Prestige 8. La lección de la biorremediación.

Un vertido accidental de petróleo en el mar, a pesar de su espectacularidad e impactos ecológico y socioeconómico, es un proceso reversible que la propia naturaleza, tarde o temprano, se encargará de restaurar. La intervención humana debe ir encaminada, por tanto, a facilitar estos procesos, intentando no causar más daños al ecosistema que los que ya ha causado el vertido. A pesar de la presión de la opinión pública para acelerar las labores de limpieza, un primer criterio básico es el de no precipitarse en la toma de decisiones. El proceso de restauración es un proceso lento y si por esperar unos días más, se toma la medida adecuada y se evita un daño mayor

La biorremediación consiste en la potenciación de aquellos microorganismos naturales, principalmente bacterias, que “comen” los compuestos contaminantes transformándolos en moléculas de agua y dióxido de carbono, inocuas para los seres vivos, La aplicación de estas técnicas no daña en absoluto la estructura del ecosistema y elimina la polución sin provocar efectos secundarios. La biorremediación es aplicable a roquedos, así como a sustratos arenosos una vez agotada la eficacia de los métodos de recogida. En este último caso es posible que, aún aparentemente limpia, la arena contenga restos no detectables visualmente de los hidrocarburos más persistentes (poliaromáticos), con efectos nocivos aun a niveles sólo detectables por métodos analíticos finos.

Sin embargo, las técnicas de biorremediación aplicadas hasta el momento han demostrado no ser igual de eficaces para cada tipo de vertido y cada tipo de medio. Esta ineficacia viene dada en parte por la falta de información acerca de las especies y procesos bacterianos que llevan a cabo esta degradación. Cada ecosistema posee diferentes variables abióticas (exposición a la luz, temperatura, humedad…) y bióticas (diferentes especies bacterianas degradadoras y no degradadoras), que es necesario conocer para poder diseñar nuevos y más eficaces biorremedios. A pesar de que en España este tipo de vertidos suceden de forma bastante habitual, poco se conoce acerca de las comunidades bacterianas degradadoras autóctonas de nuestras costas.

Las “Rías” gallegas son ecosistemas muy especiales afectados por episodios de afloramiento que suministran nutrientes necesarios para el desarrollo de actividades biológicas incluida la biodegradación. La Ría de Vigo representa un ecosistema marítimo de gran importancia económica y ecológica. En un primer momento, ante la llegada de fuel a la Ría de Vigo, se optó por una respuesta primaria –colocación de barreras, recogida de fuel a mano… pero gran parte del fuel pesado se hundió y enterró. La investigación realizada constató la existencia de una comunidad autóctona preadaptada a la degradación de hidrocarburos en la Ría de Vigo –que pueden utilizar los contaminantes como fuente de carbono y energía- que pueden utilizar los hidrocarburos disueltos en el agua. En estos ecosistemas acuáticos es posible confiar en su capacidad natural de atenuación.

Sin embargo en ambientes más “limpios” como la Costa da Morte, la retirada de fuel por los métodos de limpieza mecánicos habituales fue poco efectiva debido a las dificultades de acceso. Para tratar el fuel del Prestige en esta zona lo más adecuado fue la adición de diversas sustancias capaces de potenciar la actividad degradadora de las bacterias autóctonas.

La biorremediación constituye un buen complemento para la limpieza del fuel depositado en zonas de alto valor ecológico su eficacia es variable entre diferentes aplicaciones en función de las características ambientales del sitio contaminado, el tipo de petróleo derramado y el potencial de biodegradación de la población microbiana autóctona del hábitat afectado.

Este artículo se publicó en el periódico Faro de Vigo el pasado 28 de Noviembre

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Comentarios

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Soy una alumna de periodismo. Estoy haciendo un reportaje sobre las islas cies casi nueve años despues del prestige. Me gustaria ponerme en contacto con usted si me pudiera facilita su correo se lo agradecería .

[...] Figueras, A. (2010). Prestige 8. La lección de la biorremediación. Madrid Blogs. Recuperado de http://www.madrimasd.org/blogs/ciencia_marina/2010/12/02/131781 [...]

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