ciencia y literatura


MORFINA

 

Morfina Bulgákov,  Mijaíl.

Traducción: Selma Ancira

Anagrama, Barcelona, 1991

 
 
 
 

EL AUTOR

Mijaíl Bulgákov nació en Kiev, en 1891. Estudió Medicina y durante algún tiempo ejerció de médico rural. A partir de 1921, instalado ya en Moscú, se dedicó de lleno a la literatura. Compuso varias novelas, entre ellas <<Corazón de perro>> y <<El maestro y Margarita>> y varias obras de teatro. Pero estuvo buena parte de su vida bloqueado como escritor, condenado a la proscripción y el silencio por sus escasas simpatías hacia el sistema soviético, tanto es así que su obra maestra, <<El maestro y Margarita>>, feroz sátira del estalinismo, no pudo publicarse en vida del autor, que murió en 1940. Y <<Corazón de perro>>, otro título cenital, fue requisado antes de publicarse. De hecho, en sus años de madurez Bulgákov fue un proscrito, al que no se dejó publicar casi nada. Hoy, el perseguido Bulgákov es considerado uno de los mayores escritores rusos de todos los tiempos, a la altura de los grandes clásicos.

 
 

RESUMEN ARGUMENTAL

<<Ciclo de cuentos>>, que puede leerse como ficción novelesca, vertebrado en torno a las primeras aventuras médicas de un joven graduado en Medicina, trasunto del propio Bulgákov, la mayoría de los relatos dan testimonio del médico rural que fue el escritor, Estos relatos recuerdan los de William Carlos Williams, que hemos comentado aquí, con su anecdotario de partos, amputaciones, traqueotomías, curaciones de sífilis, fracasos clínicos. Hay la diferencia entre un ruso y un norteamericano, aunque de épocas muy contiguas, y hay la superior voluntad narrativa de Bulgákov, que acredita una notoria pero sutil capacidad introspectiva y de distanciamiento respecto a la propia persona, con un toque inevitable de cierta comicidad. Todo ello en medio de un paisaje dominado obsesivamente por la nieve y relatado con agilidad y calidez. Mención aparte merece el relato más extenso del libro y que le da título, <<Morfina>>. Se trata del diario de un compañero del protagonista, el médico Poliakov, que deja a su muerte el estremecedor relato de esas páginas confesionales, que son la crónica de una destrucción, referida en términos turbadores, (Al parecer, Bulgákov fue morfinómano durante un tiempo). Quien escribía al comienzo de su terrible experiencia: <<No puedo dejar de alabar a quien por primera vez extrajo la morfina de las cabecitas de las amapolas. Es un verdadero benefactor de la humanidad>>, este mismo sujeto acaba por confesar que <<Me he destruido solamente a mí mismo>>. En su confesión afluyen momentos estremecedores: <<La muerte de sed es una muerte paradisíaca, beatifica en comparación con la sed de morfina>> Consciente del personaje que dibuja, el diarista anota: <<En realidad no es un diario sino una historia clínica>>. O: <<Si yo no estuviera marcado por mi formación de médico, afirmaría que normalmente el ser humano sólo puede trabajar después de una inyección de morfina>>.

 
 

VALORACIÓN

Excelentes relatos estos, abismales en el caso de <<Morfina>>, que supone una doble aportación: a la literatura clínica y al poder de introspección, Mijaíl Bulgákov es en cualquier caso un excelente escritor, consciente de los medios que maneja, sutil y feliz en sus formulaciones.

 


 

 





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