16.01.2007
Aunque su nombre solo sea hoy familiar para los especialistas en los mismos insectos en que él trabajo, saltamontes, grillos y otros afines, Ignacio Bolívar fue uno de los más renombrados científicos españoles de su época, con un prestigio solo inferior al de Cajal. No solo fue un especialista de fama internacional en su parcela zoológica, también sobresalió como un eficaz organizador de centros de investigación y persona muy influyente en lo que hoy llamaríamos la política científica de su tiempo. Bajo su dirección, el Museo de Ciencias Naturales recuperó el esplendor que había tenido en sus inicios. Por desgracia, sus últimos años los pasó exiliado en México, país en el que se refugió con su familia tras acabar la guerra civil en España.