IES María Rodrigo
¿ESTÁS MASTICANDO UN PROBLEMA O CUIDANDO TU SALUD? El "efecto boomerang" de tu chicle.
Masticar chicle puede parecer un gesto inofensivo para matar el aburrimiento, pero es un truco que le sale caro a tu cuerpo.
Al masticar constantemente, envías una falsa alarma a tu estómago: este se prepara para recibir comida liberando ácidos que, al no encontrar nada que digerir, acaban irritando tus propias paredes digestivas. Además, sometes a tu mandíbula a una "maratón" innecesaria que puede derivar en dolores de cabeza y desgaste articular.
Pero el verdadero peligro está en lo que queda atrás. Aunque muchos sean "sin azúcar", los ácidos y edulcorantes artificiales pueden debilitar el esmalte, y el continuo choque de los dientes al masticar crea microfisuras, dejando la puerta abierta a las bacterias que producen las caries.
Una higiene bucal impecable no es solo cuestión de estética, es tu escudo contra infecciones que pueden afectar a todo tu organismo. No dejes que un hábito pegajoso arruine tu salud: reducir el uso de chicles, cepillarte los dientes y usar hilo dental según las pautas de la Organización Colegial de Dentistas es el único "truco" real para mantener una boca sana y un cuerpo con energía.
🦷 TU BOCA NO ES UNA FÁBRICA: El impacto del chicle 🦷
1. 🧠 El engaño al cerebro
Al masticar, tu cuerpo cree que vas a comer. El estómago empieza a fabricar ácidos... ¡y no hay comida! Resultado: dolor de tripa e hinchazón.
2. 💥 Mandíbula en "Overbooking"
Al masticar chicle de forma reincidente, machacas el esmalte porque se producen microfisuras por donde se adentran las bacterias que producen las caries. Además, forzar los músculos de la cara durante horas causa fatiga articular, sobredimensionamiento de los músculos de la mandíbula y esos dolores de cabeza que no sabes de dónde vienen.
3. 🛡️ El escudo que se rompe
Incluso los chicles "sin azúcar" tienen ácidos que atacan tu esmalte. Si no usas el cepillo, las bacterias ganan la partida.
🧼 TU KIT DE SUPERVIVENCIA (Higiene Vital)
Cepillado: Mínimo 2 veces al día (la noche es sagrada).
Hilo dental o cepillos interdentales: Porque el cepillo no llega a los escondites de las bacterias.
Enjuague con agua: El mejor limpiador natural después de cada comida.
Instituto de Educación Secundaria