Retazos de Historia: El Boletín de la Propiedad Intelectual e Industrial

La idea de crear un Boletín Oficial de la Propiedad Industrial aparece reflejada por primera vez el 1 de mayo de 1871, cuando el Director del Conservatorio de Artes contestaba una comunicación del Director de Agricultura, Industria y Comercio de 26 de enero de 1869, por el cual le remitía un ejemplar del Boletín Industrial del Reino de Italia que contenía la descripción y dibujos de los privilegios concedidos por el Gobierno de aquella nación. La intención del Director de Agricultura era que el Director del Conservatorio examinase la publicación para determinar el coste y medios necesarios para realizar la misma publicación en España.

Boletín de la Propiedad Industrial del Reino de Italia. Volumen 1. Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio. 1864.

El Director del Conservatorio debía informar, asimismo, al Director de Agricultura de si la legislación vigente en ese momento permitiría al Gobierno hacer la publicación de las memorias y la descripción de los privilegios solicitados.

La respuesta del Director del Conservatorio al Director de Agricultura fue negativa en relación a la posibilidad de poder realizar dicha publicación en España, entre sus argumentaciones:

1º El Conservatorio de Artes no disponía de personal para realizar esta tipología de publicación, ni las máquinas ni aparatos para su reproducción que eran indispensables. En este punto se mostraba contradictorio, pues reconocía, sin embargo, que podría haber profesores y personas en el Conservatorio con conocimientos y práctica para poder dirigir y llevar a cabo dicho proyecto con éxito, en tal caso serían necesarios medios materiales.

2º En cuanto al coste, consideraba que podría ser bastante considerable pues sería necesario establecer tres talleres: uno de dibujo para el aumento, reducción y copia de los planos; otro de grabado y galvanoplastia para grabar y reproducir las planchas que comprendían los dibujos que se acompañan a las memorias y otro de estampación y satinado de láminas. Indicaba la posibilidad de contratar la impresión de las memorias, encuadernación del Atlas y textos para abaratar costes.

3º Señalaba la dificultad de poder calcular el coste de dicha publicación, porque había meses que el número de privilegios que se solicitaban era escaso y otros meses podía ser el doble, el triple e incluso, el cuádruple. Por otro lado, había privilegios que no contenían ningún plano y otros que, en cambio, podían contener un gran número de planos. Por ello, da otra opción para reducir el coste introduciendo un extracto con los principales fundamentos de la invención con la extensión necesaria para su comprensión, reduciendo además el número de planos a lo estrictamente necesario, de manera que el coste se reduciría a la cantidad de treinta o cuarenta mil reales.

4º Planteaba la posibilidad de que se hiciese una tirada de mil ejemplares y que se vendieran al mismo precio de coste para no producir gastos al Estado.

5º Por otro lado, señalaba la necesidad de reformar la legislación vigente para poder publicar los privilegios, ya que estos eran secretos por Ley. El Director del Conservatorio indicaba que así se adecuaría a la legislación de otros países donde sí se publicaban los privilegios de invención.

Oficio de contestación del Director del Conservatorio de Artes al Director de Agricultura, Industria y Comercio sobre la publicación de un Boletín semejante al Boletín Industrial del Reino de Italia que contenía la descripción y dibujos de los privilegios concedidos. Fondo Histórico Administrativo de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Archivo Histórico de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Fecha: 1871/05/01. Caja 8/Expediente 66

 

A pesar de que las intenciones del Director de Agricultura eran buenas, no sería hasta quince años después cuando viese la luz el primer Boletín de Propiedad Industrial de España. Nace en el contexto de una nueva legislación sobre patentes que rompe definitivamente con el sistema de privilegios de invención del Antiguo Régimen, haciéndose públicas las patentes presentadas en España y conciliando las bases de la legislación nacional con las legislaciones de otros países a partir del Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial de 20 de marzo de 1883.

El Boletín de la Propiedad Industrial e Intelectual nace por Real Decreto de 2 de agosto de 1886. En la legislación que reguló la creación del organismo se establecía que el Boletín del Propiedad Intelectual del Ministerio de Fomento se publicaría los días primero y dieciséis de cada mes y que empezaría su publicación el día primero de septiembre de ese mismo año. Corriendo a cargo de la Imprenta del Colegio Nacional de Sordomudos y de Ciegos la impresión del Boletín, así como la de todos los libros talonarios, recibos, cuentas y demás impresiones que fuesen necesarios por su Administración. Su domicilio oficial se ubicaría inicialmente en el Conservatorio de Artes y Oficios.

El régimen interior de la oficina encargada de este servicio, era de la exclusiva competencia de un director nombrado por el Ministerio de Fomento. El Director debía tener una de las siguientes condiciones: ser o haber sido Director o Redactor de la Gaceta de Madrid, tener la categoría de Jefe de Administración Civil, haber representado con carácter técnico al Gobierno Español en uno o más de los Congresos Internacionales celebrados para la protección de la propiedad intelectual o industrial, tener el título de doctor en Filosofía y Letras o el de Ingeniero Industrial, contar con al menos quince años de servicios efectivos en la administración pública. Su primer salario se estableció en seis mil pesetas.

Entre los primeros directores del Boletín Oficial destacó la figura del escritor y autor teatral Luis Mariano de Larra Wetoret(1830-1901), hijo también del escritor romántico Mariano José de Larra y Sánchez de Castro. Luis Mariano fue también oficial y primer redactor jefe de la Gaceta de Madrid.

Retrato de Luis Mariano de Larra Wetoret.
Primer Director del Boletín Oficial de Propiedad Intelectual e Industrial

El Director tendría a sus inmediatas órdenes un auxiliar de la clase de cuartos con el título de Doctor o Licenciado en Filosofía y Letras, Derecho o Ciencias o el de Ingeniero Industrial y un escribiente.

Correspondería al Director del Boletín: la dirección y redacción del mismo, la organización y administración económica, la formación del presupuesto anual para su publicación. Estaba a las inmediatas órdenes del Ministerio de Fomento, en todo lo que se refiriera a la dirección y redacción del Boletín y a las del Director General de Agricultura, Industria y Comercio, en todo cuanto tuviera relación con la parte económica y administrativa del mismo.

El  Director debía de presentar trimestralmente para su examen y aprobación una cuenta justificada de ingresos y gastos y, separadamente, otra de los ejemplares de la publicación distribuidos, vendidos y sobrantes.

Todos los libros que debían de usarse en la administración del Boletín, debían ir foliados y sellados por la Dirección de Agricultura del Ministerio de Fomento.

El precio de suscripción del Boletín Oficial de la Propiedad Intelectual e Industrial era de quince pesetas anuales en España y sus provincias de Ultramar y de treinta en el extranjero.

El plazo menor de suscripción era de tres meses, se vendían los ejemplares sueltos al precio de setenta y cinco céntimos de peseta cada uno.

El boletín se repartiría gratuitamente a las Secretarias de todos los Gobiernos civiles de España y sus provincias de Ultramar, a las Cámaras de Comercio, a la Biblioteca Nacional y Provinciales, secciones de Fomento de los Gobiernos de provincia, Consulados españoles en el extranjero, Oficina Internacional de Berna, Consejo de Estado, Tribunal Supremo, Audiencias Territoriales y de lo criminal y Juzgados de Primera Instancia de la Nación. Se remitirían también a los Centros Oficiales de Instrucción Pública e Industria de los países de la Unión Internacional para la protección de la propiedad industrial. Se enviarían asimismo gratis, solicitando el cambio, a todos los periódicos oficiales del mismo y género que se publicasen en el extranjero y a aquellos que, sin ser órganos oficiales de ningún gobierno, fuesen por su importancia en estas materias, dignos de ser estudiados o conocidos.

Los gastos de este servicio se pagaban con arreglo al presupuesto pagado por el Director, con cargo a los capítulos 12 y 2º, artículo 2º y 1º del presupuesto general del Ministerio de Fomento.

Con la creación del Boletín, desaparecía el Boletín de la Propiedad Intelectual publicado por el Ministerio de Fomento al refundirse en el nuevo Boletín, que quedaba configurado en dos secciones. La sección primera, correspondiente a la propiedad intelectual, en la que se insertaban la relación de todas las obras presentadas en el registro general, en esta misma se publicarían una relación de obras extranjeras. Y la sección segunda, correspondiente a la publicación de la propiedad industrial, insertándose todas las solicitudes de patentes de invención (presentadas, en tramitación, concedidas, caducadas y próximas a caducar por falta de pago), los certificados de marcas de fábrica y comercio (solicitados, concedidos y denegados), un resumen de la jurisprudencia nacional y extranjera en materia de propiedad intelectual e industrial, las leyes y disposiciones de carácter general nacionales y extranjeras en ambas propiedades y los Convenios Internacionales vigentes con las demás potencias.

El Registro de la Propiedad Intelectual siempre tuvo una entidad propia a pesar de ser publicado junto a la propiedad industrial, siendo elaborado por el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Anticuarios. Cuando aparece el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, a principios del siglo XX, se separarán nuevamente del Ministerio de Fomento. La propiedad intelectual se pasaría a publicar en exclusiva en la Gaceta de Madrid, donde también se publicaba antes de su separación de la propiedad industrial.

Oficio sobre la organización y regulación de la publicación del Boletín Oficial de Propiedad Intelectual. Fondo Histórico Administrativo de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Archivo Histórico de la Oficina Española de Patentes y Marcas, O.A. Fecha: 1886/08/04. Caja 11. Expediente 20.

 

 

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