Viaje a Venus (Benjamín Montesinos, IAA y LAEFF).
Venus es un planea inhóspito, basta decir que nunca vemos su superficie porque contiene una atmósfera de… ¡ácido sulfúrico!. La atmósfera es tan corrosiva, y la presión en la superficie del planeta es tan grande comparada con la presión que tenemos en la Tierra, que las naves que han logrado aterrizar sólo han podido transmitir imágenes unos pocos minutos antes de ser consumidas por la acidez del entorno venusino.
Venus es el segundo planeta del Sistema Solar y el más semejante a La Tierra por su tamaño, masa, densidad y volumen. Los dos se formaron en la misma época.
Venus es conocido desde tiempos prehistóricos. Es el objeto más brillante del cielo a excepción del Sol y la Luna. Es visible a simple vista pero nunca más de tres horas antes del amanecer o tres horas después del ocaso por lo que los primeros astrónomos creían que se trataba de dos cuerpos celestes: Eosphorus como estrella matutina y Hesperus como estrella vespertina.
Dado que Venus es un planeta interior, al ser observado a través de un telescopio desde la Tierra el planeta muestra fases como la Luna. Cuando Venus presenta su fase completa parece menor porque está en el lado más alejado del Sol desde la Tierra. Su máxima luminosidad la muestra en su fase creciente. Las fases y las posiciones de Venus en el cielo se repiten en un periodo sinódico de 1,6 años. Los tránsitos a través de la cara del Sol son raros y tienen lugar de dos en dos en intervalos de poco más de un siglo. El próximo será en 2012.
La imagen de la izquierda está sacada de Astronomy Picture of the Day del 10 de enero de 2006. Sigue el enlace para obtener más información.
Si deseáis más información de la misión Venus Express, y de otras misiones espaciales de ESA, podéis acceder a la página de la Agencia Espacial Europea.
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JJ