CULTURA: ¿CIENCIA VERSUS HUMANIDADES?

El pasado día  17 la Unión Astronómica Internacional, organismo cuya misión es promover y salvaguardar la ciencia de la astronomía en todos sus aspectos mediante la cooperación internacional, anunció los ganadores de sus premios anuales. Tengo el honor de haber recibido uno de ellos. En mi caso, por una tesis defendida en un programa de Filosofía y Letras. Pero, ¿qué impulsa a un investigador consolidado a defender una segunda tesis doctoral en un campo tan distinto? No es la primera vez que escribo sobre la relación entre las denominadas “ciencias duras” y las humanidades, en un intento de romper esa falsa dicotomía.

La sección “Education, Outreach and Heritage” (División C)  me ha concedido el premio a la mejor tesis doctoral defendida en el año 2021. Titulada Cosmografía: la ciencia de los dos orbes, ha sido dirigido por la Dra. Margarita Box Amorós, en la Universidad de Alicante. Mi primera tesis trató sobre problemas astrofísicos en el programa de Físicas de la Universidad Complutense de Madrid, en 1996. En esta ocasión se enmarca en las disciplinas de Geografía e Historia y está centrada en el  denominado «problema de la Longitud», abarcando desde los inicios de la Historia y resaltando el papel de Portugal y España en los siglos XV-XVIII. Pero además he intentado unir dos áreas que normalmente se perciben como separadas. Un error que nuestra sociedad tecnológica tendría que solvertar. Incluyo a continuación el colofón de la tesis, en donde espero que se justifique este intento y todo el tiempo que he dedicado a este trabajo.

En general, se considera que una persona tiene una cultura aceptable si posee un conocimiento mínimo sobre los escritores clásicos, los principales del Siglo de Oro y algunos posteriores; sobre pintores hasta Picasso; y cierta familiaridad con el arte y la literatura, incluyendo el cine, del siglo XX. Se supone que alguien verdaderamente culto debería hablar varios idiomas, conocer la diversidad de estilos literarios, y distinguir las sutilezas del arte contemporáneo. Sin embargo, no se suele incluir en esta lista un conocimiento somero de las matemáticas, de la física, la química o la geografía. No se suele listar la biología entre los conocimientos esenciales de una persona erudita. En una sociedad donde el acceso a un ordenador y a internet empieza a ser indispensable, unas nociones básicas sobre el funcionamiento de los ordenadores, sobre las herramientas que nos proporcionan, no se tienen en cuenta. Hace 100 años se consideraba que un analfabeto era aquella persona que no podía leer o escribir a un nivel básico, porque no era capaz de comunicarse con la sociedad en la que vivía y carecía de acceso a las inmensas fuentes de conocimiento que representan las bibliotecas o a las noticias sobre la actualidad con la prensa escrita. Si trasladamos el símil a la actualidad, está claro que quien no maneja un ordenador de una manera adecuada, explotando todas las posibilidades de la red, se ha quedado atrás.

En la Antigüedad, los helenos no establecieron diferencias entre las distintas áreas del saber. Así, el vocablo latino «ars» (arte) equivale al griego «téchne» (ciencia). Al final del Imperio romano y durante la Edad Media se consideraba que el currículum escolar estaba formado por siete asignaturas o artes liberales, agrupadas en dos grupos diferenciados: el «trivium» y el «quadrivium», según la definición de Marciano Capella del siglo V EC. El primero comprendía la gramática, la retórica y la dialéctica o lógica, y trataban sobre la capacidad de pensar y de transmitir esa información. El segundo grupo, que se apoyaba en el primero aunque fue definido mucho antes, tal vez por Platón, incluía la aritmética, la geometría, la astronomía y la música. Hasta el siglo XIII aproximadamente, era impensable contemplar una educación clásica sin estas siete líneas del saber. Como fundamentos de la educación, fueron incorporadas durante el renacimiento carolingio en los siglos VIII y IX EC, durante los reinados de Carlomagno y Luis «el Piadoso»: unas breves décadas en donde se recuperó el gusto por el saber y donde se copiaron numerosos textos clásicos en los scriptoria de los monasterios. Por desgracia, dado que los soportes de pergamino o papiro, aun más frágil, son perecederos, aquellos textos que no se transcribieron han terminado perdiéndose.

Independientemente de que con la implantación del método científico, la ciencia se haya desarrollado de una manera específica, fundamentada en el uso de formulación matemática y restringida por determinados criterios, la evolución posterior de las humanidades y de las ciencias siguen líneas en cierta manera paralelas. Hasta el siglo XVI no habría un inicio de diferenciación neta. Desde Galileo Galilei, que para regresar a Florencia se hace nombrar matemático y filósofo de los Medici, pasando por Isaac Newton y René Descartes, hasta llegar a la Ilustración, no se puede decir que haya una separación clara entre este tipo de actividades, aunque la divergencia hubiera comenzado antes. Estos son hombres educados desde una perspectiva global. Incluso posteriormente, casi diría hasta bien entrado el siglo XX, la educación era mucho más inclusiva. Hasta hace un par de décadas en España se seguía teniendo la oportunidad de estudiar al menos un año de latín, aún en el caso de especializarse en ciencias. Existe una tendencia cada vez más clara a separar la ciencia de las humanidades y en cierta medida a relegar a estas últimas. Debiera quedar claro que, verdaderamente, la ciencia también es cultura y que el desarrollo de verdaderos ciudadanos requiere una formación integral.

Por tanto, se necesita regresar a los postulados del humanismo y a los principios definidos por Pico de la Mirandola. Conseguir unas humanidades más próximas al método científico, pero sobre todo una ciencia verdaderamente humanista.

Más en:

Obviedades: la ciencia es cultura

Circe, Homero, la cultura clásica, la hiperespecialización y los científicos

Astrofísica + Humanismo, TEDx León

 

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65 comentarios

  1. Me encanta la defensa de la integración del conocimiento científico y humanístico. Como bien dice el autor, «En la Antigüedad, los helenos no establecieron diferencias entre las distintas áreas del saber». Hoy, incluso en el diseño, podemos usar la IA para crear cosas asombrosas, como camisetas deportivas personalizadas en segundos.

  2. Excelente reflexión sobre la relación entre ciencia y humanidades. Creo que ambas disciplinas se complementan perfectamente y juntas nos ayudan a entender mejor el mundo. La creatividad es el puente entre ambas — en Birthday Invitation utilizamos tecnología para potenciar la creatividad de las personas al diseñar invitaciones personalizadas. La fusión de arte y tecnología es el futuro.

  3. Me gusta cómo el artículo plantea la idea de que ciencia y humanidades no tienen que estar enfrentadas. Esto me recuerda a ZeroGPT Plus, que ayuda a entender mejor cómo evaluar el contenido y las distintas perspectivas en estos campos.

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  5. ¡Felicidades por el premio y por tu trayectoria única uniendo astronomía y humanidades! Tu reflexión sobre cómo la definición de «cultura» ha quedado desactualizada al excluir las nociones científicas y digitales es muy necesaria en nuestra sociedad tecnológica. Creo que romper esa dicotomía es fundamental, pero me pregunto: ¿qué papel crees que pueden jugar las instituciones educativas para facilitar esta integración desde el inicio?

  6. Excelente reflexión sobre la necesaria convergencia entre ciencia y humanidades. Justamente como muestra este artículo, comprender el cosmos exige tanto rigor cuantitativo como sensibilidad cultural —y lo mismo ocurre con el cuerpo humano: medir una constante fisiológica como la frecuencia cardíaca ya no es solo asunto de medicina, sino también de divulgación, ética y diseño accesible. En [HeartRateTap.com](https://www.heartratetap.com/) ofrecemos una herramienta sencilla, basada en evidencia, para que cualquiera pueda estimar su ritmo cardíaco con el smartphone —sin sensores adicionales— acercando la fisiología a todos, como aquí se hace con la astronomía. ¡Muy recomendable para quienes creen en una ciencia humana y humana en la ciencia!

  7. ¡Felicidades por este merecido reconocimiento de la Unión Astronómica Internacional! Me parece fascinante tu enfoque de defender una segunda tesis doctoral en Filosofía y Letras después de tu formación en Física. Creo que es precisamente lo que necesita la academia hoy en día: romper esas barreras artificiales entre las «ciencias duras» y las humanidades. Tu trabajo sobre cosmografía desde la perspectiva histórica y geográfica demuestra que la astronomía no es solo números y fórmulas, sino también cultura, contexto y significado. Sin duda, es un ejemplo inspirador de cómo el conocimiento verdadero requiere múltiples miradas.

  8. ¡Felicidades por este merecido reconocimiento de la Unión Astronómica Internacional! Me ha parecido fascinante tu reflexión sobre cómo una segunda tesis doctoral en Filosofía y Letras complementa tu formación inicial en Física. Creo que es un ejemplo brillante de cómo las «ciencias duras» y las humanidades no deberían verse como mundos separados, sino como disciplinas que se enriquecen mutuamente. Tu trabajo sobre Cosmografía desde una perspectiva histórica y geográfica abre una perspectiva que muchos necesitamos leer.

  9. ¡Qué fascinante descubrimiento que alguien con formación en Astrofísica decida defender una segunda tesis en Filosofía y Letras! Me encanta cómo el artículo muestra que esa supuesta separación entre las «ciencias duras» y las humanidades es completamente artificial. La tesis «Cosmografía: la ciencia de los dos orbes» suena increíble, y tiene todo el sentido que la División C de Educación, Divulgación y Patrimonio de la Unión Astronómica Internacional la haya premiado. Definitivamente rompes ese falso esquema de que los científicos solo pueden trabajar en un único campo.

  10. Thanks for sharing this thoughtful piece, CULTURA: ¿CIENCIA VERSUS HUMANIDADES? I appreciate how you unpack the tension between empirical methods and interpretive insight, reminding us that both are essential for a well‑rounded society. The image nicely captures the community spirit behind interdisciplinary dialogue. For readers interested in bridging personal connections with research, https://couple-ai.com/ offers some useful tools. Looking forward to more discussions on this topic!

  11. ¡Felicitaciones por este merecido reconocimiento de la Unión Astronómica Internacional! Me parece fascinante tu enfoque de defender una segunda tesis doctoral en Filosofía y Letras después de tu primera en Físicas, especialmente con un tema como «Cosmografía: la ciencia de los dos orbes». Es exactamente el tipo de trabajo interdisciplinario que necesitamos para romper esa falsa dicotomía entre las ciencias duras y las humanidades. Tu trayectoria demuestra que la astronomía y la historia no son campos opuestos, sino complementarios.

  12. ¡Felicidades por el premio de la Unión Astronómica Internacional! Me parece fascinante tu enfoque de defender una segunda tesis doctoral en Filosofía y Letras después de tu primera en Físicas. Creo que tu trabajo sobre Cosmografía demuestra exactamente lo que dices sobre romper esa falsa dicotomía entre las ciencias duras y las humanidades. Es inspirador ver cómo alguien consolidado en su carrera se atreve a explorar nuevas disciplinas y contribuir a una visión más integral del conocimiento.

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