Agregar vida a los años…


El aumento de la longevidad es un objetivo generalizado en las políticas de salud pública e incluso un objetivo de la propia población humana, pero cuando se focaliza individualmente, la mayoría de las personas solo quiere vivir una vida más larga si es saludable. Esto es lo que muestra un nuevo estudio de un equipo de gerontólogos (liderados por el Dr. Ekerdt) de la Universidad de Kansas, publicado en el Journal of Aging Studies que desarrollo entrevistas con una muestra poblacional de 90 personas de más de 61 años y de diferentes culturas y regiones (30 personas por región: Alemania, Hong Kong y los Estados Unidos). El estudio es parte de un proyecto más amplio de ámbito internacional denominado “Aging as Future” apoyado por una subvención de la Fundación Volkswagen en Alemania.

Según las conclusiones de este estudio, en términos generales los individuos encuestados son reacios a especificar su longevidad deseada por lo que, según los investigadores, es interesante ya que la longevidad es un objetivo claro de salud pública, pero a nivel individual, las vidas más largas son deseables solo si son a partir de vidas saludables.

Promover vidas más largas tiene un gran valor, especialmente para reducir la mortalidad a edades más tempranas. Sin embargo, la investigación sobre cómo las personas consideran la longevidad también cobra una gran importante porque proporciona una idea de cómo piensan las personas sobre el proceso de envejecimiento.

Los resultados de estas entrevistas refuerzan hallazgos previos que muestran cómo muchos adultos mayores, en diversas culturas, piensan sobre la vida, no cómo un pensamiento continuo desde jóvenes hasta mayores sino que se segmenta en diferentes estados. Los investigadores se refieren a cuatro “edades” o etapas de la vida, incluida la tercera edad, que es una jubilación activa donde las personas abandonan el trabajo tradicional y los roles familiares, seguidos de la cuarta edad. Esta última etapa es vista por los adultos mayores  como menos deseada, que es básicamente el período en que uno podría experimentar una discapacidad o un posible declive de la salud.

Alrededor de un tercio de los encuestados no expresó sus aspiraciones de una vida más larga. Este “cluster” mostro una tendencia a pensar que sus vidas ya habían alcanzado una etapa de finalización o como una forma de aceptación del destino. Otra agrupación mayor de encuestados mencionaron que querían extender sus vidas. Sin embargo, menos de la mitad de ese grupo notó una cantidad específica de tiempo que deseaban vivir. El cluster más amplio mostraba una tendencia más fuerte hacia expresar su deseo de vivir más tiempo solo si mantenían sus niveles de salud actuales o lo que consideraban aceptable.

Estas conclusiones podrían tener una implicación para las políticas de salud pública y los gerontólogos para añadir entre sus prioridades una focalización, no solo en la longevidad como tal, sino también en la salud o la calidad de vida que las acompaña.

Referencia: David J. Ekerdt, Catheryn S. Koss, Angel Li, Anne Münch, Stephan Lessenich, Helene H. Fung. Is longevity a value for older adults? Journal of Aging Studies, 2017; 43: 46 DOI: 10.1016/j.jaging.2017.10.002

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Más evidencias sobre la influencia de la microbiota en las enfermedades neurodegenerativas


Los seres humanos presentan en su organismo aproximadamente tantas bacterias como células, y la mayoría de esas bacterias viven en el intestino. Nuevas investigaciones siguen afianzando la idea sobre los vínculos entre el microbioma intestinal, la población de microorganismos que viven en el tracto gastrointestinal, y las enfermedades cerebrales como el Parkinson o el Alzheimer, que incluyen posibles nuevas formas de detectar y tratar estas enfermedades. Parte de estos estudios fueron presentados en Neuroscience 2017, la reunión anual de la Society for Neuroscience que se puede considerar una de las fuentes más relevantes a nivel mundial sobre noticias científicas del cerebro y la salud.

Cerca de 100 billones de microorganismos (algunos beneficiosos y otros dañinos), viven en el tracto gastrointestinal humano en cualquier momento, ayudando a regular la función inmune y los procesos inflamatorios, dos factores que se cree juegan un papel en enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer. A medida que las investigaciones sobre tratamientos focalizadas sobre el propio cerebro siguen sin avanzar al ritmo deseado, los científicos están buscando en el microbioma nuevas perspectivas y nuevas estrategias de actuación.

Un resumen de las nuevas investigaciones referenciadas en este encuentro anual en relación con la microbiota son:

  • Los metabolitos derivados del microbioma bloquean el típico plegamiento de proteínas de las enfermedades neurodegenerativas en tubos de ensayo y previenen la enfermedad en un modelo de mosca con una neurodegeneración relacionada con el Parkinson, sugiriendo que los metabolitos derivados del intestino pueden ser un objetivo prometedor.
  • Un modelo animal de ratones con la enfermedad de Parkinson muestra niveles aumentados de una proteína inflamatoria en el colon, identificando un posible nuevo biomarcador para la enfermedad.
  • En un modelo de primates que recibieron inyecciones estomacales de una proteína asociada con la enfermedad de Parkinson muestran signos de la enfermedad en sus cerebros, lo que revela que la patología podría diseminarse desde el intestino hasta el cerebro.
  • Un gen asociado con el riesgo de la enfermedad de Alzheimer influye en el microbioma intestinal en modelo de ratones, lo que podría generar una nueva estrategia de tratamiento.
  • El tratamiento con probióticos corrige los problemas de memoria en un modelo de ratón con Alzheimer, lo que sugiere que alterar el microbioma puede ayudar a retrasar la enfermedad.

Los resultados presentados en este encuentro se suman a las crecientes evidencias que muestran la influencia del intestino en el cerebro y la relación crucial entre los dos.  Focalizar sobre el intestino podría presentar una visión diferente y prometedora para abordar los trastornos cerebrales a lo largo de la vida.

ReferenciaSociety for Neuroscience

Fundación General CSIC
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La FGCSIC abre un proceso de contratación de trabajos de investigación interdisciplinar sobre envejecimiento


La Fundación General del CSIC abre un proceso de contratación de trabajos de investigación interdisciplinar sobre envejecimiento en el marco del proyecto “Centro Internacional sobre el Envejecimiento” (CENIE), centro virtual de colaboración ibérica e internacional en la materia*, que desarrolla un consorcio hispano portugués al que pertenece la FGCSIC, junto con la Fundación General de la Universidad de Salamanca, la Universidad del Algarve y la Dirección General de Salud de Portugal.

El envejecimiento de la población es un fenómeno que afecta a la mayor parte de los territorios europeos, siendo más acuciante en países como España y Portugal y, sobre todo, en sus zonas fronterizas que hoy en día se caracterizan por la despoblación y consecuente envejecimiento de sus comunidades, mayoritariamente en sus zonas rurales.

El procedimiento de concurrencia competitiva para la contratación de trabajos de investigación interdisciplinar sobre envejecimiento estará abierto a entidades públicas y privadas sin ánimo de lucro, con personalidad jurídica propia, que realicen actividad de I+D, definida en sus estatutos como actividad principal, y generen conocimiento científico o tecnológico.

Los trabajos de investigación se encuadrarán en uno de los siguientes ejes temáticos: vidas longevas y saludables, sociedades capacitadoras e inclusivas o bienestar y actividad a lo largo de todo el curso de vida. Deben desarrollarse dentro de los ejercicios 2018 y 2019 y serán realizados bajo la modalidad de programas coordinados que aseguren la interdisciplinariedad.

Cada programa coordinado estará formado por un mínimo de dos y un máximo de cuatro proyectos individuales a ejecutar por sendos equipos de investigación. El importe máximo de contratación para cada programa coordinado será de 100.000 euros, siendo 50.000 el presupuesto máximo de cada proyecto individual que lo compone.

El plazo para presentar las propuestas acaba el 19 de diciembre de 2017.

Para completar la información puede visitar: http://www.fgcsic.es/contratacion_cenie_poctep.html

 *El “Centro Internacional sobre el Envejecimiento” se encuadra en el Programa de Cooperación INTERREG V-A España-Portugal (POCTEP) 2014-2020, financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), cuya finalidad es fomentar la cooperación interregional entre ambos países en su línea fronteriza para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. En este contexto, el CENIE tiene como misión potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación sobre envejecimiento, contribuyendo a desarrollar y desplegar una red de investigación de excelencia cuyos resultados puedan ser de interés para dicha zona.
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Modelo en gusano posible revelación de los secretos del envejecimiento


Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Case Western Reserve en EE.UU han identificado una nueva ruta molecular que podría ser responsable de controlar la longevidad y la salud en gusanos y mamíferos. En un estudio publicado en Nature Communications, los investigadores mostraron que los gusanos (Caenorhabditis elegans) con niveles excesivos de ciertas proteínas vivían más tiempo y eran más saludables que los gusanos normales. Además, los estudios desarrollados en modelos de ratones con niveles excesivos de estas proteínas demostraron un retraso en la disfunción de los vasos sanguíneos asociados con el envejecimiento. El estudio tiene implicaciones importantes para nuestra comprensión del envejecimiento y los trastornos asociados con la edad.

El estudio encontró que aumentando o disminuyendo artificialmente los niveles de una familia de proteínas llamadas factores de transcripción tipo Krüppel (KLF), se podía modular la longevidad de estos gusanos. Dado que esta misma familia de proteínas también existe en los mamíferos, los investigadores sugieren que los KLF también podrían tener efectos similares en el envejecimiento en mamíferos.

La observación de que los niveles de KLF disminuyen con la edad y que los niveles sostenidos de KLF pueden prevenir la pérdida asociada a la edad de la función de los vasos sanguíneos es intrigante dado que la disfunción vascular contribuye significativamente a diversas afecciones asociadas a la edad como hipertensión, enfermedad cardíaca y demencia.

Tras una investigación más exhaustiva, los investigadores descubrieron que las proteínas KLF funcionan controlando la autofagia, un proceso de reciclaje que las células utilizan para eliminar los desechos, como proteínas mal plegadas o subproductos moleculares normales que se acumulan en la vejez. La pérdida de este mecanismo de control de calidad es un sello distintivo del envejecimiento. A medida que las células envejecen, su capacidad para realizar estas funciones disminuye. Esto probablemente conduzca a una acumulación insostenible de agregados de proteínas tóxicas, que en última instancia presentan un obstáculo para la supervivencia celular. Los gusanos sin proteínas KLF no pueden mantener la autofagia y mueren temprano.

Según los investigadores, el siguiente paso será estudiar los mecanismos precisos que subyacen a cómo la autofagia en las células que recubren los vasos sanguíneos contribuye a mejorar la función del sistema vascular. También buscarán estrategias para estudiar las proteínas KLF en humanos.

Referencia: Paishiun N. Hsieh, Guangjin Zhou, Yiyuan Yuan, Rongli Zhang, Domenick A. Prosdocimo, Panjamaporn Sangwung, Anna H. Borton, Evgenii Boriushkin, Anne Hamik, Hisashi Fujioka, Ciaran E. Fealy, John P. Kirwan, Maureen Peters, Yuan Lu, Xudong Liao, Diana Ramírez-Bergeron, Zhaoyang Feng, Mukesh K. Jain. A conserved KLF-autophagy pathway modulates nematode lifespan and mammalian age-associated vascular dysfunctionNature Communications, 2017; 8 (1) DOI: 10.1038/s41467-017-00899-5

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Posible vínculo entre el envejecimiento saludable y un intestino sano


En un trabajo de investigación desarrollado por un equipo de científicos de Canadá (Lawson Health Research Institute) y China, han estudiado la población de bacterias intestinales en una muestra poblacional de más de 1.000 individuos chinos en una variedad de rangos de edad de entre 3 a más de 100 años que fueron seleccionados por ser saludables sin tener problemas de salud conocidos y sin antecedentes familiares de enfermedad. Los resultados mostraron una correlación directa entre la salud y los microbios en el intestino.

El objetivo de la investigación era el potencial desarrollo de nuevos sistemas de diagnóstico microbiológico a las poblaciones y utilizar recomendaciones nutricionales y probióticos para tratar de mejorar los biomarcadores de la salud. Ante esta investigación, los científicos se plantean la pregunta: ¿Mantenerse activo y comer bien, envejecerá mejor?, o ¿Es el envejecimiento saludable predecible por un biomarcador como son las poblaciones bacterianas del intestino?”

El estudio, publicado este mes en la revista mSphere , mostró que la composición microbiana general del grupo de personas mayores sanas era similar a la de las personas más jóvenes y que la microbiota intestinal difería poco entre individuos de 30 a más de 100 años.

La conclusión principal es que si una persona mayor con cerca de 90 años y sana, su microbiota intestinal no es tan diferente de un jóven sano de 30 años en la misma población. Si esto es causa o efecto es desconocido, pero los autores del estudio señalan que es la diversidad de la microbiota intestinal se mantuvo a través de su grupo de estudio. Esto podría demostrar que mantener la diversidad de la microbiota del intestino a medida que se envejece es un biomarcador del envejecimiento saludable, al igual que el bajo colesterol es un biomarcador de un sistema circulatorio saludable.

Referencia: Gaorui Bian, Gregory B. Gloor, Aihua Gong, Changsheng Jia, Wei Zhang, Jun Hu, Hong Zhang, Yumei Zhang, Zhenqing Zhou, Jiangao Zhang, Jeremy P. Burton, Gregor Reid, Yongliang Xiao, Qiang Zeng, Kaiping Yang, Jiangang Li. The Gut Microbiota of Healthy Aged Chinese Is Similar to That of the Healthy YoungmSphere, 2017; 2 (5): e00327-17 DOI: 10.1128/mSphere.00327-17

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Personas mayores con problemas para identificar olores, aumenta la probabilidad de demencia


Un estudio desarrollado a largo plazo con una muestra poblacional de casi 3.000 adultos, de entre 57 y 85 años de edad, ha descubierto patrones similares en aquellos individuos que no podían identificar al menos cuatro de cada cinco olores comunes. De tal manera que estos presentaban más del doble de probabilidades de desarrollar demencia en los cinco años próximos.

Aunque el 78% de los examinados presentaban comportamientos normales en la identificación de dichos olores, el 14% sólo podía identificar tres de cinco, el 5% podía identificar sólo dos, el 2% identificaba sólo uno y 1% de los sujetos del estudio no fueron capaces de identificar ningún olor.

Cinco años después de la prueba inicial, casi todos los sujetos del estudio que no pudieron nombrar un único olor habían sido diagnosticados con demenciaCasi el 80% de los que proporcionaron sólo una o dos respuestas correctas también tuvieron demencia, con una correlación entre el grado de pérdida de olor y la incidencia de demencia.

Estos resultados muestran que el sentido del olfato está estrechamente relacionado con la función cerebral y la salud. Se cree que la capacidad del olfato podría ser un marcador sencillo en etapas tempranas para identificar a las personas con mayor riesgo de demencia y aumentar su seguimiento neurológico.

El nervio olfativo es el único nervio craneal directamente expuesto al medio ambiente. Las células que detectan olores conectan directamente con el bulbo olfatorio en la base del cerebro, exponiendo potencialmente el sistema nervioso central a peligros ambientales como la contaminación o distintos patógenos. Los déficit olfativos son a menudo un signo temprano de la enfermedad de Parkinson o de Alzheimer. Estas deficiencias olfativas se pueden  agravan con la progresión de la enfermedad.

El sistema olfativo también tiene células madre para auto-regenerarse, por lo que una disminución en la capacidad de olor puede señalar una disminución en la capacidad del cerebro para reconstruir componentes clave que están disminuyendo con la edad, dando lugar a los cambios patológicos con la potencial aparición de muchas diferentes demencias.

Referencia: Dara R. Adams, David W. Kern, Kristen E. Wroblewski, Martha K. McClintock, William Dale, Jayant M. Pinto. Olfactory Dysfunction Predicts Subsequent Dementia in Older U.S. AdultsJournal of the American Geriatrics Society, 2017; DOI: 10.1111/jgs.15048

Recursos gráficos: Flickr

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Manifiesto por un papel activo y protagonista de las personas mayores en la sociedad


En una iniciativa novedosa, Fundación Amigos de los Mayores, Fundación Pilares, Envejecimiento en Red (CSIC) y Matia Fundazioa, todas ellas organizaciones que trabajan por el bienestar de las personas mayores, han sumado conocimientos y reflexiones para lanzar un mensaje único con motivo de la celebración del Día Internacional de las Personas Mayores. Una conmemoración que se celebró elpasado domingo 1 de octubre bajo el lema “Aprovechamiento del talento, la contribución y la participación de las personas mayores en la sociedad”.

Las cuatro organizaciones firmantes quieren poner en valor la capacidad de contribución de las personas mayores y reivindicar su papel protagonista en la sociedad actual.
A través de un manifiesto que se articula en cuatro bloques, los firmantes abogan por un modelo de atención y cuidado basado en la atención integral y centrada en la persona que reconozca e impulse la autonomía personal, el ejercicio de derechos, la calidad de la atención y el incremento de la calidad de vida como base para facilitar la participación social y la continuidad de cada proyecto de vida.
También reclaman a la sociedad un cambio de actitud hacia las personas mayores desterrando estereotipos que asocian vejez con incapacidad, enfermedad o tristeza y que conducen a la exclusión y la soledad no deseada, al tiempo que solicitan el fomento de herramientas ciudadanas y colaborativas como el voluntariado que faciliten un papel activo y protagonista a las personas mayores.
Los firmantes del manifiesto ponen en valor el papel de este colectivo heterogéneo como soporte del estado de bienestar en unas sociedades modernas en las que las personas mayores constituyen un recurso muy importante para la familia, la comunidad y la sostenibilidad de la economía. Destacan, asimismo, su capacidad creativa y talento y su contribución a la innovación señalando que “si la creatividad es la combinación y la transformación de elementos para obtener otros novedosos, las personas mayores tienen un impresionante bagaje de experiencias y conocimientos para ser creativos”.

Si la creatividad es la combinación y la transformación de elementos para obtener otros novedosos, las personas mayores tienen un impresionante bagaje de experiencias y conocimientos para ser creativos

En definitiva, el manifiesto aboga por diluir la imagen negativa y estereotipada de la vejez, en defensa de un movimiento a favor de la normalización, del trato como iguales y recuerda que cuando una persona cumple 65 años no desaparecen sus deseos, necesidades, preferencias, ni expectativas: “Su estilo de vida sigue siendo el mismo, afirman. Se sigue siendo la misma persona. La lucha por el mantenimiento de una identidad más allá de la que marca la edad, es la lucha de este grupo de personas que se salen de los estereotipos establecidos. Apostamos por una sociedad en las que las edades se diluyen y las diferencias “basadas en la edad” se desvanecen.

Más información en: soymayorsoycomotu.com

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Los dos hemisferios cerebrales aumentan la comunicación para compensar el envejecimiento


El aumento de la comunicación entre las distintas regiones del cerebro ayudaría a los adultos mayores a compensar los aspectos negativos del envejecimiento, según un nuevo estudio publicado en Human Brain Mapping.

Un cerebro en proceso de envejecimiento tiende a mostrar una comunicación más bilateral que un cerebro joven. Si bien este proceso se ha observado muchas veces en distintas investigaciones, no ha quedado claro si este fenómeno es útil o nocivo y hasta ahora no se había realizado un estudio en profundidad.

Este estudio intenta proporcionar una prueba explícita de algunas ideas polémicas sobre cómo el cerebro se reorganiza a medida que envejecemos. Estos resultados sugieren que el envejecimiento del cerebro mantiene una función cognitiva saludable mediante el aumento de la comunicación bilateral.

Los investigadores usaron una técnica de estimulación cerebral conocida como “estimulación magnética transcraneal” (TMS) para modular la actividad cerebral de una muestra de adultos mayores sanos mientras realizaban una tarea de memorización. Cuando los investigadores aplicaron la técnica de TMS a una frecuencia que deprimía la actividad en una región de la memoria en el hemisferio izquierdo, la comunicación aumentó en la misma región del hemisferio derecho, lo que sugiere que los hemisferios compensaban su comunicación para ayudar con esta tarea.

En contraste, cuando el mismo lugar del cerebro prefrontal fue excitado, la comunicación se incrementó sólo en la región del hemisferio izquierdo. Esto sugiere que la comunicación entre los hemisferios es un proceso deliberado que se produce “según sea necesario”.

Además, cuando los investigadores examinaron los caminos de las conexiones entre estas regiones bilaterales, los participantes con fibras de sustancia blanca* más fuertes que conectaban los hemisferios izquierdo y derecho, demostraron mayor comunicación bilateral, evidenciando que se produce una fuerte neuroplasticidad estructural que mantiene el cerebro trabajando eficientemente en un periodo posterior.

Estos resultados sugieren que una mayor bilateralidad en la corteza prefrontal podría ser el resultado del envejecimiento del cerebro para adaptarse al daño sufrido durante su vida útil, en un esfuerzo por mantener una función normal. Futuras técnicas de estimulación cerebral podrían apuntar a este efecto bilateral en el esfuerzo para promover la comunicación entre los dos hemisferios para obtener una cognición saludable a lo largo de la vida útil.

*La sustancia blanca se encuentra en los tejidos más profundos del cerebro (subcorticales). Contiene fibras nerviosas (axones), las cuales son extensiones de las células nerviosas (neuronas). Muchas de estas fibras nerviosas están rodeadas por un tipo de envoltura o capa llamada mielina. La mielina le da a la sustancia blanca su color. También protege a las fibras nerviosas de una lesión. Además, mejora la velocidad y la transmisión de las señales eléctricas de los nervios.

Referencia: Simon W. Davis, Bruce Luber, David L.K. Murphy, Sarah H. Lisanby, Roberto Cabeza. Frequency-specific neuromodulation of local and distant connectivity in aging and episodic memory functionHuman Brain Mapping, 2017; DOI: 10.1002/hbm.23803

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Identificada una nueva molécula “multipotente” para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer


Un equipo multidisciplinar europeo liderado desde el Instituto de Química Orgánica General de Madrid, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, ha identificado la molécula MBA354 como un potente agente neuroprotector en modelos experimentales in vitro e in vivo de la enfermedad de Alzheimer. El trabajo, publicado en la revista Angewandte Chemie, International Edition, confirma el potencial terapéutico de esta molécula y abre nuevas perspectivas para el inicio de los estudios pre-clínicos para evaluar su potencial uso en la terapia de la enfermedad de Alzheimer.

“Los datos globales de 2015 indican que 44 millones de personas se vieron afectadas por la enfermedad de Alzheimer, número que se estima se duplicará en 2030. Desgraciadamente, todavía no se ha encontrado un fármaco eficaz para su terapia, siendo los inhibidores de las enzimas colinesterasas (Aricept ®, Exelon ®, Reminyl®) o un antagonista del receptor NMDA (Ebixa®), los únicos disponibles en clínica, pero con un efecto limitado y paliativo, que no cura ni detiene el avance de la enfermedad”, explica el doctor José L. Marco- Contelles, investigador del Instituto de Química Orgánica General.

La enfermedad de Alzheimer es una patología neurodegenerativa y de la edad, caracterizada por una pérdida progresiva de la memoria y otros déficits cognitivos, para la que todavía no hay una terapia eficaz. Su incidencia es abrumadora, y su efecto, devastador, en todos los órdenes, ya sea individual, familiar, sanitario como socio-económico. “En la búsqueda de nuevos fármacos para su tratamiento, por tratarse de una patología extremadamente compleja y multifactorial, el diseño de moléculas multipotentes, capaces de actuar simultáneamente en diversos sistemas enzimáticos o receptores implicados en el progreso y desarrollo de la enfermedad, es sin duda una de las estrategias terapéuticas preferidas, adoptada ya en numerosos laboratorios de investigación”, detalla el doctor Marco-Contelles.

“De hecho, las hipótesis clásicas para tratar la enfermedad de Alzheimer, como la colinérgica, del beta-amiloide y de la proteína tau, no han sido capaces hasta ahora de identificar una molécula eficaz y eficiente, y no lo harán posiblemente mientras no se aborde su diseño integrando en una sola molécula motivos farmacóforos, funcionales y estructurales, que sean capaces de desencadenar, simultáneamente, respuestas positivas en diversas dianas biológicas implicadas en la enfermedad”, añade el investigador.

La pregunta -advierte Marco-Contelles- estriba en decidir cuáles y cuántas dianas biológicas se van a seleccionar para su diseño, partiendo de unas premisas simples y generales, como, por ejemplo, que sea una pequeña molécula, permeable, antioxidante, con capacidad antagonista de biometales, y neuroprotectora. “Esta pregunta la hemos abordado diseñando moléculas TRIpotentes, que sean capaces de inhibir las colinesterasas (enzimas que catalizan la hidrólisis del neurotransmisor acetilcolina, en la sinapsis, en colina y ácido acético), y las monoamino oxidasas A/B (enzimas que catalizan la oxidación de monoaminas y la degradación de neurotransmisores, como serotonina, noradrenalina), y que fueran antagonistas del receptor de histamina H3R, cuya regulación es bien sabido que permite la liberación de estos neurotransmisores, tanto en condiciones normales como patológicas, lo que supone que las moléculas que actúen sobre H3R pueden tener uso terapéutico en la enfermedad de Alzheimer”.

“Esta apuesta original nos ha permitido identificar la molécula MBA354, con el perfil farmacológico in vitro deseado, equilibrado, y con potencias de inhibición o interacción a nivel nanomolar, y como un compuesto-hit, pues, permeable a la barrera hematoencefálica, antioxidante y neuroprotector”, explica el investigador. “La molécula ha mostrado un significativo efecto pro-cognitivo en un modelo in vivo de la enfermedad de Alzheimer, resultado que nos van a permitir ulteriores desarrollos encaminados a encontrar un compuesto-lead para su terapia”, concluye.

Fuente: CSIC

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El tai chi puede ayudar a prevenir caídas en personas mayores


World Tai Chi Day
Practicar ejercicios de tai chi de manera habitual, unas tres sesiones por semana, mejora el equilibrio y la flexibilidad en personas mayores de 65 años, lo que puede ayudar a reducir hasta en 64% el riesgo de caídas y fracturas, una de las principales causas de discapacidad y pérdida de autonomía asociadas al envejecimiento.

El tai chi es una antigua práctica china, centrada en la flexibilidad y la coordinación del cuerpo entero, que promueve el movimiento armonizado en el espacio. Investigaciones anteriores ya han demostrado que se trata de un ejercicio eficaz para mejorar el control del equilibrio.

Esta vez, dos nuevos trabajados confirman la utilidad de esta práctica para prevenir caídas. Uno de ellos fue realizado por el doctor Rafael Lomas-Vega, de la Universidad de Jaén, en España. En él se analizaron 10 ensayos clínicos sobre el efecto del tai chi en comparación con otras intervenciones, como fisioterapia o ejercicios de baja intensidad.

Los resultados (publicados hoy en el Diario de la Sociedad Americana de Geriatría), muestran que el tai chi redujo significativamente la tasa de caídas en 43%, al cabo de un año de seguimiento. En cuanto a caídas potencialmente perjudiciales, que habrían generado alguna fractura, el riesgo se redujo en 50% en igual período.

“La práctica de tai chi puede ser recomendada para prevenir caídas en los adultos en riesgo y en adultos mayores en general. La frecuencia de las sesiones, de una hora, puede variar de una a tres veces por semana”, explica el doctor Lomas-Vega.

El otro trabajo, realizado por investigadores de la Universidad de Guangzhou, en China, se basó en datos recogidos en 18 ensayos clínicos anteriores, que incluían un total de casi 4.000 personas mayores de 65 años.

Así observaron que hasta el 40% de los mayores sufre un accidente de este tipo a lo largo de un año, porcentaje que aumenta al 50% en los que superan los 80 años.

Gracias a la respiración y a los movimientos lentos y controlados que caracterizan el tai chi, se redujo en 20% el riesgo sufrir alguna caída, además de mejorar su equilibrio, la fuerza en las rodillas y la flexibilidad. También se comprobó que quienes realizaban esta práctica al menos tres veces por semana reducían el riesgo de caídas en 64%.

Los beneficios del tai chi se ha visto que son múltiples. En febrero pasado, durante la reunión anual de la Asociación Americana del Infarto Cerebral, se estableció que practicar tai chi, junto con evitar el tabaquismo, hacer ejercicio aeróbico, mantener una buena higiene bucal y comer saludable, ayuda a evitar un infarto cerebral, ya que mantiene la presión arterial y el colesterol normales, y las paredes de las arterias flexibles.

Fuentes: Periódico El Mercurio/ Sección Vida Ciencia y Tecnología y Medical News Today

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