La edad es algo más que un número. El aprendizaje automático podría predecir el envejecimiento


Los profesionales médicos y la ciencia han observado durante mucho tiempo que la edad biológica y la edad cronológica no siempre coinciden. Un niño de 5 años puede presentar muchos signos de vejez y padecer numerosas enfermedades relacionadas con la edad, mientras que un una persona mayor de 80 años puede ser sano y robusto. Si bien los factores ambientales como la dieta, la actividad física y otros factores juegan un papel muy importante, hay muchos otros factores que contribuyen también a diferenciar cómo algunas personas envejecen mejor que otras. Esos factores siguen siendo aún poco conocidos…

Hace pocos días un estudio publicado en la revista Genome Biology , un equipo de investigadores del Instituto Salk de Estudios Biológicos de California, ha desarrollado un proyecto de investigación mediante el análisis de células de la piel en muestras humanas tomados de 133 individuos sanos con edades comprendidas entre 1 y 94 años, con el objetivo de encontrar ”firmas moleculares” que puedan predecir la edad biológica. Los investigadores se centraron en un tipo de célula de la piel llamada fibroblastos dérmicos, que generan tejido conectivo y ayudan a la piel a sanar después de una lesión. Eligieron este tipo de células por dos razones: primero, las células son fáciles de obtener con una biopsia de piel simple y no invasiva; en segundo lugar, estudios anteriores indicaron que es probable que los fibroblastos contengan firmas de envejecimiento. Esto se debe a que, a diferencia de la mayoría de los tipos de células que se regeneran por completo cada pocas semanas o meses, un subconjunto de estas células permanecen durante toda nuestra vida.

Para obtener una muestra representativa, el equipo estudió un promedio de 13 personas por cada década de edad. El laboratorio cultivó las células para multiplicarlas, luego usó un método llamado secuenciación del ARN (RNA-Seq) para buscar biomarcadores en las células que cambian a medida que las personas envejecen. La peculiaridad de la investigación ha sido la utilización de técnicas de aprendizaje automático e inteligencia artificial mediante el entrenamiento de algoritmos personalizados para clasificar los datos del RNA-Seq. El equipo encontró ciertos biomarcadores que indicaban el envejecimiento y podían predecir la edad de una persona con un error de menos de ocho años de promedio. Para la validación del algoritmo, el equipo utilizó fibroblastos de 10 pacientes con progeria, una enfermedad genética caracterizada por el envejecimiento prematuro. Basado en el análisis de las firmas moleculares de estos pacientes, que tenían entre dos y ocho años, el modelo predijo que sería aproximadamente una década mayor que su edad cronológica.

El objetivo de perfeccionar este algoritmo es que pueda predecir un envejecimiento saludable y un envejecimiento no saludable, y tratar de encontrar las diferencias. El estudio trata de proporcionar una base para abordar las cuestiones no resueltas en el envejecimiento humano, como es la cuantificación de la tasa de envejecimiento en momentos de estrés.

El análisis del equipo de Salk fue diferente de los enfoques anteriores tomados por otros laboratorios para estudiar el envejecimiento biológico. La mayoría de los estudios anteriores se centraron en los cambios en solo unos pocos sitios de metilación del ADN, en lugar de observar los cambios de expresión en todo el genoma. El conjunto de datos también fue mucho más grande que cualquier investigación de este tipo que se haya hecho antes, porque incluía a muchas personas que representan un rango de décadas. Los investigadores han hecho públicos los datos para que otros investigadores puedan usarlos.

Desarrollar una mejor comprensión de los procesos biológicos del envejecimiento podría eventualmente ayudar a abordar las condiciones de salud que son más comunes en la vejez, como las enfermedades cardíacas y la demencia. Además si los hallazgos son validados, los médicos podrían usar este tipo de análisis para determinar cuándo comenzar a evaluar a sus pacientes para detectar afecciones relacionadas con la edad y aconsejarles de forma preventiva sobre opciones de estilo de vida saludables más personalizadas.

El siguiente paso de la investigación será buscar estas firmas moleculares en otros tipos de células para confirmar estas hipótesis.

Referencia: Jason G. Fleischer, Roberta Schulte, Hsiao H. Tsai, Swati Tyagi, Arkaitz Ibarra, Maxim N. Shokhirev, Ling Huang, Martin W. Hetzer, Saket Navlakha. Predicting age from the transcriptome of human dermal fibroblastsGenome Biology, 2018; 19 (1) DOI: 10.1186/s13059-018-1599-6

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La pérdida de audición temprana es un factor de riesgo para la salud cardiovascular


Un nuevo estudio relaciona la pérdida auditiva con un mayor riesgo de mortalidad antes de los 75 años debido a una enfermedad cardiovascular. Investigadores del Centro de Envejecimiento Robert N. Butler Columbia, en la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, hallaron entre sus resultados que la mortalidad entre las personas con pérdida auditiva es elevada, especialmente entre hombres y mujeres menores de 75 años y aquellos que están divorciados o separados. Sin embargo, el riesgo de mortalidad disminuyó en los adultos con una pareja con “buen oído”. Este es el primer estudio que investiga los efectos combinados de la pérdida de audición asociadas con las relaciones sociales-familiares y el aumento del riesgo de mortalidad. Los hallazgos se han publicado en la revista Social Science and Medicine.

Es bien conocido que el propio envejecimiento aumenta considerablemente el riesgo de pérdida de audiciónLa pérdida de audición es la 4ª causa principal de discapacidad. Dependiendo de la edad, la probabilidad de padecer perdida auditiva aumenta aproximadamente el 1% entre las personas de 40 a 44 años, hasta el 50% en mujeres y el 62% en hombres de 80 a 84 años.

Los investigadores analizaron datos de 50.462 adultos inscritos en el Estudio de Pérdida Auditiva de Nord-Trøndelag de 1996 a 1998. Utilizaron el Registro de Causas de Muerte de Noruega para identificar muertes hasta 2016. Los datos sobre el estado civil y el número de hijos se obtuvieron del Registro Nacional de Población . Los investigadores también categorizaron aquellos individuos fumadores, además de los hábitos de consumo de alcohol y la actividad física.

Tras el análisis de todos estos datos se obtuvieron varias correlaciones y patrones de asociación referidos a la pérdida de audición, las relaciones sociales y el aumento de mortalidad. Los hallazgos del grupo de investigación encontraron que el exceso de mortalidad entre los discapacitados auditivos puede ser particularmente mayor entre individuos con vínculos familiares-sociales más débiles, por ejemplo, entre los hombres divorciados o mujeres que no tienen hijos con pérdida auditiva por debajo de los 75 años, se encontraron mayores probabilidades de mortalidad. Estos resultados podrían explicarse ya que es más probable que las relaciones familiares más estrechas o con fuertes vínculos, podrían permitir que alguien con pérdida auditiva en mayor medida sea más activo socialmente, ya que el cónyuge o familiar puede brindar apoyo, tomar la iniciativa y ayudarlo a superar los umbrales para socializar con otros. Un cónyuge también podría alentar el uso de asistencia técnica, como audífonos, y ayudar en la consulta de servicios de salud cuando sea necesario. Tener vínculos familiares o de amistades fuertes también puede servir como un amortiguador contra las consecuencias anímicas y económicas perjudiciales de la pérdida auditiva.

Referencia: Bo Engdahl, Mariann Idstad, Vegard Skirbekk. Hearing loss, family status and mortality – Findings from the HUNT study, NorwaySocial Science & Medicine, 2019; 220: 219 DOI: 10.1016/j.socscimed.2018.11.022

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El desarrollo del Alzheimer podría estar influido por el consumo del azúcar


Un equipo de científicos de los Departamentos de Biología y Bioquímica, Química y el de Farmacia y Farmacología de la Universidad de Bath, en colaboración con colegas del Centro Wolfson del King’s College London para Enfermedades Relacionadas con la Edad, han establecido un conexión molecular entre el azúcar en sangre (glucosa) y el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, observando que el exceso de glucosa daña una enzima vital relacionada con la respuesta de la inflamación en las primeras etapas de esta enfermedad neurodegenerativa.

Los niveles demasiado altos de azúcar en sangre, o hiperglucemia, son bien conocidos como influyentes en la aparición de la diabetes y la obesidad, pero su relación con la enfermedad de Alzheimer es menos conocida. Sí se conocía la relación existente entre los pacientes diabéticos y un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer en comparación con los individuos sanos. De tal manera que ciertas proteínas anormales se agregan para formar placas y ovillos en el cerebro que lo dañan progresivamente y conducen a un deterioro cognitivo grave.

Los científicos ya sabían que la glucosa y sus productos de descomposición pueden dañar las proteínas de las células a través de una reacción llamada glicación, pero no se entendía el vínculo molecular específico entre la glucosa y el Alzheimer. Al estudiar muestras cerebrales de personas con y sin Alzheimer que utilizan una técnica sensible para detectar la glicación, el equipo de científicos descubrió que en las primeras etapas de la enfermedad neurodegenerativa, debido a la glicación se produce daño en una enzima llamada MIF (factor inhibidor de la migración de macrófagos) que desempeña un papel en la respuesta inmune y la regulación de la insulina. .

El MIF está involucrado en la respuesta de las células cerebrales llamadas glía, a la acumulación de proteínas anormales en el cerebro durante la enfermedad de Alzheimer, y los investigadores creen que la inhibición y reducción de la actividad del MIF causada por la glicación podría ser el “punto de inflexión” en la progresión de la enfermedad . Parece que a medida que avanza el Alzheimer, aumenta la glicación de estas enzimas.

Normalmente, el MIF sería parte de la respuesta inmune a la acumulación de proteínas anormales en el cerebro, y los científicos piensan que debido a que el daño del azúcar reduce algunas funciones del MIF e inhibe completamente otras, este podría ser un punto de inflexión que permita el desarrollo del Alzheimer.  Conocer en profundidad estos “equilibrios” moleculares podría ser vital para desarrollar una cronología de cómo progresa el Alzheimer y  podría ayudar a identificar a las personas con riesgo de Alzheimer, lo que podría favorecer el desarrollo de nuevos tratamientos o formas de prevenirlos.

Todas estas informaciones van en el sentido de afianzar la idea de que el exceso de azúcar en nuestra dieta no parece beneficioso, ya se conocía en lo que respecta a la diabetes y la obesidad, pero este vínculo potencial con la enfermedad de Alzheimer es otra razón de peso por la que debemos controlar la ingesta de azúcar en nuestras dietas.

Referencia: Omar Kassaar, Marta Pereira Morais, Suying Xu, Emily L. Adam, Rosemary C. Chamberlain, Bryony Jenkins, Tony James, Paul T. Francis, Stephen Ward, Robert J. Williams, Jean van den Elsen. Macrophage Migration Inhibitory Factor is subjected to glucose modification and oxidation in Alzheimer’s DiseaseScientific Reports, 2017; 7: 42874 DOI: 10.1038/srep42874


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La inteligencia artificial para el diagnóstico temprano del Alzheimer


Según un estudio desarrollado por investigadores del Departamento de Radiología e Imagen Biomédica de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y publicado en la revista Radiology, los nuevos avances en inteligencia artificial (IA) pueden mejorar la capacidad  para predecir la enfermedad de Alzheimer a partir de las imágenes cerebrales.

El diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer es extremadamente importante, ya que los tratamientos e intervenciones son más efectivos al principio de la enfermedad. Sin embargo, el diagnóstico temprano ha demostrado ser un verdadero retoLa investigación ha relacionado el proceso de la enfermedad con los cambios en el metabolismo, como lo demuestra la captación de glucosa en ciertas regiones del cerebro, pero estos cambios pueden ser difíciles de reconocer y normalmente la sintomatología comienza cuando la enfermedad se encuentra más avanzada.

El grupo de investigación ha aplicado las tecnologías del aprendizaje profundo (deep learning), un tipo de inteligencia artificial en el que las máquinas aprenden con el ejemplo, al igual que los humanos, para encontrar patrones que señalen cambios predictivos en el metabolismo cerebral  de la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores entrenaron un algoritmo de aprendizaje profundo a partir de las imágenes tomadas con una tecnología de imagen especial conocida como tomografía por emisión de positrones (FDG-PET) con la que se puede medir la actividad metabólica del cerebro.

Los investigadores mediante el acceso a neuroimágenes de más de 2.100 imágenes cerebrales de FDG-PET de 1.002 pacientes de la base de datos de la Iniciativa de neuroimagen de la enfermedad de Alzheimer (ADNI), que se centra en ensayos clínicos para mejorar la prevención y el tratamiento de esta enfermedad. Entrenaron el algoritmo con el 90% ciento del conjunto de datos y validando con el 10% restante, con lo que fueron capaces de descubrir patrones metabólicos que correspondían a la enfermedad de Alzheimer.

Posteriormente los investigadores probaron el algoritmo en un conjunto independiente de 40 imágenes de 40 pacientes que nunca había estudiado. El algoritmo logró una sensibilidad del 100% para detectar la enfermedad que supone un promedio de más de seis años de antelación sobre un diagnóstico normal.

Es necesario apuntar que el conjunto de pruebas independientes se considera pequeño y es necesaria una validación adicional con un estudio más amplio entre distintas instituciones. En todo caso parece vislumbrarse que estas nuevas tecnologías y con las capacidades de procesamiento existentes actualmente, podría ser una herramienta muy útil y complementaria al trabajo desarrollado por los radiólogos para el diagnóstico y la intervención terapéutica temprana en la enfermedad de Alzheimer.

Entra las investigaciones que se están desarrollando en este campo merece la pena destacar aquellas  que intentan entrenar algoritmos de aprendizaje profundo para buscar patrones asociados con la acumulación de proteínas beta-amiloides y tau, grupos de proteínas anormales y ovillos en el cerebro que son marcadores específicos de la enfermedad de Alzheimer.

Referencia: Yiming Ding, Jae Ho Sohn, Michael G. Kawczynski, Hari Trivedi, Roy Harnish, Nathaniel W. Jenkins, Dmytro Lituiev, Timothy P. Copeland, Mariam S. Aboian, Carina Mari Aparici, Spencer C. Behr, Robert R. Flavell, Shih-Ying Huang, Kelly A. Zalocusky, Lorenzo Nardo, Youngho Seo, Randall A. Hawkins, Miguel Hernandez Pampaloni, Dexter Hadley, Benjamin L. Franc. A Deep Learning Model to Predict a Diagnosis of Alzheimer Disease by Using 18F-FDG PET of the BrainRadiology, 2018; 180958 DOI

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Encuentro “Envejecer en Femenino”


La Fundación General CSIC organiza el encuentro Envejecer en Femenino” que tendrá lugar en la sede de la Fundación Cajasol en Sevilla el próximo 7 de noviembre. 

Se trata de un encuentro de reflexión y difusión de algunas de las cuestiones abiertas por las distintas trayectorias de senectud de hombres y mujeres. Su propósito es concienciar y formar al público asistente acerca de las características de género inherentes al proceso del envejecimiento individual y poblacional, como fenómeno social de especial impacto en la actualidad.

La relación entre género y envejecimiento es estrecha. El sexo y el género marcan no solo nuestro recorrido por la vejez, sino también los recursos y los problemas con los que llegamos a la misma. La trayectoria del envejecimiento es distinta en hombres y mujeres y tiene una base biológica. A ello se añade que la exposición a la adversidad a lo largo de la vida es muy diferente por género, y tiene importantes consecuencias en longevidad en salud. Ellas tienen trayectorias de senectud más largas y con más dolor. Pero las trayectorias de vida previa (laborales, de cuidado) también son muy distintas entre las actuales generaciones de mayores, determinando en gran medida los recursos (de salud, económicos o sociales) con los que se alcanza la vejez. Por ello, desde distintas disciplinas, nos preguntamos en qué medida determina el género dos formas de envejecer.

Tras una primera charla inaugural impartida por Carmen Orte, Directora General del Imserso, la jornada proseguirá con una mesa redonda compuesta por un reconocido grupo de expertas.

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Más información en el tríptico de la jornada

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En 2040 España podría ser el país con mayor esperanza de vida del mundo


La revista The Lancet ha publicado un artículo sobre la esperanza de vida y las principales causas de muerte en el mundo en varios escenarios posibles a 21 años vista hasta el 2040.

La investigación muestra que es probable que todos los países experimenten al menos un ligero aumento en la esperanza de vida y esto originará nuevos conocimientos sobre los estados de salud de las diferentes sociedades.

España por delante de Japón en 2040

En España, con una esperanza de vida promedio de 82,9 años en 2016, se ubicó en el 4° lugar entre los 195 países presentes en el estudio. Sin embargo, si continúan las tendencias recientes de salud, podría subir hasta situarse en el primer puesto de la esperanza de vida en 2040 con un promedio de 85,8 años, lo que supone un aumento medio de 2,8 años (desde 4,5 años en el mejor escenario de salud a solo 0,8 años en el peor).

Esto supondría superar a Japón, que según el ranking de 2016 se encuentra el primero con una media de esperanza de vida de 83,7 años, y pasaría a ocupar el segundo lugar en 2040 (con una media de 85,7 años).

En contraste, Estados Unidos en 2016 se ubicó en el 43° lugar, con un promedio de esperanza de vida de 78,7 años. En 2040, se pronostica que la esperanza de vida aumentará solo 1,1 años a 79,8, pero bajando de rango al lugar 64.

En comparación, el Reino Unido tuvo una esperanza de vida de 80,8 años en 2016 y se espera que aumente a 83,3, escalando puestos en el ranking desde el puesto 26 al 23 para el año 2040.

Causa de muerte en España

En 2016, las 10 principales causas de muerte prematura en España fueron la cardiopatía isquémica, alzhéimer, cáncer de pulmón, accidente cerebrovascular, EPOC, cáncer de colon y recto, cáncer de mama, suicidio, otras enfermedades cardiovasculares e infecciones respiratorias bajas.

No obstante, en 2040 se espera que los motivos principales sean alzhéimer, cardiopatía isquémica, cáncer de pulmón, EPOC, cáncer de colon y recto, accidente cerebrovascular, enfermedad renal crónica, otras enfermedades cardiovasculares, cáncer de páncreas y diabetes.

Para los autores, el país posee un gran potencial para mejorar la trayectoria de salud al abordar los factores de riesgo clave, los niveles de educación y el ingreso per cápita.

Evolución de otros países

Además de España, se espera que en 2040 otras naciones suban sustancialmente en su clasificación en términos de esperanza de vida, entre ellos China, Siria, Nigeria e Indonesia. En contraste, se estima que Palestina descenderá en la clasificación de esperanza de vida, así como Estados Unidos, Canadá, Noruega, Taiwán, Bélgica y Países Bajos.

España posee un gran potencial para mejorar la trayectoria de salud al abordar los factores de riesgo clave, los niveles de educación y el ingreso per cápita

 

Mientras que España, Japón, Singapur, Suiza, Portugal, Italia, Israel, Francia, Luxemburgo y Australia ocupan el top 10 de las naciones con mayores esperanzas de vida, los países que ocupan los últimos lugares son Lesotho, Swazilandia, República Centroafricana y Sudáfrica.

“Las desigualdades seguirán siendo grandes”, concluye Christopher Murray, director de IHME. “En un número sustancial de países, demasiadas personas continuarán ganando ingresos relativamente bajos, seguirán teniendo poca educación y morirán prematuramente. Pero las naciones podrían progresar más rápidamente si se abordan los  principales riesgos, especialmente el tabaquismo y la mala alimentación”.

Fuente: Agencia SINC

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La revolución de la longevidad


Alexandre Kalache, uno de los mayores expertos internacionales en temas de longevidad, ha sido el encargado de pronunciar la conferencia de apertura de la exposición de la Fundación General CSIC “A vivir que son 100 años. Una visión científica de la longevidad y el envejecimiento saludable”, inaugurada en la Casa de la Ciencia de Sevilla el día 1 de octubre con motivo de la celebración del “Día Internacional de las Personas de Edad”.

En su conferencia,  titulada  “La revolución de la longevidad”, Alexandre Kalache, quien actualmente preside la Alianza Global de Centros Internacionales de Longevidad (ILC Global Alliance) y el Centro Internacional de Longevidad Brasil (ILC-BR), ha  puesto de relieve que nos encontramos en un momento clave: estamos viviendo una revolución a nivel global en la que todos estamos inmersos, la revolución de la longevidad, ya que actualmente hay en el planeta más personas vivas mayores de 60 años que la suma de todas las que ha habido a lo largo de la historia de la humanidad. En su opinión, tenemos que celebrar que estamos viviendo y que cumplimos años, todo lo demás es una muerte prematura. Por eso, para este experto, “el envejecimiento activo es lo que nos anima a estar en movimiento”.

Kalache, que fue director del departamento de Envejecimiento y Curso de la Vida de Organización Mundial de la Salud, donde concibió en 2002 el marco político del Envejecimiento Activo y, en 2007, el movimiento global de las Ciudades Amigables de las Personas Mayores, ha destacado la importancia de esta red. “Estas ciudades están orientadas a apoyar y permitir a las personas mayores vivir dignamente, disfrutar de una buena salud y continuar participando en la sociedad de manera plena y activa. La vida ha dejado de ser una carrera de 100 metros, para convertirse en una maratón para la que hay que prepararse tanto individualmente como a nivel social”.

 

La exposición “A vivir que son 100 años”, una iniciativa de la Fundación General CSIC en el marco del proyecto “Centro Internacional sobre el Envejecimiento” (CENIE), cofinanciado por fondos FEDER Interreg V-A (POCTEP 2014-2020), pretende ser un recorrido por los aspectos que forman parte de nuestro envejecimiento como individuos y como sociedad. Estructurada en cinco ámbitos, la muestra da respuestas a algunas de las preguntas que nos hacemos durante este recorrido vital: ¿Qué es el envejecimiento? ¿Qué hace la gente para tener vidas tan largas? ¿Cómo condiciona el entorno a nuestra forma de envejecer? ¿Qué debo hacer para conseguir un envejecimiento saludable? Y un paso más ¿qué hacer para alcanzar los 100 años saludablemente?

Más información de la exposición

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Exposición: “A vivir que son 100 años”


Desde el 25 de septiembre de 2018 y hasta el 14 de julio de 2019 se puede visitar, en la Casa de la Ciencia de Sevilla, la exposición A vivir que son 100 años. Promovida por la Fundación General del CSIC, ofrece una visión científica de la longevidad y el envejecimiento saludable. El objetivo de la exposición es mejorar la comprensión del fenómeno del envejecimiento e impulsar iniciativas innovadoras que contribuyan a transformar el envejecimiento de la población en una fuente de oportunidades. Para ello, se ha diseñado un itinerario que recorre los procesos que forman parte de nuestro envejecimiento, como individuos y como sociedad.

Preguntarse, en términos de expectativas de vida, si estamos envejeciendo o rejuveneciendo o conocer que durante el último siglo y medio hemos ganado 6 horas de vida por cada día que sobrevivimos son algunas de las cuestiones que suscita el recorrido a través de cinco bloques temáticos:

  1. Generalización de vidas completas, que aborda temas como la esperanza de vida o una hipotética y futura manipulación genética pata evitar el envejecimiento.
  2. Educación y modos de vida, que trata, entre otros, la relación entre el nivel educativo y socio-económico con la longevidad o las nuevas tecnologías aplicadas al diseño de viviendas más amigables con las personas mayores.
  3. Trabajo y Sistema de Bienestar, que recorre conceptos como el Estado de Bienestar, la jubilación o los hábitos ante el envejecimiento.
  4. Vejez y Salud, que presenta el sistema sanitario ante la vejez, los avances médicos y tecnológicos en torno al envejecimiento o la neurociencia.
  5. Los centenarios, que aborda aquellas personas con un envejecimiento excepcional, que pueden llegar a cumplir la cifra de 100 años, sólo alcanzada por uno de cada cinco mil habitantes del Planeta.

Al final de la exposición los visitantes entenderán que el envejecimiento es un proceso normal, no es una enfermedad. Y podrán tomar nota sobre qué es el envejecimiento, qué hace la gente para tener vidas tan largas, cómo condiciona el entorno a nuestra forma de envejecer, qué debo hacer para conseguir un envejecimiento saludable y qué hacer para alcanzar los 100 años saludablemente.

Y tomen nota, cuando terminen el recorrido de la exposición habrán ganado 16 minutos de vida.

 

La exposición se inaugura oficialmente el próximo día 1 de octubre en la Casa de la Ciencia de Sevilla (CSIC. Av. de María Luisa, 8. Sevilla, a las 12:00h) y contará con la participación del doctor Alexander Kalache, médico y gerontólogo, co-presidente de la Alianza Global de Centros Internacionales de Longevidad (International Longevity Centre Global Allicance) y presidente del Centro Internacional de Longevidad Brasil (ILC-BR), pronunciará la conferencia “La revolución de la longevidad”.

Folleto de la exposición (PDF)

Fuente: Envejecimientoenred.es y FGCSIC

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Nuevos métodos permitirían mejorar el diagnóstico y tratamientos más precisos del Alzheimer


Diagnosticar con precisión la enfermedad de Alzheimer puede ser complicado y llevar más tiempo del que todos quisiéramos, ya que muchas otros condicionantes pueden causar síntomas similares. Un nuevo método basado en imágenes cerebrales puede facilitar la detección de deposiciones de proteínas tau específicas, que son exclusivas de los casos de Alzheimer.

Hay dos proteínas que se conoce sobradamente que están relacionadas con la enfermedad de Alzheimer: beta-amiloide, que forma lo que se conoce como placa en el cerebro, y tau, que forma ovillos dentro de las células del cerebro. El beta-amiloide se disemina por todo el cerebro en una etapa temprana, décadas antes de que el paciente note los primeros signos de la enfermedad. Tau, por otro lado, comienza a diseminarse en una etapa posterior, desde los lóbulos temporales a otras partes del cerebro. Es esta última etapa de formación de tau cuando comienza a extenderse, cuando las neuronas comienzan a morir y el paciente experimenta los primeros síntomas de la enfermedad. Si en este momento se escanea el cerebro de un paciente con dificultades de memoria y demuestra tener mucha tau en el cerebro, se sabe con un alto grado de probabilidad que se trata de un caso de Alzheimer.

Esta investigación es parte de un estudio internacional con más de 700 pacientes y liderado por un grupo de científicos de la Universidad de Lund en Suecia, y recientemente publicado en JAMA (Revista de la Asociación Médica Americana).  En este estudio se mostró que el nuevo método de tau-PET tenía una gran sensibilidad y especificidad: detectó del 90 al 95 por ciento de todos los casos de Alzhéimer y solo dio unos pocos resultados positivos falsos en pacientes con otras enfermedades relacionadas. El método tau-PET tenía una precisión diagnóstica claramente superior en comparación con la MRI (Imagen por Resonancia Magnética), y menos resultados falsos positivos que el PET beta-amiloide, dos métodos que se usan de forma rutinaria en la actualidad. Por lo tanto, la Tau-PET debería ser de gran utilidad en la investigación de pacientes con problemas de memoria, tan pronto como el método sea aprobado para uso clínico. El método tau-PET también podría ser valioso en los ensayos de nuevos medicamentos contra el Alzheimer, ya que puede mostrar si los nuevos medicamentos han tenido éxito en la prevención de la propagación de tau en el cerebro.

Al mismo tiempo en referencia a la enfermedad de Alzheimer, un grupo de investigadores del King’s College de Londres un descubrieron un circuito de retroalimentación subyacente a la degeneración cerebral en la enfermedad de Alzheimer que puede explicar por qué tantos ensayos clínicos con medicamentos prometedores han fallado. El estudio también identifica un medicamento clínicamente aprobado que rompe con este círculo vicioso y protege contra la pérdida de memoria en modelos animales de Alzheimer.

Muchos medicamentos dirigidos al beta-amiloide han fallado en la práctica en los ensayos clínicos. El beta-amiloide ataca y destruye las sinapsis, las conexiones entre las células nerviosas del cerebro, lo que da como resultado problemas de memoria, demencia y finalmente la muerte. En este nuevo estudio, publicado en Translational Psychiatry , los investigadores descubrieron que cuando el beta-amiloide destruye una sinapsis, las células nerviosas producen más beta-amiloide y generan de nuevo más sinapsis para destruir, por lo que el conocimiento de este circuito es un gran avance en nuestra comprensión de la enfermedad y que resalta la importancia de la intervención terapéutica temprana.

Los investigadores también encontraron que una proteína llamada Dkk1, que estimula potentemente la producción de beta-amiloide, es fundamental para que se produzca este ciclo de retroalimentación. Investigaciones previas de este grupo de investigación identificaron a Dkk1 como un jugador protagonista en el Alzheimer, y aunque Dkk1 es apenas detectable en el cerebro de los adultos jóvenes, su producción aumenta a medida que envejecemos. 

Por tanto estos estudios apuntan a que en vez de el beta-amiloide en sí, la proteína Dkk1 podría ser una mejor diana terapéutica para detener el progreso de la enfermedad de Alzheimer al interrumpir el círculo vicioso de la producción de beta-amiloide y la pérdida de sinapsis.

Los investigadores encontraron que en ratones diseñados para desarrollar grandes depósitos de beta-amiloide en sus cerebros a medida que envejecen, solo dos semanas de tratamiento con fasudil redujeron drásticamente los depósitos de beta-amiloide. Investigadores del King’s College London están buscando financiación para llevar a cabo un ensayo en pacientes con Alzheimer en etapa temprana para determinar si el fasudil mejora la salud del cerebro y previene el deterioro cognitivo.

Referencias:

1. Ossenkoppele R, Rabinovici GD, Smith R, et al. Discriminative Accuracy of [18F]flortaucipir Positron Emission Tomography for Alzheimer Disease vs Other Neurodegenerative DisordersJAMA, 2018; 320 (11): 1151–1162 DOI: 10.1001/jama.2018.12917

2. Christina Elliott, Ana I. Rojo, Elena Ribe, Martin Broadstock, Weiming Xia, Peter Morin, Mikhail Semenov, George Baillie, Antonio Cuadrado, Raya Al-Shawi, Clive G. Ballard, Paul Simons, Richard Killick. A role for APP in Wnt signalling links synapse loss with β-amyloid productionTranslational Psychiatry, 2018; 8 (1) DOI: 10.1038/s41398-018-0231-6

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Una mirada interdisciplinar a la investigación sobre envejecimiento


La Fundación General CSIC (FGCSIC) ha publicado recientemente las Conclusiones del segundo Encuentro realizado en 2017 en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, sobre el “Ritmo de la Senectud”, desde una mirada interdisciplinar a la investigación sobre envejecimiento.

En el encuentro se abordaron los aspectos clave en los límites  sobre uno de los grandes sueños humanos, el de morir tarde y bien. Los ponentes del encuentro expusieron sus impresiones entorno a la gran pregunta sobre los límites de la vida humana, así como sobre el inicio de la senectud y la velocidad de la misma. Se trataron también aspectos sobre cuáles son los principales moduladores de la longevidad, la salud y el funcionamiento a edades avanzadas y se abordo de manera especial el papel del género en el proceso de envejecimiento.

Las conclusiones destacan dos aspectos transversales en las respuestas planteadas en el encuentro de expertos:

A pesar de que somos cada vez más iguales ante la muerte, seguimos siendo muy desiguales tanto en términos de longevidad como de salud. La desigualdad, especialmente socioeconómica, tiene efectos notables sobre la longevidad, la discapacidad, el funcionamiento cognitivo, incluso sobre el reloj epigenético. ¿Cuáles son los mecanismos tras la asociación entre un menor nivel educativo y una menor metilación a nivel molecular, por ejemplo? Existen sectores de población que agrupan problemas físicos y psíquicos, y es también relevante conocer los mecanismos tras la desigualdad en longevidad saludable, de cara a una estratificación eficiente de las intervenciones.

Otro aspecto presente prácticamente en todas las respuestas fue la concepción del envejecimiento como un proceso continuo, de largo plazo, acumulativo a través de la trayectoria de vida. Envejecemos, en distintos aspectos, desde el final de la etapa reproductiva, desde la juventud, desde que nacemos e incluso desde mucho antes. La óptica de cohorte explica la compresión de la morbilidad, de la discapacidad y la longevidad extrema como resultados de un mismo proceso. Es la trayectoria a lo largo del curso de vida la que determina, en buena parte, cómo nos va al final de la misma. Y de ahí la relevancia de preguntarnos por las trayectorias de vida de las próximas generaciones.

En la Conclusiones se plantean una serie de respuestas a las preguntas planteadas en el Encuentro, entre las que se podrían destacar:

  • Los límites de la vida humana siguen siendo un misterio. Existen diversas intuiciones, creencias y esperanzas, pero lo que los datos existentes muestran de forma consistente, por ahora, es que seguimos ganando vida por encima de los 100 años. Es posible seguir alargando la vejez de la mayoría. Si bien en este ámbito es relevante no olvidar la fragilidad, no sólo de la vida, sino también de los datos.
  • Y la senectud, ¿podemos seguir retrasándola? En este caso las respuestas son todas positivas. Envejecer es normal, pero se puede modular, se puede retrasar, la fragilidad se puede revertir y el deterioro cognitivo -cuya incidencia no está aumentando en la generación masculina entre 70 y 75 años- es atribuible a factores reversibles en muchos casos. ¿Es, por tanto, posible una compresión completa de la morbilidad? Algunas poblaciones, como los centenarios saludables, comprimen la morbilidad prácticamente al 100%, la duración de la vida en estas poblaciones es casi idéntica a la duración de la vida en salud. ¿Cuál es el potencial mimético en otras poblaciones? Un marcador biológico capaz de predecir toda causa de mortalidad, el reloj epigenético, podría ayudarnos a encontrar la respuesta. Si bien también surgen nuevas preguntas: sabemos que este reloj funciona, pero ¿cómo funciona?.
  • ¿Qué mecanismos nos ayudan a envejecer mejor y más tarde? Existen mecanismos intrínsecos, genéticos, que actúan, por ejemplo, en la heredabilidad de la longevidad. Pero, existen también muchos y relevantes factores ambientales con efectos positivos sobre ese reloj biológico: bajas exposiciones a sustancias contaminantes, al sol, al humo de cigarrillos, dieta rica en pescado, vegetales y aves de corral, consumo moderado de alcohol, control de los afectos negativos, educación, nivel adquisitivo, actividad física, etcétera. El ejercicio es un medicamento para tratar la fragilidad, o quizás un suplemento, dada la relevancia de la iniciativa individual. Pero es importante que sea un ejercicio multicomponente, no sólo andar, sino trabajar también la fuerza, el equilibrio y la coordinación, y primar la sociabilidad, “ejercicio y diversión, poco encierro y mucho trato” decía Letamendi. También son relevantes las condiciones de personalidad, como la tenacidad, el afecto positivo y el control sobre nuestra propia vida. Por ejemplo, sabemos que, si fuésemos capaces de combatir la ansiedad, el Alzheimer disminuiría. Pautas comportamentales como la agresividad, la violencia, el cuidado o el apego, se asocian con cambios en la metilación del ADN del cerebro. Y es muy importante el ejercicio intelectual, la inteligencia cultural se mantiene muy alta a lo largo de nuestra vida si seguimos ejercitándola. En el entorno físico, social y tecnológico también nos encontramos facilitadores de un envejecimiento saludable. Es muy importante el acceso a información sobre la salud. Las infraestructuras, el espacio construido, el entorno de alimentación, condicionan el estilo de vida de los residentes en distintos barrios, en distintas ciudades y pueblos, en distintos países, estableciendo una relación entre los comportamientos individuales y el lugar en el que vivimos. El entorno tecnológico se está haciendo cada vez más usable, más invisible, ofreciendo alternativas a tratamientos farmacológicos, por ejemplo, o a tratamientos muy invasivos. El límite para el uso de la tecnología es la creatividad, el reto está en la usabilidad y la aceptabilidad de las intervenciones.
  • La relación entre género y envejecimiento es estrecha. El sexo y el género marcan no sólo nuestro recorrido por la vejez, sino también los recursos y los problemas con los que llegamos a la misma. La trayectoria del envejecimiento es distinta en hombres y mujeres y tiene una base biológica. Sabemos del papel protector de los estrógenos frente al estrés oxidativo con resultados en longevidad. En las hembras se produce también una evolución más lenta de determinadas enfermedades crónicas, así como diferencias en prevalencia de fragilidad. A ello se añade que la exposición a la adversidad a lo largo de la vida es muy diferente por género, y tiene importantes consecuencias en salud. En las trayectorias de vida femeninas existen diferencias en educación, poder, ocupaciones de prestigio, poder adquisitivo, exposición a la violencia, roles de género, cuidados familiares, historia reproductiva o cuidados médicos, entre otros aspectos. Todos ellos se relacionan con resultados en salud en la vejez. Hombres y mujeres tienen distintas redes sociales, siendo los amigos mucho más importantes para ellas en términos de longevidad en salud. Las pensiones femeninas son menores y en muchos casos insuficientes; solo en los segmentos adquisitivos más altos se matiza la desventaja femenina. Y la desventaja en liquidez financiera persiste en las proyecciones para las próximas generaciones de mujeres. Por ello, no se ha de olvidar la relevancia de políticas de redistribución que pongan el acento en una intersección crucial: la de género, edad y clase social.

Referencia: Conclusiones redactadas por la Doctora María Dolores Puga (CSIC), Directora del encuentro.

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