Archivo de enero, 2011

Pilas de combustible de glucosa

Autores: [Ricardo Escudero Cid, Pilar Ocón-Universidad Autónoma de Madrid]

Hoy en día los biocombustibles son parte importante de los recursos renovables de nuestro entorno. Principalmente  se estudian como combustible directo para su uso en automóviles reduciendo las emisiones de gases contaminantes. La glucosa es la biomasa con mayor densidad de energía teórica, 4430 Wh kg-1, similar a la que presenta el metanol, uno de los combustibles más utilizados en las pilas de membrana polimérica.

12C6H12O6glucosa+6O2→6CO2+6H2′>

La glucosa es renovable pudiéndose obtener de actividades agrícolas y de cultivos específicamente energéticos tales como el maíz u otras gramíneas. Otras cualidades importantes que presenta es el hecho de no ser tóxico ni inflamable, su bajo coste y su facilidad de manejo a diferencia de lo que ocurre con otros combustibles.

Debido a estas ventajas se empezaron a investigar pilas de combustible capaces de catalizar la electrooxidación de glucosa en el ánodo y conseguir energía reaccionando con el oxígeno del cátodo. Las primeras celdas de este tipo fueron las llamadas enzimáticas, que usan catalizadores enzimáticos para tratar la glucosa convirtiéndola en combustible útil para la pila. Este tipo de dispositivos alcanzan valores de voltaje a circuito abierto de 0,52 V y potencias de 0,43 mW cm-2 usando glucosa oxidasa y laccase como catalizadores de la glucosa en el ánodo y del oxígeno en el cátodo respectivamente. Esta clase de pilas puede miniaturizarse y usarse en implantes, hay que tener en cuenta su baja potencia y corta durabilidad debido a la poca estabilidad que presentan las enzimas utilizadas.

A partir del problema de corta vida de estas pilas se estudian las pilas de combustible microbianas, más resistentes al envenenamiento y con menor pérdida de actividad. Como catalizador del ánodo se usan microorganismos como Shewanella putrefaciens o Escherichia coli obteniendo voltajes a circuito abierto de 0,664 V y potencias de 0,431 mW cm-2. El mayor problema detectado de esta clase de pilas viene dado por la dificultad en el transporte de electrones desde los microorganismos al electrodo.

Los problemas que presentan los tipos de pilas mostrados anteriormente condujeron la investigación hacia el estudio de pilas de combustible de glucosa directa, utilizando membranas como electrolito y catalizadores metálicos. Las membranas utilizadas pueden ser de tipo ácido o básico dependiendo del tipo de iones a los que permitan el paso. Se ha encontrado que las cinéticas de reacción del oxígeno y la glucosa mejoran considerablemente en medio básico con respecto al medio ácido. Por otra parte, en el medio básico, la membrana de intercambio aniónica permite el paso de iones del cátodo al ánodo lo que a su vez frena el crossover que se produce del ánodo al cátodo lo que implica un aumento de la eficiencia y durabilidad de la pila. Además de esto, las membranas usadas en medio básico son mucho más baratas que las de Nafion®, típicas de medio ácido.

En los primeros estudios que se realizaron con las pilas de glucosa directa se compara el medio ácido y básico, utilizando como catalizadores Pt y PtRu para ánodo y cátodo respectivamente. Los resultados obtenidos dejan de manifiesto el mejor comportamiento en medio básico alcanzando potencias de 20 mW cm-2 a diferencia de los 1,5 mW cm-2 alcanzados en las mismas condiciones en medio ácido. Estudios más recientes llevados a cabo tratan de sintetizar catalizadores con metales diferentes al platino, para reducir su coste e intentar abaratar todo el proceso. Uno de los catalizadores empleados para la oxidación de la glucosa es PdNi soportado sobre carbón y alimentado con una disolución 0,5 M de glucosa y 7 M de KOH obteniendo un voltaje a circuito abierto de 0,9 V y una potencia máxima de 38 mW cm-2.

Las investigaciones siguen su curso aportando datos relevantes sobre todas las tecnologías. Se puede decir a priori que el aporte de la glucosa desde el punto de vista de la potencia no es crucial, pero el campo de posibilidades que abre es muy grande permitiendo un sinfín de nuevas aplicaciones de las pilas de combustible. El hecho de trabajar con un combustible fácil de obtener y manipular es, sin duda, una gran ventaja con respecto a los más conocidos como el hidrógeno o el metanol. Por otra parte, la glucosa se trata de una sustancia que tiene nuestro propio organismo abriendo la posibilidad de ser utilizado en el campo de la medicina y los biosensores.

 Más información.

L. An, T.S. Zhao. J. Power Sources 196 (2010) 186.

A.K. Sarma, P. Vatsyayan. Biosens. Bioelectron. 24 (2009) 2313.

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Baterías verdes, ¿las baterías del futuro?

La principal preocupación de los consumidores a la hora de adquirir dispositivos electrónicos como teléfonos móviles u ordenadores portátiles es la duración de la batería: estaríamos mucho más satisfechos si nuestra batería durara un mes o incluso una semana en vez de un solo día, como es lo habitual en la nueva generación de móviles. Empleando una batería orgánica esto podría ser posible. Recientemente, algunos científicos han dirigido sus investigaciones hacia la electroquímica fundamental de compuestos orgánicos para hacer este sueño realidad.

Autora: [Suheda ISIKLI. IMDEA Energía]

Las baterías basadas en litio podrían continuar dominando el mercado según muchos expertos, en parte debido a su elevada tensión (hasta 3,7 voltios, comparada con los 2 voltios de la batería de plomo-ácido o los 1,2 voltios de la batería de níquel-metal hidruro). Este alto voltaje se traduce en más energía disponible, lo que ha sido clave en la comercialización de las baterías de litio-ión. Las baterías Li-ion disfrutaron de un gran éxito comercial en dispositivos electrónicos portátiles y se están teniendo en consideración para la alimentación de las nuevas generaciones de vehículos eléctricos híbridos. Sin embargo, estas baterías requieren de algunas mejoras relacionadas con la sostenibilidad y la seguridad. El principal inconveniente de los componentes electroactivos de las baterías de litio-ión actuales, tales como el LiCoO2 and LiMn2O4, es que no se pueden obtener a partir de recursos renovables, sino que se extraen de minas que se agotarán en algún momento y que además pueden ser peligrosas para el medio ambiente y para el ser humano.

La extracción de materias primas y las técnicas de procesado de electrodos requieren grandes cantidades de energía. Además, las baterías deben ser recicladas, en un proceso que necesita energía adicional y provoca más emisiones de CO2. Diversos investigadores citan una evaluación de ciclo de vida que indica que se emiten 72 kg de CO2 por kWh de capacidad de almacenamiento durante la producción de baterías de Li-ion y su reciclaje.1 Está claro que esta cantidad no es despreciable teniendo en cuenta las previsiones de producción anual de 10 000 millones de celdas. Por lo tanto, se vuelve una obligación la reducción del consumo de recursos no renovables, así como de la cantidad de energía empleada durante su obtención.

Durante los últimos años los investigadores, conscientes de estos problemas, se han centrado en materiales alternativos para electrodos, cuyos componentes principales deberían ser abundantes, de bajo coste y no tóxicos. Determinados componentes orgánicos cumplen estos requisitos. Esta área de investigación tiene un brillante futuro: los primeros intentos de construir electrodos orgánicos para baterías Li-ion se enfrentaron a varios problemas como la baja capacidad de almacenamiento y un pobre ciclo de vida; sin embargo, se han obtenido resultados que apuntan a la superación de estos problemas.

 Las baterías orgánicas/verdes se componen de materiales orgánicos en lugar de metales pesados tóxicos. Además, son más ligeras, son más moldeables y tienen potencial para almacenar más energía que las baterías convencionales, siendo por otra parte más seguras, más respetuosas con el medio ambiente y más baratas

Investigadores de la Université de Picardie Jules Verne de Francia han propuesto recientemente la posibilidad de introducir materia orgánica proveniente de la biomasa como base para la fabricación de electrodos. El material denominado “myo-inositol”, que se puede obtener a partir de recursos renovables como el maíz, se empleó como precursor de oxocarbono, sin que se tuvieran que emplear disolventes tóxicos para su fabricación.

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Figura 1. Baterías sostenibles basadas en materiales orgánicos provenientes de biomasa.

El “myo-inositol” extraído del maíz se emplea para preparar el compuesto electroquímico activo Li2C6O6, mientras que el ácido málico proveniente de las manzanas puede experimentar policondensación hacia una poliquinona activa electroquímicamente con el litio.2

 La sal Li2C6O6  producida mediante los métodos de la química verde, demuestra una capacidad de almacenamiento reversible de 580 mAh/g para una densidad específica de energía de 1300 Wh/kg de material activo y una buena estabilidad térmica, a pesar de un pobre ciclo de vida.2

 Este trabajo ilustra una buena combinación del uso de la química verde moderna, la electroquímica y los conceptos de la ciencia de los materiales, partiendo de un precursor renovable y natural para la síntesis de las moléculas electroactivas. Por tanto, esta combinación abre nuevas perspectivas en términos de ciclo de vida, costes y la sostenibilidad del desarrollo tecnológico de las baterías Li-ion.

Ahora la cuestión es si las baterías orgánicas serán las baterías del futuro. En general, se necesitarían nuevos avances radicales de estas baterías. A pesar de las ventajosas propiedades de las baterías Li-ion orgánicas, como su ligereza, su rendimiento y ciclo de vida están muy por detrás de las baterías Li-ion inorgánicas.

 1. Chen, H. Y.; Armand, M.; Courty, M.; Jiang, M.; Grey, C. P.; Dolhem, F.; Tarascon, J. M.; Poizot, P. Lithium Salt of Tetrahydroxybenzoquinone: Toward the Development of a Sustainable Li-Ion Battery. Journal of the American Chemical Society 2009, 131 (25), 8984-8988.

2. Armand, M.; Tarascon, J. M. Building better batteries. Nature 2008, 451 (7179), 652-657.

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LA FOTOSÍNTESIS ARTIFICIAL: UN NUEVO RETO PARA MITIGAR EL CALENTAMIENTO GLOBAL Y ASEGURAR EL SUMINISTRO ENERGÉTICO EN UN FUTURO PRÓXIMO

El desarrollo de nuevas e innovadoras vías de valorización de CO2 mediante su transformación en productos con alta demanda (principalmente combustibles) ha aumentado considerablemente en la actualidad debido a la necesidad de avanzar hacia un modelo energético más sostenible que permita mitigar el cambio climático. En este contexto se sitúan una serie de procesos que, inspirados en la fotosíntesis natural, utilizan la energía solar para producir otros tipos de energía a partir de CO2 y H2O.

Autores: [Julio Núñez Casas y Laura Collado Brunete. Grupo de Procesos Termoquímicos. IMDEA Energía]

Según la AIE (Agencia Internacional de la Energía), para evitar daños catastróficos e irremediables al clima mundial se requiere una importante descarbonización de las fuentes de energía del mundo. A pesar de esta advertencia, el último informe ejecutivo realizado por la propia AIE refleja que en la actualidad las fuentes de energía de carácter fósil (petróleo, carbón y gas natural respectivamente) siguen aportando conjuntamente más del 70% de la energía primaria consumida. Si a este hecho añadimos que según las previsiones estimadas durante los próximos años no se esperan grandes cambios en el origen de la energía primaria, el panorama energético a medio-largo plazo no es muy halagüeño. Como respuesta a esta situación  los gobiernos de todo el mundo se plantean nuevas líneas de actuación y políticas energéticas más sostenibles encaminadas a mitigar el cambio climático.

Una de las alternativas más prometedoras que se plantea como solución para reducir el efecto invernadero y a la vez asegurar el suministro energético en un futuro próximo es la “fotosíntesis artificial”. El término fotosíntesis artificial se aplica a aquellos procesos que, inspirados en la fotosíntesis natural, utilizan la energía solar para producir otros tipos de energía. Los dos principales procesos que podrían ser catalogados como “fotosíntesis artificial” son la producción de hidrógeno (H2) a partir de agua (H2O) y la fotorreducción de CO2 usando agua (H2O) como agente reductor. Ambos procedimientos se basan en métodos fotocatalíticos, o lo que es lo mismo, una reacción catalítica que involucra  el uso de luz solar como fuente de energía. Los catalizadores empleados en este tipo de procesos son materiales semiconductores, capaces de absorber luz y generar pares electrón-hueco que reaccionen con especies activas en la superficie del catalizador y den lugar a la reacción fotocatalítica [1].

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Figura 1. Esquema comparativo entre la fotosíntesis y la fotorreducción de CO2.

Durante el proceso de fotosíntesis, las plantas convierten la energía de la luz solar en energía química a través de un ciclo de reacciones catalizadas por sistemas enzimáticos. De forma análoga, la fotosíntesis artificial trata de imitar el proceso natural mediante la absorción de luz por el material semiconductor y la transformación de esa energía luminosa en combustibles, partiendo en ambos casos únicamente de CO2 y H2O (Figura 1). En la naturaleza este proceso se divide en dos etapas:

1)      La fase luminosa de la fotosíntesis, donde tras la absorción de la luz solar por las plantas se produce la fotólisis de la molécula de agua, dando como productos resultantes H2 y O2 [2]. Este proceso equivaldría al denominado “water-splitting” (Oxidación de agua) y da lugar a la producción de H2 que es considerado como un vector energético limpio.

2)      Por otro lado, durante la fase oscura de la fotosíntesis tiene lugar la fijación del CO2 atmosférico que, junto con agua y la energía almacenada durante la fase anterior, es empleado para la síntesis de compuestos orgánicos como la glucosa [2]. En la fotosíntesis artificial esta etapa equivaldría a los procesos de fotorreducción de CO2, que al igual que el agua necesita un gran aporte energético para disociarse. Esta energía es obtenida a partir de radiación UV/vis que favorece la reducción de CO2 y la producción de hidrocarburos (gracias al H2 proveniente del agua) que pueden ser empleados como combustibles, tales como metano (CH4), metanol (CH3OH), etanol (CH3CH2OH) y ácido fórmico (HCOOH) [3].

Por lo tanto una alternativa muy interesante para la síntesis de hidrocarburos es la combinación de ambas etapas: los procesos de fotorreducción de CO2 y “water-splitting” [4]. Estos procesos cuentan con el potencial de poder emplear dos de los recursos más abundantes en la Tierra, agua y luz solar, en un proceso análogo a la fotosíntesis. No obstante, esta línea de trabajo aún requiere de un importante esfuerzo en investigación y desarrollo para su futura viabilidad tanto a nivel económico como científico-técnico, especialmente mediante la optimización de fotocatalizadores adecuados para su uso dentro del rango de la región visible del espectro solar.

En definitiva, el desarrollo de estos procesos constituye una alternativa de valorización del CO2 muy interesante, que permitiría, si se alcanza la eficiencia necesaria, reducir los niveles de concentración atmosférica de este gas de efecto invernadero mediante su transformación en combustibles de alto contenido energético.

[1] Usubharatana P, McMartin D, Veawab A, Tontiwachwuthikul P. Photocatalytic process for CO2 emission reduction from industrial flue gas streams. Ind. Eng. Res. 2006, 45, 2558-2568. 

[2] Blankenship R. Mechanisms of Photosynthesis. Blackwell Science Ltd., 2002.

[3] Indrakanti VP, Kubicki JD, Schobert HH. Photoinduced activation of CO2 on Ti-based heterogeneous catalyst: current state, chemical physics-based insights and outlook. Energy Environ. Sci., 2009, 2, 745-758.

[4] Roy S, Varghese O, Paulose M, Grimes C. Towards Solar Fuels: Photocatalytic Conversion of Carbon Dioxide to Hydrocarbons. J. Am. Chem. Soc. 2010, 4, 1259-1278.

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La Biomasa, una fuente de energía renovable limpia y eficiente

La biomasa es una fuente de energía renovable en la que España debe invertir teniendo en cuenta tanto las ventajas que conlleva a la hora de las soluciones ambientales, empleo y ahorro energético, como por la existencia de empresas nacionales muy competitivas que pueden contribuir positivamente a su desarrollo.

Autores: [Rocío Fernández Saavedra y Miguel Sánchez Sánchez - CIEMAT]. Extracto del artículo publicado en El PAIS por Alejandro Inurrieta el 09-01-2011

La economía mundial se enfrenta a un gran conflicto en los próximos años, debido al aumento del desempleo y a la pérdida de capacidad productiva en Occidente, lo que  ha supuesto un trasvase de parte de la industria hacia Oriente, con el consiguiente aumento de la contaminación. Una solución a este conflicto supone el desarrollo de las energías renovables que, aunque avanzan, no permiten satisfacer con el cumplimiento de las estrategias definidas por los principales organismos políticos.

Con estas premisas, el panorama de las energías renovables en España es confuso, pues están confluyendo problemas legales relacionados con fraude, con una cierta inseguridad jurídica y una falta de planificación creíble, lo que está dañando la producción y sobre todo la credibilidad. Estos problemas se concentran especialmente en el sector fotovoltaico y eólico, sectores que han explosionado en los últimos años, en parte debido a las primas elevadas que funcionan como un efecto llamada en un momento de crisis económica.

Como complemento a las energías renovables más utilizadas, no hay que olvidar que la biomasa es mucho más barata y eficiente. La producción de electricidad mediante biomasa forestal presenta grandes ventajas que la hacen única respecto a otras energías renovables.

  • Es la fuente renovable más beneficiosa para el medioambiente y multiplica la reducción de emisiones frente a los combustibles fósiles.
  • Se puede cultivar y potenciar su desarrollo productivo, por lo que es la fuente renovable que más empleo genera por unidad de energía producida, sobre todo en zonas agrícolas.
  • Es la fuente renovable más estable de todas, capaz de producir energía las 24 horas del día, ya que no depende de que haga viento, luzca el sol o fluya el agua.
  • Posee ventajas medioambientales muy significativas. En este sentido, la biomasa presenta un balance positivo en captura de emisiones de CO2, ya que los cultivos forestales actúan como sumideros masivos de este gas invernadero. Teóricamente, el desarrollo de la energía con biomasa en España podría permitir ahorrar hasta 12 millones de toneladas de CO2.
  • Posee una gestión forestal sostenible, específicamente la relacionada con la recogida y limpieza de la biomasa que se acumula en los bosques. Esto contribuye a reducir el peligro de incendios, mejorar la utilización de espacios y apoyar la regeneración natural de la masa principal.

Por ello, el nuevo PER (Plan de Energías Renovables), en el que España prevé que en 2020 la participación de las renovables en nuestro país será del 22,7% sobre la energía final y un 42,3% de la generación eléctrica, supone una oportunidad única para que España impulse el desarrollo de la biomasa forestal, aprovechando las ventajas económicas y ambientales asociadas a su producción y explotación. Además, el desarrollo de la biomasa podría permitir generar 2.000 millones de euros de rentas del trabajo y más de 80.000 empleos.

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El futuro de las energías renovables depende crucialmente del fuerte apoyo gubernamental

El mundo de la energía se enfrenta a una incertidumbre sin precedentes. La crisis económica global de 2008- 2009 desestabilizó los mercados energéticos de todo el mundo, siendo el ritmo al que se recupere la economía global, el factor clave que marcará la evolución del sector de la energía en los próximos años. No obstante, serán los gobiernos y la forma en que reaccionen a los desafíos del cambio climático y la seguridad energética los que definirán el futuro de la energía a largo plazo.

Autora: [Carmen García Gonzalo-INTA]

El pasado noviembre fue presentada la nueva edición 2010 del World Energy Outlook de la Agencia Internacional de la Energía  en el cual a modo introductorio podemos leer: “El mundo de la energía se enfrenta a una incertidumbre sin precedentes. La crisis económica global de 2008- 2009 desestabilizó los mercados energéticos de todo el mundo, siendo el ritmo al que se recupere la economía global, el factor clave que marcará la evolución del sector de la energía en los próximos años. No obstante, serán los gobiernos y la forma en que reaccionen a los desafíos del cambio climático y la seguridad energética los que definirán el futuro de la energía a largo plazo”.

Uno de los puntos desarrollados en este informe es el de las energías renovables, indicando que las fuentes de energía renovable deberán desempeñar un rol central para conducir al mundo hacia un entorno energético más seguro, confiable y sostenible y que la rapidez con que aumente su contribución para satisfacer las necesidades mundiales de energía depende sin duda de la solidez del apoyo gubernamental para hacer que las energías renovables sean competitivas en costes frente a otras fuentes de energía y para impulsar los avances tecnológicos. Las mayores posibilidades para aumentar el uso de energías renovables en términos absolutos están en el sector de la electricidad. Así, en el escenario central de esta edición 2010 del WEO, denominado “Escenario de Nuevas Políticas” se indica que la generación basada en energías renovables se triplica entre 2008 y 2035, y la participación de éstas en la generación global de electricidad se incrementa desde el 19% en 2008 a casi un tercio (igualando al carbón). El incremento se debe en principio a las fuentes eólica e hidráulica, mientras que la solar fotovoltaica aunque aumenta muy rápidamente su participación en la generación global estaría en torno al 2% en 2035. La participación de energías renovables modernas en la producción de calor en la industria y los edificios se incrementa del 10% al 16%. El uso de biocombustibles aumenta más de cuatro veces entre 2008 y 2035, cubriendo el 8% de la demanda de combustible para transporte por carretera (en comparación con el 3% de hoy). A pesar de que se prevé que las energías renovables  se vuelvan cada vez más competitivas conforme los precios de los combustibles fósiles aumenten y las tecnologías de renovables se desarrollen, el apoyo gubernamental debe ampliarse a medida que se eleve la contribución de aquellas a la mezcla de la energía global.

Considerando el informe 2010 presentado por Red Eléctrica de España, las energías renovables han cubierto, según datos provisionales, el 35% de la demanda del 2010, lo que supone una elevación de seis puntos con respecto al año anterior. Por tecnologías, destaca el notable crecimiento de más de un 59% respecto al año anterior de la generación hidráulica, lo que ha permitido cubrir el 14% de la demanda, frente al 9% en el 2009, también destaca la eólica  con un crecimiento del 18,5 % indicándose que la fuerte eolicidad del primer trimestre del año obligó a llevar a cabo ciertas limitaciones de producción durante algunas horas de demanda de valle, lo que ha llevado a una pérdida cercana al 0,6% del producible anual. La energía solar, principalmente fotovoltaica, supuso el 3% de la electricidad, un porcentaje que irá subiendo conforme se pongan en marcha las grandes centrales termosolares actualmente en construcción, así, las previsiones para el conjunto de España son que, en 2010, se alcancen los 850 MW de potencia instalada con este tipo de tecnología y en 2013 superar los 2.400 MW instalados.

En el otro extremo se han situado los grupos de carbón y de ciclo combinado que han registrado descensos de producción respecto al año anterior del 34% y 17%, respectivamente. El aumento de generación con energías renovables por un lado, y la menor producción de las centrales térmicas, por otro, han contribuido a reducir las emisiones de CO2 del sector eléctrico, que se han estimado para el 2010 en 58,7 millones de toneladas, un 20% menos que en 2009.

A continuación se muestra a nivel peninsular, los datos correspondientes al año 2010.

Imagen1

Fuente: Red Eléctrica de España

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Los biocarburantes cuentan con un fuerte apoyo ciudadano, tanto en España, como en el resto de la Unión Europea.

Un informe especial publicado a finales de 2010 por la Comisión Europea – Eurobarómetro – muestra que un 72% de los encuestados a nivel europeo está a favor del fomento de los biocarburantes. Este porcentaje se eleva al 83% en el caso de los biocarburantes de segunda generación.

 Autora: [Paloma Manzanares. Unidad de Biocarburantes. Ciemat]

En Octubre de 2010 la Comisión Europea difundió los resultados de una encuesta realizada sobre un total de 26.671 ciudadanos de la EU-27, de los que 1.004 son españoles, con el fin de analizar sus opiniones con respecto a la biotecnología y otras nuevas tecnologías, incluidos los biocarburantes. Este Eurobarómetro especial fue encargado por la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea, coordinado por la Dirección General de Comunicación y realizado por el centro TNS Opinion & Social (Bruselas, Bélgica) en Febrero de 2010.

Los resultados del Eurobarómetro revelan que una gran mayoría de los encuestados – el 76% en España y el 72% en el conjunto europeo – están a favor de seguir fomentando los biocarburantes actuales, basados fundamentalmente en materias primas agrícolas. Cuando los encuestados son preguntados por la percepción que tienen sobre los biocarburantes de segunda generación, producidos a partir de biomasa no ligada al mercado alimentario, este amplio respaldo se incrementa hasta el 82% en España y el 83% en el conjunto de los países europeos.

La encuesta muestra que los ciudadanos de Dinamarca son los que muestran un mayor apoyo a los biocarburantes, con un 96% de respuestas positivas. En cuanto a los datos socio-demográficos, se observan diferencias entre grupos. Los europeos que viven en zonas rurales tienden a pensar que los biocarburantes deben ser apoyados más frecuentemente que los que viven en grandes ciudades (74% vs. 68%). Igualmente, los ciudadanos de edades comprendidas entre 15 y 24 años muestran más apoyo que los que tienen más de 55 (76% vs. 63%).

En opinión de Roderic Miralles, Presidente de APPA (Asociación de Productores de Energías Renovables) Biocarburantes,  “este sondeo de opinión confirma que la política española y europea de fomento de los biocarburantes cuenta con el respaldo mayoritario de la población pese a las falacias difundidas en su contra”. Según estas mismas fuentes, “estos resultados revelan el impacto marginal que han tenido en la opinión pública europea las infundadas acusaciones que vienen siendo lanzadas contra los biocarburantes, a los que se ha pretendido responsabilizar injustamente de la deforestación del planeta o de la subida de los precios alimentarios”. La sección de Biocarburantes de APPA basa estas opiniones en los resultados del Eurobarómetro y en el informe “Perspectiva sobre la subida de precios de las materias primas de 2006-2008”, recientemente publicado por el Banco Mundial, que demuestra la insignificante influencia que los biocarburantes tuvieron en el alza de los precios de los alimentos de hace unos años.

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