Los desafíos definidos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG) han hecho avanzar la agenda tradicional de desarrollo. La Agenda 2030 de la ONU implica un cambio radical respecto a los enfoques anteriores; todos los actores económicos, políticos y sociales están llamados a la acción, dado que las soluciones potenciales deben ser ejecutadas a nivel mundial. Es por ello que la interacción de empresas, junto con los gobiernos, las ONG, las universidades y otros agentes sociales, juega un papel más crucial que nunca para el desarrollo sostenible.