Viabilidad comercial del uso de baterías de flujo para almacenamiento de energía de fuentes renovables

La implementación masiva de las fuentes de energía renovables (solar o eólica) como fuentes de energía primarias para nuestra red eléctrica no va a ser posible sin dispositivos de almacenamiento de energía adecuados. De entre ellos las baterías de flujo son los más adecuados para generación distribuida, siempre que se desarrollen a costes competitivos.

[R. Díaz – Instituto IMDEA Energía]

La evolución actual de las plantas de generación de energía a partir de fuentes renovables consiste en el desarrollo de sistemas de generación distribuida. En estos sistemas se mantienen los tradicionales problemas de implementación en la red, como la generación intrínsecamente intermitente de energía (p. ej., ciclos día-noche en la solar o velocidad variable del viento en la eólica), por lo que requieren sistemas de almacenamiento de la energía que permitan un mejor ajuste entre la producción y la demanda.

Sin embargo, dadas las diferentes especificaciones del sistema de almacenamiento necesario para estas plantas en comparación con los requisitos de la actual generación, actualmente numerosos centros de investigación y empresas están emprendiendo el desarrollo de baterías de flujo como dispositivo de almacenamiento de energía en las mismas.

Las baterías de flujo son dispositivos de almacenamiento en los que la energía se almacena mediante reacciones electroquímicas de pares redox en disolución. Los electrolitos se bombean desde depósitos externos hacia el reactor y, por tanto, la energía y la potencia del dispositivo son fácilmente modulables simplemente cambiando el volumen de los tanques y/o el número de celdas que forman la batería.

La batería de flujo más desarrollada en la actualidad es la basada en pares redox de vanadio. Su grado de desarrollo es suficiente como para que haya dispositivos comerciales. Empresas como Prudent Energy1, Cellstrom2 o GEFC3 comercializan baterías de flujo de vanadio con diferentes especificaciones, que en potencias van desde kW hasta incluso MW1, y en energías llegan al menos a varias decenas de kWh2. Estas baterías ya se están implementando para el almacenamiento de energía en granjas solares y eólicas4, y se están desarrollando numerosos proyectos de investigación y desarrollo para la implementación de éstas y otras baterías de flujo en diversos sistemas de generación y distribución de energía5. Por tanto, parece que finalmente se aproxima una respuesta afirmativa a la pregunta de si se pueden desarrollar sistemas de generación, almacenamiento y distribución basados en energías renovables.

Más información

(1) http://www.pdenergy.com/

(2) http://www.cellstrom.com/Home.17.0.html?&L=1

(3) http://www.gefc.com/enshow.shtml

(4) http://www.sustainableprojects.co.za/

(5) http://plurionsystems.com/

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