UNA INVENCIÓN PATENTADA QUE SIGUE GIRANDO

Como sabrá todo el que haya visitado Viena, una de las principales atracciones de la ciudad es el parque de atracciones del Prater, uno de los más antiguos del mundo, que se abrió al público allá por 1766. La estrella del parque es la “Riesenrad” o noria. Se considera la noria más antigua de las que aún se encuentran en funcionamiento. Se inauguró en 1897 para celebrar los 50 años del reinado del emperador Francisco José. Detrás de esta atracción de feria, hay también una historia de patentes.

Imágenes de la Riesenrad – Viena

El tipo de noria que aún gira en el Prater para regocijo de grandes y pequeños, en realidad fue inventado en Chicago en los primeros años de la última década del siglo XIX. Se inventó para competir con la torre Eiffel que en 1889 había deslumbrado al mundo en la exposición universal de París. La exposición universal de Chicago de 1893 necesitaba algo que pudiera rivalizar con la torre Eiffel. Finalmente, se eligió un carrusel gigante, diseñado por el ingeniero norteamericano George Washington Gale Ferris. Todavía hoy en día, en inglés las norias se denominan “Ferris Wheel” (La rueda de Ferris). La construida para la exposición universal de 1893 poseía 36 vagones para pasajeros y era accionada por un motor de vapor. La capacidad total era de unos 2000 pasajeros.

Imágenes de la noria de la Exposición Universal de Chicago (1893) – Fuente: Wikipedia

La noria de Ferris fue un gran éxito durante los meses en los que permaneció abierta la exposición universal, pero una vez concluida ésta, la noria se desmontó y se almacenó, justo coincidiendo con la debacle económica de 1893. Ferris no pudo encontrar inversores que posibilitaran el montaje de su rueda en otro lugar de los Estados Unidos. Sin embargo, otro norteamericano, James Graydon patentó un diseño muy similar al de la noria de Ferris (en aquellos años la búsqueda de anterioridades dejaba mucho que desear) y se la vendió al británico Walter Basset, el cual erigió una serie de norias basadas en el diseño de Ferris: Londres (1895), Blackpool (1896), Vienna (1897) y París (1900), de las cuales solo la vienesa pervive. A continuación, se muestran las figuras de las dos patentes británicas de James Graydon, basadas en la noria de Ferris:

                  Figura de la patente GB189318007        Figura de la patente GB189416927

Si bien la Riesenrad de Viena puede presumir de ser la única de todas las norias descendientes de la Ferris que aún permanece en funcionamiento, no ha sido porque haya tenido una vida fácil. En los últimos días de la segunda guerra mundial, sufrió bombardeos quedando seriamente dañada.

               La noria del Prater o Riesenrad tras los bombardeos de 1945 Fuente:                                        ÖNB Bildarchiv und Grafiksammlung

A pesar del tiempo transcurrido desde que aquella gran noria del inventor Ferris deslumbrara en la exposición universal de Chicago, aún hoy se siguen presentando innovaciones en relación con esta invención, que es algo más que una atracción de feria. De hecho, hay un símbolo de la Clasificación Internacional de Patentes dedicado a las norias:

Para terminar, se ofrecen figuras de patentes sobre norias publicadas en los últimos años, porque la rueda sigue girando.

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Comentarios

Uno de los inventos más maravillosos y sorprendentes que existen y existirán por siglos para el disfrute de todos. Un mundo en el que se sigue innovando para poder llegar, sin quererlo a lo más alto. Gracias por compartir! Saludos

Una invención que parece no dejará de girar… es una sensación única que nada más puede ofrecer.

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