La estación de Concordia: Astronomía desde la Antártida

David Barrado y Navascués

Uno de mis héroes favoritos siempre ha sido Robert Scott, el gran “perdedor” de la carrera por la conquista del Polo Sur, la última frontera, al menos sobre este planeta…en apariencia. Siguen quedando sitios inexplorados, al menos parcialmente. Uno de ellos es la gran meseta antártica, donde está situada la estación franco-italiana de Concordia, y desde donde se está empezando a explorar otras fronteras más allá del Sistema Solar.

En realidad, también en la Tierra existen multitud de sitios ignotos. Desde picos secundarios en las más altas cordilleras hasta las simas abisales que apenas han sido tocadas por la luz de los artefactos humanos. Pero las exploraciones también se ven afectadas por sus propias dinámicas, por sus impulsos internos y externos, por su oportunidad y su propia lógica. Ahora es el turno de la Astronomía desde el punto más seco del planeta: el “plateau” o meseta antártica.

La meseta de la Antártida o Antártica cubre una gran fracción de todo el continente, y está situado a una altura media de unos 3000 metros sobre el nivel del mar (no es necesario que reitere las nefastas consecuencias que sobre el clima y las costas tendría la descongelación “inlandsis” , en el Ártico, con su ingente masa de agua dulce).

Entre los puntos más altos aunque prácticamente planos de esta meseta se encuentran los denominados Cúpula-A y Cúpula-C (“Dome-A” y “Dome-C” en inglés). Son tan fríos y tan secos, que son excepcionalmente buenos para realizar observaciones astronómicas, especialmente en el infrarrojo y en el rango de las ondas submilimétricas, donde el vapor de agua es el enemigo debido a que absorbe fuertemente este tipo de radiaciones. Estas regiones del espectro electromagnético tienen además la particularidad de que la presencia del Sol no impide la realización de observaciones. Además, la larga noche invernal de tres meses, unido al largo día de verano, hace que se puedan realizar largas campañas de monitorización de fenómenos variables, tales como la búsqueda de tránsitos exoplanetarios (en el primer caso) o estudios de astrosismología solar (en el segundo).


Crédito Guillaume Dargaud

En Dome-C existe desde hace unos años una estación de investigación, Concordia, dedicada hasta ahora eminentemente la geología y climatología. Ahora una nueva disciplina se les unirá: la Astronomía. Durante el verano antártico del año 2007/2008, se instalará en Concordia un pequeño telescopio de 80 cm, diseñado y construido por instituciones italianas y españolas. IRAIT, el nombre de este instrumento, realizará ciencia de alto nivel, pero también es un experimento. Permitirá comprobar como funciona un telescopio que opera en el rango del infrarrojo (2-5 micras) a las bajísimas temperaturas invernales (-77 grados centígrados, la temperatura de licuefacción del nitrógeno, se alcanzan con cierta frecuencia).

No es el primer instrumento astronómico que opera en la Antártida, ya que los americanos llevan años operando telescopio submilimetricos en el Polo Sur, en la estación de Amundsen-Scott (de hecho, cuando terminé mi primer contrato como investigador postdoctoral, me planteé solicitar allí un puesto de astrónomo de soporte durante el largo invierno polar). Tampoco es el primer instrumento instalado en Concordia, pues allí están situados pequeños detectores que están realizando pruebas para verificar la bondad del sitio par la investigación astrofísica, y las condiciones más idóneas. Pero IRAIT representa un primer escalón en el desarrollo de toda una batería de telescopios europeos que se situarán allí durante los próximos decenios.

Hace una par de semanas, la red ARENA, formada por astrónomos interesados en el tema, y financiada por la Unión Europea, se reunión en el encantador pueblo francés de Roscoff, en Bretaña, para debatir sobre los desarrollos futuros, sobre el camino a seguir. Ésta será una larga discusión que implicará a sectores muy distintos, a comunidades diversas. Pero ya se empieza a debatir la posibilidad de instalar allí telescopio de 2 metros (en un futuro cercano), de 4 metros e incluso un ELT (Extremely Large Telescope, con dimensiones que alcanzarán los 40 metros de diámetro). También se contempla la posibilidad de construir interferómetros para aprovechar las excepcionales condiciones de “seeing” (la calidad de cielo, que permite una gran resolución espacial) y antenas submilimétricas de tamaños diversos.

Como decimos, las posibilidades son múltiples, hay todo un camino por explorar. Durante ese camino, esperemos que Concordia se convierta en una verdadera estación europea o que, cuanto menos, España se integre como país co-responsable de la estación. Francia e Italia nos están abriendo los brazos , en palabras del responsable de la Agencia polar francesa. Después de todo, España, a pesar de ser un país signatario del tratado antártico, no tiene estaciones de investigación en dicho continente. Las bases antárticas españolas “Juan Carlos I” y “Gabriel de Castilla” se encuentran en islas (Livingston y Decepción) localizadas por encima del paralelo -63, fuera del círculo polar antártico. A riesgo de ser retórico, creo que ya es hora que también nosotros nos lancemos a la exploración de ese blanco continente y, desde él, a la conquista de los secretos del Universo.

PD: Justamente leo una reseña en las Noticias de MadrI+D que España ha sido admitida en el Consejo Ártico, organismo intergubernamental dedicado a la investigación de del océano más septentrional. Recuerdo que estmaoa punto de entrar en el Año Polar Internacional (IPY)

ENLACES:
IPEV, el programa polar francés
PNRA, programa antártico italiano
EEUU, Programa Antártico
Comité Polar Español
Enciclopedia de Exoplanetas
IAA, Astrosismología
Wikipedia, fosas abisales
Protocolo de Madrid sobre la Antártica
Amundsen-Scott Station en el Polo Sur
IPY, Año Polar Internacional
Observatorio de Perugia, IRAIT
Universidad de Granada, IRAIT
Relatos de un invierno en Concordia
SCAR, Comité Científico para la Investigación Antártica
Europolar
Estación Franco-Italiana deConcordia
Astronomía desde Concordia
Red Europea ARENA
Scott y Amundsen, la carrera hacia el polo
Wikipedia, Robert Scott
European Southern Observatory, ELT
Wikipedia, calidad de cielo o seeing
Base Antártica Espñola  Gabriel de Castilla, Isla Decepción
Groenlandia, el inlandsis y el océano ártico

Etiquetas:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Salud.

[...] Astronomía desde la Antártida, en Madridmasd. [...]

This was very informative. I have been reading your blog alot over the past few days and it has earned a place in my bookmarks.

Finding this site made all the work I did to find it look like nothing. The reason being that this is such an informative post. I wanted to thank you for this informative analysis of the subject. I definitely savored every little bit of it and I have you bookmarked to check out new stuff you post.

You completed a number of nice points there. I did a search on the subject matter and found most people will have the same opinion with your blog.

Bhadrakali Jyotish Darbar: Get Your Lost Love back by Powerful Vedic Astrology. Get my love Back. Bring Ex Permanently By Durga mantra.

(requerido)

(requerido)


*

Responsable del tratamiento: FUNDACIÓN PARA EL CONOCIMIENTO MADRIMASD con domicilio en C/ Maestro Ángel Llorca 6, 3ª planta 28003 Madrid. Puede contactar con el delegado de protección de datos en dpd@madrimasd.org. Finalidad: Contestar a su solicitud. Por qué puede hacerlo: Por el interés legítimo de la Fundación por contestarle al haberse dirigido a nosotros. Comunicación de datos: Sus datos no se facilitan a terceros. Derechos: Acceso, rectificación, supresión, oposición y limitación del tratamiento. Puede presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de datos (AEPD). Más información: En el enlace Política de Privacidad..