Hay bulos que parecen recién salidos del horno de las redes sociales y otros que tienen más de dos mil años de antigüedad, aunque sus defensores no lo sepan. Que la Tierra es plana, o que nunca pisamos la Luna, son afirmaciones que siguen circulando con sorprendente vigor y que llegan a nuestras aulas a través de los teléfonos móviles de los alumnos. Por eso me alegra especialmente hablar hoy de una iniciativa en la que tengo el privilegio de participar: el curso “Huye de los bulos en ciencia. Acércate a las fuentes”