Hacia una red de laboratorios ciudadanos en la Comunidad de Madrid

Durante las primeras semanas de la pandemia, en momentos de confinamiento y distanciamiento social, muchas personas se coordinaron en redes de apoyo para hacer frente a los problemas derivados de la Covid19 en multitud de iniciativas de innovación ciudadana. En el ámbito institucional, durante la primera ola de la pandemia, organizaciones de todo el mundo pusieron en marcha actividades online que facilitaron la colaboración entre agentes muy diversos que buscaban la creación de proyectos que pudieran aliviar la situación. Pasados los primeros meses estos actividades dejaron de organizarse pero de esas experiencias hay algunos aprendizajes que se podrían aprovechar en universidades, centros de investigación y en otras instituciones.

El Hackathon Vence al virus de la Comunidad de Madrid, celebrado en abril de 2020, fue una de esas iniciativas. Contó con una alta participación y con buenos resultados. Los aprendizajes recogidos en esta experiencia pueden servir para diseñar acciones que permitan hacer frente a los desafíos que tenemos por delante. Uno de los principales valores del hackatón fue su capacidad para unir fuerzas de universidades y centros de investigación, instituciones públicas, tejido empresarial y sociedad civil, y llevar a cabo un proyecto de enorme envergadura de forma ágil. ¿Qué otras características, además de ser un facilitador de la colaboración, tuvo el hackatón que que se podrían trasladar a una plataforma estable de innovación abierta en la Comunidad de Madrid? Podemos señalar algunas, que están tomadas de las bases sobre las que han trabajado los laboratorios ciudadanos:

-Apertura: muchos de los proyectos del hackatón fueron desarrollados por equipos formados por departamentos de diferentes universidades, empresas y ciudadanos interesados.

-Accesibilidad: la ausencia de barreras para la participación hizo más fácil la colaboración y la experimentación entre agentes diversos. Fue un momento en el que la burocracia se redujo al mínimo.

-Flexibilidad: las entidades que participaron en la organización aportaron todo lo que pudieron y fueron generosas y flexibles a la hora de diseñar conjuntamente el evento. El formato ofrecía múltiples formas de implicación y de auto organización de los equipos. Hubo mucho trabajo para hacerlo posible y mucha capacidad de improvisación.

-Confianza: se creó un clima de confianza extraordinario entre la organización y participantes, que fueron comprensivos ante los errores debidos al caos desbordante por la alta participación.

-Experimentación: las ideas iniciales pudieron evolucionar por caminos imprevistos, gracias a las contribuciones de los colaboradores y gracias que es un marco de experimentación en el que el error no estaba penalizado.

¿Y si se crearan infraestructuras estables para la experimentación y la colaboración siguiendo estas características?

Los laboratorios ciudadanos pueden ser esas infraestructuras para la experimentación, la colaboración, la formación de equipos y los primeras fases de prototipado, que son los momentos en los que un proyecto se lleva a la práctica y por lo tanto los más abiertos a contribuciones de ámbitos diferentes.

Con el objetivo de poner en práctica experiencias piloto de laboratorio ciudadano durante el próximo otoño en universidades, centros de investigación y otras instituciones interesadas la Fundación madri+d ha puesto en marcha el proyecto Red de laboratorios ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Para ello se colabora con el programa Laboratorios ciudadanos distribuidos de Medialab Prado y el Ministerio de Cultura que incluye la formación en abierto Cómo montar un laboratorio ciudadano y construir redes de colaboración. Además cuenta con un equipo de acompañamiento para aquellas organizaciones interesadas en habilitar lugares de experimentación y colaboración durante el próximo otoño.

Con esta iniciativa la Fundación madri+d contribuye al programa New European Bauhaus, un espacio para la co-creación de propuestas que permitan hacer frente a los retos sociales, ambientales y económicos derivados de la pandemia de la Covid-19. Con el fin de conectar las iniciativas que se lleven a cabo en Madrid con propuestas de otros países, desde madri+d se ofrece el taller en inglés A Planet of Citizen Laboratories. Citizen Innovation in Urban and Rural Areas. De esta manera estaremos dando los paso hacia una red de laboratorios ciudadanos de la Comunidad de Madrid que pueda beneficiarse de la cooperación internacional y contribuir a otras partes del mundo.

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