Ensayos


 El libro que te ayudará a descubrir que científic@ quieres ser

El libro que te ayudará a descubrir que científic@ quieres ser


El libro que te ayudará a descubrir que científic@ quieres ser

AUTOR  | Quintín Garrido Garrido. Divulgador de la Ciencia

CIENCIA, y yo quiero ser científico!!!. Más de un centenar de científicos se unen en este proyecto para "...ayudarme a animar/motivar a mis hijos a que sean científicos...", despertar vocaciones científicas en jóvenes de entre 14-18 años.

Este "despertar vocaciones" se materializa en una recopilación de 111 capítulos en los que los autores ponen en valor la actividad científica, docente y divulgadora. En cada uno de estos capítulos, todos independientes entre sí, su autor expresa las virtudes de un área de conocimiento, las fronteras e investigación puntera e incluso, en muchos de ellos en primera persona, qué les llevó y cómo para ser los científicos que son hoy en día.

Tal y como se menciona en la presentación "...un fiel reflejo de la comunidad científica actual. Entre los autores encontraréis desde estudiantes de grado o doctorado a Catedráticos, e incluso científicos jubilados (en la mayoría de los casos muy a su pesar) con una sabiduría y experiencia que una Sociedad que se quiera calificar como Avanzada no debe dejar de lado y mucho menos en el olvido...".

Este libro se presenta bajo Licencia Creative Commons y en formato de archivo pdf para su descarga gratuita. Tanto la descarga como la lectura directa en línea se realizan a través del blog: cienciayyoquierosercientifico.blogspot.com.es

Todo este proyecto considera muy importante la colaboración por parte de todos los estamentos de la Sociedad, cada cual en la medida de sus atribuciones, en una buena educación para nuestros jóvenes a nivel general y en particular un apoyo para el desarrollo de las vocaciones científicas. Siendo fundamental también la devolución a la Sociedad de todo el conocimiento conseguido, a través de la divulgación.

Es de destacar que todo el proyecto gira en torno a la premisa del "sin ánimo de lucro", ni que decir tiene que ha sido posible gracias a que todos los partícipes lo han hecho de manera altruista.

Resaltar la participación de más de 50 científicas, es en ellas fundamentalmente donde las jóvenes lectoras encontrarán una guía perfecta de motivación y ánimo. Mencionar el prólogo compartido entre Federico Mayor Zaragoza y Federico Mayor Menéndez. También la colaboración de la fundación Apadrina la Ciencia.

Este libro recoge muchos de los valores básicos a inculcar entre nuestros jóvenes, estos valores van desde la educación y el esfuerzo a la perseverancia y la autoestima. Es de esperar que este libro se convierta en una pieza fundamental en el diálogo entre los jóvenes y sus profesores, así como en el ámbito familiar en esos momentos en los que con esas edades todos creemos, o hemos creído, que estábamos a punto de tomar la decisión más importante de nuestras vidas.

En este libro encontraremos una gran colección de "gigantes en cuyos hombros" nuestros jóvenes (nuestro futuro) se podrán "subir y ver más allá".

Solo queda ya disfrutar con la lectura de este libro y decidir "yo quiero ser...".

Datos de la publicación:
CIENCIA, y yo quiero ser científico!!!.
AA.VV. Garrido Garrido, Quintín (coord.).
Licencia Creative Commons.
2018. 426 páginas.

 Uno de los momentos estelares de la Historia de la Física del siglo XX en clave policiaca

Uno de los momentos estelares de la Historia de la Física del siglo XX en clave policiaca


Uno de los momentos estelares de la Historia de la Física del siglo XX en clave policiaca

AUTOR  | Pedro Alonso Miguel

El quinto Congreso Solvay de Física, celebrado en Bruselas a finales de octubre de 1927 y cuyo tema principal de discusión era "Electrones y fotones", reunió a veintinueve científicos de los que diecisiete eran ya o llegarían a ser Premios Nobel de Física o de Química, (y una de ellos, Marie Curie, lo fue de ambos). Posiblemente no haya habido otra reunión igual y su fotografía oficial es considerada la más famosa e importante de la historia de la Ciencia.

La novela policiaca El año en que salvé a Einstein de José de la Peña Aznar sucede alrededor de este evento que es, como tal, el centro absoluto de la obra. Su objetivo fundamental es la divulgación, bajo una novedosa forma novelada, de uno de los momentos estelares -quizás el más importante- de la historia de la Física del siglo XX, en que se debatió la nueva interpretación de la física cuántica que estaba dando resultados sorprendentes. A partir de ese momento cambió el curso de la ciencia entronizando a la física cuántica como núcleo esencial de la aproximación al conocimiento de la materia a nivel atómico y subatómico. Lo que supuso un giro copernicano ya que, en palabras del autor:

"Lo que en aquel momento se discutía no eran tanto los datos, sino qué era la realidad, de verdad, para la ciencia. Para la clásica era algo objetivo, que estaba fuera de ti y que puedes conocer plenamente y la física cuántica te dice que no"

Al tener formato de novela policial, en El año en que salvé a Einstein se intuye que va a haber al menos dos bloques: uno de descripción de la física y sus arcanos en forma de teoría de la relatividad y mecánica cuántica; y el otro de acción: policías, malvados, misterio. Y se plantea, previamente, cuál será la sensación: ¿cuánto tardará la acción en aparecer?; ¿cómo será de pesada la divulgación, en la que es fácil perderse o aburrirse? Y la acción, finalmente, ¿merecerá la pena;  o como ocurre a veces es flojita y una excusa para aguantar el tostón anterior?

Debo confesar que me sorprendió el inicio de la novela; su primer capítulo, que me pareció una de las mejores descripciones en novela de la pesadilla de la guerra de trincheras que fue la primera Gran Guerra. Y seguí leyendo. Confieso que al principio, por el título de los capítulos, pensé para mí, ¡tarde va a llegar la acción! Pero después, los preparativos del congreso, la descripción de los científicos y sus teorías y posiciones, la atmósfera de la época y el pasado del protagonista: el policía belga de origen flamenco Jan van Hoff, me fueron envolviendo y encantando ya que dejé de pensar ansioso en el comienzo de la "acción" y cuando llegó por fin, pensé: "Lástima, con lo bien que me lo estaba pasando".

Lo que es señal de lo bien logrado que resulta el ejercicio de divulgación diseñado y plasmado por el autor, en unos temas que no son fáciles. Porque hay que utilizar lenguaje y tono adecuados; y el tempo justo y una diversidad de enfoques enriquecedores; huyendo de dos tendencias totalmente contrarias - y nefastas ambas - que suelen darse en la divulgación científica y  que son: meter muchas fechas, fórmulas y números - que el mundo se entere que el autor sabe mucho de ello - o, por el contrario, ir hacia un trasvase de las ideas científicas al mundo social con lo que llegaríamos a la banalización y exageración, como, por ejemplo, se hace a veces con la ideas de Darwin que se transforman en base del capitalismo o, puestos chuscos, como cuando le preguntaron a Tono -¿o fue a Mihura?-  de qué había hablado con Einstein; y contestó: "De que todo es relativo".

José de la Peña Aznar, profesional de largo recorrido ligado a la innovación y a la gestión empresarial, pone en el libro su pasión por la ciencia, divulgándola de un modo innovador y diferente, bajo la forma de novela. Ello facilita el incidir en tres aspectos destacables: mostrar el proceso real de creación de la ciencia, profundizar en el aspecto personal y humano de los grandes científicos e inscribir la ciencia en los periodos históricos en que se desarrolla.

En cuanto al primer punto, la ciencia suele presentarse como "cosa definitiva", dejando a un lado todo el proceso de su desarrollo, el proceso de creación de la ciencia: es decir,  la investigación y experimentación, la generación de hipótesis y teorías, el contraste de resultados, los debates, las polémicas, las reuniones y finalmente de la aceptación por la comunidad científica. Este proceso está muy vivo y resulta muy atractivo en El año en que salvé a Einstein. Los preparativos de la reunión, la descripción del debate (o duelo al sol, en términos de western), que se va desvelando poco a poco; el propio debate que se produce entre los cuánticos puros: Heisenberg y Born con el liderazgo de Niels Bohr, que niegan la posibilidad de la realidad objetiva y el determinismo a escala subatómica, y aquellos más clásicos Schrödinger, de Broglie y el mismo Einstein, como postulantes de que, a través de la mecánica  ondulatoria y la función de onda, piensan que sí hay, sí debe haber una realidad externa objetiva y que es preciso el determinismo. Y ahí aparecen en la novela las dos famosas frases que al parecer se pronunciaron en el debate el 27 de octubre de 1927.

  • "(Einstein) La mecánica cuántica es muy impresionante, pero una voz interior me dice que esto todavía no es lo auténtico. La teoría da mucho pero no nos acerca al secreto del Viejo. De todas maneras estoy convencido que Él no juega a los dados con el universo.

A lo que Bohr replicó:

  • Albert, ¡deja de decir a Dios lo que tiene que hacer!"

En segundo lugar los científicos prominentes son algo más que nombres de fórmulas o teoremas, dejan de ser rótulos de bronce de la historia de la ciencia y se humanizan a través de sus palabras y su comportamiento. En la novela los físicos participantes cobran vida y aparecen como personas corrientes. Los hay soberbios, mujeriegos, bebedores, tristes, alegres…; hombres como todos. Resultan especialmente atractivos: Ehrenfest por su modestia y doliente humanidad, Schrödinger por su atractivo físico y su papel de caballero blanco de la clásica-nueva ciencia y Pauli, simpático, extrovertido, auténtico tocapelotas, pícaro y el más listo (y faltón) de la clase. De Broglie aparece tímido y apocado y Heisenberg es la convicción y la suficiencia de los nuevos tiempos. Los mayores aparecen templados, venerados y venerables: Lorentz, (presidente del Congreso), Marie Curie, Planck y Einstein al que todos adoran.

Finalmente, toda la novela recoge los variados aspectos de la sociedad en que se encuentra inmersa. Así aparece la ciudad de Bruselas, floreciente capital con todo el urbanismo decimonónico recién estrenado. El lujoso Hotel Metropole, donde se hospedan todos los científicos; el Instituto de Fisiología Solvay en que se desarrolla el Congreso, que fue el primero de una serie de institutos de investigación previstos que no llegaron a construirse; la Gare du Nord y la de Midi; el parque Leopoldo.

También está toda la problemática de la Europa de entreguerras, con el partido nacionalsocialista alemán, tomando posiciones hacia el futuro, el nacimiento del nazismo. Y como fondo y desde atrás, la gran guerra que devastó Europa y, en particular al protagonista de la novela,  el policía Jan van Hoff. Ahí aparece en la historia el manifiesto firmado por 93 profesores, académicos y científicos alemanes declarando su irrevocable apoyo a las acciones militares alemanas en 1914, a comienzos de la primera guerra mundial, que Einstein rehusó firmar. Y los 3º y 4º Congresos de Física Solvay a los que no fueron invitados científicos alemanes. Y muchos más detalles y aspectos de la época que en la novela aparecen de forma precisa e interesante.

Por todo ello, la novela es entretenida e instructiva; valiosa, en definitiva, y creo que gustará mucho a los amantes de la ciencia, en especial de la física y su historia.

Además, hay que decir que El año en que salvé a Einstein vale, también, por la trama policial que está planteada desde la puesta en marcha de un dispositivo de protección convencional para los científicos -sobre todo alemanes, austriacos y judíos- asistentes al Congreso Solvay. Dispositivo que parece sencillo y convencional pero que se va complicando. Hay recursos narrativos que se ponen en marcha para llevar al lector en paralelo con la investigación y varios giros de la acción que le dan tensión y emoción hasta el final de la novela en la que, les puedo decir y no hago spoiler porque viene en el título, que el gran Einstein se salva del atentado.

Datos de la publicación:
El año en que salvé a Einstein.
De la Peña Aznar, José.
Editorial Caligrama.
2018. 302 páginas.

 Portada de <em>Humanizar la salud en el siglo XXI</em>.

Portada de Humanizar la salud en el siglo XXI.


De la necesidad de humanizar el Sistema SocioSanitario

AUTOR  | Jesús Sánchez Martos. Catedrático de Educación para la Salud. Universidad Complutense de Madrid (UCM)

Afortunadamente ha llegado a mis manos un libro necesario, que afronta con valentía y rigor la necesidad de "humanizar" y "rehumanizar" todo el Sistema SocioSanitario desde una perspectiva totalmente "holística" e interdisciplinar, gracias al trabajo riguroso y científico de un gran elenco de profesores universitarios de diferentes ámbitos del conocimiento (medicina, enfermería, fisioterapia, psicología, filosofía, sociología, antropología, bioética...), que desde luego enriquece el pensamiento, la reflexión y las acciones a tener en cuenta a la hora de hablar de humanización, verdadero hilo conductor de esta obra, de este "manual de cabecera".

Humanizar la salud en el siglo XXI, es en mi opinión un verdadero "cuaderno de bitácora" en el que se marca el norte del tratamiento y el trato, de nuestros valores como profesionales sociosanitarios, de la importancia de considerar a las personas desde una perspectiva "bio-psico-social", pero también humana y "espiritual", que nos recuerde a todos la importancia de respetar los valores y las creencias de nuestros pacientes y sus familias.

Mientras el Siglo XX ha pasado a la historia como el siglo de los antibióticos y la medicina basada en la evidencia científica, el Siglo XXI es en realidad el siglo de la tecnificación, pero también ha de convertirse en el siglo de la humanización. Un sí rotundo a las nuevas tecnologías que tanto ayudan a la medicina moderna y a los ciudadanos en todos los sentidos, pero siempre teniendo en cuenta la "humanización de la técnica" y de todos nuestros actos profesionales; incluso como verdadero "modelo de gestión" de la sanidad, tanto en el ámbito público como el privado.

Sin olvidar la importancia que tiene y tendrá la medicina basada en la evidencia y en la experiencia clínica, hoy hablamos también de la medicina personalizada, predictiva, de precisión, pero también debemos hablar, especialmente en nuestras aulas, a nuestros alumnos, nuestro principal activo, de la medicina basada en las personas, en la afectividad, en los valores, en las emociones y en definitiva en la humanización.

Mientras leía con atención este excelente libro, recordaba la conocida anécdota del Maestro y su discípulo. El Maestro le dijo: "a este paciente, además de todo el tratamiento que le has prescrito, debes añadirle mucho cariño, respeto, cercanía y empatía". El alumno le preguntó al Maestro: "¿Y si con esto no mejora...?, a lo que le respondió: "entonces, tendrás que subirle la dosis".

Seguro que todos, en nuestra experiencia profesional, estamos de acuerdo con Baltasar Gracián cuando nos recuerda que "cuando los ojos comienzan a ver lo que nunca vieron, el corazón empieza a sentir lo que nunca sintió"; y por ello resulta fundamental tener siempre presente que los profesionales sanitarios curamos muy pocas veces, aliviamos con frecuencia, pero debemos consolar siempre.

Antonio Piñas Mesa, profesor de la Universidad CEU y editor de este Libro, ha sabido aunar las experiencias de todos sus autores recordándonos que al igual que la Educación se debe centrar en los alumnos y no en los profesores, las instituciones o los interés políticos, la Sanidad debe tener como objetivo principal a los ciudadanos, algo que en estos momentos dista y mucho de ser realidad. Por ello, nosotros, los profesores, debemos tener siempre presente que además de transmitir conocimientos y experiencias en el aula, hemos de saber mostrar los verdaderos valores de nuestro quehacer diario con quienes sufren, y uno de ellos, el más importante en mi opinión, la "Humanización".

Mi agradecimiento personal a todos los autores y especialmente al Decano de Medicina de la Universidad CEU San Pablo, Tomás Chivato, por hacerme llegar esta obra que tantas reflexiones me ha facilitado a la hora de escribir esta modesta reseña. Y como dice Agustín Domingo Moratalla en su prólogo, "mucho mejor que aprendamos a utilizar las luces largas para afrontar con cierta perspectiva y voluntad educativa la humanización de la salud en el siglo XXI".

Datos de la publicación:
Humanizar la salud en el siglo XXI
VV.AA., Antonio Piñas Mesa (ED.)
Fundación Universitaria San Pablo CEU.
2017. 211 páginas.

 Madrid en el cine de Pedro Almodóvar

Madrid en el cine de Pedro Almodóvar


De lo rural a lo urbano: el romance de Pedro Almodóvar con la ciudad de Madrid

AUTOR  | Miguel Pina. Administrador web de Cine y Críticas Marcianas

La profesora de Historia del Arte e Historia del Cine de la Universidad Carlos III de Madrid, Dra. Gloria Camarero Gómez, nos presenta en su libro Madrid en el cine de Pedro Almodóvar un entusiasta, modélico y fiel retrato de los espacios urbanos, residencias, bares, comercios y edificios emblemáticos de la capital en los que el director manchego ha rodado en su ya dilatada filmografía, compuesta por veinte filmes, que van desde Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón hasta Julieta y constata como estos sobrepasan el concepto de meros escenarios para participar en la trama como un personaje más. Se integran en los argumentos. Dan el punto de modernidad, transgresión o conservadurismo, y hablan de sentimientos. Son el espejo donde se reflejan y proyectan las diferencias sociales, culturales, ideológicas o personales de los protagonistas.

Seguramente, esa es, en mi opinión, una de las grandes aportaciones de la investigación que nos ocupa. Pero va más allá e insiste también en las transformaciones que han sufrido determinados barrios, calles, plazas, construcciones, cafeterías, restaurantes y tiendas que ya no están; en las variaciones registradas en las relaciones de los personajes con el entorno, su idiosincrasia o en los parámetros sociales de adaptación a la urbe. Tampoco falta el estudio de las características de los decorados interiores, los cuales tienden a pivotar entorno a pinturas o esculturas conocidas y reconocidas. Es un valor añadido. Así, se analizan los trabajos que aparecen de Andy Warhol, Tiziano, Juan Gatti, Ouka Lele, Guillermo Pérez Villalta, Miquel Barceló, Dis Berlin Los Costus, Richard Serra, Louise Bourgeois, Luis Seoane, Lucian Freud, José de Madrazo, Hopper, Chagall, Juan Bautista de Espinosa, Eduardo Úrculo, Antoni Tapies, Miguel Navarro o Enzo Mari y el sentido que adquieren en cada caso concreto.

En este ensayo se destaca, además, el viaje de lo rural a lo urbano realizado por Pedro Almodóvar, a través de los personajes representados en sus películas, y con de manera autorreferencial, alude a su propia biografía y a lo que supuso su llegada a la capital desde un lugar de La Mancha como paradoja cervantina. En el primer capítulo ya comprobamos la intención de la autora por resaltar el concepto de ruralidad, en contraposición con la cosmopolita urbe que acogió con los brazos abiertos tanto a Almodóvar, como a otros artistas que llegaron a la gran ciudad en busca de su expresión artística y de nuevas oportunidades.

El libro se divide en cinco capítulos, comenzando por Los muchos Madrid del Madrid de Almodóvar y que son representados por las variopintas zonas de rodaje, que van desde las de los lujosos distritos de Los Jerónimos, Chamberí, Argüelles o Justicia, pasando por las del Madrid de los Austrias y La Latina, hasta las de La Concepción, La Ventilla o Vallecas. Termina con El Madrid de ida y vuelta, donde estudia el valor que tal expresión tiene para los personajes de Almodóvar. El resto de capítulos son un recorrido específico por las viviendas, los lugares de ocio y comercio, los espacios públicos o los sitios donde el propio director se divirtió y lloró en la ciudad de Madrid. Cada uno de estos capítulos se completa con mapas que contienen los itinerarios en los que se han efectuados los rodajes del director manchego. Son, en definitiva, una serie de itinerarios –físicos y conceptuales- que permitirán al lector conocer el Madrid almodovariano y su significado, así como descubrir el modo en el que la urbe se ha convertido en eje vertebral de una cinematografía que no se puede entender sin su presencia. Cierra el libro, un anexo final, que contiene un repaso muy importante en cuanto a datos técnicos, localizaciones, recaudación y número de espectadores que visionaron todas y cada una de las películas de Pedro Almodóvar.

En conclusión, Madrid en el cine de Pedro Almodóvar es una excelente e imprescindible propuesta para entender por qué existe un romance entre la capital de España y el director manchego. Se completa con más de ochenta fotografías a color de los lugares y personajes que habitan el universo almodovariano. La productora El Deseo ha facilitado ese material gráfico, que enriquece de una manera espectacular el texto que reseñamos.

La autora ha dedicado más de cinco años de su vida, compatibilizándolos con su labor docente, a esta exhaustiva investigación, que realmente impresiona por la gran documentación que nos ofrece y por el amor puesto en la misma. Es por ello, que todos los amantes del cine almodovariano, así como los que aman Madrid, deberían leer y conservar el libro como una joya de la literatura dedicada al mundo cinematográfico. La misma opinión tiene uno de los grandes especialistas del cine español y del cine de Pedro Almodóvar, el Dr. Jean-Claude Seguin, profesor de la universidad francesa Lumière – Lyon II, el cual, en el prólogo del mismo afirma que se trata de "una obra imprescindible para descubrir o redescubrir la pasión que siente el director manchego por la capital española".

Datos de la publicación:
Madrid en el cine de Pedro Almodóvar
Camarero Gómez, Gloria.
Editorial Akal.
Colección Akal/Cine Madrid, 2017. 128 páginas.

 Portada de la publicación Innovative language teaching and learning at university: enhancing employability

Portada de la publicación Innovative language teaching and learning at university: enhancing employability


Un factor clave

AUTOR  | Antonio Jiménez Muñoz. Departamento de Filología Inglesa, Francesa y Alemana, Universidad de Oviedo

El establecimiento del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) ha sido un paso más en la internacionalización de la enseñanza superior a nivel global, causando un recrudecimiento de la competencia entre instituciones públicas y privadas, nacionales y foráneas, y entre los graduados de las mismas a la hora de buscar trabajo cualificado.

Uno de los elementos clave en el análisis de la calidad educativa, y en la elección que los estudiantes potenciales hagan por un grado o universidad concreta, está directamente relacionado con la empleabilidad. Por un lado, se ha resentido en los últimos años la demanda en Humanidades y Ciencias Sociales; por otro, ha disminuido el número de alumnos que estudian un idioma que no sea el inglés. Una de las frecuentes críticas al sistema universitario, quizá con mayor justificación en países mediterráneos, ha sido la supuesta separación entre las demandas profesionales de las empresas y la formación ofrecida en grados y másteres. La evolución tecnológica sostenida representa un objetivo añadido que ofrezca un perfil de egresado en el que el aprendizaje constante y la adaptación continua al cambio tecnológico sean pilares fundamentales, así como el manejo con soltura de una o más lenguas extranjeras.

Por lo tanto, el volumen Innovative language teaching and learning at university: enhancing employability llega en un momento crucial para compartir catorce casos de buenas prácticas en el ámbito de la enseñanza de lenguas a través de la tecnología con el fin de aumentar la empleabilidad de los alumnos que pasan por las aulas de nuestras universidades. Uno de los principales pilares del libro es que, si bien el dominio de una lengua extranjera  es deseado, las empresas buscan con mayor interés una serie de habilidades que puedan transferirse a cualquier contexto productivo. Consecuentemente, la mayoría de los capítulos detallan iniciativas que demuestran cómo la innovación educativa puede ayudar a desarrollar esas habilidades de cara a un entorno profesional. En muchos casos, no se trata de destrezas añadidas a la titulación, sino que explicitan y ponen de relieve el hecho de que la mayoría de los docentes ya incorporan las mismas a través de la individualización o el valor añadido en un contexto cada vez más global y transcultural. Algunos de los capítulos resaltan el valor de las destrezas tecnológicas y digitales en un entorno de comunicación entre miembros de diferentes culturas, incluso en asignaturas humanísticas  -tales como la literatura o la cultura- que a menudo obvian la utilidad de las destrezas implícitamente practicadas, bien sea la lectura crítica, el trabajo en equipo, o la edición electrónica. Otras contribuciones hacen más hincapié en el hecho de que los intercambios universitarios con otros países, cada vez más frecuentes, son un ejemplo de inmersión intercultural que excede con mucho cualquier simulación que pueda diseñarse en clase, y por lo tanto un gran ecosistema para que estas y otras destrezas afloren.

En sí, lo que esta colección de experiencias acertadamente resalta es que no es necesario realizar una reforma total de nuestro sistema educativo universitario, pero sí dotar a alumnos y sistemas de evaluación docente de mecanismos que evidencien estas destrezas en muchos casos ya desarrolladas y practicadas en el aula de lenguas. El volumen, de interés para los para los profesores de lenguas y de cualquier otro campo universitario, sugiere estrategias de adaptación de la docencia a un contexto en el que la empleabilidad futura, basada en esas destrezas adaptables y transferibles,  forme parte integral del diseño educativo de cualquier disciplina (bien sea Humanidades, Ciencias Sociales o Ciencias), haciendo de esta manera más explícito al mundo de la empresa el conjunto de habilidades que un graduado posea.

Datos de la publicación:
Innovative language teaching and learning at university: enhancing employability
Editores: Álvarez-Mayo, Carmen; Gallagher-Brett, Angela y Michel, Franck.
Research Publishing. Dublín, 2017. 145 páginas.

 De la participación de las mujeres en la historia

De la participación de las mujeres en la historia


De la participación de las mujeres en la historia

AUTOR  | Esperanza Osaba. Universidad del País Vasco UPV/EHU

En ocasiones, un objeto llega a nuestras manos, sea un útil de trabajo, una prenda de vestir, un producto o cualquier cosa que nos sirva, y nos paramos a pensar sorprendidos cómo hemos podido arreglarnos antes en su ausencia, por lo indispensable que se vuelve desde ese instante. Pues bien, algo semejante puede destacarse de la obra a la que van destinadas estas páginas, y por las razones que expongo a continuación.

Una reseña de Esperanza Osaba. Universidad del País Vasco UPV/EHU.

De la participación de las mujeres en la historia

El volumen surge con motivo de la celebración en 2014 del bimilenario de la muerte de Augusto (63 a. C.-14 p. C.), el primer emperador de Roma, y recupera las figuras de las mujeres relevantes de su entorno directo, además de las que le precedieron en el tiempo inmediato tanto en Roma como fuera de ella, y está dedicado a la memoria de la profesora de la Universidad de Valladolid Mari Luz Blanco Rodríguez (1959-2010) con motivo del V aniversario de su prematuro fallecimiento.

En su homenaje, tres sentidos escritos de sus colegas F. Martínez Llorente, J. Hernanz Pilar y Rosalía Rodríguez López conforman el Prólogo, que se transforma en este caso en Verba Amicorum y abre paso a una obra colectiva en la que los diferente trabajos se ordenan agrupados en VII secciones. En la obra participan un notable conjunto de especialistas italianos y españoles de diferentes campos de conocimiento de la antigüedad, que con rigor y esmero nos adentran tanto en los perfiles y aspectos destacados de un número importante de mujeres, como también en su contexto social y jurídico, con el resultado de un cuadro final muy rico del periodo estudiado.

En el capítulo I, Derecho y Mujer durante el Saeculum Augustum, G. Coppola Bisazza y R. Mentxaka abordan, respectivamente, la posición jurídica de las mujeres en la época augustea y la noticia del reciente descubrimiento de dos tablas de una ley municipal del municipio de Troesmis, del s. II p. C., que aporta información de interés sobre la importante legislación matrimonial de Augusto.

Los apartados II al V dan paso a una espectacular galería de mujeres relevantes a las que accedemos a través del esclarecedor análisis que de ellas se nos brinda. En el II, Mujeres en los albores del siglo I a. C., entran en escena las que preceden al momento augusteo: Chelidone e Tertia (L. Peppe), Turia (R. Mentxaka), Servilia Cepionis (V. Rodríguez Ortiz), Terencia (J. M. Piquer Marí), Clodia Pulchra Tercia (I. Iglesias Canle) y Atia Balba Caesonia (G. Polo Toribio).

En el III, Mujeres en tiempos de Triunviratos, aparecen algunas de las personalidades más señaladas de este crucial momento histórico, y también algunas de las más conocidas: Fulvia (C. Masi Doria - C. Cascione), Porcia Catonis (Mª C. Pérez López), Cleopatra (J. Soto Chica), Escribonia (Mª J. Bravo Bosch), Octavia (R. Mª Cid López) y Livia (Mª Salazar Revuelta). En este mismo contexto histórico, el bloque IV, Mujeres en la cultura de finales de la República, recoge las figuras de Hortensia y Sulpicia de la mano de Mª Eugenia Ortuño y A. Valmaña Ochaíta.

Por último, el apartado V, Mujeres en la Pax Augústea, nos acerca a Julia Maior (R. Rodríguez López), Helvia (J. R. Robles Reyes), Antonia Minor, (Mª I. Nuñez Paz), Agripina Maior (Mª Dolores Parra) y Cleopatra Selene (Elena Ruiz Valderas).

El libro concluye con dos bloques temáticos en los que se estudian de nuevo aspectos generales del momento: VI, Mujer y ciudadanía augústea: religión, honor y muerte, con tres aportaciones: Augustus cognatus vestae (I. Piro), Donne 'Honoratae' (Mª Virginia Sanna), y Honesta Mors (P. D. Conesa Navarro - R. González Fernández). Y, para finalizar, el VII, Atuendo y ornato femenino en el Saeculum aureum, con los trabajos de J. M. Noguera Celdrán: Indumentaria de la matrona romana en el Saeculum aureum y en el s. I. Una visión desde la estatuaria femenina segobrigense y J. Vizcaíno Sánchez: Ornamenta muliebra en época de Agusto. Una visión arqueológica del aderezo personal femenino desde la Carthago Nova altoimperial.

Este crucial periodo estudiado, el final de la República romana e inicio del Principado, es uno de los que más personajes de relevancia ha proyectado a la posteridad: Marco Antonio, Julio César, Pompeyo, Cicerón, Augusto... son sólo algunos de los nombres de varones de esta época que con facilidad puede recordar cualquier persona, sin necesidad, por supuesto, de ser especialista en la materia. En cambio, las mujeres que convivieron con ellos se mueven en el silencio o en el más absoluto anonimato, con algunas excepciones como el de la brillante Cleopatra, cuya fascinación recorre los siglos, aunque se desconozcan de ella aspectos esenciales de su vida y de su persona, como su aguda inteligencia, su exquisita formación y sus intereses científicos.

En general, puede afirmarse que hemos accedido a la historia de estos años tan importantes y convulsos de la antigua Roma solo a través de sus protagonistas masculinos. Las notables mujeres que compartieron objetivos, luchas y espacio afectivo con ellos, son habitualmente silenciadas (aunque contemos, por supuesto, con aportaciones científicas, que individualmente las analizan). Así, por ejemplo, es sobradamente conocida la figura de Julio César, e incluso la de Bruto, uno de los que le dio muerte en los fatídicos Idus de marzo, sin embargo resulta desconocida Servilia Cepionis, la mujer que en esos mismos momentos era nada menos que amante de César y madre de Bruto. Nos hemos perdido, por tanto, la mitad del cuadro, lo que limita y confunde nuestra visión de conjunto.

De ahí el interés de un libro que reúne a todo un conjunto de mujeres de este momento y nos permite ser conscientes de la magnitud del olvido y la riqueza de poderlo conjurar. Obviamente solo accedemos a la información de las mujeres de las capas más altas y privilegiadas de la sociedad romana. Sobre las demás, al igual que sobre sus homólogos masculinos la falta de información lo vuelve más difícil.

Por último, es encomiable y de agradecer el esfuerzo realizado por las editoras de la obra, que han conseguido un resultado polivalente. De un lado, es un libro científico de gran valía, pero es también una obra que se lee con placer y facilidad y por ello también muy accesible tanto al público interesado en la historia, como específicamente en cuestiones de género. Y, por último, quisiera resaltar también su aplicabilidad para la docencia, pues nos dota de un complemento muy útil ante la general falta de mención a las mujeres que se echa de menos, como he comentado ya, en los libros o manuales de Historia de Roma.

Mujeres en tiempos de Augusto posee la virtud de rellenar un hueco, una laguna existente, comprensible sólo si tenemos en cuenta la falta de atención que en general ha recibido la participación de la mujeres en la historia.

Datos de la publicación:
Mujeres en tiempo de Augusto. Realidad social e imposición legal
Rodríguez López, Rosalía y Bravo Bosch, Mª José editoras.
Valencia, 2016 Tirant Humanidades. 660 páginas.


Reflexiones sobre la Ciencia en España. Cómo salir del atolladero.

AUTOR  | Sacristán, José Antonio y Gutiérrez Fuentes, José Antonio (Directores). Fundación Lilly y Unión Editorial. Madrid, 2016.

LA NECESIDAD DE UNA ESTRATEGIA EN I+D
Reseña realizada por José Antonio Gutiérrez Fuentes
Fundación Lilly

"Considerad que cada idea nueva, no contrarrestada por otra nacida entre nosotros, es un eslabón más de nuestra servidumbre mental, es una contribución que deberemos pagar en oro".

Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) Residente
Reglas y consejos sobre investigación científica. 1899



Por primera vez en años, el porcentaje del gasto en I+D respecto al Producto Interior Bruto (PIB) viene disminuyendo. Parafraseando a Emilio Méndez, premio Príncipe de Asturias y coautor en el primer libro dedicado por la Fundación Lilly al tema en 2002, "no siendo posible determinar cuál es el porcentaje óptimo a invertir en I+D; no gastar nada es malo y emplear el 100% del PIB es imposible". Pero, lo que sí es una realidad es que estábamos entonces muy alejados de lo que hacían en Estados Unidos, cuyo porcentaje en la misma fecha era del 2,73, o la de Japón, situado en el 3,25%.

Sin embargo, en el mar de las cifras, es justo decir que incluso para los expertos es difícil cuantificar los beneficios de la investigación para una sociedad, sobre todo teniendo en cuenta que la tecnología, y mucho más aún la ciencia, se difunden rápida y globalmente de un sector a otro y de un lugar a otro. Resulta igualmente oportuno recordar que la investigación científica contribuye al desarrollo de la economía y la competitividad tecnológica de las empresas, pero, además, y fundamentalmente, determina el aumento de la riqueza nacional y la expectativa y calidad de vida de los ciudadanos.

Pues bien, volviendo a los números, lo cierto es que nuestra economía representa el 7% aprox. del conjunto de la Unión Europea (UE) mientras que registramos un número de patentes equivalente al 1,7% aprox. del total de la UE-27. Parece evidente pues, que la I+D española no ocupa aún el espacio al que debería aspirar por la presencia económica y demográfica de nuestro país.

Otro de los coautores de aquellas primeras Reflexiones sobre la Ciencia en España, José Manuel Giral, gran impulsor del desarrollo de los Centros y Parques Tecnológicos, comentaba ante el planteamiento del gasto en términos de porcentaje sobre el PIB: "Existe otra forma de verlo: en cifras absolutas. Sin duda haciéndolo así nuestra inversión es muy superior a la de Finlandia y sin embargo nadie pone en duda los resultados en I+D+I de ese país; sobre todo en el campo de las tecnologías de la comunicación. Quizás debamos plantearnos si el problema no es solo el cuanto, sino cómo invertimos".

No se trata, en absoluto, de volver al desprestigiado y obsoleto debate entre investigación básica o aplicada, competitiva o pre-competitiva, ciencia o tecnología, o cualquier otra de sus múltiples versiones, sino intentar conjugar todos los esfuerzos, que siempre son escasos, todos los desarrollos científicos y tecnológicos, y sin olvidar los ámbitos humanísticos o socio-económicos.

La actual situación nos lleva a vaticinar que la locomotora de la ciencia en España deberá seguir siendo el sector público, una maquinaria cada vez más debilitada y que precisa la alianza y compromiso del sector empresarial para resultar competitiva. Además, está pendiente una reforma de la Universidad, que debe ser una institución clave en la producción científica, de forma que el trípode Universidad (investigación, formación, OTRIS, etc.) - Administración (legislación, subvenciones, propiedad intelectual, etc.) - Empresa (innovación, inversión, producción, etc.) - 'Triple Hélix' - funcione y las políticas industriales, tecnológicas y científicas se integren.

Pero, además, si queremos orientar la investigación hacia los intereses reales del país, no podemos seguir demorando la apuesta por la evaluación y la priorización de áreas y objetivos concretos a la vez que se genera, por el efecto de la concentración de esfuerzos, una masa crítica competitiva. Es preciso identificar y priorizar sectores estratégicos en los que realmente podamos hoy ser competitivos y ocupar posiciones para el futuro. Éstos habrían de ser identificados en cada área en base al interés público y al empresarial. Buenos ejemplos son el de la alimentación: sector estratégico para el país, con gran interés empresarial y posibilidades financieras, con inmenso impacto repercutido del conocimiento que se pudiese generar. Y el de la automoción, la aeronáutica o el turismo. Otros nichos, a los que sencillamente no podemos quedar ajenos, son la biotecnología, la farmacia, la genómica, las telecomunicaciones o la informática.

Debemos asumir, también, que el armazón administrativo y gestor sobre el que gravita la ciencia pública española es insuficiente para atender las necesidades presentes y futuras, y requiere una mayor modernidad tecnológica, capacidad y flexibilidad.

Ante el creciente desencanto y malestar de muchos científicos que demandan cambios legislativos, mejoras estructurales, inversiones o pactos políticos, entre otras medidas, el primer paso debe orientarse a la búsqueda de vías reales en las que se aúnen el convencimiento social, político y empresarial de que la Ciencia debe estar en la base de un futuro estable y de progreso. Ello, hace imprescindible el establecimiento de unas bases previas como son la definición de una política científica, con prioridades claras, y un panorama futuro de estabilidad que haga atractivo nuestro país a los inversores. Pero esto, sólo se convertirá en realidad si se dan las reformas precisas que permitan el surgimiento y afianzamiento de estructuras competitivas. Y todo ello, de la mano del necesario replanteamiento de una política de recursos humanos anacrónica que dificulta el acceso de los mejores científicos a las universidades y OPIs, así como la definición y el desarrollo de una carrera investigadora.

Deberíamos tener claro que atravesamos una coyuntura compleja que debería facilitar la asunción de las reformas y las estrategias necesarias. Es clamorosa, sin embargo, la ausencia de la I+D en el debate político estéril que nos asfixia. Existe un estado de opinión social favorable a la Ciencia; tenemos los 'mimbres' que hay que ensamblar, coordinar y dirigir; y, en un mundo globalizado, disfrutamos de una posición de privilegio al estar integrados en la UE y poder apostar por Iberoamérica con ventajas. Resumiendo, necesitamos hacer realidad una estrategia nacional de I+D, construida atendiendo a premisas de modernidad y eficacia, que disponga de un amplio soporte social y político, que genere la confianza necesaria y sea garantía de la estabilidad imprescindible y de los recursos suficientes.

En definitiva, definir claramente los objetivos finalistas que se persiguen y permitir un amplio margen a los responsables, sin que ello signifique abdicar del necesario papel de seguimiento, evaluación y control. Pero sin volver a caer en el error de confundir hitos intermedios con fines. El éxito de un proyecto, en su vertiente tecnológica o científica, no conlleva que sea capaz de aportar riqueza a la sociedad, y ésta solo se conseguirá a través de su implementación productiva y su éxito comercial. Las convocatorias de becas, por indicar un ejemplo, no alcanzan su fin último si no es con la incorporación de personas magníficamente formadas a los puestos de trabajo donde poder aprovechar mejor sus conocimientos, bien científicos o tecnológicos.

Seguro que, con una meta nítidamente establecida y un diseño basado en la confianza y el seguimiento de las actuaciones realizadas y los logros parciales alcanzados, el Sistema Español de Ciencia, Tecnología y Empresa tendría un impulso, a todas luces necesario, para responder a las necesidades y exigencias que hoy tiene planteadas la sociedad. Con este análisis de base, decidimos acudir a la colaboración de un puñado de expertos científicos, tecnólogos y empresarios para reflexionar sobre la situación actual de nuestra Ciencia y plantear propuestas que nos permitiesen 'salir del atolladero'.

El resultado de esta colaboración es el libro Reflexiones sobre la Ciencia en España. Cómo salir del atolladero y es nuestro deseo que, tras su lectura, merezca un juicio favorable y/o suscite las controversias siempre bienvenidas y enriquecedoras. Ha sido nuestro objetivo provocar un replanteamiento sobre la actual situación y alentar al mundo de la Ciencia, y a los científicos en particular, a tomar la iniciativa que nos conduzca a alcanzar las metas fijadas.

Los ejemplos detallados en la sección del libro Se puede hacer, dan testimonio de que tenemos el conocimiento, los medios y las personas para emprender proyectos de éxito. Si entre todos logramos adecuar el escenario, podremos llegar a ser tan buenos y competitivos como cualquier otro de los que con tanta frecuencia nos comparamos. Eso sí, sin dejar de ser nosotros mismos.

Quiero también resaltar la oportunidad que para los objetivos planteados supone la toma de conciencia y la organización de los investigadores españoles en el extranjero, alguno de cuyos representantes es colaborador en el libro, que por sus conocimientos, juventud y pujanza habrán de jugar un papel determinante en el futuro de la Ciencia y en la del mundo hispano en general.


Cincuenta años de ADN. La Doble hélice.

AUTOR  | García Barreno, Pedro. Madrid. Espasa-Calpe. 2003. pp. 565

A PROPÓSITO DE LA DOBLE HÉLICE
Una de las grandes revoluciones de la ciencia en el siglo XX ha sido el desarrollo de la biología molecular que cuenta con un hito histórico: la propuesta de una estructura helicoidal para la molécula del ADN, formulada por Watson y Crack Reseña realizada por Alfredo Baratas Díaz
Museo Nacional de Ciencia y Tecnología

El siglo XX ha vivido dos revoluciones científicas (utilizando el clásico concepto de Kuhn): el desarrollo de la moderna física cuántica y relativista en su primera mitad del siglo XX y el desarrollo de la biología molecular en la segunda mitad. Si para la primera de ellas no hay una consensuada 'piedra miliar' (algunos podrían considerar el trabajo 'Sobre la teoría de la Ley de Distribución de Energía en el Espectro Continuo'' publicado por Max Planck en 1900, otros el desarrollo de la Teoría especial de la relatividad, por Albert Einstein en 1905), la biología molecular cuenta con un hito indiscutible en su desarrollo histórico: la propuesta de una estructura helicoidal para la molécula del ADN, formulada en 1953 por James D. Watson y Francis Crick.

Se cumple por tanto, ahora, medio siglo de este logro científico, y ésto ha dado lugar a una intensa actividad de conmemoración (desde exposiciones de diversa entidad hasta libros y monográficos de revistas). El libro que aquí reseñamos es probablemente, en el panorama editorial en castellano, la obra más ambiciosa emprendida al hilo de este aniversario. El volumen comprende una aproximación multidisciplinar y enciclopédica al ADN y a las innovaciones que la comprensión de esta molécula ha introducido en los más diversos aspectos de las ciencias biomédicas: desde los aspectos más estrictamente mecanicistas de la bioquímica y biología molecular, a su influencia sobre la teoría de la evolución.

Muy acertadamente el volumen comienza con dos textos de carácter histórico-científico, que dan una idea cabal de la confluencia de dos tradiciones científicas e intelectuales, que convergieron y propiciaron el desarrollo de la investigación sobre la base molecular de los seres vivos. Un artículo de José Manuel Sánchez Ron describe minuciosamente (pero de forma fácilmente legible) la transición de notables físicos de principios de siglo hacia los problemas estructurales de las moléculas biológicas. El segundo trabajo, de Pedro García Barreno, describe la aproximación al problema desde el punto de vista estrictamente biológico, considerando el desarrollo histórico de la teoría de la herencia y los pasos, en ocasiones erráticos, para atribuir una naturaleza química concreta a dicha teoría. Esta interpretación, impecable por otro lado, tiende a obviar -quizá por claridad expositiva, quizá por apremio de espacio- el desarrollo a lo largo del siglo XIX de una línea de investigación que tendía a reducir los problemas biológicos a sus términos químicos y mecánicos, línea que se inició con los fisiólogos alemanes y se continuó con el programa de la "Entwicklungsmechanik" (Mecánica del desarrollo) de Wilhelm Roux.

El libro continua con la reproducción del mítico artículo de 1953, y su traducción al castellano, a los que se une la traducción de los trabajos de otros autores (M. Wilkins, R. Franklin) vinculados a esta investigación.

Finaliza aquí una bloque coherente del libro, el de los antecedentes, y empieza una nueva sección, en la que cada autor pasa revista a un área de conocimiento vinculada con el ADN: la manipulación genética, la utilización criminalista del ADN, el proyecto genoma, el cáncer,...etc. Lógicamente estas aportaciones son dispares, como dispares son sus autores. Algunas (el artículo de José A. Melero), sobre 'El dogma central de la Biología Molecular' tienen un tono divulgativo muy loable, e incluyen una interesantísima reflexión final sobre el cariz que está tomando la investigación molecular, sometida a la dictadura del 'publica o perece' o a la configuración del investigador y su grupo más como una entidad empresarial (en la que son imprescindibles conocimientos de gestión y mercadotecnia), que priman sobre 'virtudes' científicas tradicionales. Otros, como el artículo de Lluis Montoliu sobre 'Trasiego de genes' dan una magnífica visión de conjunto sobre los animales transgénicos, sobre su utilidad en el proceso investigador, dejando aparcadas las implicaciones éticas de esta espinosa cuestión, que superan el marco de este breve trabajo.

Otros artículos, desgraciadamente, no alcanzan el tono medio del volumen: la excesiva compartimentalización de algunos textos, y la desconexión lógica de cada epígrafe, hacen de su lectura algo frío, casi como un informe técnico, poco dado al matiz y a la sugerencia; el uso de esquemas y rutas metabólicas desmedidamente grandes abruma al lector y le impide una visión de conjunto; el uso de acrónimos para identificar genes, proteínas o conceptos es justificable en un entorno profesional, pero hace muy ardua la lectura para el público medio (en algunos casos se utilizan acrónimos que ni se explica que significan).

Esto nos lleva a comentar un aspecto fundamental en este tipo de libros divulgativos, el uso correcto de lenguaje (castellano, se entiende) y la necesidad de buscar términos de buen castellano para explicar conceptos cuya primera definición se ha hecho en inglés. Evidentemente, no podemos negar la preponderancia y, por tanto, la influencia que el inglés ejerce sobre nuestro vocabulario científico, pero sí parece exigible -y alguno de los autores lo hacen- que al utilizar un determinado término en inglés se explique su significado y la necesidad de su utilización. Por ejemplo, cuando se menciona (página 185) un tipo de animales transgénicos en los que la modificación genética inactiva la función de un gen, se les llama mutantes y se cita que se conocen con el término inglés knockout, explicando que éste es un término del mundo del boxeo que significa noquear. Es una explicación pertinente y el término parece suficientemente consolidado como para ser aceptable su uso. Pero no parece razonable el uso de expresiones como: "Combinando unos aproches científico e histórico", "pul" (sic, por 'pool', ¿por qué no utilizar el término 'mezcla' o 'combinado') o "mecanicisticamente".

El libro finaliza con un capítulo final de bibliografía básica, con breves comentarios, que son de gran utilidad para graduar las lecturas de quien quiera profundizar en el conocimiento de la Biología Molecular y su desarrollo.

En suma, estamos ante un magnífico libro de alta divulgación, entendiendo por tal la dirigida a un público universitario no especializado, que cuenta, como toda obra coral, con magníficos trabajos que resumen 'el estado del arte' en una faceta concreta y otros que adolecen de algunos pequeños 'lunares'.


Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano.

AUTOR  | Gibbon, Edward. Edición abreviada de Dero A. Saunders. Traducción de Carmen Francí Ventosa. Debolsillo, Barcelona, 2003. 601 pp. + 2 h.

UN CLÁSICO
Más de dos siglos después de su primera edición, se edita en bolsillo esta obra clásica sobre la decadencia y caída del imperio romano "la mayor escena y, tal vez, la más terrible de la historia de la humanidad" según el propio Gibbon Reseña realizada por Miguel García-Posada

La nueva edición de la versión abreviada, a cargo de Dero A. Saunders (1952), de la clásica obra de Edward Gibbon, Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano no debe pasar inadvertida. Es una de las obras mayores de la historiografía universal y posee los ingredientes de la gran literatura. Han pasado más de dos siglos desde su primera edición (1776-1788) y la titánica empresa de Gibbon sigue conservando su fresca e inagotable sabiduría. Aportaciones ulteriores han perfilado o precisado pormenores y aspectos parciales, pero la visión global del eminente historiador inglés sigue vigente.

Jorge Luis Borges, que admiraba sin reservas la obra de Gibbon, señaló en su prólogo a ella (Biblioteca personal prólogos, Alianza, Madrid 1988) que son dos las causas que explican su perduración: <<La primera, y quizá la más importante, es de orden estético; estriba en el encanto, que, según Stevenson, es la imprescindible y esencial virtud de la literatura. La otra razón estribaría en el hecho, acaso melancólico, de que, al cabo del tiempo, el historiador se convierte en historia y no solo nos importa saber cómo era el campamento de Atila sino cómo podía imaginarselo un caballero inglés del siglo XVIII>>. Por eso, Borges señalaba también que <<Recorrer el Decline and Fall es internarse y venturosamente perderse en una populosa novela, cuyos protagonistas son las generaciones humanas, cuyo teatro es el mundo, y cuyo enorme tiempo se mide por dinastías, por conquistas, por descubrimientos y por la mutación de lenguas y de ídolos>>.

Poco cabe añadir a las palabras del maestro. Gibbon, en efecto, novela la historia, nos da su teatro, sus escenarios, penetra en la psicología de los protagonistas --sus virtudes, sus defectos, sus sentimientos--, cuenta con tanta amenidad como precisión, exhibe un estilo noble y contenido, pero a trechos dotado de suprema ironia, que conserva la excelente versión castellana de Carmen Francí Ventosa, y domina de tal manera la materia que narra que parece estar inventándola.

Hay momentos únicos sobre el particular; así cuando impugna la leyenda de la cruz que se le habría aparecido al tan astuto como cruel Constantino el Grande: <<si los ojos de los espectadores algunas veces han sido engañados por el fraude, con mayor frecuencia la inteligencia del lector se ha visto insultada por la ficción>>. O cuando indica -- pese a o por su escepticismo en materia religiosa-- que tanta prolijidad por parte de los paganos en la descripción de los prodigios no los autorizaba a olvidar el eclipse y el terremoto que se produjeron a la muerte de Jesús.

Es un placer leer a Gibbon; su magna obra le costó veinte años de arduos trabajos, pero le ha concedido a cambio la inmortalidad de la gloria, que alcanzó, asombrado, para nuestra ventura, ante <<la mayor escena y, tal vez, la más terrible de la historia de la humanidad>>.


Testigos del mundo. Ciencia, literatura y viajes en la Ilustración.

AUTOR  | Pimentel, Juan. Madrid, Marcial Pons, 2003; pp. 342.

ENTRE LAS CREENCIAS MODERNAS Y EL CONOCIMIENTO ILUSTRADO
Un viaje por el mundo de la experiencia científica, histórica y viajera de los ilustrados en el siglo XVIII, pero también sobre sus antecedentes y consecuentes Reseña realizada por Javier Moscoso
Wellcome Trust Center for the History of Medicine at UCL
Londres

Este libro de Juan Pimentel, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid, no es sólo un libro sobre viajes, sino un viaje por el mundo de la experiencia. Envuelto en una prosa transparente y liviana, el lector se siente transportado de la mano de este autor a los lugares más remotos del conocimiento. Es además el libro de Pimentel un híbrido de tradiciones diferentes: un texto de historia que tiene implicaciones muy importantes para la filosofía; un libro que reflexiona sobre la ciencia, pero que no carece de una vertiente humanista ni de aportaciones importantes al mundo de la literatura o de las artes; un libro que desborda el período, que informa sobre las relaciones del viaje ilustrado, pero que invita a pensar sobre momentos anteriores del mundo medieval o del Renacimiento; que instruye deleitando no sólo sobre el siglo de las Luces, sino sobre las formas en las que la ciencia contemporánea ha llegado a hacer verdad los antiguos mitos o, al contrario, sobre las maneras en las que se han ido derrumbando.

Juan Pimentel no ha querido presentarse ante sus lectores envuelto en el boato de quien lleva muchos años de estudio, de quien podría sorprender con citas demasiado desconocidas, con preguntas retóricas o con gestos fingidos. La modestia de su estilo calculado, la aparente transparencia de sus recursos, la falta de afectación, el reconocimiento sincero hacia los trabajos que preceden al suyo, hacen de este libro una metáfora del viaje del conocimiento. El mensajero no es ningún impostor, sino un testigo. No es éste el libro de un pirata que trafique con objetos robados o con realidades inventadas. Juan Pimentel sabe de lo que habla. Ha estado allí. Lleva allí muchos años. En el Paso del Noroeste, en el gabinete de Franco Dávila, en la cumbre del Chimborazo, en la isla de Robinson, pero también en las tradiciones más punteras de la historia de la ciencia, en las reflexiones que sobre los lugares y formas de producción y distribución de objetos nos han ido llegando desde París o desde Cambridge. Y eso se nota. El lector encontrará que, al tiempo que disfruta con lo que se le está contando, tendrá que ir cuestionando con agrado algunas de sus creencias tal vez más arraigadas. La definición de la ciencia, la realidad y la ficción, el paso del mito al logos, el valor de las imágenes o las nuevas formas narrativas se mezclan en esta obra con el viaje como forma de experiencia y de consumo, como práctica promovida desde los gobiernos y ligada a las expansiones coloniales, como moda precursora de nuestro turismo patológico y, sobre todo, tal vez antes que nada, como forma privilegiada de conocimiento.

La historia de la ciencia, pero también la historia de las ideas y de las creencias y prácticas culturales tienen mucho que aprender de esta aproximación a la ciencia ilustrada, española por cierto, pero no sólo española. No es éste, sin embargo, el relato de un pasado inamovible, sino una forma de instruir que invita a la reflexión, que ilumina oscuridades, pero que también nos empuja, suave, pero inexorablemente, hacia el corazón de otras tinieblas.

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