Investigadores de la UAH aportan nuevas evidencias sobre el uso responsable de la cafeína, que puede ayudar a generar más fuerza durante un entrenamiento o competición.
La investigación analizó los efectos de la ingesta de cafeína sobre la capacidad de generar fuerza y resistencia muscular, reclutando a 47 hombres y 47 mujeres entrenados en fuerza, una de las investigaciones con mayor muestra realizadas hasta la fecha en esta temática. Un aspecto especialmente relevante en un campo en el que tradicionalmente la investigación ha estado dominada por muestras masculinas. Para ello se utilizó uno de los métodos experimentales más exigentes en investigación científica, un diseño triple ciego —donde ni investigadores ni investigados conocían el suplemento que se ingería—, aleatorizado —sorteándose la condición de placebo o de cafeína— y controlado por placebo.
Los resultados muestran que una dosis baja de cafeína —equivalente a unos 3 miligramos por kilogramo de masa corporal— mejora la velocidad de ejecución y la capacidad para mantener el esfuerzo frente a diferentes intensidades o porcentajes de una repetición máxima (1RM), tanto en el tren superior como en el inferior, sin que se observaran diferencias relevantes según el sexo.
El papel de la genética: matices, no barreras
En los últimos años, la ciencia ha prestado una atención creciente al papel de la genética en la forma en que nuestro organismo procesa distintas sustancias. En el caso de la cafeína, el gen más relevante es CYP1A2, responsable de metabolizar alrededor del 95% de la cafeína ingerida. Según la variante de este gen, las personas pueden clasificarse en metabolizadoras rápidas (AA), intermedias (AC) o lentas (CC) de la cafeína.
Aunque los investigadores observaron que algunas personas obtenían beneficios ligeramente mayores que otras, en favor de los metabolizadores rápidos, el resultado clave fue que la mejora del rendimiento se observó en los tres grupos genéticos estudiados. En otras palabras, la genética parece que podría modular la intensidad del efecto de la cafeína, pero no determina su eficacia cuando se utiliza adecuadamente.
Este hallazgo contribuye a clarificar un debate frecuente en el ámbito del deporte y la nutrición, y cuestiona la idea de que solo ciertas personas se ven afectadas por la cafeína.
Aplicaciones prácticas y consumo responsable
Según el autor principal del trabajo, Juan Jesús Montalvo Alonso, "los resultados respaldan el uso de dosis bajas de cafeína —alrededor de 2 tazas de café solo para una persona de 60-70 kg de masa corporal— como una ayuda ergogénica eficaz cuando se busque mejorar la capacidad de generar fuerza de manera transitoria, es decir, para un entrenamiento o competición; pero siempre dentro de un contexto de consumo responsable y adaptado a cada persona".
Los investigadores subrayan, no obstante, que aunque la investigación no detectó efectos adversos ni secundarios al consumir cafeína, la ingesta de esta sustancia no es una solución universal y su uso debe integrarse en programas dietético-nutricionales y de preparación física bien planificados y supervisados por los profesionales pertinentes.
Este trabajo ha sido seleccionado como Editor's Choice correspondiente a febrero de 2026, una distinción con la que la revista científica Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports destaca aquellos artículos que considera especialmente relevantes por la solidez de su metodología, el interés de sus resultados y su aplicabilidad práctica.
Referencia bibliográfica:
Montalvo-Alonso, J. J., del Val-Manzano, M., Martín-Rivas, I., Ferragut, C., Valadés, D., & Pérez-López, A. (2026). CYP1A2 genotype and the ergogenic effect of acute caffeine intake on muscular strength and endurance performance in trained individuals. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 36(2), e70214. https://doi.org/10.1111/sms.70214