Plasencia)
Buque de aprovisionamiento de combate Navantia
Sistema integrado de Artillería de Combate Obús Rema* General Dynamics (Santa Barbara Sistemas S.A.)
Mísiles de corto alcance** No especificado
Buques de acción marítima* Navantia
Fragata 105* Navantia
Helicóptero NH90* Eurocopter España e ITP
*Programas de nueva creación
**En 2006 se contemplaba un “misil IRIS-T para el Eurofighter y caza EF-18”

La práctica totalidad de los fondos de I+D militar se destinan al diseño y construcción o modernización de distintos tipos de armamento de carácter claramente ofensivo, lo que se aviene mal con la declarada “vocación humanitaria” del Ejército español. Y van a parar, por ello, a siete compañías especializadas en la fabricación de armas; entre las que ocupa un papel destacado General Dynamics, compañía norteamericana que está entre los cinco principales proveedores del Pentágono. Estas siete empresas recibirán, en su conjunto, unos fondos para I+D que casi duplican los del programa que constituye la principal fuente para financiar la investigación en las Universidades y el CSIC.

Al canalizar la mayor parte de fondos para el desarrollo de nuevas armas a través del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y, pese a haberlos reubicado en un programa separado, el Gobierno ignora por tercer año consecutivo uno de los compromisos electorales formulados por el PSOE antes de las elecciones de marzo de 2004; según el cual “sólo se contabilizarán como gastos de I+D los que realmente sean utilizados para estos fines, reubicando los correspondientes Gastos Militares destinados a la fabricación de armamento en el lugar adecuado”3. Tampoco está de más recordar que, durante su paso por la oposición, el PSOE fue incluso más allá y presentó una proposición no de ley para que los préstamos a empresas para el desarrollo de productos militares se reubicasen y se dedicasen a financiar la ciencia en universidades y centros públicos de investigación[4]

Otro aspecto interesante es la evolución de los presupuestos de I+D para programas militares en los últimos años que se presenta en el gráfico.Como se puede observar, se multiplicaron por cuatro entre 1995 y 1999, para estabilizarse alrededor de los 225.000 MPta anuales. A este respecto, los Presupuestos para 2006 representaron un significativo cambio de tendencia, al aumentar un 26% el gasto en I+D militar, llevándolo a cifras desconocidas hasta el momento. Para este año, el presupuesto de investigación armamentística se reduce ligeramente, pero es el segundo mayor en la historia de nuestro país. 

Durante los últimos años, los sucesivos Gobiernos españoles se han unido a la tendencia estadounidense y han apostado a fondo por la I+D militar hasta llegar a la situación actual, que podríamos calificar de escandalosa. En efecto, aunque el Estado español es uno de los países desarrollados que menos invierte en ciencia (apenas el 1,1% del PIB en 2003, mientras que la media de la UE se aproxima al 2%); en cambio, dedica cuantiosos recursos a la I+D militar. Según un informe de la OCDE España es el segundo país occidental que más porcentaje del PIB dedica al desarrollo de nuevas armas, por detrás tan sólo de los EE. UU.

Lejos de permanecer pasivos ante la progresiva militarización de la I+D, las trabajadoras y trabajadores del ámbito de la ciencia han comenzado a movilizarse en el marco de la Campaña "Por la Paz: ¡No a la investigación militar" (www.noalainvestigaciónmilitar.org). La Campaña afirma que el objetivo de la investigación científica debe ser el desarrollo de conocimientos básicos y aplicados dirigidos a mejorar el bienestar de la humanidad y la preservación de la biosfera y, desde este punto de vista, considera a la I+D militar como una auténtica ‘anticiencia’. Su fin último, por tanto, es conseguir la transferencia de los recursos que se dedican a investigación militar hacia áreas civiles, cortando el ciclo armamentista desde su raíz. Más de 2.000 investigadores de numerosas universidades, centros del CSIC y empresas privadas han suscrito ya la Declaración de Objeción Científica que promueve la Campaña. En ella, los firmantes se comprometen a no participar en ninguna investigación con fines militares y se declaran a favor de la transparencia presupuestaria y de la transferencia de recursos a la investigación civil. Esta iniciativa es pionera, dado que nunca en ningún otro país se había lanzado una campaña masiva de objeción científica.

Otra de las propuestas de la campaña es la Cláusula de Buen Uso. Esta iniciativa consiste en una cláusula que, incorporada a las patentes y publicaciones científicas, podría impedir su uso con fines militares. La primera tesis de investigación que incorporó la citada cláusula la presentó en 2004 Isidoro Albarreal, un investigador de la Universidad de Sevilla, y ya le han seguido otras tesis en varias universidades, así como algunos trabajos científicos. Además, trece universidades españolas han incorporado a sus estatutos el compromiso por la paz y la renuncia a la investigación militar, lo que constituye una importante herramienta de trabajo para el futuro.

La campaña Por la Paz: ¡No a la investigación militar! nació en el año 1999 por iniciativa de la Fundació per la Pau, una ONG catalana que trabaja en el ámbito de la cultura de la paz, y actualmente cuenta con la participación de más de cuarenta colectivos y entidades.


[1]Los Presupuestos Generales de Estado se pueden consultar en la página web del Ministerio de Economía y Hacienda
www.sgpg.pap.meh.es/Presup/PGE2007Proyecto/PGE-ROM/Cuerpo.htm

[2]Presupuestos Generales del Estado 2007, Programa 464A

[3]Presupuestos Generales del Estado 2007, Programa 464 B

[4]El País, 27 de Noviembre de 2002