Biocombustibles, ¿buenos para todos?

En la actualidad nadie pone en duda que para un transporte sostenible es necesario recurrir a los biocombustibles, entre los que el bioetanol ocupa un puesto destacado. Pero, ¿de dónde procede este alcohol? Gran parte se obtiene a partir de cereales que se emplean en alimentación, tanto humana como animal. La gran demanda de bioetanol, promovida además por ayudas gubernamentales en la mayoría de los países, está produciendo un aumento considerable del coste de estos alimentos de primera necesidad. ¿Qué es más importante, el medio ambiente o la alimentación?

[Javier Dufour]

Por supuesto que se trata de una pregunta demagógica y, además, de difícil o imposible respuesta. Dependerá de a quién se le pregunte, de su potencial económico, de si vive en un país en vías de desarrollo o del primer mundo, etc. No obstante, sí considero que se trata de un buen punto de partida para reflexionar. Pablo Pardo publicó una noticia en la edición del 22 de julio del periódico El Mundo (“Las vacas americanas ahora comen golosinas”) en la que se apuntaban datos muy interesantes como que en Carolina del Norte los cerdos se estaban alimentando con regaliz, galletas, frutos secos, mantequilla de cacahuete… Este fenómeno se extendía a otros animales de corral y otros estados como Pensilvania, Idaho o California. Esta nueva tendencia alimentaria no se debe a razones de aumento de calidad de la carne o de la productividad de los animales, sino al alto precio que está alcanzado el maíz en los EE.UU. propiciado por los distintos organismos gubernamentales norteamericanos que han decidido desarrollar su industria del etanol de maíz para combatir el aumento del precio de la gasolina.

 

Este alto coste está provocando también el encarecimiento de otros alimentos como el trigo, ya que hasta se ha llegado a fumigar campos plantados de este cereal para matar las cosechas y así poder plantar maíz. El descenso en la producción ha motivado una subida del precio de hasta el 20% en productos derivados del trigo. Por otra parte, el gobierno estadounidense subvenciona a sus agricultores, pero no así a sus ganaderos, lo que se traduce en incentivos para plantar maíz y fabricar bioetanol que a su vez dispara los costes de la cría de ganado. Todos estos factores, unido al alto precio de la gasolina, ha ocasionado que la inflación de los alimentos en EE.UU. haya alcanzado el 6,1% en el primer semestre del actual año.

 

No podemos olvidar que en un mundo globalizado como en el que nos encontramos, los problemas de una potencia como son los Estados Unidos afectan a numerosos países, si no a todo el planeta. Sólo hace falta recordar las recientes revueltas sufridas en Méjico por el aumento del precio de las “tortillas” elaboradas con maíz. Este incremento se debe precisamente al aumento de exportaciones de ese cereal a EE.UU. aprovechando su alto precio en este país. Este ejemplo no se debe restringir sólo a EE.UU., sino que podría extenderse a cualquier otro país desarrollado y a otros en vías de desarrollo que suministran materias primas. Todo esto genera una nueva pregunta, ¿deben sufrir los habitantes de países menos desarrollados la apuesta de los países ricos por los biocombustibles?

 

Volviendo al punto de vista global, debemos recordar que los biocombustibles son una de las alternativas más realistas para conseguir un trasporte sostenible y, por consiguiente, contribuir a mitigar los problemas del cambio climático, redundando en el bien común. Por lo tanto, parece claro que tampoco podemos prescindir de ellos. Entonces, ¿cuál es la solución? Quizás la más clara sea desligar su obtención de los cereales y de otros productos agrícolas directamente implicados en la alimentación. La solución más sencilla que se nos puede ocurrir es el empleo de otros cultivos, pero, ¿en qué terrenos se plantarían? ¿En los destinados a los cereales comentados? En este caso se volvería a producir su escasez y, por tanto, su encarecimiento. ¿Qué otra solución tenemos? Los residuos lignocelulósicos generados en el aprovechamiento de las plantas de uso comestible.

 

Estos residuos se componen de lignina, hemicelulosa y celulosa. Los procesos para su beneficio en forma de bioetanol se centran transformar la celulosa y parte de la hemicelulosa en azúcares y fermentar los mismos a etanol. Las etapas necesarias son:

  • Pretratamiento para romper la estructura, separando la lignina (no aprovechable) y facilitar los tratamientos posteriores.
  • Prehidrólisis para liberar las hemicelulosas del material.
  • Hidrólisis, en la que se obtiene glucosa a partir de los materiales celulósicos.
  • Fermentación de los azúcares para obtener etanol.
  • Separación y concentración del alcohol.

 

En la actualidad existen diferentes trabajos publicados explorando estas posibilidades, pero todos ellos se encuentran con el mismo inconveniente, las bajas concentraciones de etanol que pueden ser inferiores al 1%. Esto obliga a su concentración posterior para eliminar el agua, lo que hace que el proceso consuma una gran cantidad de energía, posiblemente mayor que la contenida en el bioetanol. Por tanto, es necesario invertir más en investigación, principalmente en las tres primeras etapas (pretratamiento, prehidrólisis e hidrólisis) para conseguir mayores concentraciones y que estos procesos sean viables.

 

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Comentarios

Si no nos leemos unos a otros repetimos la misma información como loros. Vosotros veréis, pero yo tengo la "buena costumbre de leer los post de otras Weblogs de mi+d relacionadas con mi tema. Los navegantes asduos a este sistema de weblogs se terminarán cansando. Bueno cada uno que haga lo que quiera, pero no me parece un modo correcto de proceder. Empero os recurdo que en la web 2.0, la buena práctica es cita y serás citado.

Y esto no tiene nada que ver con el post, que en si mismo que está muy bien. Simplemente que cada semana "redescubrimos la dinamita" y eso no es abundar sobre un tema (cosa bien distinta si se hace correctamente)

Juanjo Ibáñez

Estimado Juan José.

No sé si te refieres a alguna contribución que hayas realizado o haya aparecido en tu weblog. En cualquier caso, y a raíz de tu comentario, te puedo confirmar que mi contribución no se ha basado en ninguna tuya y simplemente ha surgido a raíz de la noticia publicada en El Mundo (y que aparece correctamente reseñada) y de la experiencia propia de nuestro grupo de investigación. Asimismo, y si revisas la prensa publicada en los últimos días tanto nacional como internacionalmente, comprobarás que aparecen numerosas noticias relacionadas con el mismo tema. Por ello, no creo que nadie tenga la exclusividad y, por tanto, es posible que hayan aparecido trabajos sobre el mismo tema, pero con diferentes enfoques.

En cualquier caso, me gustaría que me reseñaras tu contribución para poder leerla y comenzar un debate que, sin duda, será enriquecedor para todas las partes.

Saludos

Javier

Mi propuesta, en este sentido, es volver a la energía nuclear. En Francia la contribución de este tipo de energía a la totalidad es de alrededor del 75% y en España, ronda el 30%.

Ahora bien. Siempre que se habla de energía nuclear sale a relucir el accidente de Chernobyl. Bien, este accidente se dio porque dicha central no tenía las más mínimas medidas de seguridad implantadas. De hecho, un accidente similar ocurrió en EEUU, en Three Mile Island, sin ninguna consecuencia desastrosa. Al fundirse el núcleo (ojo, un reactor nuclear nunca explota), se procedió a sellar el sarcófago, evitando cualquier tipo de fuga radiactiva. No obstante, lo que si es discutible, es la capacidad que tenemos para evitar este tipo de accidentes, incluso cuando no hubiera consecuencias nocivas para el medio ambiente. Como dato, en España las centrales nucleares se diseñan para soportar incluso el impacto de un avión.

La producción de dicha energía es absolutamente limpia. No emite gases de ningún tipo (exceptuando el vapor de agua), a la atmósfera. Si bien, si se podría discutir sobre los residuos radiactivos que genera. En este punto es donde flaquea. Pero hoy por hoy, y hasta que no dispongamos de otra energía equiparable en capacidad de producción de potencia, la única alternativa que tenemos, si no queremos volver a utilizar velas, es la energía nuclear.

Considero que si real es la necesidad de cuidar el medio ambiente cabe aclarar que el ser humano tambien forma parte de ese medio por lo que no existe una obra mas justa que alimentar a los ciudabanos del mundo que suman muchos millones y por solo citar un ejemplo por que no se toman medidas en esas grandes poblaciones que derrochan el combustible en sociedad de consumo disminuir el uso de automoviles entre ortos.

Javier,

Perdona que no te contestara. No me percaté que me habías dado respuesta. Ya había escrito más de seis contribuciones abundando en el tema. Solo quería decir y no es una crítica a ti, si no a todos nosotros que haríamos bien leyendo los post de otros que son de nuestro interés. Todos saldríamos favorecidos y especialmente el lector.

Cordiales saludos

Juanjo

Es importante citar que el bioetanol no ha sido responsable del aumento de los precios de alimentos básicos -maíz blanco para "tortillas"- entre la población mexicana. Este maíz blanco es una materia prima para alimentación que se produce en México -con apoyo económico del gobierno- y supone la práctica totalidad de su producción de maíz. Sin embargo, el bioetanol es producido en EE.UU. mediante maíz amarillo y la producción de maíz blanco supone menos del 1% de su producción total de maíz. Además, la exportación de este maíz blanco desde EE.UU. a México no sólo es muy limitada, sino que está sometida a aranceles de importación. La sequía en México en 2006 ha sido determinante en el incremento del precio del maíz blanco.

Felicito a todos por paricipar y aportar su opinión

Energías Sin Fronteras, el martes 11 de diciembre de 2007, a las 18,00 horas en el Laboratorio de Biocombustibles Rodolfo Carretero, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, metro Ciudad Universitaria, cerca de Biológicas de la Complutense, organiza un debate sobre este tema. Estaís todos invitados.

Gracias a los que podaís acudir y perdonad que os invite tan tarde; pero no podemos llegar a leer todos los weblog. Es materialmente imposible.

Francisco Marcos

(requerido)

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