Archivo de marzo 21st, 2013

El cometa PanSTARRS desde el observatorio de Calar Alto

Veinte años en este “negocio” y sigo sorprendiéndome, emocionándome cuando contemplo el cielo. Ayer avistamos el cometa PanSTARRS a simple vista desde Calar Alto. La Luna estaba alta, y todavía permanecía cierta luminosidad debida al fin del crepúsculo. Yo, inmerso en mis presupuestos, en las burocracias y otros asuntos remotamente relacionados con la ciencia, hice un paréntesis y me sumé al grupo de astrónomos y técnicos que, antes de iniciar las “verdaderas” observaciones astronómicas, quería disfrutar del espectáculo.

 

El cometa Panstarss desde el observatorio de Calar Alto

El cometa PanSTARRS visto desde Calar Alto, justo por encima del horizonte, aproximadamente una hora después de la puesta de Sol. Otros objetos de interés astronómico aparecen etiquetados. Destaca la luz zodiacal, producida por la dispersión de luz por partículas de polvo dentro del Sistema Solar (esencialmente en el plano en el que orbitan los planetas). Este fenómeno es característico de lugares excepcionales para la realización de observaciones astronómicas, como es el observatorio de Calar Alto, en donde se ha tomado la fotografía (crédito Gilles Bergond)

 

¡Y sí que lo fue! Tal vez a mí me sorprendió más porque no estaba preparado, mi mente seguía girando en torno a los problemas cotidianos (y no tan normales) de un observatorio astronómico. La verdadera realidad me golpeó de pronto: una vez más, la razón por la que hago todo esto, la belleza del universo desnuda ante mí.

La imágen, que claramente muestra la excelente calidad de cielo del observatorio de Calar Alto, en Almería, permite identificar varios objetos de gran interés y en buena medida resumen parte de mi carrera profesional: las galaxias cercanas M33 y M31 (Andrómeda), pero sobre todo los cúmos de estrellas de las Híades, Alfa Per y las Pléyades, sobre los cuales he trabajado de manera sistemática. Pero destaca por lo inusual, la luz zodiacal, indicador unívoco  de un cielo muy oscuro (en este caso, incluso con la Luna creciente y un brillante Júpiter.

Justamente estos días están aquí varios grupos de estudiantes de varias universidades de Madrid. Para ellos es una ceremonia de bautismo, la primera vez que observan con telescopios profesionales. Los telescopios son verdaderamente impresionantes, así como toda la tecnología que los rodea. Pero espero que estas jóvenes promesas no pierdan el horizonte, incluso en momentos tan complicados como éste. El ansia por conocer, por descubrir; la búsqueda de la verdad, de las respuestas a los enigmas de la naturaleza. Y, al final, el éxtasis ante su belleza.

Más información, incluyendo acceso a la imagen en alta resolución y detalles sobre cómo se ha obtenido la fotografía, en la página del observatorio.

 

 

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