Kate Russo había leído todo lo posible sobre los eclipses antes de contemplar el primero. Sabía cómo se alineaban la Tierra, la Luna y el Sol, cuánto duraría la oscuridad y qué cambios se producirían en el cielo. Pero nada de aquello la preparó para la experiencia.
En este ensayo publicado en Aeon, la psicóloga relata cómo entrar en la sombra de la Luna alteró por unos minutos su percepción del mundo. La luz desapareció, la temperatura descendió y la corona solar surgió alrededor de un disco completamente negro. Russo sintió miedo, asombro y una intensa conexión con las personas que la rodeaban.
Desde entonces, ha viajado por el mundo persiguiendo eclipses y estudiando las emociones que provocan. Para ella, la totalidad es también una metáfora de la vida: una experiencia intensa, hermosa y fugaz que termina casi en el mismo momento en que empezamos a comprenderla.
Imagen de portada: Defense Visual Information Distribution Service