Error número 4 del EBT: eso lo arreglo con un par de becarios

Si habíamos empezado con la soberbia, ahora vamos a continuar con la avaricia; lo ilustraremos con una historia. Un conocido investigador patenta un material que puede revolucionar el sector biomédico, dirige un equipo multidisciplinar con tres grupos asociados, cinco investigadores y dos doctorandos en el extranjero, junto con otros tres aquí; se le ofrece apoyo para elaborar el plan de negocio y, cuando se le requiere la persona de contacto para escribir el plan, nos pide que elijamos entre uno de los dos becarios que su grupo tiene en el exterior, a saber: Canadá o Noruega.
¿Que cómo acaba el cuento?, pues bastante bien, cuando es el propio investigador el que tiene que reunirse con el tutor de su plan de negocio, enseguida se da cuenta de que eso no es lo suyo, renuncia al servicio de apoyo y decide licenciar su tecnología a una persona que inmediatamente crea una empresa a tal efecto.
¿Por qué es la avaricia?, pues porque no se desea complementar el equipo con un perfil gerencial, claro que a esa persona le tendremos que dar participaciones, y sobre todo, el control de nuestro proyecto, es decir, compartiremos con él nuestra tecnología, pero es una garantía de éxito y más cuando los promotores son investigadores.

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