EL CIANOACRILATO: LA INVENCIÓN DE LOS SUPER ADHESIVOS

En esta entrada me voy a ocupar de una invención que ha pasado a ocupar un lugar destacado dentro de las cajas o cajones de herramientas de casi todos los hogares, de un adhesivo muy potente que permite pegar…. arreglar casi todo, aunque su excesiva potencia también cause problemas en su manejo. Se trata de los adhesivos de la familia de los Cianoacrilatos.

Se puede decir que su invención se produjo en dos ocasiones, y por el mismo inventor: el estadounidense Harry Coover, que figura como inventor en alrededor de 460 familias de patentes. En 1942 trabajaba tratando de encontrar un plástico que permitiera instalar mirillas en los fusiles de los soldados aliados. Durante ese proceso de investigación dio con la familia de los cianoacrilatos, pero los desechó debido a su potente efecto adhesivo. Ya en esos años se presentaron solicitudes de patentes sobre estos compuestos, como, por ejemplo, US2467927 y US2293969.

Sin embargo, 9 años después, en 1951, se encontraba investigando dentro de la compañía “Eastman Kodak” sobre polímeros resistentes al calor que se pudieran emplear en las cabinas de los aviones a reacción. De nuevo manejó los cianoacrilatos pero en esta ocasión no dejó pasar el valor comercial de un adhesivo tan potente y rápido y “Eastman Kodak” lo protegió mediante la patente estadounidense US2768109, presentada en 1954 como continuación de una anterior solicitada en 1952 y que tiene como título “composiciones adhesivas de cianoacrilato catalizadas mediante alcohol”.

Figuras de la patente US2768109

 En 1958 se comercializó el primero de estos adhesivos con el nombre de “Eastman 910”. En los 60 el producto se licenció a la empresa Loctite, que lo comercializó bajo el nombre “Loctite Quick Set 404”. La compañía Henkel comercializó este tipo de adhesivos con la marca “super glue” que fue la que más se popularizó. De hecho, se encuentra entre lista de las marcas que se suelen emplear como genéricos en los Estados Unidos.

Marca M0885025 sobre “Loctite super glue-3” cuyo titular es Henkel.

El cianoacrilato es una resina acrílica que se polimeriza rápidamente en la presencia de agua formando unas cadenas largas y muy fuertes que son las que unen las superficies que quedan adheridas.

Polimerización del metil cianoacrilato (Fuente: Wikipedia)

Los adhesivos basados en la utilización de cianoacrilato tienen múltiples usos, algunos de ellos realmente curiosos; por ejemplo, la policía científica lo utiliza para obtener huellas dactilares que se han dejado en la escena de un crimen y que son muy difíciles de obtener por otros medios.

También se pueden encontrar documentos de patente sobre la utilización del cianoacrilato para fijar pestañas postizas y extensiones capilares (US20120247497), para estimular el crecimiento del cabello (US5767152), para alargar el cabello ( US5082010) o para fijar uñas artificiales (US4615348).

Uno de sus usos más espectacular es en el área de la cirugía, como adhesivos tisulares. Se empleó por primera vez en la Guerra de Vietnam, en 1966, para cerrar grandes heridas y evitar la muerte por pérdida de sangre. Actualmente, la FDA ha autorizado un cianoacrilato para el cierre de heridas, de nombre comercial Dermabond, en sustitución de los tradicionales “puntos de sutura”. Se emplea en diversos tipos de cirugías, tanto como el principal agente en la unión o anastomosis como elemento de refuerzo.

De cualquier modo, es preciso tener precaución en su utilización, dada la facilidad con que se adhiere a la piel debido a su humedad. Todo el que lo ha utilizado en alguna ocasión sabe lo fácil que es que se adhiera a los dedos e incluso que se adhieran varios dedos. Se suele recomendar la utilización de acetona para su eliminación de la piel. Asimismo, genera vapores que son tóxicos, al afectar a la mucosa del aparato respiratorio. Por lo que se refiere a su utilización para fijar objetos a la piel humana, la literatura ofrece una divertida anécdota, en concreto en el cuento “Matilda” del escritor británico Roald Dahl, donde Matilda, la niña protagonista decide gastar una broma a su padre aplicando “super glue” a su sombrero. A continuación, el padre tiene que sufrir múltiples penalidades hasta que consigue desprenderse del mismo: “…..Matilda, holding the hat in one hand and a thin tube of Superglue in the other, proceeded to squeeze a line of glue very neatly all round the inside rim of the hat….”

Ilustraciones de Matilda (Roald Dahl) (1988), capítulo “The hat and the superglue” , ilustraciones por Quentin Blake.

Escena de la película Matilda, correspondiente al incidente del sombrero y el superglue.

Indudablemente este producto presenta suficientes características técnicas para constituir un éxito comercial y forma parte de la lista de productos indispensable en todo hogar, pero a ello también ayudó una intensa campaña publicitaria que ha durado décadas. En este enlace pueden contemplar un anuncio de los años 80.

Anuncio de “super glue-3” de los años 80

Imágenes de campaña publicitaria de Loctite super-glue 3 en Australia (Agencia DDB – Director Matt Eastwood)

Conclusión

La aparición de los adhesivos de la familia de los cianoacrilatos abrió una etapa en el mundo del bricolaje y de las reparaciones en el hogar, pero también ha dado lugar a aplicaciones en el mundo de la salud, algo que no era tan previsible en un adhesivo.

 

 

Leopoldo Belda Soriano

 

 

 

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