• No tener más objetivos

    No tener más objetivos
    que las manos abiertas
    y los inevitables desvíos de la brújula,
    no para corregirlos
    sino para lanzarnos justamente por ellos.

    Allí estas sombras que somos
    hallarán los rumbos necesarios
    para ahondar en el tiempo
    los trazos de este sueño inverosímil

  • Estudio oftalmológico

    Este estudio analiza el compuesto insólito
    de córnea y coroides, retina e iris
    que hierve entre los pliegues de tus párpados
    quemándome:

    1. Tus ojos son dos faros
                Desamortajan la noche, entre ráfagas de niebla
                Ciego, zarandeado por las olas, me acerco

    2. Tus ojos son luciérnagas
                aprisionadas en la jaula de mis manos

  • El puente de brooklyn

    Lanza un grito
    de alegría, Coolidge.
    Para lo bueno
                      no ahorro palabras.
    De los elogios
                      ruborízate como el paño de mi bandera,
    aunque seas
                      superunited states

  • Canto a un dios mineral

    Capto la seña de una mano, y veo
    que hay una libertad en mi deseo;
    ni dura ni reposa;
    las nubes de su objeto el tiempo altera
    como el agua la espuma prisionera
    de la masa ondulosa.

    Suspensa en el azul la seña, esclava
    de la más leve onda, que socava
    el orbe de su vuelo,
    se suelta y abandona a que se ligue
    su ocio al de la mirada que persigue
    las corrientes del cielo.

    Una mirada en abandono y viva,
    si no una certidumbre pensativa,
    atesora una duda;
    su amor dilata en la pasión desierta
    sueña en la soledad y está despierta

  • Dos veces breve

    TEÓRICA REALIDAD
    Poesía y ciencia
    son la misma
    matemática del sentido.

    REALIDAD TEÓRICA
    Poesía y ciencia
    son la misma
    matemática del sinsentido.

  • El alba en chernobil

    Habré gritado hasta quebrar la copa que contiene tu alma.

    Habré separado cada uno de tus largos cabellos oscuros sobre
    una mesa de mármol blanco.

    Habré descendido hacia la caverna de rodillas, mientras la
    lengua gusta el metal del horror más intensamente a cada
    peldaño.

    El horror de este retorno arcaico. <<La antropofagia de las obras
    del hombre >>. El estallido de la central nuclear es simultáneo al
    estallido de las categorías de aprehensión de la realidad, al
    estallido de la memoria histórica, al estallido de la imaginación

  • Geografía

    Estoy en un punto esquivo del mapamundi.
    La oscuridad despunta por el perfil de la Sierra
    como el codo de un ogro adormecido
    mientras lentos crecían musgos y raíces.
    No hay geometría alguna. Espero un tren
    bajo el rodal de luz del andén desierto
    y un pavo real gluglutea en la casa vieja.
    Ha pasado un hombre con bicicleta.
    ¡Oh cartógrafos!, si hacéis el planisferio
    de la añoranza marcad para siempre
    todas estas ausencias sin nombre.
    Aquí no se encanallará la vida
    ni caducará la soledad: se harán
    forma o alma, como el cenit de la noche.

  • Tristezas

    ¿Qué es la ciencia sin fe? Corcel sin freno,
          a todo yugo ajeno,
    que al impulso del vértigo se entrega,
    y al través de intrincadas espesuras,
          desbocado y a oscuras
    avanza sin cesar y nunca llega.

    ¡Llegar! ¿Adónde?... El pensamiento humano
          en vano lucha; en vano
    su ley oculta y misteriosa infringe.
    En la lumbre del sol sus alas quema
          y no aclara el problema,
    ni penetra el enigma de la Esfinge,

  • En la playa, con música de geometría

    1
    La Geometria è bianchissima.
    Dante

    La Mente, el Orden que nos hace, se hizo
    para los dos patente: lengua viva.
    Susurrada espiral en ola, cauda
    del viento por los conos de las grímpolas,
    lunar esfera balbuciendo plata,
    triángulo que en tu vientre yo tañía...
    Era el origen desvelado, era
    la voz de niño de la Geometría.

  • Última prueba nuclear

    Y el hombre, solo,
    se restregó los ojos, como al alba.
    Miró asombrado las cenizas,
    la luz con sangre en pestilentes charcas,
    las nubes negras y el terror del pájaro,
    y pensó en su mañana.
    No echó de menos sobre las ruinas
    más que la compañía de la amada.
    Mundo suyo, tan virgen como el aire,
    desierto de caminos y palabras.
    Las sepulturas de los otros hombres
    nunca sabría dónde estaban.
    La vida sonreía en torno
    igual que una cerrada llaga.
    Leyó en la palma de su mano
    un destino de olvido y esperanza.
    Con ramas de los árboles yacentes